miércoles, 26 de noviembre de 2014

Joseph Arthur - "The Graduation Ceremony" (2011)

Cuando Peter Gabriel conoció e impulsó la carrera de este artista por algo sería, algo sin duda vio el bueno de Peter en aquel joven para acogerlo en su sello y en su seno.
El caso es que el muchacho, además de músico que desarrolla su carrera tanto en solitario como participando junto a Ben Harper y Dhani Harrison del terceto Pistfull of Mercy, es también instrumentista, pintor y poeta, pero encima posee su propio sello y banda: The Lonely Astronauts...una joya.


Edita su primer disco en el año 1997: "Big City Secrets" que le sirvió para darse a conocer e iniciar una prometedora carrera que aún hoy continua firme y respetada.
Pero esta andadura tiene un momento culminante en el año 2011 cuando es editado su disco número ocho sin contar EPs, este fenomenal: "The Graduation Ceremony".
Hace tiempo que tenía ganas de hablar de él, pues se trata de una deliciosa colección de canciones con unas exquisitas lineas sonoras de acompañamiento todas ellas, hermosas letras y textura gaseosa, relajante y susurrante.
Después de dos discos firmados junto a The Lonely Astronauts, vuelve a figurar su nombre solo al pie de este trabajo, que nos trae a un Arthur introvertido y exquisito, con una serie de suculentas melodías bajo el brazo que trata con mimo en el estudio, gracias a la delicada producción de John Alagia y él mismo.


Como un onírico viaje se puede describir este disco que cuenta con violines atmosféricos y suntuosos, la voz preciosa que hace golosa cobertura de Liz Phair y la batería de Jim Keltner además del bajo y voz de Sibyl Buck que es también la bajista de su otra banda The Lonely Astronauts.
El resto es: canciones, bellas y de fácil asimilación, un total de doce, a cada cual mas deliciosa, de etiqueta folk y escasa ambición sónica, innecesaria ante el carácter y vocación demostrado por tan hermosas melodías, que se las intuye deseosas de volar libres y llegar...y llegan.
Y es que es acaso posible que no llegue un tema como el que abre este disco, una melodía hermosa coronada con baterías precavidas, pianos de humilde hermosura, cuerdas de nostálgica sonoridad y acústicas subrayando con sus arpegios el bello discurrir vocal con que se luce, que no se exhibe, Joseph Arthur, un tema realmente delicioso titulado: "Out On A Limb".



Pero lo mejor es que este solo es el principio, compitiendo con esta nos iremos encontrando con otros cortes como "Horses", de similares credenciales y un aire mas folk, mas legendario gracias a una steel que aulla y unas cuerdas que dotan a la hermosa linea de una profundidad oscura, como de tradición, fenomenal.
Una recitación que se despereza sobre una cuna de acústicas salpicadas por violines y coros como si de gotas de rocío se tratase, bella y onírica, romántica y quimérica, se trata de "Someone To Love".
El falsete caracteriza a la escurridiza e imposible "Watch Our Shadows Run", nuevamente con un imaginativo y profundo trabajo en las cuerdas, sonidos de bronce sobre la plata de la voz de Arthur.
Un folk que recuerda mas a las islas británicas escuchamos en la de tendencias rockeras titulada "Gypsy Faded", de guitarra nerviosa,




"Face in the Crow" nos lleva de viaje a Irlanda, con sus tristes vientos y sus cuerdas tabernarias, solida y nostálgica arrastra su melancolía a través de un emotivo y dulce estribillo.
Densas atmósferas un tanto introvertidas y sesudas, de mas dificultosa asimilación pero fino trabajo en los controles despiden el disco con la mística: "Love Never Asks You To Lie" cuyo principio sónico ya había sido anticipado en la vaporosa y catártica: "This is Still My World" o la tenue semiocuridad de "Call".
También Thomas encuentra un hueco en los surcos de este vinilo para artesanales piezas de pop elegante y pegadizo, como el que encontramos en la luminosa electricidad de "Almost Blue", de contagioso estribillo, corte de esencia ochentera. o el folk pop dominado por el piano de la excelente "Over The Sun".





