Último día de mayo, el tiempo no se detiene por nada ni por nadie y la vorágine de los tiempos nos encapsula en una sensación de vértigo que propicia que las cosas, las personas y los instantes sean momentos fugaces, como momentos apenas fijados en una fotografía.
Con junio llega el verano, y la sensación de velocidad y fugacidad se intensifica, la vida pasa y nosotros no siempre somos conscientes de que lo importante es lo que nos espera en el horizonte, siempre fijando la vista en el retrovisor.
La nostalgia y el mágico bienestar que propicia, que tanto valoramos los melómanos y que hoy cotiza al alza, parece que preferimos recordar que avanzar, sentir que los buenos tiempos volverán solo con poner en el plato un disco que nos recuerde que un día nos creíamos grandes.
Vamos a escuchar uno de esos discos en este domingo soleado con el que termina el mes de mayo, vamos a poner sobre el plato "Sticky Fingers" de The Rolling Stones... ¿Hay alguien que no ame este disco por encima de todo?.
Volvemos a escuchar, entre la vorágine de recuerdos que acarrea, la sublime pieza "Can't you hear me knocking". Pasado y presente.
¡Feliz domingo!

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