...el disco más estrictamente brit del cuarteto leonés, en el mismo se cuaja la fórmula perfecta para asumir en el mismo criterio sónico la frescura beat y mod de los primeros tiempos del grupo, con una canción de mayor peso...
Por Jorge García.
En el año 1992, el productor David Gwynn resolvió dos discos para sendas bandas españolas, ninguna de ellas era una referencia comercial de primera línea en aquellos primeros noventa, si bien ambas gozaban del beneplácito de una parte importante de la prensa especializada.
El tiempo, con su muchas veces arbitrario criterio, ha posicionado uno de estos discos en el cetro de los llamados discos de culto y hoy cuenta con numerosos cronistas que glosan la grandeza del mismo, me refiero al estupendo "Hermanos carnales" de los manchegos Surfin' Bichos (reseña).
El otro álbum referido, y que será el protagonista de hoy, fue registrado en Monnow Vallery Studio en Rockfield (UK) por la banda leonesa Los Flechazos, era su cuarta intentona discográfica y llevaba por título "En acción!" y lo cierto es que no goza en nuestros días de la prestigiosa carta de presentación que comentábamos a propósito del sensacional "Hermanos carnales".
Ni vamos a comparar ambos discos, ni tampoco discernir el mayor o menor grado de injusticia que pesa sobre "En acción!", nos limitaremos a comentar los entresijos de un disco que venía a dar continuación a un álbum que decepcionó a muchos dos años antes como fue "Preparados, listos, ya!" (pinchar).
A la juvenil voz y las centelleantes guitarras de Alex Díez se unía el estimulante órgano Hammond de Elena Iglesias y la inquieta base rítmica de Héctor Escobar (bajo) y Pedro Javier Alonso (batería), que en su actuación en conjunto disparaban chispazos de energía sesentera con aroma a mod y a beat, en elegantes estructuras que empastan con el lluvioso paisaje del Swinging London, recreando entornos dominados por una juventud en pleno apogeo, viviendo sin freno noches que se debaten en remolinos de música y sensual atracción de cuerpos vestidos con camisas Oxford, parkas militares y vestidos de Línea A.
Se alude a viejos amores que hicieron "Daño"; a locales nocturnos donde baila una indomable "Go-go girl" o a procesos de madurez con sus miedos y retornos: "Vuelvo a casa", "Tengo miedo".
También contiene este equilibrado disco temas de esencia beatle como "La casa del reloj" muy en la onda "Revolver" o la adictiva y pegadiza "A toda velocidad". Por otra parte, "Lágrimas negras" es posiblemente mi momento preferido del elepé.
El instrumental "Fred Finley" y dos estupendas versiones como "Y olvídame" sobre un clásico de la banda de garage-rock barcelonesa Los Cheyenes y "Me estoy cansando", traducción del poco conocido título "Gonna get me someone" del grupo mod de los sesenta The Game, completan junto a la también excepcional "No juego" este cuarto trabajo de Alex Díez y sus Flechazos. Un disco con coordenadas espaciotemporales inequívocas y siempre luminosas.


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