martes, 21 de octubre de 2014

44 Años de "New Morning" de Bob Dylan


Tal día como hoy el bardo de Duluth: Bob Dylan publicaba "New Morning", undécimo disco de Bob y publicado cuatro meses después de "Self Portrait" supuso una vuelta a la vocalidad típica de Dylan, la nasalidad recupero su sitio tras un tratamiento vocal mas limpio y sofisticado que utilizo con cierto éxito en su predecesor y especialmente en el imprescindible "Nashville Skyline" (1969).
Siempre ha sido un disco que me ha pasado desapercibido, lo pinchaba, lo escuchaba, pero no me paraba a disfrutarlo, fue a raíz de una conversación con el gran Mansion on The Hill que amaba y ama el disco que lo retome con otra actitud, puedo decir hoy que se trata de uno de los discos que mas recorrido han tenido en mi de los últimos dos años habiendo variado enormemente mi consideración hacia él y teniéndole ahora como lo que es, un gran disco de un gigante del arte, un discazo que hoy cumple 40 años y del que no deseo hacer mas comentarios, pues ya esta todo dicho y mucho mejor de lo que yo lo pueda hacer en estas crónicas de mis amigos:

http://mansionenlacolina.blogspot.com.es/2012/03/bob-dylan-new-morning.html
http://longblacklimousine.blogspot.com.es/2011/04/new-morning.html




domingo, 19 de octubre de 2014

Algunos discos de este 2014 que me han decepcionado (Mucho-bastante)

Este 2014 se esta caracterizando para mi por la irregularidad y temporalidad de buenas escuchas novedosas, tras un comienzo que no estuvo mal, pronto llegaron (a eso de la primavera) las primeras decepciones, discos que esperaba impaciente y que no consiguieron, ya no solo convencerme, ni siquiera quedarse un rato conmigo, cierto que con la llegada de los calores estivales volvieron las alegrías.
Lo peor que en mi opinión le puede pasar a un disco es que baje el escalón de la apetencia, que pase de ser esperado con lujuria a convertirse en objeto de inapetencia y flojera de promiscuidad auditiva.
Han sido editado algunos discos que no he comprendido, por no cuadrar con lo que entiendo que es el modus operandi del autor o banda, no hablo de que no acepte novedades sónicas o estilísticas en mis artistas favoritos, no solo las acepto sino que además las agradezco...no, hablo de meterse en camisas de once varas, de intentar algo que no es practicable por tratarse de texturas o sonidos ajenos a la personalidad del artista, cuando alguien entra en terrenos inspiracionales paralelos a su vocación suele terminar la empresa en fracaso.
Y eso entiendo que ha ocurrido con algunos grupos y solistas que paso a enumerar, gente a la que admiro desde hace años y que en cambio no me han emocionado y lo que es peor, me han causado rechazo con sus últimos trabajos, todos ellos muy esperados por mi, debido a la falta de idoneidad de los mismo con respecto a sus personalidades creativas. En todo caso, sigo confiando en ellos y en sus próximos proyectos.
Enumero alguna de las decepciones que me han causado algunos trabajos este año:


1. Leroy Powell & The Messengers - "The Overlords of The Cosmic Revelation".



Disparatado trabajo que ya pasó por estas paginas con motivo de su publicación y que solo puedo remitirme a lo dicho entonces con respecto a él (pinchar)



2. Marah -"Mountain Minstrelsy of Pennsylvannia".



Que el amigo David Bielanko ha perdido el norte es algo de lo que se viene hablando desde la gira de su anterior disco, el tampoco demasiado conseguido "Life is A Problem" (2010), pero este nuevo trabajo basado en canciones populares del entorno rural de la America profunda ni tiene nada que ver con el grupo ni esta tratado con coherencia en mi opinión. Lo peor es que da la sensación de que los de Philadelfia caen por el terraplén de forma vertiginosa e imparable.



