martes, 29 de julio de 2014

Scott H. Biram - "Nothin' But Blood", 2014.


Scott H Biram es uno de esos músicos que tras leer cosas buenas de el un día te dices: - Es hora de darle una oportunidad a este fulano - y te haces con material suyo. Pero lo cierto es que esa hora no termina de llegar, pinchas un día alguna de las canciones que duermen en el disco duro, y como has aprovechado un momento muerto en el vértigo de la semana, pronto dejas al bueno de Scott con la palabra en la boca y lo que es peor, lo olvidas durante otro buen montón de semanas, y este proceso perfeétamente se puede repetir en dos o tres ocasiones mas a lo largo de un par de años o mas, esta ha sido mi historia con Scott H. Biram, y lamentáblemente no es un caso demasiado aislado, "mea culpa".
Hace unas semanas me entere de que volvía con disco nuevo titulado "Nothin' But Blood" y gira en el mes de septiembre que incluía Bilbao, ahora si que si, era ahora o nunca, la  hora definitiíamente había llegado, era el turno de Scott H. Biram, leí buenas críticas en Nikochan Island y en Rio Rojo, dos sitios de mi total confianza pero no terminaba de reaccionar, fue finalmente Rockland en su reseña sobre este disco el que a un comentario mio en torno a la triste realidad a la que servidor somete a la música de este individuo, practicando con ella un estúpido juego del gato y el ratón, posíblemente de forma inconsciente me reta a realizar una reseña sobre este álbum, entiendo que puede pensar el amigo Rockland que los discos de este Scott H. Biram pueden adaptarse a mis gustos y decido recoger el guante.
Investigo un poco y descubro cosas que ignoraba y que seguramente son del común dominio de todo aquel, mas inteligente que el que firma estas lineas, y que ha mostrado interés por tamaño artista anteriormente.


Se trata de un hombre orquesta que graba y actúa en directo en total soledad, acompañado de una vieja guitarra, un juego de pedales y algún inventillo para percusionar ocasionálmente el conjunto sonoro, escuchando el resultado parece, no mentira, ¡imposible!.
Además sobrevivió a un camión que le paso por encima hace algunos años postrándome en la cama de un hospital, a cuya salida, pocos días después y en silla de ruedas se plantaba en el escenario tocando blues y rock y country e incluso punk con su guitarra y sus artilugios, silla incluida, un tipo increíble no, ¡imposible!.
Empecé a darle el tiempo que merecía tanto valor musical y humano y empecé por el final, por este "Nothin' But Blood" que viene presentado dentro de una impresionante y efectista portada, con el tipo emergiendo del interior de un rió de sangre cual Max Cady en el pantano del "Cabo del Miedo".
Además de admirar una vez tras otra el virtuosismo de este solitario y controvertido orfebre de la esencia musical americana, me deleite con una colección de extraordinarios temas, con un tremendo latido interior, salvajes hasta el dolor y llenos de vida , inflados de tradición...a punto de reventar de desnudez, de sinceridad...


En el disco cabe de todo, blues, decorado con guitarras grasientas y febriles como "Only Whiskey" breve y directa, "Jack of Diamonds", mas arrastrada y pantanosa, con el delta en el ADN y el diablo en el corazón, reinando...y que decir de la tempestad eléctrica de poderoso desgarro vocal de la terrible fiereza de "Church Point Girls".
El punk hace su aparición de forma oscura e inapelable en "Around The Bend" que no deja lugar a dudas en torno a sus intenciones sónicas.
El gospel se asoma en la tradicional "Amazing Grace" y en la acústica y perfecta "Gotta Get to Heaven", y se atreve este valiente incluso a versionar a leyendas del genero favorito del señor del averno como Willie Dixon al que le acaricia a hurtadillas la célebre "Backdoor Man" y a Don Watson al que le hace lo propio con su inefable y campestre "I'm Trouble", como si Robert Johnson se hubiese liberado por un momento de su ardiente amo y hubiera esparcido azufre mágico sobre la garganta y dedos del señor Biram.