La breve y eléctrica "Midwest" es la encargada de despedir el álbum a golpe de coros y decibelios exquisítamente controlados, suciedad sónica entre tanta pulcritud.
Disco cumbre de un artista excelente, que este 2014 nos ha regalado un excepcional homenaje al inolvidable Lou Reed y que en este "The Graduation Ceremony" probablemente alcanzó su cota mas alta de inspiración y comercialidad bien entendida facturando un disco que atrapa por sus melodías y sus ambientales bondades orquestales que a muchos gustará y a los mas apegados a la distorsión igual menos.

martes, 25 de noviembre de 2014

Nuevo disco de Hush 'n Rush..."Welcome To The Slum" ...¡y van tres!


Es que no es normal en los tiempos que corren que un grupo se lance a grabar y publicar tres discos en un solo año, pues eso acaba de ocurrir en el día de ayer con la publicación del tercer disco en este 2014 de los helenos Hush 'n Rush titulado: "Welcome To The Slum", que llega tras el enraizado y continuista "Dogs & Vultures" y el recientemente comentado aquí "Tales Never Told" que sorprendió rompiendo la trayectoria de la banda hasta la fecha ofertando un disco desenchufado y de instrumentación acústica.
Esta tercera entrega parece ser que apuesta por todo lo contrario, un disco que aleja las tendencias mas funkys de la formación y se centra mas en el blues de distorsionadas intenciones que dejan asomar en las dos primeras entregas y que ahora campa por sus respetos en los surcos de este tercer disco donde los decibelios parece ser que imponen su ley.
Me tienen atrapado los chicos de Papadopoulos, lo confieso y estoy deseando escuchar este nuevo trabajo del que os dejo adelanto y bandcamp del grupo para echarle un oído al trabajo.

http://hushnrush.bandcamp.com/



lunes, 24 de noviembre de 2014

Sheena Easton - "Telephone", aquel videoclip...


Una vez mas tengo que referirme a uno de los compañeros de blogosfera de los que tanto aprendo, es un lujo para todos disponer de algunos blogs musiqueros de la enjundia que disponemos en esta comunidad blogera que formamos unos cuantos chalaos, y que cuenta con cerebros y plumas excepcionales de las que algunos aprendemos y disfrutamos.
Hoy me refiero a bernardo de adrés herrero, su blog es básico para mi, (como otros muchos), y hoy me ha alegrado el lunes gracias a un post de esos frescos y originales que le caracterizan en torno a las reinas musiqueras de la frontera entre los 70's y los 80's y que recomiendo no os perdáis, para eso solo pinchar aquí.
La cuestión es se que menciona en el mismo a Sheena Easton, reconozco que tenía olvidada del todo a esta cantante, pero me ha venido su recuerdo como un sunami, recuerdo de la época en que era objeto de deseo adolescente que encendía al que suscribe cuando en los ochenta, un poco mas adelante en el tiempo a la referencia de don Bernardo, la veía una y mil veces en el videoclip de su megaéxito (también olvidado por mi), "Telephone", clip en blanco y negro, sugestivo y que yo veía erótico, además de humoristico y "terrorífico", la cuestión es que no he podido evitar sugeriros empezar la semana con esta diva ochentera que encenció algo en el joven Addi...aunque escuchada hoy la canción me ha parecido inaudito que me gustase hace treintaintantos años...en fin!!!
Otra lástima es que el vídeo es en versión en castellano, no he sido capaz de encontrarlo en ingles pero para ello y por si a alguien puede interesar aporto también actuación de la mencionada reinona interpretando el hit en su original ingles.
Señoras y señores, les sugiero un viaje al pasado para empezar semana y enfrentar lunes con Sheena Easton. (cortesía inspiracional de bernardo de andrés herrero).
¡Buena semana!!!



Señores para aquellos que quieran ver este video en la original versión en ingles, el amigo Evander nos lo ha encontrado y facilitado en enlace, solo teneís que pincahr en el link y disfrutar del vídeo por cortesía del gran Evander.
Gracias amigo.
http://vimeo.com/51636949




sábado, 22 de noviembre de 2014

The Police - "Outlandos d'Amour" (1978).


