martes, 13 de agosto de 2019

Doug Tuttle - "Dream road" (2019)



 En media hora exacta, este norteamericano de Massachusetts, despacha una decena de canciones que encandilan gracias a la pulcritud de su construcción melódica...

Si hay un artista en estos últimos años que está demostrando un crecimiento artístico francamente notable, ese es Doug Tuttle.
Da la sensación que en cada nuevo trabajo nos ofrece algo más, de que sus canciones se van haciendo más corpóreas y que la música fluye mejor; que sin abandonar las señas con las que abandera su estilo, aparecen matices nuevos y sutiles que sin significarse expresamente van redondeando una propuesta sónica, haciendo que sus canciones sean cada vez mejores.
Digo esto, porque su último álbum, "Dream road", se me antoja el mejor y más equilibrado de los cuatro discos que ha publicados hasta la fecha.
Los meses precedentes han sido un goteo de singles y adelantos que ya hacían presagiar lo bueno que resultaría lo que estaba por llegar, y sin duda así ha sido.


El regusto por la melodía, la voz lírica y con tono de falsete no forzado, la musicalización basada en recursos de pop psicodélico sesentero y ciertos tonos folk y dream pop, siguen siendo las credenciales que presenta como propias, y cada vez más características, Doug Tuttle.
En media hora exacta, este norteamericano de Massachusetts, despacha una decena de canciones que encandilan gracias a la pulcritud de su construcción melódica, la fina y lisérgica instrumentación y la liviandad flok, casi pastoral del armazón sónico de sus coplas.
Desde los adelantos aparecidos meses ha, como "I'll throw it all again", tema que bien hubiera podido presentar George Harrison; la luminosa y bucólica "Twilight"; la bonita y psicodélica "Did you need someone" o la brumosa y apacible atmósfera de "Fade", el óptimo resultado se veía venir.
Y el resto de temas confirman la predicción: excelencias energizantes y catadióptricas, con gran protagonismo vocal en "Long day to your home", armonías con ácidos reflejos country al estilo The Byrds en "But not for you"; o intrincadas soflamas cítricas como "Well I guess" evidencian la coherencia del disco dentro de una variedad que es de agradecer.
Más maridaje vocal en "Can you feel it" y misticismo folk en "All alone". Aunque confieso que mi favorita es la irresistible pieza de euritmia electro acústica y belleza natural titulada "In this world alone".



Sigue sumando Doug Tuttle en una carrera de clara línea ascendente, y dejando trabajos de reconocible belleza y personalidad. Este 2019 vuelve a destacar dentro de la producción discográfica y a buen seguro esto se verá refrendado a final de año.

Se recomienda visitar la reseña sobre este mismo trabajo publicada por Juanjo Mestre para el Exile SH Magazine pinchando AQUÍ.

4 comentarios:

  1. Buen disco pero todavia no he conectado del todo ni con artista ni con el trabajo. reconozco sus virtudes pero le falta un no se que

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    1. Cada vez me gusta más este músico. Creo que ofrece buenos discos y siempre mejorando. Pero la percepción personal es otra cosa como bien sabes.
      Saludos.

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  2. Qué discazo, qué carrerón está acumulando esta ya realidad. Muy grande Doug. Abrazos y gracias por enlazar mi artículo.

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    1. Es un artista que va a más y que se ha convertido en un indispensable de su género, creo que el disco suyo que más me gusta.
      Abrazos.

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