jueves, 11 de octubre de 2018

Malcolm Holcombe - "Come hell or high water" (2018)


Si me lo permiten, me gustaría lanzar una pregunta al aire: ¿cuántos artistas en la última década, han dejado un legado discográfico de la enjundia del que nos está regalando Malcolm Holcombe?.
Un servidor tiene clara la respuesta: pocos, tal vez ninguno. Y es que en este curso 2018, Malcolm Holcombe también ha dejado constancia de la impresionante etapa de creatividad por la que está atravesando desde hace lustros, a pesar de superar ya las seis décadas de vida, y nos regala un nuevo y magnífico disco (y van...) titulado "Come hell or high water".
En el nuevo cancionero, la voz árida y resquebrajada de Holcombe incide nuevamente sobre las venturas y desventuras del mundo actual, el que le rodea de manera física y el que va más allá de su campo de visión, pasando por ser una especie de existencialista del siglo XXI que cabalga sobre una guitarra acústica y repta por los caminos en busca de un auditorio que se sienta permeable a su oferta de sensibilidades, amarguras, reflexiones, nostalgias y pesimismos.


Se rodea de un equipo formado por Iris DeMent (piano y voces); Jared Tyler (guitarras, dobro, mandolina); Marco Giovino (batería y producción) y Sonny Barbato (acordeón); además de la colaboración en las voces de Greg Brown. Aunque en este catálogo, es la voz de Iris DeMent, que acompaña y sombrea la quejumbrosa reflexión en voz alta de Holcombe lo que le da al disco una dimensión superior y especial, algo que no habíamos escuchado antes y que resulta en algunos momentos dulcificador y en otros evocador.
Este trovador de los caminos, rastreador de historias escondidas en las mesillas de noche de los moteles de carretera y observador paciente y circunspecto del mundo y la existencia humana nos vuelve a sobrecoger con letanías y leyendas que rugen de verdad y ronca poética. Con los epígrafes que describen el germen de la música americana tatuados en el alma, sin distinción de palos; pues todos arden en la misma pira crepitando sonidos enraizados y nobles que dan calor y color a sus coplas sangrantes, siempre emocionantes, íntimas, épicas y desbordantes de ternura.
Malcolm Holcombe vuelve a inmiscuirse con sus canciones en las obsesiones, tristezas, nostalgias y preocupaciones humanas, con sentido poético y errante, con esa suerte de realidad cruenta que acompaña a su lírica, y vuelve a resultar profundamente emocionante, firmando un nuevo trabajo mágico.




6 comentarios:

  1. Un gran disco. Me ha gustado mucho. Sólo tengo el del año pasado ("Pretty Little Troubles"), ¿hay alguno más que debería buscar?

    Gracias.

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    1. En mi opinión todos, su discografía completa. Pero prueba con los dos anteriores "Another black hole" de 2016 y "Pitiful blues" de 2014.
      Un saludo.

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    2. Has acertado en tus recomendaciones.

      Gracias.

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    3. Me alegra mucho leer eso Alberto
      Gracias y un saludo

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  2. Pitful Blues es una maravilla y por lo que escuchado y leído de éste va por esos derroteros. Un grande ya, y favorito en casa.

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    1. Pitiful blues es mi favorito, éste el mejor desde entonces para mi claro
      Salud

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