lunes, 29 de abril de 2019

Los lunes... escenas de cine - "La hoguera de las vanidades".


Hoy vamos a dar una vuelta al enfoque de la sección. Normalmente hablamos de películas con evidentes bondades cinematográficas, al menos para el que suscribe, que al fin y a la postre es el autor de la reseña.
Hoy no, hoy por primera vez voy a hablar de un fiasco, y uno de los gordos además. "La hoguera de las vanidades" es, como muchos sabrán, una excepcional novela del escritor norteamericano Tom Wolfe. Su ópera prima y un éxito literario de primer orden en 1988, año en que fue publicada.
Además de ser una novela magnífica, es una historia que engancha y que tiene evidentes trazas para convertirse en un soberbio guión cinematográfico y en consecuencia una gran película.
Habían pasado dos años desde el pelotazo editorial que supuso el libro, y los derechos de la novela fueron adquiridos, por un auténtico dineral, por Warner Brothers, el éxito parecía garantizado.
Los estudios encargaron el proyecto al casi siempre fallido Brian de Palma, y una vez más, el que en su día fue saludado como el más prometedor realizador joven de su generación, volvió a demostrar que aquellos vaticinios no tenían nada de realidad, cosa que se demostraba conforme iban pasando los años y las películas. Y es que aún me resulta complicado entender el despropósito total y catastrófico que supuso la película "La hoguera de las vanidades", uno de los mayores fiascos de la década de los noventa.
La verdad es que en el film no funciona nada, ni el ritmo narrativo, ni el guión, ni la intensidad... absolutamente nada. La elección de los actores no puede ser más errónea, el que eligió a Tom Hanks para interpretar a Sherman McCoy o no había leído la novela o no se entiende una elección más absurda, lo mismo ocurre (yo diría que peor aún) con la elección de Melanie Griffith como la ardiente Maria, ¿¿¿una Maria rubia y fría???.
Resumiendo, un auténtico fiasco desde cualquier punto de vista el de esta horrenda "La hoguera de las vanidades".
¡Feliz semana!



domingo, 28 de abril de 2019

Los domingos photosong - Loquillo y Los Trogloditas - "La mala reputación".


En los últimos años escucho mucho menos a Loquillo. La verdad es que durante mi adolescencia y después, durante gran parte de mi vida, sus discos (y conciertos) eran parte de mis días, me imagino que yo he terminado tirando por un lado, y el loco por otro.
Pero sigo entendiendo que hay un buen ramillete de discos firmados por el del Clot que merecen mucho la pena. En especial los que facturó en los ochenta, junto a Trogloditas y con Sabino Méndez como compositor principal.
Vuelve en los albores de la década de los noventa y los primeros compases del nuevo milenio con una triada de buenos discos, pero tras "Balmoral" nada vuelve a ser lo mismo, o al menos así lo veo y lo siento yo.
Canciones sueltas como la grandiosa "John Milner" durante los primeros y mediados noventa, algún directo de mérito como aquél indispensable "Compañeros de viaje" o -ya en el siglo XXI- "Hermanos de sangre", concierto al que asistí en el BEC.
Pero para este domingo electoral me voy a quedar con el que sin duda es uno de los mejores discos jamás grabados por Loquillo y Trogloditas, "Morir en primavera" (1988), y me parece que tiene su gracia recordar aquél cover de "La mauvaise réputation" del poeta y cantautor francés Georges Brassens, que la banda barcelonesa tradujo simplemente como "La mala reputación".
¡Feliz domingo!!!





sábado, 27 de abril de 2019

Gira española de Lee Bains III & Glory Fire en mayo.


El transgresor, impredecible y siempre interesante Lee Bains III vuelve a España con su banda habitual, The Glory Fire el próximo mes de mayo.
Cinco serán las ciudades que tendrán la suerte de recoger las soflamas incendiarias de este grupo de punk/rock de sofisticada actividad lírica y poderoso mensaje político y social, siempre dentro de un cariz inteligente en lo literario y sumamente rompedor en lo musical.
Un servidor, que pudo verles en vivo hace unos años, estaría encantado de acudir a alguno de sus bolos, aunque fechas y localizaciones me lo van a poner ciertamente complicado.
A continuación fechas y lugares donde actuarán Lee Bains III & The Glory Fire:

15 de mayo de 2019: Madrid - Wurlitzer Ballroom.
16 de mayo de 2019: Zaragoza - Rock & Blues Café.
17 de mayo de 2019: Avilés - Factoría Cultural.
18 de mayo de 2019: Liérganes - Festival de la cerveza artesana.
19 de mayo de 2019: Donostia - Dabadabada.  

jueves, 25 de abril de 2019

Andrés Calamaro - "Honestidad brutal" (1999) - Mis discos de los noventa.



 Desde la primera escucha del disco me dí cuenta de que tenía entre manos un disco de esos que nunca van a desaparecer del primer plano de mis preferencias...

Hace unos años, y tras insinuación de mi amigo y admirado colega Nikochan, me lancé a escribir sobre un disco que tiene mucho de especial para mi: por la música que en él se escuchaba, y también por los recuerdos que su enfurecido oleaje arrastra hasta la costa de mi memoria.
Sin duda se trata de uno de mis discos favoritos de los noventa, y de cualquier época pasada (o futura), uno de mis cancioneros favoritos en la lengua de Borges, y un disco que tenía que ocupar un lugar destacado dentro de esta sección de Mis discos de los noventa.
Se trata de "Honestidad brutal", el inmenso trabajo que publicó un psicótico y demencial, pero genial y en vena Andrés Calamaro en 1999.
Aquí va la reseña que escribí aquel 16 de febrero de 2015 sutilmente recompuesta para ésta ocasión. Decía así:
Desde la primera escucha del álbum me dí cuenta de que tenía entre manos un disco de esos que nunca van a desaparecer del primer plano de mis preferencias, uno de esos artefactos que jamás se despistarán por la enredada y cada vez más concurrida autopista de la memoria.
Como él mismo se auto definió en un tema del posterior, "El Salmón", Andrés está dotado de violencia intelectual, cosa que se refleja en las letras de sus temas, en especial en las de este álbum, contaminado de angustia, de dolor (se concibió tras una ruptura sentimental), de metafísica en los ataques filosóficos y de tango, mi tango amigo (parafraseando a Don Antonio Bartrina).
No falta el Dylan eléctrico que vivía en aquel Calamaro que volaba libre desde el punto de vista creativo como el gran genio de Duluth, tampoco ataques roncos a un rock nocturno y enfermizo, de infección sónica y literaria, ni alusiones políticas e incluso futbolísticas, expresando admiración a Maradona en la célebre, frívola y festiva: "Maradona".
En este tremendo disco conviven los psicóticos anagramas artísticos e ideológicos del noctambulo Lou Reed, las reclamas de autocomplacencia en el sufrimiento personal tan propio del tango callejero de curda y lágrimas, que arrastraba la voz del "Polaco" y las corcheas de Expósito o Piazzolla, y a las que Andrés se acerca en el cover antológico y entregado del legendario "Naranjo en Flor" de los hermanos Expósito.