Folk y acústicas que dejan aromas sonoros de maderas viejas y cansadas en la estupenda: "Slow & Easy" que da guiños lujuriosos al country, y nada de guiños, y si tirada de tejos total al country que luce el sello de Johny Cash en la enraizada: "Never Coming Home" y en la mas cordial melódicamente: "Nam Weed".
"Alcohol Blues" es una fantástica versión de un clásico vetusto y granítico que plasmase también Sonny Boy Williamson.






Y se cierra el disco con la colaboración del amigo de Biram: Jesse Vain en la rítmica y tabernaria "John The Revelator".
Completo y valiente recorrido por la música americana, traducida esta de forma silvestre y vigorosa por un músico puro y duro, con carácter y cicatrices en cuerpo, voz y alma que hace sangrar para formar ese rió que aparece en la portada y a la que hace referencia al título del trabajo, sangre que representa la verdad, la vida de la tierra y que riega sus raices sonoras, esas que abundan en este trabajo al que lo único que se le puede achacar es de poco celo a la hora de darle coherencia estilística y cohesión sonora mas lógica, pero que se disfruta de un tirón y con la sangre hirviendo en el interior.
Gracias a los compadres blogeros Niko, Red River y Rockland por abrir los ojos definitivamente a este terco mortal.

lunes, 28 de julio de 2014

¡600 Entradas!!!, Vamos a celebrarlo de una manera especial, os enseño los posters de mi cuarto.


¡600 entradas!!!, Madre mía, ¿quien lo iba a decir de un tipo tan haragán?. Y no lo digo por si son muchas o pocas, que son las que son, sino porque son 600 y cuando empecé con esta aventura no apostaba yo demasiado por llegar a este numero, no a estas alturas, sino en toda mi vida.
Pero aquí están, y me alegra haber llegado a una cifra como esta y seguir teniendo ganas de escribir y compartir cosas con vosotros tras algo mas de dos años y medio y estas 600 reseñas que llevo pateadas sobre la piel de LCD de estos pergaminos.
Se me ha ocurrido celebrar esta nadería, pues lo que pretendo es otro post veraniego, ligero y refrescante con esta celebración, y no una proclama pretenciosa sobre un dato puramente estadístico, se me ha ocurrido digo, celebrarlo enseñándoos mis posters de conciertos, haber que os parece.
Como alguno sabréis, y si no es así os lo digo yo, el que suscribe hace tiempo que supero la barrera de los cuarenta, que se le va ha hacer, en cambio si a la fisonomía del cuarto en el que pasa la mayor parte de sus horas bajo techado, (sin contar las horas de taberna), se tiene uno que fijar, cualquiera diría que se trata de una persona joven, de no mas de 20 castañas, si 20...¡ojalá!.

Mi sufridor equipo y alguno de los vinilos que suele devorar
En este cuarto, además de mi equipo, sufridor camarada que rellena de luz mis oídos durante todo el santo día con su todavía excelente sonido (a pesar de los años de servidumbre), viven mis discos, vinilos, CDs e incluso cassettes, lo hacen en varias estanterías, armarios y torres (de esas tan feas para CDs), están cómodos pero apretados, creo yo.
Desde aquí escribo las txapas que alguno conocéis
También la mesa, silla, ordenata y flexo que hacen de despacho del que suscribe y fogón donde se cocinan los textos (los seiscientos) que luego aparecen en este espacio para bien o para no tan bien, pero que presumen de sinceros y auténticos.
Y en los huecos que queda en la estancia, la cama de juventud y adolescencia de Addi, y debajo la del hermano menor de los De Witt, todavía duermen ocasionálmente los dos en ellas, en fines de semana de reunión familiar, debo decir, que por suerte bastante amenudo aún.
Muddy Waters
Solo quedan trozos de pared, allí, colgados, hacen de decoración alguna bufanda futbolera, algún poster cinéfilo, por ahí pulula uno de "Gilda" con la maravillosa Rita Hayworth, otro de "La Fiera de mi Niña" con Cary Grant y la Hepburn en la portada claro, también una camiseta del gran Larry Bird comprada por mi hermano en Chester, un paraíso para la vista cercano a Liverpool, unas cuantas postales que reflejan en su anverso portadas de discos de los Fab Four compradas en la preciosa y carísima tienda que a tal efecto tienen en Londres, una bandera del Athletic, un calendario de John Lennon y mis cuadros de cantantes pintados a la acuarela por el gran Javier Camara: Otis, Muddy y Neil ennoblecen con sus presencias artísticas los muros de la estancia...
Otis Redding
Y mis posters de conciertos, a todos ellos he asistido y hacen una labor de decoración en el cuarto, y psicológica en servidor, me explico, esos días que sin saber porque el silencio hace presa de ti, te coje de la solapa y no te suelta, te manipula y domina haciendo que su densidad termine dañando tus oídos...esos días los miro y recuerdo la efeméride que anuncian, y vuelven a sonar en mi cerebro aquellas canciones, vuelvo a sudar aquellos fluidos de alegría ante un tema que esperabas oír de tal o cual grupo, vuelven a iluminar mi rostro las sonrisas que aquel momento despertó, aquel comentario del frontman o de algún amigo que compartía ese instante, vuelve la música, vuelve el rock, enciendo el equipo y el silencio se va por la ventana con el rabo entre las piernas...por eso me gusta tenerlos, coleccionarlos y mirarlos, pegados en mi cuarto como los adolescentes hacían con los posters que regalaba "El Gran Musical" y que recordaba mi amigo Jose Navas el otro día en no recuerdo que rincón virtual.