Echando la vista atrás, a día de hoy no me puedo creer que hace tan poco tiempo, exactamente en el año 2008, la visita de The Police, en su vuelta a los escenarios, por mi ciudad pasase desapercibida para un servidor que tiene como único acercamiento al bolo la escucha desde la ventana de mi casa en la lejanía de unas difuminadas notas que rodaban por las faldas del monte Kobetas donde Sting, Andy y Stewart desplegaban su repertorio en el BBK Live de aquel año y llegaban vagamente a mi posición.
Durante muchos años renegué de los británicos, renegué también de Sting en solitario y de los discos firmados por este bajo cualquiera de los dos apelativos.
Todo lo que tuviese que ver con los Londinenses me sonaba viejo, pasado y maltratado por los lustros, llegue a sentir una cierta antipatía por la formación, y eso que "Synchronicity" (1983), fue el primer disco (casette en este caso) que adquirí en lengua inglesa.
Pero el caso es que en cierta ocasión un amigo me obsequio con un par de albunes en vinilo del grupo (los dos primeros, uno de ellos este que hoy protagoniza esta reseña) y tras pincharlos un par de veces me sentí...como decirlo...viejo, pasado y maltratado por los lustros.


Redescubrí a The Police como una formación que dispersaba frescura y luz, que transmitía la juventud del rock brit y el poso cool de la música negroide de allende los mares, y todo ello tocado por el humo expulsado por el rescoldo de la hoguera punk que empezaba a extinguirse...eso es lo que me ató a ellos hace treinta años y que equivocádamente creí desaparecido con la llegada del nuevo siglo, hoy, todo aquello lo vuelvo a sentir mientras la aguja del plato araña los surcos de la mezcla de soul y evocaciones a los Beatles de primer curso de: "Hole in My Life".
Pelillos a la mar y concentrémonos en la poderosa apertura de este "Outlandos d'Amour", uno de los temas en los que se huele a ese humo de la hoguera punky de la que os hablaba, aroma que lleva adherido a su fibra sónica, imposible no detectar aunque atenuado por perfúmenes de rock y pop de efervescencia juvenil y de improvisada actitud, hablamos de la extraordinaria y fibrosa "Next to You".
Bajo estas mismas coordenadas parecen haber sido engendradas la epiléptica "Peanuts" de vigorosa base rítmica y guitarras chillonas que dejan gran protagonismo protagonismo al bajo, y la mas ronca guitarra que cubre la frenética actividad sísmica de los tambores de Copeland en la excelente "Truth Hits Everybody".



Y están los éxitos claro, como ese zapatazo semi-ska que es la imprescindible "Roxanne", que fue el trampolín del grupo, o los ritmos reggae con que se contamina el pop-rock de dos zambombazos inmortales como: "So Lonely" y mi favorita de siempre "I Can't Stand Losing You".






Los falsetes del redundante estribillo de "Be My Girl-Sally" encienden la sangre en un segundo, después un fondo jazz de piano escolta la perorata hablada de Sting, para volver al vertiginoso estribillo, divertido tema.


El que no lo es y de hecho creo que nadie recuerda ni pincha hace años es el sobrante reggae de tendencias soulero-africanas: "Masoko Tanga", en mi opinión prescindible y aburrido, cierra el disco.
No me quiero olvidar de esa pepita de oro pop que es la estupenda "Born in The 50's", bailable y pegadiza, de guitarras ácidas y juguetón estribillo.
Tremendo disco debut de la banda que marco el final de los setenta y el inicio de los ochenta desde el Reino Unido junto a U2.



Sigue siendo mi disco favorito de este grupo que hoy, recuperado para la causa musiquera de quien suscribe, solo me causa inquietud por la torpeza de haberme perdido el bolo que hace unos años ignoré, y eso que fue tan cerca que escuchaba sus trallazos desde la ventana de mi casa.
Otra vez será.
Feliz fin de semana!

viernes, 21 de noviembre de 2014

His Golden Messenger - "Lateness of Dancers" (2014).

