sábado, 21 de julio de 2018

Brent Cowles - "How to be okay alone" (2018)


En estos tiempos convulsos para la música, donde todo se crea de manera industrial, con una enfermiza tendencia a elaborar productos de mercado basados en clonar recetas sónicas que la experiencia previa ha demostrado que funcionan como artículos de consumo, lo que provoca que en unas pocas referencias sónicas se manejen la mayor parte de las bandas a las que el público tiene fácil acceso, poder traer a este humilde espacio a un artista como Brent Cowles, con la esperanza de que si alguien que se asome a esta reseña y aún no conozca al interfecto, pueda si así lo desea, hacerlo sonar en su hogar y (con toda seguridad) deleitarse con su música, es algo que hace que este modesto escriba se sienta francamente bien.
Porque este músico oriundo del profundo estado americano de Colorado, hijo de un pastor y educado bajo una fuerte disciplina religiosa; hace tiempo que viene avisando que tiene algo, especial y delicado, que ofrecer en forma de canciones.
Hace ya unos años que abandonó el proyecto You Me and Apollo, dejando excelsa muestra de lo que era capaz de hacer, especialmente en aquél disco de imborrable recuerdo y que crece exponencialmente según se suceden las escuchas con el que se despidió el grupo y que llevaba por título "Sweet honey" (2014).
Tres años sobreviviendo en el ingrato mundo de la música en los que intercala el EP del pasado año: "Cold times" que sirve de avanzadilla a lo que estaba por llegar.


Y lo que estaba por llegar era "How to be okay alone", una absorbente y admirable colección de canciones que nacieron bajo esta pregunta existencial que se hizo el bueno de Brent durante este tiempo, y que a buen seguro no podrá dejar a ningún melómano sino boquiabierto y obnubilado.
El trabajo rezuma reflexión, serena y fundamentada en base a una lúcida actitud de contemplación. Se desprende del núcleo sónico y argumental del disco una sensata espiritualidad muy asociada a la naturaleza humana en su entronque estilístico con palos como el rythm & blues, el soul, el folk o el pop de armonías y primaveras de cielos anaranjados.
Se abre la caja de las ilusiones con "The fold", una alhaja de rock edulcorado con armonías, guitarras encorajinadas y aires souleros, para quedar sumiso a lo que el resto del álbum quiera depararnos.
"Tequila train" tiene un aire arcilloso, heroico y fronterizo, con coros que acompañan el sedoso instrumento de Cowles y una épica que se expande en derredor.
El single de lanzamiento fue "Keep moving" un bello corte que mira al pop de altos vuelos de Jayhawks pero sin postrarse ante la copia simple y ramplona.



Siguen las delicias en la tonada suntuosa y mecida por la brisa "Gina Joon", a la que sigue un tema que se balancea sobre la acústica y deja impronta de paz: "Skylight".
Sin dejar las esencias campestres de frontera y andén ferroviario, recibimos las notas de un piano en "Fly on", con ese acompañamiento femenino en las voces que marca una diferencia de dulzura penetrante en todo el trabajo; crepuscular y acariciadora con eléctricas que tiemblan en "Velvet soul", exquisita y con un pop de cierta esencia africana en "Wire walker"; folk oscuro que muta a joya engarzada en apoteosis sónica en "Places" y reflexión desnuda en texto y sonido, el de la voz estirada en el agudo de Cowles y el de la acústica acompañante en el colofón "How to be okay alone".
Brent Cowles ha facturado un disco profundamente emocionante, hermoso, bucólico y también áspero, arcilloso por momentos. Canciones que se incrustan en el oyente por su fisonomía y por la intencionalidad dramática con que son interpretadas; un disco que pone de manera definitiva (si hubiese alguna duda) a su autor como una de las grandes realidades de la música actual de raíz y que coloca a "How to be okay alone" como uno de los discos más importantes del presente curso.