También este espíritu lo plasma en dolorosas canciones como la introvertida y genial "Son las Nueve" o la enésima narración del final que nos ha dado la música (en cualquier palo) en la sincera "Clonazepan y Circo". Éste espíritu está también en el intento de salvar del naufragio los buenos recuerdos en la imponente "Cuando te Conocí"....¡joder que tema!!!....reza:

"En el fondo es tan hondo mi dolor,
por qué me voy y no se puede cambiar
de corazón como de sombrero...
sin haber sufrido primero"

Pero además el single de reafirmación tras la ruptura que sonó en las FMs del momento, "Te Quiero Igual", la preciosa y melódica, triste y digna: "La Parte de Adelante"; el romántico aire latino, casi una habanera, "Los Aviones", con la tristeza impregnando el color vocal del joven Calamaro.
Acidez y psicodelia en las complicadas: "Más Duele" con aires funk, el reggae de "Las Dos Cosas" y la jazzística "Prefiero Dormir".
Completan este enorme primer CD, la pegadiza "Una bomba"; el texto de herida mortal que pone a la tanguera partitura de M. Mores en la excelente "Jugar con Fuego" o la oxidada electricidad distorsionada del imponente rock que abre esta POM, "El Día de la Mujer Mundial". Sin olvidarnos del impresionante homenaje a una leyenda como Miguel Abuelo que cierra el CD, "Con Abuelo".
Si Bob Dylan se hubiese empapado con la sabiduría que salpicaban los adoquines sueltos de la plaza de Mayo tras la tempestad hubiese escrito una obra maestra como "No tan Buenos Aires", que abre el segundo compact disc (como se decía entonces).



Y es que en la segunda parte del álbum seguimos en la misma: música de todo tipo y genialidad, de exclusiva violencia intelectual (insisto), incluso le quedan ganas de guasa para la optimista y sublimemente morbosa "Victoria y Soledad"; y ternura en la bella "Negrita", que nos ofrece un encantador fondo de piano; como también ocurre en la no menos hermosa "Me Pierdo", una de esas melodías con carencias sangrantes que sabía escribir Andrelo en aquellos años...
Románticas, bohemias, remembrantes y dolientes, habitadas por pasados brumosos y acústicas plañideras, emocionan temas como: "Mi Propia Trampa", "Aquellos Besos" o "No son Horas", no me preguntéis, no tengo ni puta idea de cuál es mas gloriosa...
Rugen las guitarras, asqueadas de tanta angustia volando por los cables que conectan su vitalidad al ampli en rocks ardientes y quebrados de incomprensión como: "Eclipsado", la catadióptrica "Hay" o la jamaicana "Las Heridas" de hipnótico Hammond.
Sones souleros, crooners o cabareteros con elegancias sucias en "¿Para Qué?" o "No va Más", enraizado y sangrante blues de local humeante y enfermo que comparte en composición con Fogliatta.
Balada reflexiva y cotidiana, "El Ritmo del Lunes"; la optimista ranchera que ¿canta? junto a Maradona, "Hacer el Tonto" y el country beodo y tristón, pero bailable y saltarín de "Mi Quebranto" completan un tracklist de imposible repetición junto al cover de "La Parte de Adelante" que cierra el álbum como "La Parte de Atrás".
¡Ah!!! y no, no me olvido de "Paloma", pero este tema si que ni Niko me convence de que diseccione, os dejo escuchándolo una vez más, y otra, y otra...



Todo lo dicho es posible gracias al estado de gracia/desgracia que vivía el autor en aquellos días, estado que se juntó con un grupo de amigos artistazos que pusieron su ser en los temas del Lp y entre los que citaré a algunos como: Gringi Herrera, Javier Calamaro, Coti, Candi Avello, Guille Martín (el inolvidable Guille), Mariano Mores, Ciro FogliattaCuino,..Casi ná.
Hoy y siempre, "Honestidad brutal" es y será uno de Mis discos de los noventa.

miércoles, 24 de abril de 2019

And libros by Addison de Witt... - "Entre visillos" - Carmen Martín Gaite.



 Con una prosa ágil y sin oropeles, la salmantina desglosa una historia en torno a la vida de provincias en la España del franquismo...

Carmen Martín Gaite escribe su ópera prima en 1957, gana el Premio Nadal y pasa a la historia como gran narradora, y desde luego no solo gracias a esta extraordinaria novela, que por supuesto es "Entre visillos".
Con una prosa ágil y sin oropeles, la salmantina desglosa una historia en torno a la vida de provincias en la España del franquismo. Lo hace con sencillez en el tratamiento del idioma y fluidez narrativa, creando un ambiente opresivo y claustrofóbico, con la ciudad como elemento principal y núcleo central de la historia -curiosamente no se cita la población, aunque sin duda se trata de Salamanca.
Además de la agobiante soga que la vida provinciana coloca sobre las conciencias de la época -principalmente entre las mujeres-, las tradiciones, costumbres y ritos religiosos hacen también lo suyo para que el clima se haga más irrespirable en torno a un grupo de señoritas que viven sus días sin expectativas de ningún tipo, con la dictadura de un matrimonio lo más conveniente y tempranero posible impuesto por una sociedad hipócrita y egoísta.
La burguesía cruel pero mojigata, el machismo como principio para mantener una autoridad varonil tan repugnante como cobarde, tan innecesaria como inexplicable, tan brutal como preponderante; la sumisión femenina al que será marido, dueño y señor, que ha de truncar por innecesaria la formación humana y académica de la mujer, prostrando sus esperanzas a la categoría de lavadora, planchadora y cocinera, o en el mejor (o peor) caso, señora de su casa con servicio a su cargo.
En la vorágine de mujeres que desfilan por "Entre visillos" nos encontramos frustraciones, necesidades de autoconocimiento, miedos a la soltería, ilusiones infantiles con matrimonios que han de ser desgraciados pero que resultan oportunos, o peor aún, necesarios para propiciar la huida, sufrimiento y renuncia, todo como parte del ajuar.