No digo que sea lo normal, pero no es extraño en absoluto que la irrupción de un disco traído a la blogosfera por algún camarada de postín, como en este caso el Señor del Cierzo, don Jesús, termine pasando por los oídos de los diferentes blogeros que la formamos, comunidad que parece amplia pero que realmente no lo es tanto, y cause un pequeño alboroto en el que todos, o casi, coincidimos en elogios y parabienes para con el artefacto en cuestión.


Esto es lo que hasta hace poco estaba ocurriendo con el último álbum: "Lateness of Dancers" de este dúo de Carolina del Norte que responde al nombre de Hiss Golden Messenger y que reconozco hasta hace unos meses desconocía del todo.
Y debo decir que me he volcado con el disco tras conocer las apasionadas crónicas y comentarios que he leído e incluso escuchado a viva voz a mas de un comentarista musiquero sobrádamente respetado y admirado por mi.
Tal vez las expectativas previas causaron un equívoco en mis deseos que propiciaron una composición de lugar que no tenía demasiado que ver con lo que finalmente escuche en la hora de la verdad de pinchar el disco.


Pues lo que escuché es un disco de bonitas canciones cantadas con una hermosa y broncínea voz por M.C. Taylor, autentica alma de la formación, que miran a la tradición folk del país del Tío Sam, líricos lamentos flotando en los aires cálidos de la pradera y bellos deseos que duermen su amanecer a las orillas del Mississippi, esperando el crepúsculo para brillar en todo su esplendor y desperezarse.
Entre las corcheas que construyen los temas nos encontramos las sombras de JJ Cale, muy presente en la apertura, la bonita "Lucia". En los huecos de magia que quedan entre voz y violines susurra al oído de Taylor, el mas campestre Bob Dylan, insuflando su fraseo mágico, que es recogido por nuestro protagonista de forma admirable: "Drum" es un buen ejemplo de lo que digo, canción que cierra el disco dejando un muy buen sabor de boca.



"Mahogany Dread" es posíblemente el corte que mas me gusta de todo el disco, perféctamente identificable dentro de la atmósfera de un hipotético "Harvest" del siglo XXI, es un precioso medio tiempo cantado con un delicado fraseo y avellanado timbre.
Preciosa balada de piano: "Day O Day (A Love So Free)", con unos coros de órdago para embelesar el estribillo.
El blues viene de visita en un par de temas, mas atenuado de lo que nos acostumbran los texanos ZZ-Top, pero con similar actitud en la firme y machacona "I'm A Raven (Shake Children)", y también hace un guiño, escondido tras la húmeda melodía de "Souther Grammar", blues que suena como cuando Dylan los canta reinventando el género.




Country con piano en "Saturday Song" y profundidad en la elegante y oscura: "Lateness of Dancers", también con el piano como protagonista y nuevamente vocalidad arenosa y quemada por el sol, me recuerda al Neil de pajar y mazorca de maíz, estupenda.
Completan el trabajo "Chapter & Verse" y un tema que bien podría esperarse en aquel Bruce que parece perdido para siempre, cuando miraba en blanco y negro las infinitas carreteras que atraviesan "Nebaska", el épico "Black Dog Wind (Rose of Roses)".



Alguno pensará: - Pues no ha puesto tan mal el disco -; No!...es que no es en absoluto un mal disco, la diferencia entre esta reseña, hecha con respeto y sinceridad, y otras, creo que estriba en la pasión, no tan presente en mis lineas ni en los latidos habidos en mi mientras las escribía, y evidéntemente si en lo aportado por amigos que desprendían felicidad y emoción en sus comentarios.
Tampoco me parece un disco en el que encontremos nada especialmente nuevo, si bueno, bueno en construcción y ejecución, agradable paseo melódico con una voz excelente de protagonista, pero no mucho mas, no me ha sorprendido llegando hasta mi corazón como un estilete de dulzura como si hicieron los últimos trabajos de Jason Isbell, Danny & The Champions of The World o Malcolm Holcombe, que pueden tener ciertos puntos en común.
En estos aspectos radica, entiendo, la diferencia, y ciertamente lamento establecerla precisamente yo, lo he intentado de veras, quería sentir lo que mis amigos, e incluso mi hermano también (otra voz autorizada), esta encantado con este artefacto, pero gustándome, pareciéndome un muy buen disco, no me alcanza como otros...bueno me imagino que en estas cosas está también la gracia de todo esto ¿no?.

