jueves, 27 de junio de 2019

Robert Forster - "Inferno" (2019)



 El piano y cierta bruma -muy berlinesa en lo atmosférico- son, junto con la adición de violines, las principales premisas sónicas del trabajo...

Cuatro años ha tardado el australiano Robert Forster en presentar "Inferno", su sexto álbum en solitario.
La ciudad elegida para la grabación fue Berlín, con esa carga sónica y épica asociada por historia y logros musicales a la ciudad alemana. El alma y guia de los Go-Betweens sigue demostrando que el arte y maña de componer canciones no tiene secretos para él, y que si cabe, el paso de los años no hace sino acrecentar la perfección de las líneas melódicas y la arquitectura de cada pieza que moldea.
Es por ello, que en un año en el que a un servidor tanto le está costando encontrar discos reseñables, la última entrega de Robert Forster destaca con cierta claridad entre lo que se viene ofreciendo en este mundillo en aparente proceso de expiración que es el rock and roll.
El piano y cierta bruma -muy berlinesa en lo atmosférico- son, junto con la adición de violines, las principales premisas sónicas del trabajo, y ambas se aprecian en la magnífica "One bird in the sky", colofón del disco que nombro en primer lugar por parecerme la gran joya del tracklist.
Pero en la apertura también podemos apreciar esas teclas y cuerdas aludidas en la no menos excelente "Crazy Jane of the day of Judgement", adaptación de un poema del literato irlandés William Butler Yeats.
La elegancia pop de tendencia ochentera se hace fuerte en "No fame", mientras que en "Inferno (Brisbane in summer)" se respira la esencia de la escena berlinesa con claras alusiones a Reed, Velvet e incluso Bowie.



"The morning" es otro momento especial, bello y estremecedor a partes iguales, la adición en ciertos pasajes de una voz femenina crea un entorno sónico ciertamente sutil y etéreo, con la sombra de Reed extendiéndose sigilosa.
Un servidor cree percibir una esencia caribeña, o al menos marítima en "Life has turned a page", contrasta la anterior con "Remain", velvetiana y con cierta subyugación oscura y densa, reaparece el violín y se agradece.
Otra copla notable es la abatida pero hermosa "I'll look after you", como también embauca por la acústica y el eco underground muy berlinés "I'm gonna tell it".
Robert Forster es un seguro de calidad, elegancia y profundidad lírica. "Inferno" vuelve a incidir en sus principales y más destacadas bondades artísticas, además de introducir sutiles novedades, y sin duda, se colocará entre los discos más meritorios del año en curso.

Se recomienda visitar la reseña sobre este mismo trabajo publicada por Juanjo Mestre para el Exile SH Magazine pinchando AQUÍ.

martes, 25 de junio de 2019

Crónica Azkena Rock Festival: jornada del viernes y sábado sesión vermú.


Danny & The Champions of The World 
Sigo fiel a mi cita con el Azkena Rock Festival. Cierto que de unos años a esta parte solo me quedo un día, la organización no termina de cuajar carteles que me seduzcan como antaño, pero no me puedo resistir a volver a las campas de Mendizabala, creo que son demasiados años e inmejorables recuerdos para no seguir visitando Gasteiz y a los grandes amigos que allí tengo, cuestión de nostalgia me temo.
Este año el concierto estrella venía el sábado de la mano de Wilco, aunque yo me decanté por la jornada del viernes, principalmente para ver a Stray Cats.
Y es que, aunque a alguno le extrañe, no me gusta Wilco, apenas algún disco de los inicios del grupo, pero no tienen para mi el tirón que me consta que tienen para muchos.
Eso sí, el sábado por la mañana no me perdí a Danny & The Champions of The World, que dieron un bolo en La Virgen Blanca de absoluta referencia, sacaron a la luz del sol del mediodía todo su potencial rock (dejaron el soul un poco aparcado) y en modo sexteto levantaron a la ciudad, inyectaron actitud y brillo e hicieron bailar y disfrutar a todos, el propio Danny se estaba dando cuenta desde el escenario de que la cosa estaba carburando de una manera bárbara, un momento en la Virgen Blanca para guardar en el recuerdo, como ya ha pasado en otras memorables ocasiones en el mismo emplazamiento a la hora del vermú.


Lucero 
En cuanto al viernes, tras el encuentro con amigos y las consabidas charlas musiqueras con todos ellos, la jornada musical empezó con Lucero. Una banda que practica el género americana tan de moda con total solvencia, con cercanías al country y sonidos fronterizos, parecía perfectamente ejecutado, pero el sonido parecía quedar pequeño para una ubicación de semejante tamaño, y se ahogaban las guitarras y todo parecía sonar demasiado bajo, me quedé con la sensación de que ese mismo recital en una buena sala hubiese sido una historia totalmente diferente.