Este a algunos os sonara, mi joyita.
Y hoy, un lunes cualquiera de finales de julio, con muchos amigos de vacaciones, ocupados en exprimir los días con los suyos, descansando y viviendo, con otros esperando a que les toque y otros ya reincorporados, pero todos bajo el influjo estival, hoy que hago 600 posts en esta bitácora contra todo pronóstico, no se me ha ocurrido nada mejor que hablaros de mis posters...con que poco nos conformamos los pobres de dinero, ricos en ilusiones...Espero que os gusten, o por lo menos os entretengan.
Y por supuesto nada, absolutamente nada de esto tendría sentido si no supiese que hay alguien, por pocos que sean, pero alguien que comparte y escucha a este soñador, alguien que pierde un minuto de su tiempo en ver que dice este chalado de la vida que lleva la música por bandera y la esperanza por ideología, muchas, muchísimas gracias a todos los que viajáis conmigo por el mundo, y a todos los que paráis por esta vuestra casa de vez en cuando, se os quiere y valora.

Feliz lunes y buena semana.

Salio caro este bolo, pero los Wilco estubieron geniales.
Concierto mágico de imborrable recuerdo, con el amigo Joserra y mi hermano

Este con Arturo en el Antzoki.
Con mi familia pamplonica y amigos, gran tarde de domingo.
Tambien buenos recuerdos

El rincón del country, aquel bolo de Lucinda con buenos amigos.
Elliot Murphy en varios bolos
La mítica camiseta de Larry.

    
Este es mi favorito, seguro que muchos saben porque.




domingo, 27 de julio de 2014

No solo de rock vive el hombre..- Roberto "Polaco" Goyeneche - "varias"


