sábado, 19 de agosto de 2017

Joan Manuel Serrat - "Dedicado a Antonio Machado, poeta" (1969)


Ésta ha sido una semana difícil, áspera, fea y triste. No es fácil reconciliarse con el mundo ni con los hombres en semanas como ésta.
Cuando la falaz y vil saña con que el hombre suele aderezar sus obsesiones, sus ambiciones y sus creencias, se empeña en imponer la razón diluyéndola en sangre inocente, dolor y destrucción, uno termina pensando que hay cosas que no tienen remedio. Siglos de debate con la fuerza del filo asesino de la navaja como lengua, y la pólvora como argumento, revela que el ser humano no da para más.
No quiero mentir, ni a mis amigos, ni a mi mismo: no debo ser yo un ejemplo a tener en cuenta, cuando reconozco que en casos como el de esta semana, en la que la miseria se ha cebado con Barcelona, una ciudad cercana, querida, antes más admirada que ahora, pero repleta de amigos y estampas hermosas, de recuerdos y buenos ratos, de conciertos y descubrimientos; el dolor es más hondo y ácido que en otras ocasiones, es la mía una forma también de mezquindad.


Desgraciadamente lo que han volcado muchos miserables por la boca, el lápiz ó la red social, a posteriori, no ha contribuido a la reconciliación difícil que antes refería.
Pero es necesario -y justo- reconocer la entregada humanidad de la mayoría, la voluntad de ayudar de muchos, el sincero dolor expresado con pena y rabia, pero sin odio de casi todos, porque si odiamos dejamos de ser, y si no somos no estamos, y ser invisible a los sentimientos no es vivir exáctamente...
Pero es que además en esta semana de infortunio, también ha saltado la polémica de Sabadell y el "rumor" de que estaban pensando retirar la calle dedicada a Antonio Machado. He leído bastantes cosas, y la verdad es que me da la sensación de que se ha querido hacer noticia y ruido de algo que no es exactamente como algunos lo han querido contar. En cualquier forma, espero que el alcalde de Sabadell demuestre con hechos que Don Antonio Machado se queda.

Si España fuese un país serio, culto y decente, Antonio Machado ocuparía el lugar que le corresponde: uno de los escritores, en especial poeta, más grande, humano, sensible, colorista y genial del siglo pasado, aquél siglo que junto con su país, tan mal trató al genio sevillano.
Así que hoy, sábado, tiempo para el descanso y el asueto, he querido juntar Barcelona y al gran poeta en un post.
Hablando de genios y de Barcelona, hay que hablar de Joan Manuel Serrat. Sostengo que la obra del barcelonés desde sus inicios con aquél "Una guitarra", hasta 1984 con "Fa vint anys que tinc vint anys", hay que escucharla de rodillas y dando gracias a Dios, o a cada quién tenga fe como hacedor de milagros no explicados por la ciencia.
No me voy a andar por las ramas, que ya estoy poniéndome demasiado pesado:
"Dedicado a Antonio Machado, poeta", es una obra maestra total, absoluta y definitiva. Un disco que debería estar en una suerte de gloria eterna, pasarlo una y mil veces en colegios e institutos, para que los jóvenes y niños aprendan al tiempo la hermosura que encierra la poesía y lo bella que puede ser la música, cuando sus notas son administradas con el tino y la coherencia anárquica de la inspiración poética y el amor a la belleza, he dicho.
Tal vez alguno acuse a la producción de este disco de un tanto barroca, un poco aparatosa. Es cierto, en ocasiones y escuchado hoy puede dar esa sensación, en especial la primera cara del vinilo. Pero cuando Serrat se concentra en el Machado andaluz -como saben ustedes hay también un Machado castellano- este sonido abarrotado de metales y vientos, de cuerdas y fervor (andaluz) es coherente y al menos a mi, no me molesta.
Tan solo en una canción me parece que está de más la labor orquestal de Ricard Miralles, me refiero a la maravillosa: "Guitarra del mesón", aquí si me gustaría que la cosa hubiese quedado entre Joan Manuel, Antonio y la guitarra.