Vemos la vida de ocio y decadencia de la burguesía provinciana, el escaso mimo por la delicadeza de unos machos incapaces de mostrar ternura, comprensión o valor.
Las buenas formas impuestas aunque indeseables, el luto que de nada sirve al muerto, que no necesita tanta compasión, como apunta el personaje de Elvira, uno de los más logrados del libro.
En un velado y muy inteligente tono de denuncia, Carmen Martín Gaite pone uno de los primeros ladrillos que harán de soporte para la construcción del feminismo en este país, una primera reacción en tono mortecino pero osado contra la injusta y dolorosa situación a la que se veían abocadas las mujeres de aquella época y lugar.
Pone una luz de esperanza en la joven Natalia, la pequeña de tres hermanas que supera en su soledad la perentoria situación de amargura que hunde a sus hermanas mayores por diferentes motivos, y se propone hacer de su vida algo que no la someta a un marido y unas costumbres ignominiosas. Para ello cuenta con la ayuda del nuevo profesor de alemán del instituto.
Pablo Klein vuelve a la ciudad que habitó de niño tras una ausencia de años en el extranjero para ser el nuevo profesor de alemán del instituto. Su personalidad choca con las duras y ancestrales costumbres de la ciudad. Allí conoce a un grupo de personas con las que ha de convivir y actuar en detrimento de su mentalidad, mucho más moderna que la de sus nuevos vecinos.
Especialmente conoce a la joven Natalia, una alumna, excelente estudiante que no se atreve a decir a su padre, un rico comerciante, que desea estudiar una carrera una vez terminado el instituto y que vive amargada bajo el yugo de costumbrismo y amargura que envilece a sus hermanas mayores.
También se tropieza con la complicada Elvira, llena de inquietudes y pasión, pero desgarrada por dentro, con la que teje una amistad amarga que se debate entre el amor y el honor.
También conoce a la cantante de cabaret Rosa, compañera de pensión, disoluta y tierna, única amiga de verdad que encuentra y personaje sumamente triste,
Entre los hombres se hace amigo de Emilio, enamorado de Elvira, un ser cobarde pero noble, que se aferra a Pablo como tabla de salvación de su vida y amor por la joven y bonita muchacha.
Vagan por las arterias de la ciudad borrachos pijos que derrochan mediocridad en el casino o en el Gran Hotel, jóvenes a punto de casarse para lo cual renunciarán a sus amigas y a su futuro, desesperadas mujeres a punto de perder la lozanía que es permisible para matrimoniar y que se arrojan en los brazos de hombres maltratadores y viles, chicas que se ponen en el escaparate, mujeres desesperadas ante su soledad ya rubricada, imposiciones familiares de amistades y amores...
La crónica de una época que se va superando, donde el ¡qué dirán! mandaba más que el sufrimiento o la hipocresía, el parecer más que el ser, y en el que a las mujeres se les negaba la posibilidad de construirse como seres humanos, reduciendolas a lo más básico de la tradición machista y cobarde.
Una de esas novelas que nunca pasa de moda, y en estos tiempos en los que vuelven los fascismos a hacernos involucionar, a atacar a las mujeres con saña (y miedo), bueno es releer para no repetir.

lunes, 22 de abril de 2019

Los lunes... escenas de cine - "El evangelio según Mateo".


Aunque hoy es fiesta en varios lugares del país, la semana santa da a su fin. Creo que los diferentes canales de TV han pasado diversas películas relacionadas de una u otra manera con la vida de Jesús de Nazareth, Moisés u otros personajes y episodios bíblicos, como cada año.
Y aunque no lo sé con certeza, imagino que un año más se habrá quedado fuera de las parrillas la mejor de todas (y con diferencia), la magnífica y sobrecogedora "El evangelio según Mateo", film escrito y dirigido por Pier Paolo Pasolini en 1964.
El gran cineasta italiano eligió la versión de la pasión de Cristo de San Mateo (aunque Pasolini quita el tratamiento santo en el título de su obra), por ser más cruda y veraz, en contraposición a lo escrito por San Lucas, San Marcos o San Juan, que según la visión del director eran demasiado místicos o sentimentales.
El texto traduce escrupulosamente la palabra de Mateo, y las imágenes en las que se desarrolla la acción están tomadas en el sur de Italia, en zonas desérticas y un tanto yermas, en un hermoso y rutilante blanco y negro.
Los silencios, administrados con sabiduría, que se intercalan con las palabras del evangelio y las imágenes desnudas, dan carta de naturaleza a un episodio crucial en la historia del hombre (desde el punto de vista cristiano). Los campos azotados por el viento, cuyo sonido es casi una voz más en el guión, los primeros planos de hombres y mujeres, cercanos y arrebatados, el ritmo narrativo calmo y la música procedente de "La pasión según San Mateo" de J. S. Bach", crean un entorno audiovisual único que otorga a la historia del Nazareno auténtico relieve místico y humano, que no tiene comparación posible con ningún otro intento cinematográfico de plasmar este capítulo histórico/religioso.
Finalizada la semana de pasión, nos quedamos con esta obra magnífica y crepuscular del gran Pier Paolo Pasolini.
¡Feliz semana!



domingo, 21 de abril de 2019

Los domingos photosong - Burning - "Ojos de ladrón".


Andan los Burning de gira, dicen que de despedida, que son más de cuatro décadas dando caña al personal con su rock Stoniano y Reediano, con su canallesca de barrio y su romanticismo de terciopelo escondido tras chupas de cuero, que se van.
Yo no me lo termino de creer, la verdad. Es el grupo que más veces he visto en vivo, mi banda patria de rock and roll, los más auténticos.
El último disco que dejó Risi antes de irse, "No mires atrás", siempre ha sido mi favorito. Allí es donde creo que la banda alcanza un punto de madurez y equilibrio óptimo, cuando ya no necesitaban vender motos ni empeñar principios, ya estaba todo el bacalao vendido.
Hoy he sacado el vinilo y lo he pinchado, y sigue sonando como un tiro, desde "De vicio" hasta "Todo por nada".
Yo he elegido un tema triste, de esos que hacen los Burning que arañan, que se restriegan contra la costra dura del planeta, que dejan al descubierto el lado salvaje de la vida. Se trata de "Ojos de ladrón".
He encontrado en YouTube un vídeo que relata más o menos lo que expresa la canción, con imagenes extraídas de la película de León de Aranoa "Princesas".
¡Feliz domingo!



viernes, 19 de abril de 2019

Cinco canciones que espero escuchar en el concierto de Teenage Fanclub


A pesar de la decepción que supuso la última cita bilbaína con Teenage Fanclub, un servidor ha decidido que volverá al Antzoki para el concierto de este viernes santo, osea, hoy. Esperemos que no sea un día de pasión y sí apasionado.
Los TF en disco no oponen demasiada resistencia a nadie, ni siquiera a los más exigentes, creo yo. En directo es otra cosa, muchos piensan, y a tenor de pretéritas experiencias yo debo incluirme en ese grupo de pensadores, que son una banda de estudio, que cunde mucho más su prestación en disco que en vivo, pero hoy están en Bilbao y allí estaremos, a ver que pasa.
Para ir haciendo boca me ha apetecido hacer una lista con cinco canciones que me gustaría escuchar esta noche, espero que coincidan al menos tres, ¿no?.

1. "Neil Jung" - "Grand Prix".
Una de mis favoritas de uno de mis elepés favoritos de la banda, lo cierto es que tengo escuchado que no la vienen tocando en directo últimamente.




2. "The concept" - "Bandwagonesque".
Admito que con esta elección no soy demasiado original, y tengo claro que este tema sonará, pues es uno de los más emblemáticos del disco más famoso del grupo.




3. "Everything flows"  "A catholic education".
Con ésta ocurre algo parecido a lo que comentábamos con la anterior, otro emblemático tema, extraído del un tanto irregular "A catholic education", que seguro que también escuchamos hoy.




4. "Your love is the place where I come from" - "Songs from the northern Britain".
Otro de los grandes álbumes del grupo y su tema más célebre, cuento con él, aunque en este caso no está tan claro como en los dos precedentes.




5."Norman 3" - "Thirteen".
Ciertamente con esta canción no cuento, sería una gran y agradable sorpresa, pues se trata de un tema que me encanta y del que tampoco se habla demasiado, igual hay sorpresa.



miércoles, 17 de abril de 2019

The boys with the perpetual nervousness - "Dead calm" (2019).