Reseña escrita para el blog musico-cultural ZRS y publicada con fecha 19/11/2014, y que es posible visitar, publicación y en consecuencia blog pinchando aquí.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Lucinda Williams - "Down Where The Spirits Meets The Bone" (2014)...Existe.


EXISTEN CANCIONES...

Existen canciones que son Rock and Roll porque no pueden ser otra cosa, el rock vive en ellas, ha nacido en ellas cuando fueron alumbradas, empezó a latir y darles vida cuando las parió el creador de las mismas. Son canciones que vienen al mundo marcadas, con una marca a fuego, embrionaria y sublime que las dignifica en lugar de humillarlas como a las reses, ese embrión es puro y transmite realidad y verdad porque es hereditario, se hereda por el ADN, pasa de creador a obra. Nada ni nadie puede evitar que canciones así sean lo que son: Rock and Roll.
Existen canciones como: "Protection", "Burning Bridges", "Foolishness", que son rock and roll, muy buen rock and roll y existen porque están en "Down Where The Spirits Meets The Bone", el último disco Rock & Roll de Lucinda Williams.




Existen canciones en las que habita el soul, lo hace oculto o a las claras, seguro de si mismo, habita y delimita los bordes de la canción con su influjo, mágico y poderoso, cubriéndolo todo con su fino y ligero manto de seda, son canciones nacidas para la caricia y el susurro, también para la sincera exaltación de sentimientos o ideas.
Existen canciones como: "Big Mess", "Temporary Nature (Of Any Precius Thing)", "One More Day" en las que habita el soul, y reina, pero es un rey generoso y tolerante que deja que todo el mundo entre en su corte dotándola de un mestizaje y riqueza que crea maravillas sonoras, y existen porque están en "Down Where The Spirits Meets The Bone", el último disco soul de Lucinda Williams.



Existen canciones en las que late un corazón de country, un Heart of Gold, de oro por el color dorado del sol que las alumbra y atempera, de oro por el valor intrínseco de su fluir, cual oro fundido, de oro, color del trigo y el maíz cuyo pan da olor y sabor a tan oreados temas, corazón campesino de entregado aldeanismo y grandeza de miras, miradas al crepúsculo, canciones grandes como los corazones de la gente buena, como los corazones de oro.
Existen canciones como "It's Gonna Rain", "Walk On", "This Old Heartache" que llevan dentro un corazón country que brilla como el sol, canciones que hacen que entornes los ojos en busca de un horizonte anaranjado y lleno de esperanzadas buenaventuras...¿porque no creerlo?, al menos mientras suenan tan dorados temas, y es que las meigas existen, porque están en "Down Where The Spirits Meets The Bone", el último disco country de Lucinda Williams.



Existen canciones que reptan por el lado oscuro de nuestro interior llevando como peso y vehículo al viejo blues, ese bebedizo que contiene el sortilegio malvado y a veces venenoso que atrapa y duele, esa magia negra que sale de las aguas oscuras y acechantes del Delta para atrapar a los débiles, a los que no pueden con la vida, y que muchas veces termina salvando, ese invitado callado y huraño que convierte la visita en una sugestiva aventura de silencios rodeados de música, dolores rodeados de esperanzas, horror rodeado de belleza sangrante.
Existen canciones como "West Memphis""Everything But The Truth", "Something Wicked This Way", que son arrastradas a un abismo que puede ser malo o no, lo que si son es palpitantes, escurridizas y bellas, y existen porque están en "Down Where The Spirits Meets The Bone", el último disco blues de Lucinda Williams.