Varias veces he comentado desde esta bitácora que en alguna ocasión os contaré el origen de mi amor apasionado por el tango, tanto amo al tango como al rock, lo digo en serio.
Seré breve, pues es verano y no quiero abusar de mi cualidad de blogero cebolleta, pues la climatología no invita al recogimiento hogareño escuchando historias que se avienen mas apetecibles en los fríos invernales ante una chimenea con un puchito de whisky como añadido al conjunto.
Fue a mediados de los ochenta y un adolescente Addi salía con otros tres camaradas a ver un concierto en la bilbaína Plaza Nueva, bolo que pertenecía al programa de fiestas carnavaleras de aquel año.
El caso es que aquellos cuatro sujetos esperaban asistir a un concierto de Gabinete Caligari, cual fue la sorpresa de estos adolescentes al ver salir a escena a un grupo de tipos de extraña vestimenta y acento ajeno al propio del Madrid castizo tan asociado al amigo Urrutia.
Dio comienzo el concierto y lo que sonaba en aquel escenario, que incluía a una tipa de muy buen ver bailando provocatÍvamente, y frontman patilludo cantando con las manos en los bolsillos como si estuviese curda perdido, era cuando menos antiguo, y además no era rock y desde luego no eran Gabinete, aunque se daban un cierto aire, (siempre he creído descubrir una cierta letanía de tango en algunos recovecos del sonido de los madrileños), aquello eran tangos.
Rápidamente y sacudidos por la indignación aquellos cuatro seres decidieron que aquello era una puta mierda y que se iban a tomar algo, pero cuando se discutía donde ir y que hacer con aquella noche que tan mal había empezado yo me quede observando lo que ocurría en el escenario, observando y escuchando, la verdad es que fui conquistado en segundos, no tenía ni idea de los derroteros que seguía la discusión encendida entre mis amigos, pues mi deseo había mutado y lo que deseaba era quedarme a seguir degustando aquel dolor trágico y colérico que encerraban aquellos versos, la melancólica belleza sombría de aquellos sonidos, la amargura avinagrada de las bellas notas de aquel instrumento que tiempo después descubrí que se llamaba bandoneón, quería seguir compartiendo tristezas y caídas libres por la vida con aquel sujeto que vomitaba sus tormentos por la boca con una sórdida y chulesca mala gana...quería llorar todo el concierto de Malevaje, pues los que estaban en aquel escenario eran los chicos de Antonio Bartrina, nada menos que Malevaje, los de los grandes tiempos con el maestro Larrea al bandoneon...me atrapo aquel son para siempre, hasta hoy, y por lo que me queda de vida...
Así que en esta sección hoy toca tango, lo fácil era tirar del rey, Carlos Gardel, pero me he decidido por el príncipe, el gran Roberto "Polaco" Goyeneche...

 
Grande, tanto casi como Gardel, capaz de compaginar la vieja escuela arrabalera con los nuevos principios artísticos impuestos por los geniales hermanos Expósito entre otros, el, el polaco supo entender y mezclar ambas escuelas sin hacer de menos a ninguna, sin obviar las grandezas que ambas tienen, exprimiendo el jugo tanguero de las dos vertientes, el polaco...nadie fraseaba como el, nadie echaba por la boca una bilis tan agría y tan dulce, tan bella y tan bendita derrota, tan emocionante y tortuosa desesperación...grande, muy grande, inmortal...Roberto "Polaco" Goyeneche.
Y como no me puedo decidir por una sola de sus creaciónes, (cada vez que habría la boca creaba, no cantaba), pues con vuestro permiso me lanzo con unas cuantas, porque no solo de rock vive el hombre.