 ...una compilación de hermosas y sugestivas canciones pop, con referentes claros en los omnipresentes Teenage Fanclub o The Byrds, por citar algún referente claro...

Un viejo y querido conocido de esta congregación como Andrew Taylor, cantante y alma de la banda escocesa Dropkick y el componente de la formación madrileña El Palacio de Linares, Gonzalo Marcos, han unido sus fuerzas para grabar un disco titulado "Dead Calm", que presentan bajo la kilométrica nomenclatura: The boys with the perpetual nervousness a través del sello alicantino al que ambos pertenecen: Pretty Olivia Records.
Cierto que tras escuchar las diez canciones que han escogido para hacer audible este proyecto, es complicado entender el por qué de este nombre, pues la música que exhala el disco no indica que la exaltación nerviosa sea la sensación que ha guiado al dúo a la hora de engendrar y facturar estas canciones.
Imagino más bien que la fuente de inspiración debe hallarse en la primera canción del "Crazy rhythms", el álbum de debut de The Feelies en 1980, o quizás en el libro del periodista y crítico británico Graham Caveney donde narra apasionadamente las vivencias de un adolescente entre libros de Kafka y música de Buzzcocks o Joy Division.
Sea como fuere, el disco, que verá la luz oficialmente el próximo uno de marzo, pero que en el Exile ya venimos degustado desde hace varios días, se graba apenas en una sesión oficiada entre Madrid y Edimburgo, y cuenta con la lírica e identificable voz de Andrew Taylor como primer elemento clarificador, también toca guitarras y bajo; además de la aportación de Gonzalo Marcos en baterías.
Las canciones fueron escritas horas antes de entrar en el estudio y se reparten las tareas entre los dos protagonistas, encargándose Andrew de las melodías y Gonzalo de los textos. Podemos decir por tanto, y después de dar más de una docena de escuchas al álbum, que estamos ante un milagro de la improvisación y el instinto.
Confieso que conozco la discografía de Dropkick al dedillo, no así la del grupo de Gonzalo Marcos, cosa que entiendo que debo remediar a la mayor brevedad, pero el estilo de los escoceses es claramente identificable a la hora de escuchar estos temas.
Se trata de una compilación de hermosas y sugestivas canciones pop, con referentes claros en los omnipresentes Teenage Fanclub o The Byrds por citar algún referente claro. Aparecen guitarras cristalinas y radiantes, incluidas aquella tan byrdianas de doce cuerdas en algún momento.
Únicamente dos canciones superan los tres minutos de duración: la briosa y pegadiza "Close the doors" que a su vez oficia de tema de lanzamiento del elepé y una copla en la onda del Gene Clark más íntimo titulada "Sparkle".


El resto del tracklist se degusta con placer e inmediatez, pues ningún otro tema alcanza los ciento ochenta segundos, llegando a no superar los dos minutos algunas canciones como la suculenta "Anything at all" y la desnuda "Dead calm" que cierra el trabajo.
Redondean este disfrutable y sanador disco de bonitas canciones coplas con arranques lisérgicos como "TBWTPN", las habituales coplas de pop Made in Scotland: "Southern words""Nervous man""Runaway" o "Start it again", dotadas de hermosos trabajos vocales y centelleantes guitarras.
Dejo para el final una preciosa balada acústica, un bucólico tema de deliciosa arquitectura titulado "Need you to know".
Precioso disco, compendio de dos talentos y auspiciado por la inspiración y la sencillez, que desde aquí recomendamos como útil de sensibilidad melódica.

* Bandcamp donde escuchar y adquirir "Dead calm". (Pinchar).

Reseña publicada el pasado 23/02/2019 en el Exile SH Magazine.

martes, 16 de abril de 2019

Evan Thomas Way & The Phasers - "Long distance" (2019).



...sin voluptuosidades ni oropeles, nos presenta el pelirrojo de Oregon sus canciones: alhajas que desgranan sus encantos y que permiten una escucha plácida y tonificante... 

Con la placidez de lo que se hace sin pretensión, como una necesidad que tiene que ver con el espíritu personal del creador que mantiene demasiado tiempo escondidas unas piezas latentes de orfebrería, sin desmontar nada, y dejando caer la lírica escondida que tiene conexión con el yo más que con el nosotros; así se presenta "Long distance", el nuevo disco en solitario de Evan Thomas Way, voz y alma de The Parson Red Heads.
Se hace acompañar de una formación aparte, a la que se bautiza como The Phasers, y en su compañía desenvuelve el tesoro oculto, dándolo a conocer como si más que un tesoro, lo que ocultara en el pañuelo fuese una fruslería, una nadería.
Pero cuando la luz ilumina el erario, éste se muestra con la brillantez propia de lo valioso, pero también con el recato de los modestos.
Y así, sin voluptuosidades ni oropeles, nos presenta el pelirrojo de Oregon sus canciones: alhajas que desgranan sus encantos y que permiten una escucha plácida y tonificante entre armonías, guitarras sensibles y dulces, algún aderezo de viento y la voz serena y limpia que hace de argamasa de un sonido muy querido por estos lares, donde manda la seda y el terciopelo que recubren unas bonitas melodías.
Con el pegadizo tema que sirve de presentación y que abre el tracklist, como abanderado de un disco cohesionado y sin fisuras, que se titula "Don't surprise me", indicando el camino.



Medios tiempos, caricias vocales y sensibilidades melódicas que quedan de manifiesto en temas como "Maybe tomorrow", la quebradiza "Long distance", "Don't fall away" suena como una promesa en la madrugada, "Gone" es uno de mis momentos favoritos del trabajo, "Hope" se hace acompañar del murmullo de las teclas y en "Change your mind" es difícil no rememorar al viejo Neil más recogido, al igual que ocurre con las guitarras de "Fire at the end of the line", que nos devuelven a los tiempos de los primeros Crazy Horse que acompañaban al canadiense.
"Life" es una bonita balada acústica, igual que la hermosa y desnuda "Seventeen" que cierra el disco.
Encandila este disco por sus bondades honestas y prudentes, por su sensibilidad discreta y mesurada; y por llevar el valor de lo humano y lo sencillo por bandera y escudo, como si las canciones fuesen parte del tiempo y del lugar.
Una vez más, el sello aragonés YOU ARE THE COSMOS nos acerca un disco merecedor de los mayores halagos, con la melodía y la calidad como argumentos.

Se recomienda visitar la reseña sobre este mismo trabajo publicada por Juanjo Mestre para el Exile SH Magazine pinchando AQUÍ.


lunes, 15 de abril de 2019

Los lunes... escenas de cine - "Edward, mi hijo".