Existen canciones luminosas, que irradian la claridad del optimismo, canciones en las que los sonidos de las guitarras sonríen y los ritmos son aquellos que emulan una danza feliz y volátil, temas golpeados por el sol y acariciados por la luna, se estiran sintiéndose bien como un bebe al despertar, nadie les hace envejecer ni oscurecer porque en su mirada cristalina no cabe la edad ni la sombra, son dueños sin saberlo de los suspiros de placer y del pulso de la esperanza.
Existen canciones como " Stand Right By Each Other", "When I Look At The World", "Stonaway In Your Heart", que tienen la vida a flor de piel, que se escapa por las costuras de las risas en forma de arpegios y los suspiros rítmicos que forman la comunión de batería y bajo, y existen porque están en "Down Where The Spirits Meets The Bone", el último disco luminoso de Lucinda Williams.




Existen canciones especiales y valientes que emocionan, que destilan dolor, magia, respeto, amor/desamor, o gritan una verdad, una injusticia o un clamor, existen canciones fabricadas con vísceras y sangre, no con músculo y saliva, canciones que se lo ponen difícil a la conciencia y al sentimiento, canciones que viven inténsamente su crudeza o su ansia de verdad, existen canciones que son francamente buenas, francamente especiales, francamente valientes.
Existen canciones como "Magnolia", "Compassion", "East Side Of Town", que se diferencian por la falta de miedo, porque se miran en el espejo de la verdad, ese que esta trucado para reflejar el dolor, la soledad, la verdad o el adiós, canciones con vida aún después de levantar la aguja, y existen porque están en "Down Where The Spirits Meets The Bone", el último disco especial y valiente de Lucinda Williams.






EXISTEN DISCOS...



Existen discos que cuando llegan no se quieren ir, por mas que lo intentemos no se dejan arrastrar fuera de las entrañas del escuchante, porque se alimentan de la pasión humana, así crecen y se fortalecen adquiriendo vitola de inmortalidad, pero al mismo tiempo inyectan a quien los deja permanecer junto a él vitaminas de moral, de vida, nos dejan menos solos de lo que estamos, nos dejan en compañía del Rock & Roll, del soul, del country, del blues, de la luz y del valor.
Discos que son tan buenos que los invitados a su creación son privilegiados y los dirigentes de la creación seres especiales agradecidos por su legado, discos deudores del arte que ennoblece a la raza humana, y existen porque existe "Down Where The Spirits Meets The Bone", el último disco de Lucinda Williams.

martes, 18 de noviembre de 2014

Hush 'n Rush - "Tales Never Told" (2014). Fuerza acústica.


El otro día hablaba de esta banda griega recién llegada a mi vida, y comentaba su primer disco de 2013: "Kick Over The Traces" en esta misma bitácora (pinchar aquí para acceder a la mencionada reseña).
En ella destacaba la sorprendente autenticidad del sonido, un conglomerado de blues, rock y funky perféctamente combinado que crea un conjunto de perfecta ortodoxia genuinamente americana a pesar de su llamativa procedencia helena.
El disco despide raza y fuerza, plasmada en guitarras eléctricas fibrosas y ritmos indómitos, un sonido clásico que tanto se acerca a los sureños outlaws como a los blueseros malditos y contaminados afines a los Zep.


Tras aquél vino un segundo larga duración titulado: "Dogs & Vultures" publicado en este 2014 y que presenta similares credenciales que el debut, y también dentro del presente año, aparece este tercero de titulo: "Tales Never Told" en el que apuestan por la misma fuerza y disposición pero desenchufando las guitarras y apagando amplis para ceder el protagonismo a las acústicas.
Pero que nadie se líe, este desenchufado no quiere decir que los chicos liderados por Stavros Papadopoulos facturen un disco de tendencias folk, o country, cediendo el protagonismo a las baladas de lírico tono y a las melancolías crepusculares tan idóneas a las guitarras desprovistas de watios...no, hay baladas en el tracklist pero sus pretensiones son transmitir la fuerza de sus acometidas eléctricas en un formato mas suave sónicamente pero sin perder las señas identificativas de ese rock y blues principálmente que tan firmemente se impone en sus dos primeros trabajos.
Diré que lo consiguen de forma mas que admirable, en primer lugar la voz de Stavros suena como si la luz eléctrica la rodease en lugar del airecillo desprendido de la vibración de las cuerdas de nylon, no cambia ni su desgarro rockero ni su arenosidad tímbrica, no influye el sonido acústico en su forma de frasear ni de emitir la voz, fuerza transmitida por la garganta de Papadopoulos.
En cuanto a la sonoridad que rodea este vendaval canoro: pues escobillas en lugar de baquetas y ausencia de distorsiones como es normal, base rítmica de enjundia a pesar de la falta de decibelios e incorporación de slides ocasionales, que si aportan un leve, solo leve, toque country a ciertos temas.
Pero la intencionalidad de la banda no varía, solos de guitarra de auténtico delirio y fuerza en los rasgados que transmiten toda la fuerza que concentran las composiciones.
Composiciones que hacen un número de doce, como en anteriores entregas sin pretender inventar nada, únicamente intuyéndose en las mismas vocación de autenticidad y verdad musical, actitud y buenos trabajos melódicos, el resto es raza y oficio.
Ambas virtudes quedan de manifiesto desde el principio, empezando por el blues-rock aspero y rudo que enseña las cartas de lo que será el álbum y que se titula "Not Another Day".