Pero las melodías son tan maravillosas, Joan Manuel canta con tanta fe, con tanta admiración por las palabras que escribió don Antonio, con tanta humildad, que creo que nunca antes ni después ha cantado tan bien el cantautor barcelonés.
Y las letras, los poemas del genio poético del 98. Pero, ¿cómo se pueden adaptar tan bien estos versos milagrosos?, ¿cómo pudo Serrat encontrar la melodía que la providencia había elegido para estas palabras, y escondió entre la ropa interior de las musas?.
No hay trabajo tan meticuloso en la discografía española que aúne literatura y música como este homenaje a Machado.
Siempre es un buen día para recordarlo, para homenajear a Serrat, por supuesto a don Antonio y en semanas como esta, incluso llorar un poco por Barcelona, por el mundo y por el hombre.
Si se pueden hacer discos como éste, igual los milagros existen, a lo mejor aún hay esperanza.

jueves, 17 de agosto de 2017

And libros by Addison de Witt... "El corazón helado" - Almudena Grandes


Por algún motivo que en realidad desconozco, "El corazón helado", novela publicada por Almudena Grandes en 2007, se había quedado enredada en la maraña de acontecimientos que han tejido la pegajosa y tupida tela de araña que ha sido mi vida durante demasiados años de la última década.
Pero afortunadamente, todo lo que tiene que llegar, inexorablemente termina llegando, y así ha sido también en esta ocasión. Muchas veces he pensado en esta novela con pesadumbre no disimulada (un servidor es fan de Almudena, y encima me cae muy bien), pues se trata de una cuenta pendiente conmigo mismo, y también con la autora y su obra, que tanto me ha dado.
Y como la lectura de esta novela estaba vaticinada para que se desarrollase ajena a la ortodoxia, ha llegado en formato E-book, que desde luego no es mi favorito (aunque tampoco soy anti-pantallas), pero del que suelo hacer uso ocasional, así me siento por unos días un millennial (cosa que la edad se empecina en ratificar que no soy).
El entierro de Julio Carrión, rico empresario hecho a si mismo, se celebra en el pueblo natal de éste (Torrelodones), en la más absoluta intimidad: su mujer, sus cinco hijos con sus familias y un puñado de viejos conocidos del pueblo. Cuando aparece una misteriosa mujer que observa la escena a cierta distancia, su cuarto hijo: Álvaro, el más parecido al padre físicamente, y curiosamente el único que nunca quiso emularle (se trata don Julio de una especie de gigante, brillante e irresistible a los ojos de hombres y mujeres), repara en la mujer, que despierta una tremenda curiosidad en el hombre.
Raquel, la mujer que acude al cementerio: es nieta de Ignacio Fernández: un héroe de la resistencia durante la guerra civil y que combatió contra Hitler en la segunda guerra mundial, miembro de una familia adinerada de Madrid, republicana y que tras la guerra, salpicada de innumerables desgracias para el clan, se exilia en Francia, donde consiguen prosperar, para volver a la capital tras la muerte del dictador.