Una olvidada cinta del gran George Cukor es este reclamo psicológico de aparente poco peso, pero de mucha enjundia titulado "Edward, mi hijo" que se estreno con cierto éxito en 1949.
Con un gran Spencer Tracy en el papel protagonista, y unos secundarios de lujo, entre los que destaca la magnífica Deborah Kerr, la película no ha sido acompañada por el reconocimiento general más allá de los días de su estreno.
Un hombre de negocios, para querer salvar a su hijo, va deteriorando su actitud y envileciendo su vida, triunfando en los negocios y fracasando como ser humano, y también como esposo y padre.
Todo lo que le rodea lo convierte en ruindad y putrefacción por su hijo, Edward, que le corresponde con odio y frivolidad, hace de él un niño mimado y un ser egoísta y superficial, una paradoja.
Es otra historia sobre el ascenso y caída de un hombre, teniendo en esta ocasión como telón de fondo el amor hacia un hijo.
Estupendo film, enormemente dirigido por Cukor, con un pulso intenso y exacto ritmo narrativo, estupendas interpretaciones y buen guión.
Curiosamente, al protagonista, Edward, no se le ve en ningún momento.
¡Feliz semana!



domingo, 14 de abril de 2019

Los blogs se apagan. Hoy no hay photosong.


Los blogs se apagan. Toma el poder la dictadura de las redes sociales, un mandato dominado por la inmediatez, la imagen detenida y retocada, el flash.
En twitter se obliga a encajonar en un número determinado de caracteres el discurso, la emoción, el sentimiento, la opinión, la tristeza o la alegría; menos mal que Machado, Juan Ramón o Hernández no fueron obligados a adelgazar su parlamento, a menguar sus sentimientos, a una hambruna de rimas y adjetivos.
En el debate no se aprecian razones, ni falta que hace, en el nuevo orden del pensamiento manda el zasca, ¡viva la fugacidad!. La respuesta rápida y subjetiva gana la partida a la complicada, aburrida e incómoda tarea del razonamiento, de la argumentación.
¿Por qué pudiendo reducir el trabajo a una foto, que incluso se puede adaptar a los deseos del firmante, vamos a trabajar en busca de una expresión larga y tediosa que nadie va a leer?.
Es la feria de la frivolidad lo que gusta, donde una espiral de imágenes, opiniones desenfrenadas y frenéticas pueden hacer las delicias de un auditorio que observa a través de sus correspondientes pantallas, desde allí se puede opinar, insultar y desencajar la razón con ignominias sin necesidad de sostener la mirada a nadie, para cambiar de tema a golpe de clic y dejar al mundo entero con la palabra en la boca, o mejor dicho en la pantalla.
¿Cómo lucha la prosa larga y desenredada de los blogs contra este frenesí de imágenes, titulares más o menos beligerantes, memes, gifs, zascas, recuerdos enlatados en enlaces de You-Tube, sensaciones que llegan, dejan su impronta como un destello y se van sin atar a la conciencia, provocaciones que no esperan respuesta, alegatos bajo nombres falsos...?. ¿Quién puede pelear con la palabra y el intelecto contra lo que no busca argumentación, ni la necesita, con la piedra que vuela sin dejar huella de la mano que se alzó para lanzarla?.
Pero creo que lo justo es dar carta de naturaleza a todos los que inasequibles al desaliento insisten en depositar tiempo y trabajo, pero también ilusión (aunque ésta vaya en franca decadencia) y afición en escribir en sus blogs, sin la censura del número de caracteres, deshilando un razonamiento, una ilusión, una historia o una pena.
Parias de la opinión, de la escritura y del ingenio, enemigos románticos de lo prosaico, Davids que compiten con letras y discursos mudos y subrepticios contra el Goliath del desenfreno de instantes fotoshockeados de instagram, de likes sin mirar de Facebook, de zascas ininterrumpidos de twitter.
Anónimos crecientes sin oficio ni beneficio en este mucho de RRSS donde más pareces, más vales (el ser o no ser es una antigualla) y la tertulia es vetada con leyes contra la longitud del parlamento y subvenciones al titular y la foto, un mundo de correveidiles que saltan de charco en charco como ranas en busca de moscas con que alimentarse, y sobre todos un gran hermano que clasifica injurias, cierra bocas y condena pezones, valentonadas o chistes por el bien de todos nosotros, pobres mentes encogidas y en tierna fase de descomposición por falta de uso.
No se trata más que de una pataleta, no se crean que espero respuesta de nadie, ni mucho menos reacción, uno es utópico en sus pensares pero no gilipollas, o al menos no del todo, pero déjenme patalear un poco, que es domingo y tengo tiempo.
Ahora me voy a leer las novedades de Mi Tocadiscos Dual.
¡Feliz domingo! (Hoy obviamente sin photosong). 

viernes, 12 de abril de 2019

La docena de doce de... 1989 (discos).


Estamos en primavera y ya va siendo hora de soltar una docena de doce para celebrar la estación de las flores. Como la verdad es que no estoy sobrado de imaginación últimamente, me voy a ceñir a una solución típica y tópica en cuanto a lo de confeccionar listas se refiere como es la efeméride, y este viernes he pensado que no estaría mal recordar el año que finiquitaba la maltratada década de los ochenta, es decir 1989.
Muy joven era entonces el que suscribe, y alguno de estos discos fue descubierto por mi en años posteriores, pero otros ya me tenían encandilado hace treinta años.
Aquí va la docena de doce de 1989.


1. Lou Reed - "New York".


Si hay un artista con el que no consigo decantarme por un disco favorito, ése es Lou Reed. No diré que "New York" sea mi preferido, pero sin duda es uno de ellos, una obra magna en toda regla -como otras tantas- que abre, sobre eso no tengo dudas, esta docena de doce.


2. Neil Young - "Freedom".


Otro disco menor de un artista mayor; en este caso, el artista mayor es el más grande, el tío Neil. Aunque "Freedom" no esté considerado entre sus obras maestras, a mi me gusta tanto como muchos de los discos míticos, para mi, grandioso.


3. Pixies - "Doolittle".


Mi favorito de la banda del incorregible Black Francis es sin duda éste artilugio publicado hace treinta años. La producción de Gil Norton hizo posible un sonido más blanco y limpio, la leyenda estaba servida.


4. The Georgia Satellites - "In the land of salvation and sin".


Con su primer disco, la banda del inefable Dan Baird ya hizo historia, pero con éste tercer trabajo cierran un círculo que difícilmente podrá ser superado como trilogía rockandrollera sudorosa y rotunda, un abanderado del rock and roll en toda regla.


5. Los Flechazos - "En el club".


Sin duda mi favorito de Los Flechazos, su segundo elepé es el más redondo y el que afianza el estilo de la banda de manera definitiva. El pop se hace hueco con el mod y el soul, ya se empieza a solidificar esa actitud brit y juvenil; inolvidable.


6. Galaxie 500 - "On fire".


El segundo disco de la banda de Dean Wareham precedente a Luna facturó tres discos impolutos, un auténtico cofre con tres joyas en su interior que muchos, demasiados, ignoran. Yo me quedo con todos ellos, y por supuesto con "On fire" también.


7. Stevie Ray Vaughan & Double Trouble - "In step".


Un Stevie Ray Vaughan rehabilitado y presto a iniciar un nuevo proyecto, y lo hace con un disco frenético de blues-rock, una tremebunda combinación de composiciones nuevas y covers impecables de clásicos inapelables, un imprescindible.


8. The Dubrovniks - "Dubrovniks blues".


Mi favorito de la banda australiana The Dubrovniks es éste catálogo que registraron en 1989 sin excesiva fortuna mediática ni comercial. Guitarras rugosas y broncas, melodías sinuosas, bajos reptantes... de todo un poco y todo notable.