jueves, 19 de julio de 2018

The Kinks - "Preservation" (1973-74) - Parte I


Según el crítico y musicólogo Peter Doggett la ópera rock ideada por Ray Davies para sus Kinks en los años 1973 y 1974, "Preservation (I - II)", se trata del 'proyecto más ambicioso que ningún músico de rock hubiese acometido hasta aquél entonces'.
Ray Davies conjugó dos factores principales a la hora de abordar esta empresa. Por un lado, sentía que había agotado una paleta estilística tan amplia desde los primeros temas del grupo hasta el disco "Muswell hillbillies", que creía no tener nada más que decir o aportar a este respecto; por otra parte siempre fue un gran aficionado a los musicales de Broadway, y no es de extrañar, pues ya había dado muestras de cierto apego al género conceptual o narrativo en discos sesenteros como "Village green preservation society" (1968) o "Arthur" (1969), con fuerte carga irónica, satírica y crítica en esta segunda entrega.
Por lo tanto no parece que deba extrañar demasiado que un talento como el de Davies: original, reflexivo, punzante e inquieto fusionase ambos discos formando un ambicioso proyecto de ópera rock donde conviviesen localizaciones espacio-temporales y personalidades concretas, pero esta vez dentro de una historia más amplia y con una solución de continuidad que tenga como objetivo un fin narrativo concreto. Era el momento, en principio, oportuno y Ray Davies se lanzó a su consecución de manera obsesiva, cosa que explicó él mismo con estas palabras: "Éste es el proyecto que me ha ocupado a lo largo de toda mi vida, al que constantemente me descubro retornando, como Rembrandt con su autorretrato”.
Así nace "Preservation" desde el punto de vista conceptual, para hacer realidad y una obra musical de este concepto, Ray emplea un lenguaje estilístico que abarca prácticamente todos los palos de su producción hasta la fecha, escuchamos los acontecimientos que se narran recubiertos de sones rock, pop, soul, opereta, música de vodevil, funk, music hall, folk... además nos tropezamos en éste viaje con alguna de las canciones más asombrosas y demoledoras que atesora la banda londinense (aunque ciertamente mucho menos conocidas que otras).



La primera intención de Davies era presentar la obra completa en una única entrega, pero la negativa en este punto de la discográfica, que quería un nuevo disco enseguida, para la campaña navideña de 1973 -la mala recepción por parte del público de su precedente "Everybody's in show-biz" (1972), tubo mucho que ver en esta decisión de RCA-, obligó a Ray a fracturarlo en dos actos, así en noviembre de 1973 aparece en las tiendas "Preservation Act-I".
En esta primera entrega nos son presentados los personajes de la trama, la ubicación no es otra que la ideal y bucólica sociedad en que nos sumergió años atrás en "Village green preservation society"; los primeros cortes del disco nos ponen en situación y nos hablan del día a día de las gentes que allí viven: "Preservation", la ambiental "Morning song" o la cotidianidad que se desprende de la campestre "Day light", en la que empiezan a escucharse las deliciosas y pastorales secciones de viento.



Aparecen los protagonistas de la historia: The Tramp (El vagabundo) es tal vez la cara oculta de Davies, su alter ego, es quien observa y narra los acontecimientos provocados por Flash, el avaro y mezquino ultra-capitalista, cuyo único afán es derruir las modestas viviendas de la población, sus tiendas y negocios para especular, con la siempre ruin excusa de la modernidad. En su contra se posiciona Black, la otra cara de la moneda, el izquierdista que contraataca con sus políticas sociales, sus sindicatos y la redistribución de la riqueza, ¡como la vida misma!.
Mientras todo esto ocurre, The Kinks nos deleitan con canciones en todo punto idílicas y sublimes que nos llevan de un escenario dramático a otro de forma sutil y melodiosa: "Sweet lady Genevieve" una maravilla incomprendida, "There's a change in the weather" musical puro y duro, "Where are they now" maravillosa y narrativa, el rock "One of the survivors", la coral y decisiva "Money & corruption", la rugiente presentación humana de Flash en "Here come Flash" u otra delicia melódica en la voz del vagabundo en "Sitting in the Midday".