3. John frusciante - "Enclosure".



Lo comentaba recientemente en otro blog, creo que no existe en castellano una palabra que sirva para definir el contenido del último disco de Frusciante. Gran guitarrista y hombre de peso especifico en los RHCP como demuestra la trayectoria de los californianos desde su desembarco de la nave comandada por Anthony Kieldis, su andadura vital es de evidente trazo irregular y en el mismo sentido se desarrolla su carrera artística en solitario, pero este último disco demuestra que ese trazo en ocasiones, además de irregular es borroso y se pierde en si mismo.



4. Elliott Murphy - "Intime".



En el primer párrafo hacia incapié a lo doloroso que resulta que no me apetezca nunca pinchar el disco de un artista al que admiro, esto ocurre con este EP con el que el bueno de Elliott Murhy nos ha sorprendido en este 2014, innecesario, pues su anterior trabajo, un buen disco que todavía tenía recorrido, aun sonaba en mi equipo con cierta asiduidad. En cualquier caso este álbum es un fallido conjunto de cinco canciones que no aportan nada a la carrera del neoyorquino, así lo apunte en esta crónica que adjunto para quien desee recordarla, mi opinión si ha mutado en algo, es a menor consideración aún con el trabajo de mi admirado Elliott.
La reseña que en su momento escribí:

http://rockmorebyaddisondewitt.blogspot.com.es/2014/04/elliott-murphy-intime-ep-2014.html



5. Dan Bern - "Songs of Fall" (2014).



Los songwriters son otro de mis elementos musiqueros favoritos, la trayectoria musical de este artista no ha sido baladí, una buena colección de discos meritorios que beben de las fuentes de otros trovadores típicamente americanos y que mezclan sus néctares con los bebedizos que manan las de Wilco o Springsteen son la característica principal de su producción, eso se interrumpe en este 2014 con la publicación de este disco que poco tiene que ver con sus anteriores trabajos, producto un tanto insípido y anodino que supuso en su publicación una decepción importante para mi que he venido siguiendo la trayectoria de Berg con atención.
Así lo escribí en esta misma bitácora en su día en el siguiente artículo.

http://rockmorebyaddisondewitt.blogspot.com.es/search?q=DAN+BERN


Todos ellos siguen por supuesto contando con mi incondicionalidad y estoy seguro de que en un futuro no lejano volverán a darme alegrías a mi y a mis orejas.

sábado, 18 de octubre de 2014

Nuevo single de Foo Fighters: "Something From Nothing", adelanto de su próximo disco:"Sonic Highways"


Y será el octavo, ocho ya, parece que fue ayer cuando Dave Grohl, el tío que tocaba la batería para Kurk Kovain en Nirvana se ponía, guitarra al pescuezo y dando el cante, a los mandos de una maquina de rock and roll...pero:- ¿Desde cuando los baterías levantan sus culos de las sillas que les tienen exclavos de sus parches, pieles, baquetas y escobillas?...¿Desde cuando?-
No hice demasiado caso a este embrionario conjunto, y eso que el embrión empezó a destacar en primaria, los recreos se los pasaba liderando la manada de los malotes de la guarde y en secundaria era ya uno de los encuerados adolescentes mas sobradillos y punteros del colegio, multitud de tipos duros marcados por el acné y dejando hormonas a su paso cual pulgarcito le seguian como a un mesias.
En esa etapa le conocí, empecé a redescubrir su discografía empezando por el entonces en el mercado: "Echoes, Silence, Patience & Grace" (2007) y me enamore de su discografía, destacando el imprescindible: "The Colour & The Shape" (1997).
Como Dave Grohl es hiper-activo y es capaz de estar en cien sitios a la vez, llega un momento en el que sus FF terminan pareciendo un grupo paralelo, a parte de sus incontables proyectos y múltiples colaboraciones, pero la verdad es que siempre vuelve a Seattle, a casa, a FF, y por esto que comento a propósito de Dave, sus vueltas son recibidas por sorpresa por mi. -Ah coño es verdad los Foo Fighters...¿cuanto hacía que no grababan nada nuevo?-. Pues desde 2011 que editaron el irregular y un tanto decepcionante: "Wasting Light", que no obstante, contaba con aquella bomba de protones distorsionados y ritmo nuclearizado titulada "Walk" y que me vuelve loco, aún asi me parece su disco es el menos destacable.