9. 091 - "Doce canciones sin piedad".


No seré yo el que diga que éste y no otro es el mejor disco de los Cero. Ante tan encomiable exposición de regularidad, siempre con la calidad como guia, cualquiera se moja. Eso si, se trata (como siempre) de una colección de doce (obviamente) canciones excepcionales.


10. The Dog's D'amour - "Errol Flynn".


No podía faltar Tyla en una docena de doce sobre el año 1989. Y menos aún este "Errol Flynn", disco repleto de buen material, como acostumbraba a encontrarse en la banda de los Dog's D'amour, discos de otro tiempo definitivamente.


11. Aerosmith - "Pump".


Nunc he sido especialmente fan de Aerosmith, apenas tres o cuatro discos de la banda de Boston me conquistan plenamente; uno de ellos es "Pump", el pepinazo rockero con el que cierran la década de los ochenta, por frenesí y decibelios entra en esta docena este elepé de aquellos Aerosmith.


12. Gabinete Caligari - "Privado".


Siempre he pensado que "La culpa fue del cha-cha-cha" lastró la reputación del último disco ochentero de los Gabinete. Cierto que no es tan bueno como los tres precedentes, pero tampoco tan insípido y tonto como podía hacer creer el éxito de ventas que supuso el cha-cha-cha. Se queda aquí, cerrando esta lista..

miércoles, 10 de abril de 2019

Cuando había música en T.V. - Triana - Popgrama.


En el año 1979 la legendaria banda Triana se encontraba en su momento de mayor esplendor; o al menos así era en lo referente a su primera etapa.
Recién publicado su tercer disco "Sombra y luz", Diego A. Manrique y Carlos Tena, responsables del inigualable espacio musical Popgrama, decidieron, con muy buen criterio, dedicar a Triana un capítulo especial con el terceto andaluz como único protagonista.
En el mismo, el inolvidable grupo sevillano, ofreció una amplia entrevista a los dos históricos periodistas, que se iba alternando con actuaciones, todo ello ofrecido en diferentes entornos de la capital hispalense y en los estudios del programa.
El estilo característico de Popgrama, con aquellos peculiares diálogos y disparatadas situaciones introducidas por Tena, junto a las magníficas canciones que interpretó Triana en estricto directo, depararon un delicioso y extravagante programa que vamos a recordar (y quien quiera, disfrutar) en esta edición de 'Cuando había música en TV'.
Sonaron por orden las siguientes canciones:

1. "Sé de un lugar" ("El patio").
2. "En el lago" ("El patio").
3. "Recuerdos de una noche" ("El patio").
4. "Sentimiento de amor" ("Hijos del agobio").
5. "Abre la puerta" ("El patio").




lunes, 8 de abril de 2019

Los lunes... escenas de cine - "Horizontes de grandeza"


No es William Wyler el director más recordado y valorado del Hollywood clásico y dorado. Lo cierto es que sus películas solían ser grandes éxitos y que dejó un ramillete de excepcionales films.
El director cuyo estilo es no tener estilo, decían con mala uva de él (también acusaban de ésto a Michael Curtiz) y Orson Welles decía, burlonamente, que era un brillante productor.
La vigorosa crítica cinematográfica francesa lo consideraba un realizador menor, y eso pesó negativamente en su reputación; por algún motivo durante años no se vieron con buenos ojos sus películas y su obra. No lo consigo comprender, pues entre la filmografía de Wyler nos encontramos films como: "Jezabel", "La carta", "La loba", "La sra. Miniver", "Los mejores años de nuestra vida", "El forastero", "La heredera", "Brigada 21", "Horas desesperadas", "Vacaciones en Roma", "Ben Hur", "El coleccionista"...
Para esta semana voy a elegir un western, un magnífico film, de gran belleza visual y perfectos intérpretes que se tituló en la versión española "Horizontes de grandeza".
Película de envidiable reparto, con un grandioso Burt Ives, se trata de una super-producción de la época pero con un peso específico en el guión, ya que partiendo de un posicionamiento pacifista, la acción va desencadenando en una espiral violenta de lóbrego final.
Reivindicamos a William Wyler recordando la extraordinaria "Horizontes de Grandeza".
¡Feliz semana!



domingo, 7 de abril de 2019

Los domingos photosong - Itoiz - "Elurretan".


Me disponía esta mañana a pinchar uno de esos discos domingueros que suelo fotografiar para compartir la escucha con la concurrencia cuando me dí cuenta de que nunca había fotografiado un disco en euskara. Hoy podría ser un buen día para acabar con ese dislate.
He elegido el último disco, un EP en realidad, de la banda comandada por Juan Carlos Pérez, Itoiz. Un grupo que nació en la segunda mitad de los setenta y alargó su exitosa trayectoria hasta 1988. Su contribución fue grandiosa, por lo ecléctico de su propuesta, que fue mutando según avanzaban los años y los discos, y por ser pioneros de una música en euskara cercana al jazz y el folk en sus inicios hasta llegar al rock y pop de su etapa en los ochenta, era la música tradicional vasca la que había sido interpretada en la lengua vasca hasta entonces.
Además a Itoiz le acompañó el éxito masivo en Euskadi y Navarra, atesoran no pocos temas míticos y por todos conocidos, y un servidor recuerda algún concierto de ellos absolutamente inolvidable.
Su último trabajo fue "Ambulance" y en su interior, entre otras, siempre me ha encantado el tema "Elurretan" que escuchamos en el concierto de despedida del grupo (al que asistí) y que dejaron registrado en el elepé en vivo "Eremuko dunen atzetik dabil" (1988).
Nos quedamos con esa tremenda entrada eléctrica con que arrancaba "Elurretan".
¡Feliz domingo!



viernes, 5 de abril de 2019

Neil Young - "Songs for Judy" (2018)



 ...estamos ante un trabajo más que agradable de escuchar, con un tío Neil en la cima de sus facultades, con una voz sólida y de fuerte emisión...

En 1976, Neil Young llevaba diez años de exitosa carrera musical. Había saltado a la fama con la meteórica trayectoria de Buffalo Springfield; se lanzó en solitario, se hizo acompañar de los irresistibles Crazy Horse con quienes facturó en 1969 el sublime "Everybody knows this is nowhere".
Ya en la década de los setenta consolidó una brillante y ecléctica carrera con obras maestras como "After the gold rush" y "Harvest", disco con el que alcanzó el éxito masivo gracias al country y al folk de sabor campestre.
Alternó su andadura en solitario con discos y giras junto a sus 'amigos' Crosby, Stills & Nash.
La tragedia se cierne sobre su entorno: muere el guitarrista de Crazy Horse, Danny Whitten, y su road manager y amigo Bruce Berry. La depresión por estas pérdidas propició una época oscura y derrotista, con un Young en modo kamikaze que aún así firmó discos tan estratosféricos como: "Time fades away""On the beach" y "Tonight's the night".
Volvió la luz, y volvió Crazy Horse, con Frank "Poncho" San Pedro sustituyendo a Whitten, para la grabación de un disco mucho más luminoso y optimista, la POM: "Zuma".
Llegó el año referido, y junto a sus caballos locos se lanzó a una gira por USA mientras borboteaba en su cabeza nuevos proyectos y tomaban forma más canciones con las que engrandecer su leyenda.
En aquellos días, los afortunados que pudieron asistir a un concierto de Neil Young & Crazy Horse, podían decir que estaban viendo a uno de los más grandes artistas de la historia del rock en uno de sus (muchos) momentos más álgidos y definitivos.


