jueves, 24 de enero de 2019

Recordando "Some Girls" de The Rolling Stones antes del concierto de Prophet/Sexton


Esta noche llega Chuck Prophet a Bilbao, acompañado del guitarrista entre otros de Bob Dylan, Charlie Sexton. Traen bajo el brazo un espectáculo que rinde homenaje al mítico "Some Girls", para muchos última obra maestra de The Rolling Stones.
Mucha expectación despierta el concierto de esta noche, pues además de escuchar uno de los mejores elepés de los Stones, volveremos a ver al gran Chuck Prophet, quien hace años ya sorprendió a todos llevando al directo otro disco legendario, el "London Calling" de The Clash
Contando los minutos en espera de tan magno acontecimiento, se me ocurre matar las horas escuchando el original de 1978 de los Stones y recordando mis impresiones sobre aquél que dejé plasmadas en esta reseña de hace unos años. Ya contaremos la jugada.

The Rolling Stones - "Some Girls" (1978)



Que no se preocupe nadie, no me voy a poner pesado extendiéndome sobre los problemas que azotaron a The Rolling Stones en el año 1977 y que todos o casi todos conocemos sobradamente.
Pero para poder colocar la razón de ser de este álbum creo que es indispensable tener claro que aquellos acontecimientos fueron definitivos para la gestación de "Some Girls" y para la forma en cómo se desarrollaría el futuro comportamiento musical y social del grupo.
Los problemas con las drogas de Keith que alcanzaron cotas insoportables en aquel 77 y le llevaron a la cárcel tras ser detectado un buen montón de caballo en su habitación de hotel en Canadá, la rehabilitación final y forzada por las autoridades de aquel país del inefable guitarrista, el juicio, la sentencia...
A esto hay que sumar un presunto lío de Ronnie con la esposa de algún político de alta gama canadiense, la reacción de Mick, las movilizaciones de otras bandas en pos de ayudar a Richards...un año para no olvidar, un año que lo cambia todo de forma total y sin vuelta atrás.
Una vez que todo se fue solucionando, la banda se encerró en los estudios de Pathé Marconi en París para grabar el disco que yo siempre he pensado que ellos sabían que sería el último de una época. El fin de la edad de oro de la banda, un disco que siempre me ha sabido y sonado a despedida, despedida de una actividad vital casada con otra de creación musical que discurrían bajo el dictado del hedonismo y el gamberrismo juvenil, dictado que una vez que descarrilaron, nunca más tendría lugar en sus vidas de aquella forma salvaje e innata.
Así que en "Some Girls" se dan cita todas las pasiones que hicieron grandes sus momentos artísticos y desbocadas sus juergas nocturnas, el rock, el blues, el soul y el country conviven juntos, pero a su vez mas separados, mas diferenciados que en ningún otro disco anterior, se suman a ellos dos de los estilos predominantes en las modas musiqueras del momento: la música disco y el punk.


Nunca se mostraron ni se volvieron a mostrar tan anárquicos en una grabación como en ésta, nunca tan sucios ni tan desordenados, tan gloriosamente desordenados. Obviando todo tipo de sutilezas sónicas o de producción, graban en bruto, como si estuviesen en su primer local, con acné en los rostros intentando cambiar el mundo a golpe de redoble o de rasgada guitarrera, como si quisiesen volver al principio para desde allí despedirse de la juventud y lanzarse a la piscina de la madurez, al agua clorada donde todo cambia, no a peor, tampoco a mejor, pero si a menos divertido y menos loco, adjetivos que marcaron su rock and roll y que ahora terminan con este disco que hace de frontera entre ambas épocas, un disco que es el trampolín desde el que se produce la fatal zambullida.
La calidad de los diez cortes que conforman el disco es indiscutible y diseccionar cada uno se me antoja un ejercicio de redundancia un tanto absurdo, únicamente dejar algún apunte de cosecha propia sobre la naturaleza de alguno de los temas.
Abrimos "Some Girls" con "Miss You", la forma que tienen en aquel 1978 sus satánicas majestades de ver la música disco que se impone en las FM y discotecas de todo el planeta, tema de Mick claramente, siempre más cercano a los ritmos bailables y amables sónicamente que Keith, fue un éxito total en entornos rock y en pistas de baile del mundo, una gozada de principio a fin, ácida e histriónica.
Tras la estupenda e intrépida "When The Whip Comes Down", el soul llega con "Just My Imagination", rotunda versión del éxito que grabasen en 1971 The Temptations, que los Stones contaminan debidamente con sus guitarras, tres, sucias y farragosas que no hacen que se pierda ni se oculte su latido soul.
El escándalo llega con el tema que da título al disco, "Some Girls" es un temazo de tomo y lomo con una letra que a muchas resultó ofensiva (con razón), debido a frases como "Las chicas negras quieren follar toda la noche" o "Niñas chinas son tan suaves...", reviviendo el enfrentamiento que con las feministas ya sostuvieron tras temas como: "Under My Thumb" o "Star Star".



Fin de la cara A con "Lies", vertiginoso tema de rock voraginoso y sin frenos caracterizado nuevamente por el uso y abuso de tres guitarras y la falta de recursos de producción ajenos a las distorsiones, falta casi total de teclas o vientos.
El country entra en escena nada más comenzar la cara B con la deliciosa "Far Away Eyes", junto a "Sweet Virginia" y "Dead Flowers" los tres mejores countries que jamás grabaron, todos ellos al dictado de las enseñanzas de su viejo y ya desaparecido amigo Gram Parsons.
Continúa esta segunda pista del vinilo con el rock que nació balada: "Respectable", influenciado por el punk arrastrado y violento que se gestaba en las islas Británicas, fue el tercer y exitoso single del disco, un tema granítico e indestructible sónicamente.
Llega el tema de Richards, "Before You Make Me Run" en el que se queda a gusto el guitarrista, no falta la balada de éxito "Beast of Burden", típica escritura conjunta Richards-Jagger.
Despedida y cierre con el punk "Shatered", tema de agónica y machacona reiteración en los riff de Keith que dan soporte a unos versos que narran y critican el estilo de vida de la década de los setenta, un gran tema también de éxito, (cuarto single del LP) que cierra brillantemente un disco brillante.



Justo es puntualizar su portada, una de las mas famosas de la banda, con ese frontal troquelado, que recorta los contornos de cabezas todas ellas femeninas distinguiendo entre diferentes tipos de mujeres, un catálogo de estilos y peinados, razas e incluso clases sociales, y diferentes fotos de los chicos en la funda del vinilo, adaptándose a los agujeros dando rostro stone a las cabezas, fantástica y divertida, y que decir de esa contraportada con dibujos de sugerentes señoras en sujetador para dar carne y sensualidad a los títulos de las canciones, a mi personalmente la portada que más me gusta del grupo.
Última obra maestra de la banda, uno de los discos que más me penetra del grupo por motivos musicales y también emotivos, por ese sentimiento de adiós, de punto final, de hasta aquí hemos llegado.

2 comentarios:

  1. gracias por compartir! me traen mil recuerdos!besitos!

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    1. Un gran disco, de esos que escuchas mil veces a lo largo de una vida. Gracias.
      Besos

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