Mis cinco óperas 'más favoritas' de Giacomo Puccini


Giaomo Puccini es uno de los más grandes compositores de ópera de la historia. Sobre esta evidencia que no creo que encuentre demasiada oposición por aficionado al género lírico alguno, deseo hacer alguna puntualización breve.

Genial músico y un verso libre en el mundo operístico, readaptó el género en busca de una ópera más apegada al ciudadano, sin poner el foco en grandes héroes mitológicos, reyes, princesas, condes, marquesas, marmóreas figuras del teatro clásico o románticos personajes históricos convenientemente transfigurados para oficiar de elegíacos protagnistas de sus dramas.

Evita la estructura habitual de la ópera italiana durante el siglo XIX basada en la construcción clásica de recitativo-aria-cabaletta. Puccini articula un discurso contínuo, sin repeticiones ni esquemas reiterativos y encorsetados, que se adapta a la perfección a sus personajes callejeros y sus reacciones humanas.

Por estas facultades comentadas, muchos lo incluyen en el estilo denominado verismo, que encuentra coincidencias en muchos de los aspectos citados. Algunos, por lo tanto, adhieren su figura a la de Ruggiero Leoncavallo, Pietro Mascagni o Umberto Giordano.

No puedo estar de acuerdo con este aspecto, y de hecho niego la mayor. Las complejas y densas orquestaciones de Puccini, envolventes y bellas atmósferas creadas por y para la comprensión psicológica de cada personaje, al tiempo de ubicar la acción en cuanto a su posición geografía o localización concreta, está muy por encima de lo creado por otros compositores - también brillantes - del denominado verismo.

Si al género aludido se le ataca en multitud de ocasiones por poder resultar nocivo para las voces, la realidad es que con Puccini esto no ocurre, pues aunque exige un tipo de voz con un considerable volumen que pueda superar la densidad de sus orquestaciones, la escritura es tan perfecta que las línes nunca exigiran a los cantantes ningún tipo de malabarismo vocal que con la repetición de actuaciones pueda terminar dañando sus instrumentos.

Por otra parte, la enorme riqueza que Puccini pone sobre la mesa a la hora de enriqucer sus partituras es tan enorme que le ha llevado a componer utilizando la escala pentafónica de Si para recrear sonidos orientales o registros y recursos que evoquen al lejano oeste en la ópera western (antes de que existiesen los westers propiamente dichos) "La Fanciulla del West" (1910).

Por todo ello, considero a Giacomo Puccini un compositor sublime, que ha dejado alguna de las más hermosas óperas de la historia y que en opinión de este humilde aficionado, comparte plaza en el olímpo de la ópera con Mozart, Verdi, Wagner y Richard Strauss.

Vamos con mis cinco óperas 'más favoritas' de Giacomo Puccini.


01. "La Boheme" (1896)




02. "Turandot" (1926)




03. "Tosca" (1900)




04. "Manon Lescaut" (1893)




05. "Madama Butterfly" (1904)



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