sábado, 26 de julio de 2014

Bruce Springsteen -"Born In The USA", 1984


Quizás la culpa la tenga el verano que reblandece seseras, o simplemente que la de un servidor esta ya un poco cansada de guiar los pasos torpes y tendentes al despiste de su dueño, osea yo, y mas aún después de un año que parece no llegar a cruzar la meta de las merecidas, (por la sesera digo), vacaciones, para las que aún le ha de tocar esperar mas de mes y medio.
Tampoco descarto que sea simplemente haraganería, actitud propia del que suscribe y que estas temperaturas que nos rodean estos días hacen de esta mas poderosa facultad aún si cabe al servirle de escusa la sudoración, para llevar mis cansados pies a la taberna mas cercana a propiciar a cuerpo y alma el necesario refrigerio con que lubricar los circuitos internos, resecos y áridos, a golpe de cerveza que contagie lengua y gaznate para entablar, acerrado a una barra y bajo el chorro del aire acondicionado, entretenida charla al sujeto portador del botellín de marras con otros seres también dominados por la mencionada y esparcida holgazanería.
El caso es que me cuesta sentarme a escribir algo, me apetece mas poner mis posaderas sobre el sofá y dejar que las neuronas se contaminen de un poco de basura catódica de esa con que adoctrinan nuestro pasotismo desde los órganos de poder del país, reconozcamos que es algo cómodo y que no necesita utilizar la, como digo, exhausta sesera.
También prefiero ultimamente pinchar vinilos mientras mantengo el consciente en posición de on con la ayuda de un café o con un refresco de cola sin preguntarme nada en torno a lo que escupen los amplis, tan oídos están muchos de mis discos de plástico que me creo dominador de lo que vive en sus surcos y convencido de que no hay secreto en ellos que se me escape, estoy equivocado.
Hoy no se me ha ocurrido cosa mejor que pinchar "Born In The USA", el megaexito ochentero de Bruce Springsteen que hizo del Boss una superestrella en los países donde aún no lo era como fue el caso del nuestro.
Álbum que todos miramos de reojo y que ocasionalmente pinchamos furtivamente intentando que la zona pedante del cerebro no se de cuenta y aprovechando que la frívola esta despierta y receptiva a ritmos rockero-poperos-discotequeros de fácil asimilación en clave de sonido comercial pero digno y melodías en las que prima la perfección de contornos y la lujuriosa promiscuidad de formas que caracteriza las enervantes sintonías de los temas que conforman este disco.
Pero es cierto, "Born in The USA" tiene algo que aún dejando claro a cualquier oído mínimamente limpio que se trata de un disco de Bruce, no suena a Bruce, al de verdad, está la voz asmática y violenta del Bruce de juventud, los teclados cautivadores de Danny, los pianos de profesor honky-tonkiano de Roy y la vigorosa batería de Max, follando en todo momento con el bajo de Garry, a la nerviosa y picante guitarra de Little Steven se une la insinuante y mas académica de Nils...y unos solos de saxo de Big Mac tan ardorosos y encendidos como en los momentos mas sublimes de anteriores citas discográficas...¿que falla entonces?...no lo se, es algo en la cualidad física del sonido, en el pastel resultante de esos ingredientes tantas veces mezclados en las mismas cantidades y por las mismas manos artesanas desde la composición íntima y las profesionales y diestras desde la mesa de mezclas fría y dictadora.
¿El influjo de los ochenta?, con sus sonidos artificiales, de plástico, de vigor reumático, de intensos colores fundidos, gastados...es posible, pero no suena al Bruce de "The River", "Darkness..." o "Born To Run", es él pero parece un hermano menor, un hermano que con los mismos genes que Bruce tiene el alma en una coordenada espacio-temporal mas moderna, mas contemporánea a los tiempos en los que fue grabado el disco y no a los tiempos de formación musical de Springsteen.
Pero hoy lo he disfrutado como hacía décadas que no lo hacía, tal vez los bastantes años sin pincharlo (no se como me ha dado hoy por ahí), este estado de agotamiento intelectual que padezco, en plena cuenta atrás hacia el anhelado descanso, o simplemente que la haraganería que, como digo, ha echo de mi voluntad rehén y abnegada víctima de servidumbre, que se sabe ante un disco que entra por los oídos sin necesidad de ayuda interna y que una vez dentro viaja por nervios y músculos bailones como un veneno de caramelo, adictivo, dulce y con el abuso empalagoso, pero fácil de recepcionar y de disfrute limpio y despreocupado...no tengo ni idea, pero hoy me ha encantado escuchar los temas, en realidad y desde un punto de vista compositivo, ¡temazos!, que hicieron de "Born in The USA" un éxito mundial.


He sonreído y babeado con "Working on The Highway", he vibrado con el saxo alocado de "Bobby Jean", he mordido el aire de mi cuarto con el rock puro y de juguete de "Cover Me", he disfrutado como siempre del vertiginoso ritmo de "No Surrender", he entornado los ojos con la humeante melodía de "My Hometown", he pateado el suelo con la fibra country del riff de "Downbound Train" y he bailado al mas puro y hortera estilo de los ochenta con la manida pero irresistible "Dancing in The Dark", me he dejado llevar por la apoteosis de "Glory Days" y he hecho chasquear los dedos y batir las palmas con el contagioso estribillo de "I'm Going Down", he...Bueno, que he disfrutado coño, y por eso hoy esta aquí este disco, mitad rock y mitad pop, exponente de las bondades y las debilidades de la década del New Wave, he recordado y activado mi motivación hasta el punto de sentarme a escribir esto sobre un disco que nunca pensé que aparecería en este blog por considerarlo, no malo, pero si anclado a un pasado irrecuperable, otra vez...estaba equivocado...
Porque, ¿sabéis que??? - No conocía todos los secretos que se escondían en los surcos de este vinilo.











Este artículo puede ser visitado en La Comunidad del ffvinilo solo pinchando sobre el enlace.

jueves, 24 de julio de 2014

Old Crow Medicine Show - "Remedy", 2014.