Ahora se anuncia nuevo single, adelanto a ese "Sonic Highways" que finalmente verá la luz el próximo 10 de noviembre y que muchos esperamos con esa mezcla incomoda de miedo/ilusión.
De momento vamos con el adelanto en si, este tema que paso a escuchar ahora por primera vez y que lleva por título: "Something From Nothing", que guste y ¡Feliz fin de semana!



viernes, 17 de octubre de 2014

Tino Casal - "Etiqueta Negra" (1983).


A muchos les extrañara ver este vinilo hoy aquí, y es posible que a alguno le provoque mas extrañeza aún si cabe la siguiente declaración: este vinilo lo tengo como una de las joyas de mi colección...
Y es que en este artefacto sonoro se concentra toda la brujería de metacrilato y PVC que caracterizaba al asturiano y que hizo de él, el exclusivo y personal artista que sin duda fue.
Tino Casal era cantante, excelente, dotado de una voz elástica y ácida, perfecta para elevar el tono metafísico de sus textos a la promiscuidad estética digna del funky, estilo que corría por las venas de Casal y volaba, escondido en otros estilos mas contemporáneos con el momento en que fue grabado, también por este "Etiqueta Negra". Pero además era compositor, estilista y diseñador de moda, pintor, decorador y escultor...y productor, un buen productor que lanzó al éxito a grupos como los valencianos de fugaz paso por el mundillo: Vídeo y Obús a los que produjo sus dos primeros Lps "Prepárate" (1981) y "Poderoso como el Trueno" (1982).


Tras unos primeros escarceos en el mundo del arte, con segundo premio en el festival de Benidorm en 1978 y militancia en la olvidada banda Los Archiduques, graba sus primeros sencillos que pasan desapercibidos. Decide pasar una temporada en Londres dedicándose a la pintura, otra de sus pasiones y conoce allí las tendencias Glam, que serían decisivas en su carrera y también en su particular e impactante imagen, y la música de David Bowie, quien fue una indiscutible influencia en él.


Finalmente en 1981 llega su primer disco en solitario: "Neocasal", que si bien en su momento pasó bastante desapercibido, años después sería re-descubierto como un interesante y novedoso concepto musical de notable calidad artística.
Pero fue con su segundo trabajo, este "Etiqueta Negra" (1983) cuando Casal se convierte en estrella. Con producción de Julian Ruiz y composición de Tino en todos los temas, este disco se convierte, gracias al hit: "Embrujada" en un número uno que eleva al asturiano a la categoría de icono y superstar multivendedora, además de referencia indiscutible de los ochenta y del tecno que los caracterizo.



Pero en este álbum no solo nos encontramos el discotequero y sugerente "Embrujada", hay un ramillete de canciones que a muchos sorprenderá comprobar, si deciden pinchar el disco, que mantienen una vigencia sónica absoluta y que en modo alguno son temas de medio pelo y reproducidos con el artificial soniquete mecanizado propio de la época, en absoluto, se trata de temas maduros, con sugerentes y metafísicas letras, poéticas y nada desfasadas, con un lenguaje osado y selecto que resultan atractivas, y construcciones melódicas redondas y de fácil transito, inspiradas y fluidas.


El sonido combina de forma seria y elegante el tecno con el funky, el glam con el pop e incluso nos encontramos guiños a sonidos de inspiración africana que conviven con discotequeros teclados muy ochenteros como en: "African Chic".
Pero antes de este curioso corte ya hemos escuchado en esta primera cara la también exitosa: "Poker Para un Perdedor", tema tecno de desamor y soledad que al que suscribe le gusta hasta la desesperación, por perfecto melódicamente y de triste y poético texto.
"Miedo" que abre el disco es un tema lúgubre, de densa capa sónica, rodeando una melodía gruesa, letra sugerente, y ambiental producción para un tema excelente que nos da la bienvenida escondido en las sombras.