Característica en este disco que se repite en los dos anteriores es la duración de los cortes, casi todos por debajo de los dos minutos, así es en la excelente apertura y también en la continuación, la mas melódica y popera "On Your Own" de excelente trabajo guitarrero por parte del magnífico Panagiotis Zampourlis, quien ya demostró su clase y virtuosismo en formato eléctrico, pero que aquí demuestra un tacto latente no exento de fiereza, a tener muy en cuenta.
Tema digerible, mas calmo melódicamente y rematado con un estribillo redondo y perfecto, se trata de "Wannabe", estupendo medio tiempo de guitarras abiertas y sonoras y voz que hiere por la crudeza del color.



"Dirty Love" suena silvestre en cuerdas y como en los demás cortes efectiva y feroz en vocalidad, otro rock aspero y racial, de sonoridad y elegancia perfectamente mezcladas en dos minutos y medio.
Aires countrys en "Born Again", mas amable en tono y acariciadora en melodía, se trata de una balada rock de delicado estribillo; mas guitarras de fina estampa para el comienzo del medio tiempo "Shine", nuevamente triunfa el ritmo, atinado y efectivo y el trabajo perfecto de Stavros como vocalista.
Otro medio tiempo de luminosas guitarras, estribillo de tiranteces dramáticas y melodía tópica pero efectiva para este corte que mira a los Zep mas líricos y nebulosos en la estupenda "Get Away".
Balada típica de templada temperatura vocal esta vez y sedoso tratamiento melódico en la evocadora "I Need You" que tiene su continuidad en "A Runaway", un estupendo rock de medias tintas rítmicas y ronca tonalidad que únicamente aporta un quintal de clase y una melodía sobria y elegante, un auténtico pelotazo.




Apenas nos dejan disfrutar dos minutos de la frenética y encendida materia inflamable de que esta rellena la extraordinaria "Take it As It is", recuerdos de clásicos de altos vuelos, con la CCR en el horizonte.
Guitarras jugando a hacer encajar el funky en un recipiente rockero y dejándose acariciar por el blues, un tema realmente fabuloso y de carácter este "Ball and Chain" con los mismísimos AC/DC como imágenes acústicas reflejadas en el espejo sónico de los griegos.
Y despedida con "Butterfly", precioso tema que lleva en su interior la mas pura esencia poética y medieval de las baladas Zeppelinianas, una pasada para terminar este disco extraordinario.



Realmente me tiene sorprendido este cuarteto, practican un rock de tremenda calidad, cercanía y tradicional poso, que desbordan fuerza con el interruptor en "On" y exactamente lo mismo cuando la palanca esta en "Off", sorprenden por la delicadeza de sus baladas y dominan tempos de forma admirable gracias a la fabulosa base rítmica formada por Giorgos Filopelou (bajo) y Lazaros Simitsis (batería), además de los ya comentados Stavros Papadopoulos, espectacular cantante y teclista y un fantástico guitarrista Panagiotis Zampourlis. entre todos están facturando trabajos sorprendentes que os recomiendo sincéramente pues creo que podemos estar ante una formación que nos de muchas alegrías, de momento este "Tales Never Told" desborda fuerza acústica.