Así lo entendieron el periodista Cameron Crowe y el fotógrafo Joel Bernstein. El primero decidió grabar en cintas de cassette C-90 las actuaciones de los 18 conciertos que conformaron la gira americana del 76. Aquellos recitales, aunque acompañado de los Crazy Horse, Neil Young los comenzaba plantándose en el escenario solateras, acompañado de su acústica o sentado al piano, interpretando en formato desnudo algunas de sus coplas más íntimas y bucólicas, esos momentos de recogimiento son los que grabó Cameron Crowe, y los que hoy podemos escuchar en la grabación y remasterización oportuna, en este "Songs for Judy".
Estas grabaciones han sido pasto de rumores y discusiones entre rusties de todo el mundo durante lustros, y es ahora cuando de manera oficial y bajo el nuevo sello de Neil, Shakey Pictures Records, salen a la luz en lo que muchos consideran un negocio más del 'arte de recuperar viejas grabaciones recubriéndolas de oro comercial' y otros muchos un archivo de valor incalculable con el más grande como protagonista.


Yo, como en otras ocasiones me quedo con algo de lo segundo y bastante de lo primero. Es incuestionable que estamos ante un trabajo más que agradable de escuchar, con un tío Neil en la cima de sus facultades, con una voz sólida y de fuerte emisión, sin la quebradiza sensación que adquirió su instrumento vocal con paso del tiempo. No se puede poner en tela de juicio el setlist que forman las 22 canciones que nutren "Songs for Judy", donde nos encontramos algún himno de aquellos primeros pasos de Neil en solitario y algún corte extraído de los discos de Buffalo Springfield ("Mr. Soul"). También es reseñable el calor de directo que caracteriza la grabación, cosa lógica al ser grabada de manera manual en cada recital, y el buen trabajo de remasterización que consigue una nítida escucha de voces e instrumentos. Pero el factor business es incuestionable y la falta de un disco como este tampoco sería una catástrofe.
No obstante, el disco tiene cosas muy interesantes: como la inclusión de "Too far gone" o "White line", que serían grabadas pasados varios años en "Freedom" (1989) y "Ragged Glory" (1990) respectivamente.
En aquellos días anticipaba canciones de álbumes aún en pañales como "Human highway" que sería incluida en 1978 en el estupendo "Comes a time"; también podemos escuchar temas que permanecieron en el silencio hasta la publicación el pasado año de "Hitchhiker" como "Campaigner" o la preciosa "Give me the strength" o un tema que nunca ha incluido en ningún disco aunque ha solido interpretar en directo como "No one seems to know".
También interesa la inclusión de "Love is a rose", tema compuesto por Neil y que en 1975 popularizó Linda Ronstadt y que tras grabar para el finalmente no publicado "Homegrown" apareció aquél mismo año 1976 en la recopilación "Decade" junto a "Sugar mountain" que cierra el disco.
Si a todo esto añadimos temas tan sublimes como "Harvest", "Tell me why", "Mellow my mind" interpretada con banjo, "After the gold rush""Heart of gold""Pocahontas" otra que aparecería algún año después en "Rust never sleep" (1979), y en especial "Old laughing lady" del siempre infravalorado disco debut de 1968; y una debilidad personal como "The losing end", mucho me temo que en esta ocasión Neil vuelve a ganar, y negocios e historias al margen, el disco es una delicia que se escucha en bucle sin problema, es más, con placer.
Así que ya saben, las buenas canciones son irresistibles siempre, bajo el sol abrasador, bendecidos por el rocío de primavera o entre capas de nieve, y en "Songs for Judy" hay canciones para justificar una vida, aunque ya las hayamos escuchado mil veces.



Reseña publicada el pasado 26/01/2019 en el Exile SH Magazine.

jueves, 4 de abril de 2019

2x1 - Simon & Garfunkel/Madison Cunningham - "So long, Frank Lloyd Wright"













Hablo hoy en el Exile SH Magazine de Madison Cunningham y su EP "For the sake of the rhyme" (pinchar), y la verdad es que la escucha de este disco durante estos últimos días, me ha dado la oportunidad de reseñar el disco y al tiempo descubrir un interesante 2x1.
Entre otras osadías, Madison no se amilana a la hora de versionar a clásicos tan incontestables como Simon & Garfunkel.
Cierto que no soy yo el mayor fan que existe del dúo neoyorquino, pero el tema que revisita Madison Cunningham me parece un bonito tema, que además no es de los que más trillado está de S&G, más bien todo lo contrario.
Se trata de "So long, Frank Lloyd Wright", extraído del mítico "Bridge over troubled water", que ahora escuchamos en ambas tomas.




miércoles, 3 de abril de 2019

Azkena Rock Festival 2019 - Stray Cats, amigos y recuerdos.


Ayer se completaba, tras una batería de bandas que confirmaban su asistencia, el cartel definitivo del Azkena Rock Festival 2019. Para un servidor son muchos años asistiendo al ARF, muchos recuerdos y muchos grandes conciertos que guardo en la memoria con enorme cariño; muchas risas y grandes emociones, tantas y tantas jornadas míticas, rockeras y festivas.
Sigue siendo (para mi) el festival rey de este país: por actitud y autenticidad, por señorío rockero y por mantener alejados a los de siempre. Pero este año, como ya me ha ocurrido en otras citas (en especial en la fallida de 2014), me lo estoy pensando.
Si quieren que les sea sinceros, en este momento solo tengo tres motivos de peso para acercarme a Gasteiz el próximo mes de junio, y solo uno de ellos es musical: los amigos con los que me apetece pasar unos buenos ratos en Mendizabala y en la Virgen Blanca; el cariño infinito que tengo al ARF y Stray Cats.
Vamos por partes, no pongo en duda que el viernes hay en el cartel buenas bandas: que el de B-52S puede ser un divertido bolo lleno de remembranzas de cuando muchos éramos mozos, que Lucero y Blackberry Smoke son buenas bandas sureñas, aunque los Smoke estuvieron hace tres años y las críticas fueron tibias, pero no me doy el paseo hasta Gasteiz por estos bolos (si, insisto por otras cosas). Algún grupo del viernes, les confieso que no tengo ni idea de quienes son, la verdad.
En cuanto al sábado, pues permitan que suelte una pequeña bomba: un servidor a Wilco ni le ve, ni le ha visto nunca la gracia; cierto que me gusta algún disco de la banda de Jeff Tweedy -principalmente "Summerteeth"- pero hubiese preferido la otra mitad de la escisión de los míticos Uncle Tupelo encarnada por Jay Farrar, es decir, Son Volt, que además tienen este 2019 nuevo disco.
The Cult me gustan, o al menos me gustaron en su día, pero es que es la tercera vez que vienen en menos de una década al ARF, y con la moda esa de interpretar un disco mítico del pasado, en esta ocasión "Sonic temple" (tampoco es mi favorito de ellos), me parece que esto de recordar en vivo discos de hace décadas es la mayor expresión de la decadencia, eso sí, una decadencia dorada y muy rentable.
Están en cartel Tesla, Melvins, Neko Case... buenas opciones, pero que no justifican en mi caso el viaje y el gasto (considerable) de dinero.
Además, según había leído por ahí, podía ser que Danny & The Champions of The World tocase al mediodía en La Virgen Blanca, lo que hubiese sido otro motivo de peso para hacer el viaje, pero parece que al final no será así, una pena.
No seré yo quién le diga a los organizadores (Last tour international) cómo deben gestionar sus festivales, aunque creo que en los últimos años se están disolviendo un tanto, en comparación con otros, principalmente a niveles mediáticos. Pero es que últimamente adolecen de las bandas pequeñas que hacían las delicias del personal y marcaban la diferencia con los mastodónticos e insípidos eventos de otros lares y la representación patria es mínima, ¡con lo que hay aquí!, bandas de calidad buscando un hueco de visibilidad y llenos de ilusión y actitud.
Les seré sinceros, haciendo de la perorata expuesta hasta ahora papel mojado, seguramente estaré en el ARF-2019, como todos los años, pero será, principalmente por los tres motivos señalados al principio, y volveremos a ser felices en Mendizabala...
¡Viva el Rock & Roll!!!