Completa la primera cara "Etiqueta Negra", rápida y bailable, tecno de calidad (que lo hubo), en grado sumo.
No voy a negar que la segunda cara baja la calidad, pero consta de un tema grandioso: "Un Mínuto Mas", balada dolorosa y de atosigante letra, bella y fría, cantada con pasión e intención, se trata de un tema impoluto que se acerca a texturas rockeras, se enlaza con la que finiquita el disco: el instrumental "Malaria".
Excesiva y cibernética "Los Pájaros" abre la segunda cara de forma mas tecno, voces pasadas por la electrónica y saturada de sintetizadores, olvidable.
Funky y ganas de bailar para la estupenda y arrítmica: "Legal, Ilegal" dotada de cítricos teclados y concluimos este repaso con "Azucar Moreno", ochentero momento, canción muy balsámica en su concepción sónica y algo excesivo en su funky electrónico y plastificado.



Histórico disco del pop que vivía en vecindad con la movida sin llegar a pertenecer a ella, que supuso un éxito para el tristemente desaparecido Tino Casal, figura barroca, intrépido en su oferta y polémico en su modo de vida y de crear arte, siempre me gustó y me sigue gustando, y de hecho, insisto, este disco lo tengo en un especial afecto, la casette fue una de las primeras que compre en mi vida y los recuerdos se mezclan con los sonidos cada vez que pincho este vinilo histórico y hermoso.


Este artículo esta dedicado a mis hermanos Ana y Arthur que hoy han tenido a bien de traernos un nieto a los aitas y un sobrino a quien suscribe, además de un tesoro para ellos y una nueva oportunidad para el mundo, pues todo ser humano que se incorpora a este transcurso vital es susceptible de generar esperanza en un futuro mejor, Ian, es fruto del amor y la vida y es por ello que no tengo duda de que será un ser especial, como lo son también sus padres, va por ellos tres.

jueves, 16 de octubre de 2014

Brian Setzer - "Rockabilly Riot All Original" (2014).


Hablar de Brian Setzer es hablar de una especie de caballero andante de la justicia poética aplicada a aquel rock genuino y pionero que dio el pistoletazo de salida en la década de los cincuenta a este sueño que es el Rock and Roll y que aún continua pese a quien pese.
Este sueño en cambio estuvo a punto de finalizar abrúptamente en la frontera entre las décadas de los setenta y los ochenta, unos años, o tal vez meses que considero que fueron de máxima incertidumbre para lo que hasta entonces se conocía como Rock and Roll, y que hicieron peligrar su continuidad en la esencia en que fue gestado, peligrar en cuanto a forma y a fondo.
En ese momento aparece nuestro caballero a lomos de ese bello corcel que es su guitarra Gretsch y acompañado de sus escuderos Lee Rocker montando su elegante y brioso contrabajo y Slim Jim Phantom domando su silvestre y salvaje batearía, para bajo la bandera de Stray Cats liderar la revolución de un Rock & Roll denominado Rockabilly y volver a poner las cosas en su sitio gracias a armas disqueras como "Stray Cats" (1981), "Gonna Ball" (1981) o "Rant N' Rave With The Stray Cats" (1983).


Setzer se queda solo en una nueva aventura de heroica andadura rockera abanderada por el imprescindible "The Knife Feels Like Justice" (1986), y años después liderando una glamourosa avanzadilla de mosqueteros encarnada en su insuperable orquesta, para acometer un nuevo episodio, esta vez mas swing que dio comienzo con el extraordinario: "The Brian Setzer Orchestra" (1994).
Hoy, en este 2014, nuestro jinete vuelve, mas maduro que no viejo, e igual de cargado de glamour para presentar lo que su corazón romántico de caballero lírico y épico sigue albergando, es decir rock, rockabilly, rhythm & blues e incluso algo de country...osea, lo que siempre ha hecho latir ese mecanismo indómito.
Y el armamento en esta ocasión se concentra en un fuerte y explosivo polvorín llamado "Rockabilly Riot All Original" y que junto al rubio neoyorquino defienden los excelentes y viejos conocidos de Setzer: Mark Winchester al contrabajo, Noah Levy a la batería y Kevin McKendree cuyo piano es mas que imprescindible para la custodia de esta plaza.