Stray Cats 
El concierto de Stray Cats presentó un aspecto de público imponente, propio de las grandes ocasiones y las bandas míticas, y claro, Brian Setzer, Slim Jim Phantom y Lee Rocker, la formación titular y original, son una banda mítica.
Y lo demostraron durante su pase: se les veía a gusto, con química entre ellos, y perfectamente engrasada su austera pero demoledora maquinaria, despacharon un set pletórico y vibrante, sonaron canciones de su último trabajo y no faltaron cortes indispensables que hicieron bailar al personal. Un auténtico espectáculo el ofrecido por tres músicos impecables que se mantienen en perfecta forma, mereció la pena.


Blackberry Smoke 
Tras los Stray Cats nos pasamos a ver a Blackberry Smoke, me perdí su anterior visita a Mendizabala, y tras su tercer disco les fui perdiendo la pista, aunque sus tres primeros elepés me gustan mucho. Dieron un bolo enérgico, fibroso y rotundo, con su poderío sureño intacto y sus reminiscencias de bandas como Lynyrd Skynyrd o Black Crowes. Todo sonó fuerte y bien, hubo actitud y entrega, con momentos de alto octanaje, me gustaron y creo que retomaré sus últimos discos.
El cansancio hacía mella y me acerqué a ver que ofrecía B52. La gente estaba disfrutando con la propuesta freak de los de Athens, tanto mi compañero de correrías como yo no encontrábamos el sitio en el concierto y no nos estaba gustando nada, así que decidimos ir a descansar a sabiendas de que Danny y los Champs nos iban a hacer bailar al día siguiente.
Me quedo con Stray Cats, Danny y Blackberry Smoke, fueron conciertos de altura, por ellos tres mereció la pena el desplazamiento anual a Vitoria, y por supuesto por volver a encontrarme con amigos que me son muy queridos, a pesar de todo, el ARF vuelve a aprobar y no me cabe ninguna duda de que el año que viene volveré (otra vez).

lunes, 24 de junio de 2019

Los lunes... escenas de cine - "La Vaquilla"


"La vaquilla" era un viejo proyecto del maestro Berlanga, varias veces frustrado por culpa de la censura, que llega por fin a las pantallas en el año 1985 con un presupuesto de 250 millones de pesetas, convirtiéndose en la película más cara de la historia del cine español.
Rodada en el precioso pueblo aragonés de Sos del rey católico, con numerosos extras y un elenco de lujo encabezado por Alfredo Landa, José Sacristán, Santiago Ramos, Agustín González, María Luisa Ponte o Violeta Cela entre otros, la película habla en un tono irónico y al tiempo condenatorio de la abominable circunstancia social de la guerra civil española, que enfrentó a amigos y familiares en una ilógica y pútrida lucha por la libertad o el orden fascista.
En clave cómica se suceden las desventuras de un grupo de soldados republicanos infiltrados entre las líneas fascistas con la intención de robar la vaquilla con la que piensan celebrar el encierro del pueblo en fiestas en el que éstos tienen su puesto.
Las situaciones hilarantes, los diálogos surrealistas y la costumbrista vida y tradición rural que se abre paso entre las vicisitudes de la guerra crean un ambiente que en el fondo esconde una mordaz crítica a una guerra que nunca debió existir, y que se hace extensiva a la guerra en general.
Supuso un enorme éxito en taquilla, hoy la recordamos aquí.
¡Feliz semana!



domingo, 23 de junio de 2019

Los domingos photosong - Danny and The Champions of The World/Stray Cats - "Precious cargo"/"Baby blue eyes".


Vuelven los domingos fotográficos después de una semana de descanso. Hoy, cansado tras el periplo por el ARF, y con los ecos de Danny and The Champions of The World de ayer y de Stray Cats de la agotadora jornada del viernes, toca recordar los buenos ratos pasados, los amigos y el buen rollo, como siempre, a pesar de los pesares, ha merecido la pena.
No me decidía entre la banda de Brian Setzer y la de Danny Wilson, así que por una vez y sin que sirva de precedente, hoy elegimos dos discos para la fotografía dominical.
Nos vamos con mi tema favorito de "What kind of blue", el estupendo disco de hace unos años de nuestro Danny, "Precious cargo"; y con la gloriosa "Baby blue eyes" con que se abre el segundo elepé de Stray Cats, "Gonna ball"...
Y sin más, sigo disfrutando del domingo soleado que nos ha regalado hoy la primavera.
¡Feliz domingo!!!





viernes, 21 de junio de 2019

Se anuncia un nuevo disco de David Lowery, "In the shadow of the bull".