lunes, 1 de abril de 2019

Mendizabal - "Disparo revelador" (2019).



  ...en "Disparo revelador" nos encontramos la humanidad y el talento de Mendizabal expuestos a flor de piel y con una luminosidad amarilla y romántica...

Les sugiero un experimento: escuchen del tirón (no les quedará otra), el nuevo disco de Mendizabal, después echen un vistazo a la portada del mismo. Observarán que del enfrentamiento entre lo que se ve y lo que se escucha, el resultante es una total concordancia de sentires. Pues la portada de "Disparo revelador" (que es el título de este disco que estamos abordando), es un fiel reflejo de lo que esconde el disco, es decir: a Txema Mendizabal entregándose al oyente tal cual es, iluminado por la luz del sol. Digo esto por que en "Disparo revelador" nos encontramos la humanidad y el talento de Mendizabal expuestos a flor de piel y con una luminosidad amarilla y romántica, exáctamente lo que vemos en la portada.
Con las ideas muy claras, más sabio tras aquél debut más que notable que fue "Golpe de estado" (pinchar) y con una justificada fe ciega en sus nuevas canciones, Mendizabal llamó a los productores y músicos Xema Fuertes y Cayo Ballveser, y se puso en sus doctas manos para facturar un disco que sonase como el autor deseaba, no cabe ninguna duda de que lo han conseguido.
Mendizabal es un autor sensible, emotivo y un ser humano excelente, cercano y honrado, eso se nota en las canciones, e incluso en el tono de su voz; apacible y amigable.
Sus influencias son puestas sobre la mesa sin ninguna intención de ocultarlas o disfrazarlas, la música de Mendizabal suena a esas coplas inspiradas y apasionadas de autores como Antonio Vega o Quique González, ¡y qué bien!.
En "Partida" ya nos vemos sumergimos en esa luz natural y amarilla propia del sol de primavera, y la acústica se muestra como reina del entramado sónico que arropará la voz de Mendizabal y molderará las preciosas melodías que están por llegar.
Y así se confirma con el segundo corte, "La boca del lobo", una reflexiva letra y una bonita melodía con tenue acompañamiento que se convierte en uno de los momentos más intensos del disco a pesar de su escaso frenesí produccional -en formato físico se podrá escuchar una versión demo, aún más intensa- y nos encontramos con "Pequeña Irene", el single que hace las veces de presentador del trabajo, una canción llena de esperanza y vida, sobre todo vida; y por supuesto con esa luz a la que es imposible no hacer referencia.



Mi favorita es "Como si no tuviera importancia", Txema se monta en la estela del mejor Antonio Vega y hace cabalgar su voz sobre un piano casi piadoso y con la steel subrayando el discurso. En "Herederos" hace lo propio con la cola del cometa de Quique González, colabora con él Manolo Tarancón, otro de mis instantes preferidos del disco.
Desnuda y cercana, la preciosa "Nuestros versos" que nos conduce a "Luces de verano" donde Mendizabal rememora sus veraneos en La Rioja con emoción y sentimiento, fue la última canción en incorporarse a "Disparo revelador".
Y la siguiente es precisamente la que da título al elepé, otro hermoso canto con cuerdas, vientos y acústicas tan discretas como importantes. "Paisajes de regreso" sigue haciendo que la luz gire en suave torbellino y el calor se hace notar en un inspirado estribillo, para terminar con el instrumental "Buen viaje", inmejorable despedida para un disco francamente maravilloso.
Mendizabal lo ha vuelto a hacer, pero mejor aún: un disco de songwriter y de persona humana, se aleja de poses malditas o intelectualoides para cantar a la gente, a los sentimientos y a los recuerdos, como hacen los grandes poetas, no se pierdan "Disparo revelador", y experimenten...

Enlace donde escuchar y adquirir "Disparo revelador" en La Viejita Música.

Se recomienda visitar la reseña sobre este mismo trabajo publicada por Joserra Rodrigo para el Exile SH Magazine pinchando AQUÍ.

Los lunes... escenas de cine - "Los lunes al sol"


En plena expansión inmobiliaria, con la burbuja bastante hinchada y con su estallido a pocos años vista, Fernando León de Aranoa filma "Los lunes al sol" (2002). Una película que hacía reflexionar, en plena época de ficticias vacas gordas, pero vacas gordas al fin y al cabo, a una sociedad que sospecho que no escuchó nada de lo que les ocurrió, años antes, a un grupo de parados en edad difícil y que a cada día veía mermar sus esperanzas de engancharse a una vida activa en lo laboral y digna en lo personal, que es en resumen, lo que contaba la película.
Andaba entonces el personal adquiriendo bienes, que según se vio posteriormente, no siempre iba a poder pagar, y por ello, esta película parecía desubicada históricamente y sonaba a un canto agorero y pesimista fijado en un pasado que no se repetiría... ¡benditas percepciones superficiales e irresponsables!.
En Vigo, en los años posteriores a la reconversión industrial que dejó en la década de los ochenta a miles de personas en paro, cuatro amigos viven sus vidas con el recuerdo despellejando su vida y su memoria y arrasando con sus esperanzas y dignidad.
Su día a día, sus lunes al sol, su frustración y rabia se exponen de manera realista, casi como un documental, muy ceñido todo al estilo de León de Aranoa, que además firma junto a Ignacio del Moral un intenso y corrosivo guión.
Inolvidables resultan los cuatro actores encargados de interpretar a los cuatro trabajadores en paro, que logran llegar hasta el fondo de la psiquis de todos aquellas personas que han vivido una situación semejante, y abordar la comprensión del espectador.
Magnífico film que recordamos en esta época incierta y que cierne sobre el futuro la zozobra y el pesimismo.
Nos quedamos con el cuento que el Santa cuenta a un pobre crío.
¡Feliz semana!