El contenido es simple y fabuloso, 12 canciones sin relleno, luminosas y adictivas, frenéticas y que recuerdan al joven apasionado y pendenciero que se lanzo a salvar el rock hace mas de tres décadas, doce temas en los que hay lo acostumbrado,como siempre bien construido y mejor terminado, no es "Justice" evidéntemente, no es "Gonna Ball", lógico y normal...es un discazo titulado: "Rockabilly Riot All Original".
Y merece la pena jugarse el tipo en la defensa de bienes comunes como la canción inicial: "Let's Shake" bailable y entregada a la diversión mas elegante y bacilona, la tremebunda guitarra que nos regala el señor Setzer (guitarrista no suficiéntemente reconocido como tal) en la machacona "Rockabilly Blues", el merecido homenaje a los vinilos que tanto amamos muchos en la tradicional en cuanto a formas sonoras "Vinyl Records", con tremendo trabajo en las teclas, e igualmente clásico es el siguiente corte "Lemme Slide".
La rítmica y eléctrica guitarra de "Nothing is a Sure Thing" da paso a el golpeteante piano de la extraordinaria "What's Her Name" que juguetea con ritmos y guitarras en una melodía elemental y rockera.
"Calamity Jane" tiene un toque swing sin dejar de ser rockero y de nuevo la Gretsch haciendo milagros sonoros.
Hermosa y bucólica balada, "The Girl With the Blues in Her Eyes", tiene un aire crepuscular casi country y una letanía triste y romántica, un precioso corte digno de ser defendido batiéndose el cobre ante cualquier enemigo del R'N'R,
Mas dura y contundente "Stiletto Cool" no baja el nivel aunque no es lo mas defendible del fortín, si lo son la marcha sudista "I Should a had a V-8" y la de aroma a Buddy Holly: "Blue Lights, Big City".
Se cierra este disco, el mejor en años de Setzer en opinión de quien suscribe con la estridente y punkarra: "Cock a Doodle Don't" que nos deja bailando y atemorizando a cualquier osado traidor que ose acercarse a la fortaleza rockanrolera que es este "Rockabilly Riot All Original" que además de inexpugnable, no puede estar defendido por mas agerridos caballeros y valerosas huestes.
Y es que como dijo otro por ahi: Rock and Roll can never die...



martes, 14 de octubre de 2014

Hoy me he despertado con este riff en el cerebro...

Hay días que uno se levanta de la cama con una canción adherida a las células grises, no sabes ni porque ni porque no, pero no te la puedes quitar de encima, hoy me ha tocado vivir el día con este tema, he intentado espantarlo con el último de Mike Farris y con el de Setzer, he pretendido hacerlo huir a base de martillazos de distorsión con algún tema de los Maiden y de Black Sabbath...nada.
Finalmente me he dicho: "Si no puedes con tu enemigo...únete a él", y aquí esta, para ver si se va por el desagüe de la blogosfera o si se queda conmigo hasta que Morfeo venga a retirarme de la circulación con sus oníricas propuestas hasta mañana que...Dios dirá.
De momento la comparto con todos que a mi me empieza a cansar (aunque eso es imposible):



domingo, 12 de octubre de 2014

The Beatles - Let It Be (1970).