Ignacio, apodado "el abogado" y su nieta están muy unidos a la vuelta del exilio. Los sábados por la tarde les pertenecen. Una Raquel de apenas 9 años acompaña a su abuelo a casa de Julio Carrión uno de aquellos sábados de 1977, allí conoce a sus dos hijos menores, uno de ellos el joven Álvaro de 12. Lo que allí ocurre aquella tarde, cambiará irremisiblemente su vida.
Tras el funeral, Raquel y Álvaro se vuelven a encontrar, se enamoran y echan sus vidas a rodar por la empinada y resbaladiza pendiente del destino. El vertiginoso devenir de los acontecimientos se mezcla con el pasado en el que ambas familias comparten una historia común donde Julio Carrión protagonizó un papel traidor y mezquino, momento en que empezó a fraguar su indecente fortuna.
Con enorme destreza, Almudena Grandes nos hace viajar en el tiempo, contando la historia de la España de la guerra y el franquismo, por medio de la heroica familia Fernández por un lado: sus bajas de guerra, las traiciones a las que les somete la vida, el sufrimiento y la entereza de unas mujeres ejemplares y valientes; y por otro, la del mezquino Julio Carrión: su posicionamiento en el bando republicano primero, su traspaso -puramente oportunista- al previsible lado vencedor de Franco; su alistamiento en La División azul, de la que también desertó, y su coincidencia en París con la familia de Ignacio Fernández. Describiendo su impúdica manera de proceder hasta construir su imperio.
El presente se vuelve espejo en el que cada cual se mira, viendo la imagen reflejada de su herencia moral, los rostros del pasado, las acciones que a unos ennoblecen y a otros depravan, la miseria de la guerra, la tiranía de los vencedores fascistas, lo terrible de su cristiano proceder genocida, la infame traición (ocultada tantas veces por ciertos sectores de la izquierda) que supuso el golpe de estado de Segismundo Casado, la miseria que afloró en muchos comportamientos, que se volvió incluso contra la propia sangre; el miedo, asentado para siempre en los corazones de muchos, la soberbia, el despotismo, el olvido, la falsedad, la normalización de las muertes, la grotesca e inhumana ceremonia de muchos asesinatos amparados por la ley...
Se confirma finalmente en la novela, que solo quieren olvidar unos... los que vencieron la guerra (con ayuda), pero perdieron la humanidad, y se comportaron como bestias contra hombres y mujeres, que indefensos y desnutridos, fueron aniquilados y sometidos por venganza, codicia y miedo.
Absolutamente maravillosa novela de Almudena Grandes, con un trabajo de documentación extraordinario, con una tensión dramática sobrecogedora y un estilo (el de Almudena Grandes), que hay que estar congelado (como el corazón de Julio Carrión) para que no emocione.
Una clase de historia además, osada, cruda y sincera; sin amaneramientos ni edulcorantes, con numerosos personajes 'de paso' que marcan el devenir de la narración.
"El corazón helado", además de la alusión forzosa a don Antonio Machado, quiero imaginar que hace referencia al órgano de Julio Carrión, y al estado en que quedó tras su paso por los campos congelados frente al río Vóljov.

Hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.

Españolito que vienes 
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas 
ha de helarte el corazón.

(Antonio Machado)

miércoles, 16 de agosto de 2017

Tirar la toalla o viajar a la luz... - Las paranoias de Addi.


A veces la tentación de tirar la toalla es casi irresistible. Resulta tan tentadora, provocativa, cautivadora la imagen de esa toalla cayendo sobre la lona, a cámara lenta, provocando su aterrizaje una deflagración de cientos de diminutas gotas de sudor, afiladas y saladas, mezcladas con sangre, que terminan diseminándose en el aire, como anaranjadas pompas de jabón.
La esquina del perdedor, siempre refulgente de ánimos y caricias al púgil derrotado, los besos de una mujer ahora aliviada a pesar del magullado cuerpo de su hombre, las atenciones y los cuidados, todo ese micromundo de humanidad, contrasta con la soledad del vencedor: solo bajo la cascada de luz blanca y humeante en el centro del cuadrilátero, con los dedos mirando al cielo eléctrico, y el rugido de un público deseoso de canjear sus billetes de apuesta por dinero, es el momento de los negociantes.
La bolsa viene cerrada con una soga que a partir del triunfo se anudará alrededor del pescuezo del vencedor, que ya no es libre para separarse demasiado de la guarida del dinero, si no quiere perecer asfixiado por el negocio. El precio de la victoria es un intercambio de níquel por lágrimas, el vencedor ahora no es un hombre: es un titular, un vídeo de YouTube, un juego de la PS, el muñeco de los puños de oro.
La bolsa del derrotado no pesa tanto, pero deja paz al tiempo que despide a su propietario. Los que pierden no son virales, no tienen cara en los diarios deportivos y su nombre se va difuminando entre la manada de gloriosos 'vencedores por minuto' que va produciendo el mundo.
La libertad absoluta es no sentirse culpable por contradecirse, no dar vuelta atrás a escondidas, poder volver por donde has venido con la conciencia tranquila, sereno y desandando el camino, forcejeando entre el tráfico contrario: caravanas de robots que miran con la obsesión pintada en el rostro a un sueño, a una imagen idealizada del triunfo, sin observar el paisaje que se extiende en las lindes del camino.
Cuando las yemas de los dedos hormiguean ante la presencia cercana y palpitante del objetivo, prestas a iniciar unas caricias codiciadas, imaginadas y ambicionadas, no es extraño que el encanto desaparezca, se auto-destruya la ilusión en las postrimerías de la victoria, que se revela en ese momento vitalicio como la parte final de un camino en el que la vida se ha ido quedando atrás, jugando, enredada con los vencidos que has ido apartando, empujando a los confines de la vereda, que ahora, lejana y solitaria, empieza a ensombrecerse a la espalda del vencedor, que suele cruzar la linea de meta en soledad.
En ese cruce de caminos previo al gong, la disyuntiva entre la toalla, arrastrada por la gravedad a un estallido de fluidos que desperece la abotargada cabeza de sueños ahora menos importantes, o el eterno camino hacia el centro del ring, hacia el baño de luz cegadora y flashes que arañan las córneas a cuenta de la gloria que prometen, tan repetida como rápidamente olvidada, ignorada, dada por supuesta; en ese cruce de caminos, tirar la toalla a veces es la victoria, la victoria que permite ganarse a uno mismo, que permite tener aquello que la piel necesita: caricias; que a la vista alimenta: belleza doméstica y habitual; que el corazón precisa: amor.
Pero...
A veces la tentación de asestar el golpe definitivo, el ko del oponente, en busca de la gloria luminiscente y enfervorizada en el centro del cuadrilátero es casi irresistible...




martes, 15 de agosto de 2017

Wavves - "You're welcome" (2017)


Sexto disco de la banda capitaneada por Nathan Williams. Wavves publica "You're wellcome" dos años después de "V", repitiendo con el sello Ghost Ramp y, al menos en mi opinión, mejorando aquél.
En esta nueva tanda de canciones podemos encontrar el batiburrillo de estilos habitual en este grupo: punk-pop, surf, noise rock, garaje... con ese sonido Lo-Fi que también caracteriza la propuesta de Wavves.
Se observan también esencias doo-woop cincuenteras, y baterías enlatadas que dan una esencia electrónica y seca a algunos temas, dotándolos de una espiral bailable que no desagrada.
Ritmos de pulso exaltado, coros elocuentes y actitud descarada y en cierto modo frívola.
Un disco divertido, frenético y con el que se puede interactuar sin demasiadas consideraciones sesudas, pero con calidad y momentos interesantes.
Once temas que dotan al elepé de redondez, equilibrio y cierto eclecticismo.
En el primer y encendido tema, titulado "Daisy", nos introducen en su madriguera sónica, para retenernos allí.



Y a partir de aquí todo rueda por los derroteros previstos. "You're wellcome" es un tema de ácida corriente melódica y ritmo borboteante, con alusiones psicodélicas. "No shade" es una frenética estampida sónica y de actitud que no alcanza los dos minutos.
En cambio "Million enemies" es un atmosférico corte punk-pop, con ambiente claustrofóbico y adictiva melodía.



Otro de mis favoritos es "Hollowed out", en "Come to the valley" nos encontramos las esencias doo-woop comentadas, un tema de inocente ternura, etéreo discurrir sonoro y destacados coros.
"Animal" suena garitera y underground hasta que el estribillo la ilumina, destacando el uso del bajo. En "Stupid in love" vuelven de nuevo la vista atrás en cuanto al sonido; y "Exercise" es un tema de corte punkarra, de bajo reptante y guitarras rugientes.
Programaciones electrónicas en "Under" y conglomerado sónico y melódico un tanto anárquico. Nuevo retroceso en lo referente al sonido con la ochentera y agradable: "Dreams of grandeur".
Y se termina la fiesta con más ecos doo-woo, como zarpar por el Mississipi se imagina uno cuando de la gratificante -y como fuera de contexto- escucha de "I love you" se refiere.
Divertido y de fácil escucha este "You're wellcome", sexto disco de Wavves, que además viene muy bien para el verano.