David Lowery, líder de bandas tan incontestables como Cracker o Camper Van Beethoven se lanza con un disco en solitario que titulará "In the shadow of the bull" y que será publicado el próximo 6 de julio.
Lowery anuncia una tirada única de 1000 ejemplares que serán vendidos exclusivamente en los conciertos de las dos bandas que el norteamericano comanda.
El autor ha comunicado que este primer álbum es una primera parte de lo que será una biografía musical multi-disco, por lo cual se supone que llegarán nuevos trabajos que irán apareciendo sucesivamente.
"In the shadow of the bull" contará con siete cortes y no se sabe si habrá posibilidad de conseguirlo por medio de descarga digital, pues la compra física parece francamente complicada.
La portada es un diseño del artista Jeremy Fetzer. David ha facilitado un enlace en el cual se pueden escuchar algunos fragmentos de "In the shadow of the bull" (pinchar).

jueves, 20 de junio de 2019

Son Volt - "Union" (2019).



 Si el precedente álbum hacía hincapié estilístico en el blues y el blues-rock, en este es el folk, el country y el folk-rock lo que escuchamos repartido en trece pistas.

No está siendo el último trabajo de Jay Farrar al mando de sus Son Volt el que más está gustando a la prensa especializada, especialmente en USA.
Tal vez esto tenga que ver con las dichosas comparaciones, en concreto con su anterior catálogo, el magistral "Notes of blue" (2017).
O quizá por el carácter monotemático del disco, basado, casi en su totalidad, en canciones de rasgado acústico y letras de fuerte (aunque comedido y un tanto contemplativo) tono político, donde condena diversas y evidentes injusticias sociales y a la actual administración americana.
El caso es que yo voy a hacer de abogado del diablo defendiendo "Union", que a todo esto es como se titula el noveno disco de Son Volt.
Defensa que viene argumentada por la calidad que un servidor aprecia en los temas que conforman el trabajo. Si el precedente álbum hacía hincapié estilístico en el blues y el blues-rock, en este es el folk, el country y el folk-rock lo que escuchamos repartido en trece pistas.
Es posible que la producción -del propio Jay Farrar- no abogue por la diversidad y que, como apuntaba más arriba, el rasgado acústico que sustenta melodías lentas, sea la tónica general y casi exclusiva en el apartado sónico.
Pero además de unos textos incisivos, críticos y de sosegada ira que merecen una escucha que invitará a la reflexión, en "Union" nos encontramos con preciosos cortes que llevan en su ADN crepúsculos, carreteras y praderas en la anochecida, sonidos fronterizos y sensaciones campestres.
"While Rome burns" indica la senda que ha de seguir el resto del disco, y en "The 99" Farrar ya nos habla bien a las claras de ese 1% que acumula más riqueza que el resto 99% de la sociedad a los que se refiere la canción.



En ese tono se suceden temas como "Devil may care", "Union", "The reason" o "Holding your own", aunque a un servidor le gusta especialmente la preciosa "Reallity winner".
En "Union" nos encontraremos temas protesta, acústicas y letanías de steels, un Farrar que a pesar de todo canta en un tono suave y añejos sonidos de interior, y épica a la que se hubiese apuntado el mismísimo Woody Guthrie, o lo toman o lo dejan, yo he decidido hacer mío el mensaje y los sonidos de "Union", y de momento no me arrepiento.

Se recomienda visitar la reseña sobre este mismo trabajo publicada por Juanjo Mestre para el Exile SH Magazine pinchando AQUÍ y Nikochan para Nikochan Island pinchando aquí.

martes, 18 de junio de 2019

2x1 - "Don't ever change" - The Beatles/Bryan Ferry

















Este pasado fin de semana ha estado lleno de emociones y música, más hablada que escuchada, eso es cierto. Y también comprada, el otro día me encontré rebuscando en los estantes de segunda mano de Power Records con un disco de mi admirado Bryan Ferry; más concretamente su primer disco en solitario: "These foolish things", datado en el año de 1973.
Se trataba de un disco de versiones que siempre quise tener en vinilo. Y aunque un servidor no es muy afín a este tipo de discos, en este caso, como ocurriría con el "Pin ups" de Bowie, publicado en este mismo año, hago una excepción por considerar que los covers que atesora son sumamente personales y muy destacados, por calidad y por la selección de temas escogida.
Uno de las canciones que Ferry se lanza a reinventar es uno de los cortes menos populares de los Fab Four, más concretamente "Don't ever change". Compuesta por Gerry Goffin y Carole King en 1961, fue interpretada por los de Liverpool en un programa de la BBC y publicada finalmente en 1994 en el disco "Live at BBC". Creo que resume bastante bien el posicionamiento de aquél joven Bryan Ferry a la hora de encarar estas versiones.
Nos quedamos con este 2x1.