Hasta aquí el primer acto de "Preservation", una obra de un calado musical y textual de enorme excepción a propósito del cual The Kinks se destacan como un grupo que va un paso por delante de otras inmensas formaciones de la época en virtud de una originalidad, ingenio, osadía, sentido irónico de la realidad social de su tiempo, riqueza en cuanto a inspiraciones y capacidad compositiva que otras, aún con más discos vendidos, no demostraron. Dentro de poco, el segundo acto.

* Este post ha sido motivado por un hilo que abrí en el caralibro y que desencadenó un interesante debate. Aquí mi opinión al respecto de esta obra de The Kinks.
* Me ha sido de mucha utilidad y he recabado ciertos datos del artículo "Preservation (1973-1973), El proyecto más ambicioso de The Kinks" escrito por Javier de Diego Romero para Efe-Eme y que podéis consultar pinchando aquí. También el libro "The Kinks, atardecer en Waterloo" escrito por Iñaki García y Manuel Recio me ha servido de ayuda.


miércoles, 18 de julio de 2018

Nuevo disco en septiembre de Mike Farris y primer adelanto: "Golden wings". Gira española en octubre.


Será el próximo siete de septiembre cuando vea la luz el nuevo disco de Mike Farris que llevará por título "Silver and stone". Pero el ex de Screamin' Cheetah Wheelies nos ofrece un tema de adelanto para hacer más amena y musical la espera.
Esta avanzadilla, presentada ayer por Rock and Roll Army, lleva por título "Golden wings" y viene presentada con su correspondiente vídeo clip. Se trata de una bonita canción, un medio tiempo de arranque soulero y cierta esencia pop.



Se avanza así mismo la presentación en vivo del álbum en España, para lo cual Farris estará acompañado de una nueva banda: The Fortunate Few.
Las fechas, localidades y salas que tendrán la suerte de recibir a Mike Farris será la siguiente:

05 de octubre de 2018 - Madrid - Changó
06 de octubre de 2018 - A Coruña - Inn Club
07 de octubre de 2018 - Gijón - Teatro de la laboral ciudad de la cultura
08 de octubre de 2018 - Valencia - 16 Toneladas
10 de octubre de 2018 - Murcia - Teatro Circo
12 de octubre de 2018 - Bilbao - Kafe Antzokia
13 de octubre de 2018 - Calella - Fábrica Llobet

martes, 17 de julio de 2018

Sarah Shook & The Disarmers - "Years" (2018)


Poco country o country-rock estoy escuchando este año, y no son las chicas las que más están sonando en mi equipo. Alguna decepción por parte de alguna fémina de la que esperaba más, y un ramillete de discos que no se apean de mis escuchas más frecuentes están propiciando que los discos nuevos de esta añada caigan con cuentagotas, también porqué son pocos los que me convencen plenamente.
Y en estas llega Sarah Shook & The Disarmers con su segundo trabajo: "Years", y quiebra de un golpe la situación comentada, posicionándose como reina de mis escuchas estivales, y su elepé como un favorito en el palo del country-rock.
Ya me gustó su ópera prima de hace tres años: "Sidelong", pero con este catálogo consigue cuajar todo su universo sónico y lírico en un apetecible y adictivo brebaje que se consume con placer y que deja ganas de más tras ser devorado.
Repertorio habitual de dolorosos desamores, encuentros en las barras de las tabernas al son del country y el rock, carreteras infinitas y crepúsculos nostálgicos cantandos con la voz manchada de whisky.


Me gusta en especial la voz de Sarah, con acero pero sin perder terciopelo en su timbre y de fraseo sabio, que sabe en qué coordenadas musicales y estilísticas se mueve.
Guitarras acústicas, eléctricas, de doce cuerdas, steels y ajustadas melodías provistas de adherentes estribillos para excitantes temas como: "Good as gold", la tabernaria "New ways to fail", la estupenda "Parting words", las esencias fronterizas de "What it takes", los ecos más enraizados de "Damned if I do, damned if I don't" o la esencia cristalina y radiante de "Years" que cierra el disco.
No faltan momentos más recogidos como la magnífica "Over you", la pesarosa y amarga "The bottle never lets me down" o la rockera "Lesson".
Terminamos con la balada "Heartache in hell", dolor bajo el anaranjado cielo de la anochecida, canción tan típica como inmortal (y necesaria).
Sarah Shook es una joven que tiene claro su camino y lo recorre imprimiendo ritmo y poderío, clavando sus botas en la tierra y defendiendo al tiempo los derechos civiles.
Uno de los discos del verano y una adicción incuestionable, música que suena a gloria en campo abierto, dejando estela en las carreteras mientras se escapa por la ventanilla del coche, una gozada os lo aseguro.