Últimamente he notado un pequeño revuelo alrededor del último disco de publicaron los de Liverpool, tanto en redes sociales como en diversos blogs se viene hablando de él estas últimas semanas (Pinchar aquí para poder acceder al gran post publicado por Joserra en Exile Magazine).
El caso es que tras coincidir varias veces con este disco en coversaciones virtuales y reales en la calle con birrita de por medio, y leer esta mañana el arriba mencionado articulo de don Joserra me he dicho: -Pues voy a decir lo que pienso de este disco que me persigue estos días-, y que mejor lugar para decirlo que en esta mi (y vuestra) casa: Rock and More...
Quiero ser breve y no caer en la redundancia, me consta que todos sabemos lo que ocurrió en esta grabación, cual era el estado de la relación de los Fab Four, y el "caso Spector" es archisabido en todos sus detalles por todos, con lo cual me circunscribiré a lo que me motiva la escucha del último Lp de The Beatles (a pesar de todo es el último), este "Let It Be".
Paul McCartney decide tras la traumática grabación del White Album que lo mejor, tal vez sea volver a los inicios de la banda, a aquel rock pionero que fue el elemento motivador de los chicos de Liverpool para dedicarse a la música, y para ello compuso "Get Back"...tema con el que trata de rebobinar la historia y situarse a principios de los sesenta, antes de la Beatlemanía, del éxito y del dolor que este terminó trayendo consigo. No lo consiguió pero creo un gran tema de rock and roll, de rock silvestre y adictivo, juvenil y frenético, marcado por el piano incendiario de Billy Preston, cuya participación en las sesiones de grabación de Let It Be fue, como todos sabéis, de vital importancia.



A partir de ahí, vuelta al directo un frío 30 de enero de 1969 en la terraza del nº 3 de Savile Row en Londres, grabaciones con Martin, grabaciones con Spector, amenazas de dejar la banda por parte de George y mil historias que hoy se contemplan con curiosidad y pena...pero al final hubo música, buena música como no podía ser de otra manera.
Nunca me ha parecido este un disco homogeneo, la situación del grupo y las condiciones de grabación no lo permitían, me parece un grupo de temas compuestos de forma autónoma por cada uno de los miembros de la banda en diferentes momentos y con distintas motivaciones y estados anímicos con lo cual poco tienen en común los diversos cortes que terminan formando el álbum.
Pero finalmente el disco nos regala un ramillete de temas que contemplados cada uno en solitario dejan constancia de la tremenda formación que fue The Beatles.
Con altibajos pero todos los temas me parecen buenos, desde ese ligero aire folk de "Two of Us" de veloz paso melódico que anticiparía la música de Paul en sus primeros Lps en solitario (Ram, 1971) pasando por el Lennoniano "Dig a Pony" que igual que la anterior parece una amenaza de la incipiente carrera en solitario de John.
"One After 909" es el "Get Back" de John, fue escrita en 1957 y es la vuelta atrás de John, que como en el caso de Paul con "Get Back" no funciono pero nos dejo otro rock juvenil y de poso pionero y libre, un rock como una casa.
La carrera en solitario de John parece empezar en las notas tristes y apasionadas de "I've Got a Feeling", y "Across The Universe" siempre me ha sonado a su definitiva despedida del grupo, obra maestra de la lírica en el rock, este tema apareció unos meses antes de "Let it Be" en el disco benéfico a favor de la organizacion World Wildfire Fund titulado "No One's Gonna Change Our World" (1969), y se trata de una canción de enorme belleza y sugestiva letra teñida de dolor.
Además de "Get Back" y "Two of Us", Paul nos deja la inconmensurable "Let It Be" de la que me niego a comentar nada y os dejo escuchándola una vez mas en este archiconocido vídeo:



"The Long and Winding Road" es una preciosa canción que en mi opinión estropea Spector, debate infinito a este respecto, no insistiré en el, solo dejar constancia de que este es mi parecer, un soul precioso de Paul que el extravagante productor neoyorquino convierte en un empalagoso tema de asfixiante orquestación, demasiado aparatoso para mi gusto, prefiero otras revisitaciones del propio Paul como esta del denostado "Give My Reggards to Broad Street" (1984).



Dos temas cuela George, "I, Me, Mine" y "For You Blue", los dos buenos cortes pero sin ser de lo mejor de su producción, la situación de Harrison en la banda en estos meses fue dolorosa e injusta, "All Thing Must Pass" (1970) pone muchas cosas en su sitio unos meses después.
Último disco de The Beatles con la sensación de pena que, al menos a mi, me inyecta en el corazón su escucha, un muy buen disco, polémico y discutido, pero un disco que en la discografía de muchos grupos sería tenido por obra magna, en mi opinión sin ser de los discos paradisiacos de los Fab Four si es un disco magnífico.