lunes, 14 de agosto de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Carta de una desconocida"


Max Ophüls es un realizador que ha pasado por la historia del cine como de puntillas. No suele aparecer su nombre cuando de recordar las grandes hazañas cinematográficas de los años treinta y cuarenta se refiere.
En cambio, fijando la mirada, se da uno cuenta de que ha dejado importantes títulos como: "Madama de", "El placer", "La ronda" o esta maravillosa "Carta de una desconocida" que me he decidido a destacar para esta semana.
Basada en una historia de Stephan Zweig, este film es una de las obras cumbres del drama victoriano. Sobre una trama sencilla y casi anodina, se va tejiendo una historia a base de flash backs en los que se narra el amor fugaz entre un pianista de éxito y una joven.
Mientras aquél episodio no significó nada para el músico (Louis Jourdan), que ya no recuerda a la joven (Joan Fontaine), para ella es un capitulo que altera su vida y da al traste con ella, pues no ha conseguido con el transcurrir de los años olvidar aquel romance.
Así se lo hace saber por medio de una carta, que no deja de ser para el pianista la carta de una desconocida.
Magnífica cinta, entregada, apasionada y con esa atmósfera victoriana que solo los directores europeos como Ophüls saben recrear de manera tan notable, obra que reivindico por parecerme una maravilla de principio a fin.
¡Feliz semana!

domingo, 13 de agosto de 2017

Los domingos photosong - David Bowie - "Wild is the wind"


Aunque siempre pensaré que la original de Nina Simone es insuperable, esta versión que Bowie realizó para su disco de 1976 "Station to Station" siempre me ha gustado mucho.
El disco, que hizo de nexo entre su etapa soul y más luminosa, con la densa y claustrofóbica travesía berlinesa.
Un elepé que si bien es cierto que se queda un poco en tierra de nadie, que no alcanza la total coherencia de anteriores trabajos, y que adolece de el punch de sus grandes obras pretéritas, no es menos cierto de deja momentos excelentes y bucólicas letanías sonoras, como la presente versión.
Hoy en Bilbao tenemos un día de verano, así que el viento salvaje igual está un poco fuera de lugar, pero siempre gusta dejarse acariciar por la estupenda "Wild is the wind".
¡Feliz domingo!



viernes, 11 de agosto de 2017

The Outside Hours - Nuevo disco en septiembre: "Red runs the river".


En esta santa casa (bueno, no tan santa) somos fans de los catalanes The Outside Hours. Y esto es así desde que hace unos años descubriese trasteando por la red a estos tipos, me agenciase sus tres trabajos discográficos, y comprobase que lo que hacen empasta a la perfección con parte de mis gustos musiqueros.
Es por esto, que tras un tiempo espiando sus movimientos en las redes sociales, apercibido que estaba hace tiempo de que traían aviesas intenciones de publicar nuevo disco, me he enterado finalmente hoy, de que éste (el disco, digo), ya está presto a ser soltado, cuidado con la criatura que puede morder.
Se titulará: "Red runs the river" y verá la luz el 15 de septiembre en vinilo y descarga digital.
Yo ya me he apurado en encargar mi Lp. Pues es una edición limitada a 300 copias. Así que al loro.
Para aquellos que estén interesados, creo que lo mejor será acudir al enlace del caralibro de su sello: 'Swamp thing Records"  o al del propio grupo: The Outside Hours.
No es la primera vez que hablamos de esta banda garajera, potente y rockera en esta bitácora, recordamos las reseñas que aparecieron en su día de su EP: "The devil's right hand" y de su disco largo: "Gone".
Así que de momento, a esperar toca, dejamos este vídeo/anuncio del disco.