lunes, 16 de julio de 2018

Los lunes... escenas de cine - "¿Telefono rojo?, volamos hacia Moscú"


Si hay algo en esta vida que me ha traído encendidas conversaciones cinéfilas ha sido mi escaso interés y aprecio por las cintas de Stanley Kubrick; lo siento en el alma pero nunca he entendido la fama que ensalza a este realizador como uno de los mejores de la historia.
Eso no quiere decir que no me guste ninguna de sus películas, pues "Senderos de Gloria" es una POM, "Barry Lyndon" es espléndida y la que hoy traemos aquí, más de lo mismo.
A pesar de no ser el señor Kubrick un dechado de sentido del humor, "¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú" es un film hilarante, gracias en parte a un pletórico Peter Sellers que aparece en la piel de tres personajes, llevando a la cinta a cotas de auténtico delirio cómico.
Tomando como excusa la amenaza nuclear que sobrevolaba el planeta en los años de la guerra fría, Kubrick plantea un sátira política que hace del absurdo de las situaciones y los personajes un paralelismo irónico y acerado con la realidad de la política internacional de la época. Rusos, americanos y nazis se enredan en una precipitada y vertiginosa historia que desborda creatividad y talento plano tras plano, con el doctor Strangelove y la amenaza de la máquina del juicio final estirando su sombra sobre occidente.
¡Feliz semana!

domingo, 15 de julio de 2018

Los domingos photosong - Jimi Hendrix Experience - "Voodoo child"


"Electric Ladyland" es uno de esos discos que son una referencia incuestionable e inasequible al paso del tiempo, una obra magna en si misma a la que los años no hacen sino bendecirla.
El tercer proyectil de Jimi Hendrix Experience resulta tan demoledor como sus magistrales precedentes, pero encima más largo.
Pues a pesar de las lindezas que les cuento, debo confesar que no tenía esta catedralicia obra en el formato rey, hasta ayer.
Por esas benditas casualidades del destino, pude encontrar a inmejorable precio, dentro de una oferta de esas de lleve tres y pague dos el "Electric Ladyland" en su remasterización de 2010, con plástico de 180 gr.
Como comprenderán volví a casa más contento que un chiquillo con móvil nuevo, y claro, hoy no podía ser otro el vinilo elegido para el tradicional domingo fotográfico.
¿La canción a elegir?, pues eso es un poco lo de menos, son todas sublimes. Pero como tiene que ser una la que suene al pie del post, pues se me ocurre elegir "Voodoo child", pues sólo por una barbaridad como ésta ya merece la pena un disco.
¡Feliz domingo!

viernes, 13 de julio de 2018

And libros by Addison de Witt - "Gene Clark, Vuela hacia el sol" - Álvaro Alonso.


Los que me conocen saben de mi devoción por la figura y la obra de Gene Clark. Es por ello que siempre me ha producido una honda tristeza la total ausencia de publicaciones serias y extensas a propósito del gran músico y cantante de Lipton en la lengua de Cervantes.
Gracias a Álvaro Alonso y a Lenoir Ediciones, esta situación cobra una nueva y feliz realidad tras la publicación hace unas pocas semanas de "Gene Clark, Vuela hacia el sol", primer e imprescindible documento en castellano que acomete la vida y legado artístico del gran aunque eternamente maltratado e infravalorado Gene Clark.
Álvaro Alonso es un escritor, doctor en filosofía y periodista que acumula una dilatada trayectoria en medios como ABC o Radio 3, donde ha dejado constancia (y sigue dejando) de su erudición y sapiencia en lo que al universo musical se refiere, atesora asimismo un importante currículo dentro del ámbito cultural y también como docente.
Precisamente durante una prolongada estancia en Estados Unidos, donde impartió unas clases en la Dallas ISD, se gestó el libro que hoy comentamos.
"Gene Clark, Vuela hacia el sol" es una obra concienzudamente documentada por el autor, que al final de cada capítulo la detalla convenientemente. Recoge los datos que se relatan en las más de doscientas páginas de la obra, de publicaciones biográficas sobre la figura de Clark, entrevistas concedidas por Clark o por otras personas que convivieron con él en el pasado, a diversos medios; y conversaciones que el propio autor ha mantenido con allegados al protagonista, tanto del ámbito musical como personal o familiar.
Esta escrupulosa documentación y mimo en el detalle bibliográfico derrama sobre el lector una aplastante sensación de veracidad, que al menos en tipos como el firmante de esta reseña, se agradece, pues no son pocas las ocasiones en las que el amarillismo o la simple y falaz chinchorrería embadurnan no pocas biografías de personas notables (o no tan notables).
La narración se desarrolla de forma cronológica y abarcando situaciones musicales y también vitales y familiares. Dividida esta cronología en capítulos, cada uno de los cuales está encabezado por una estrofa de algunas de las canciones más emblemáticas del protagonista, que sirve de avanzadilla a lo que el lector ha de encontrar en cada episodio, la lectura se hace amena y enriquecedora (si, ambos aspectos son perfectamente compatibles), ya que según vamos avanzando en la vida de Clark, que empieza con una breve incursión en su adolescencia y sus primeras escuchas a los viejos dioses del rock and roll y continúa con la salida del hogar paterno para buscar la gloria en el mundo de la música, nos vamos tropezando con que esa gloria es alcanzada con prontitud, haciendo de él un joven adinerado (demasiado adinerado posiblemente), la deserción de The Byrds, la expedición fantástica junto a Doug Dillard, las carreras en su ferrari junto a Steve McQueen, las juergas, los días de paz junto a su mujer y sus hijos en Mendocino, los encuentros y desencuentros, el lado feo y grotesco del rock and roll way of life, las adicciones, las resurrecciones y las recaídas, la brillantez de un tipo capaz de escribir varias canciones al mismo tiempo o la mediocridad de quien pierde el control volviéndose vulgar y odioso.
También se nos narra de manera meticulosa, en boca de quienes con él estuvieron, las grabaciones de sus grandes discos y canciones, también asistimos a la remembranza de sus mejores noches sobre el escenario, así como de los shows más esperpénticos que protagonizó.
Desfilan por las páginas de este libro personajes claves de la historia del rock, de cuando se compusieron las canciones más bellas de la historia: Bob Dylan, The Band, Jim Dickson, Joe Cocker, Ry Cooder, Nicky Hopkins, Al Perkins, Sid Griffin, David Geffen, Emmylou Harris, Gran Parsons...
Además Álvaro Alonso adjunta, a modo de apéndice, una nutrida relación de las canciones de Gene Clark en su pase por diversas publicaciones, así como la discografía completa, desde los álbumes con New Christy Minstrells (anteriores a The Byrds), sin olvidar los imprescindibles discos de 'rarezas', gracias a los cuales se han recuperado muchas de las canciones perdidas a lo largo de la azarosa vida de Gene Clark, un catálogo con todas las canciones del protagonista y una exhaustiva bibliografía, gracias a la cual ha sido posible, junto al excelente trabajo de Álvaro Alonso, que podamos tener hoy entre nuestras manos este excepcional, y diría que imprescindible documento en castellano sobre uno de los músicos, poetas y cantantes más maltratados por la industria, y más minusvalorados por los aficionados.
Recomiendo efusivamente "Gene Clark, Vuela hacia el sol" a todos los fans (en continuo aumento, me consta) de Clark, pero también a todos los que aman el rock, conocerán y se interesarán (los que aún no hayan profundizado en este gran músico) por una figura impagable de la historia de la música contemporánea, y disfrutarán de un libro estupendamente escrito que no deja lugar al sopor ni al aburrimiento. No se lo pierdan.

Enlace donde adquirir este estupendo libro pinchando AQUÍ.