Desde 1998 llevan arrastrando sus osamentas estos individuos por los escenarios mas enraizados en la cultura musical americana, aquella alumbrada en las fértiles tierras que rodean la "capital de las canciones", que es como muchos llaman a Nashville.
Su propuesta era clara y no pretendía engañar a nadie ni especular con juegos basados en rimbombantes mezclas de etiquetas cual si de un complicado coctel se tratase, y años después, siguen con la misma sugerencia.


OCMS hacen bluegrass, folk y country que son tres palos que entre si se combinan de forma prácticamente natural y se disuelven perféctamente formando un caldo nutritivo, digerible y perféctamente reconocible al primer vistazo.
¿Que les diferencia entonces?...que lo hacen mejor que los demás, simple y llanamente, en sus discos siempre han convivido fantásticos temas propios con versiones de viejas canciones procedentes de la tradición mas febril del centro y sur del país, actualizadas con una innegable visión de modernidad que no se enfrenta a lo asilvestrado que tiene que perdurar en cada una de estas tonadas.
Su nuevo trabajo lleva apenas un mes en las tiendas y no trae consigo sorpresas, se trata de trece canciones típicas de los sonidos y temáticas que vienen acompañando a la banda desde sus inicios, si en el año 2004 en su álbum de titulo homónimo "OCMS", ya versionaran un tema de Dylan: "Waghon Wheel" en este "Remedy", pues este es el título de este nuevo disco, hacen lo propio con un tema inédito: "Sweet Amarillo", que el de Duluth desecho para la banda sonora de "Pat Garrett & Billy The Kid" en 1973.



El resto no nos depara nada no esperado, buen bluegrass, fuerte concienciación racial de su sonido haciendo incapié en una instrumentación que lleva en el mismo paquete el virtuosismo y el duende anárquico de la sangre infectada de folclore y la suficiente cantidad de savia nueva para hacer que todo empaste en un entorno sonoro de modernidad y contemporaneidad.
Vuelven a contar con la  producción de Ted Hytt (Danny & The Champions of The World, The Gaslight Anthem, Lucero) y acusan la baja del multi-instrumentista y miembro fundador Willie Watson.



Desde el inicio se ve claramente lo que comento mas arriba, "Brushy Mountain Conjural Trailer" es un tema de bluesgrass de elegante factura con los banjos dando cohesión al sonido y las efectivas voces acostumbradas en la propuesta estilística del grupo.
Bailona, cervecera y festiva suena la enérgica "8 Dogs 8 Banjos" al igual que "Mean Enough World" de preciosa y dinámica melodía con intercalación de armónicas que saben a zarzaparrilla, en este mismo lote se encuadra la estupenda "Tennessee Bound", leve y vertiginosa dentro de una agradable visión tradicional del country mas etílico y divertido.





Mismo sentimiento bailón encierra en sus fibras la mas campestre "Brave Boys" con aroma a avena y hierba recién cortada, y vuelven las armónicas a lucirse en "Doc's Day" tema mas acústico y básico pero igualmente acertado en un estribillo largo y luminoso.
Cálida y de carnoso tronco melódico la excelente "Shit Creek" que pone en acción incluso a los esqueletos menos inclinados al contoneo.
Las baladas también tienen un importante espacio en el disco, así "Dearly Departed Friend" suena a reflexión entre amigos en un bar tras el trabajo, a la hora de la verdad, bajo el influjo del día muriente que desata al olor del whisky, viejas confesiones, fantástica.
Crepuscular y tonal, "The Warden" cierra el disco mirando al horizonte que se despide de la luz desde el porche, bella y multicolor.
Medio tiempo hermoso y romántico, melancólico en su interpretación vocal y brillante en su concepción instrumental tiene una luz especial el bonito tema "Firewater".



Además el mencionado "Sweet Amarillo", tremendo tema de country-rock que no puede negar su Dylanesca procedencia.
Otros temas como la breve y bodebilesca "Sweet Home" y la evidente y racial "O Cumberland River" cierran un trabajo que se puede resumir como: Otro gran disco de Old Crow Medicine Show que vuelven a demostrar que a la hora de recrear las músicas mas campestres de América no tienen mucha competencia, un disco que te acaricia con la brisa de la pradera, te endulza con las baladas susurradas a la luz del ocaso y te embriaga con sus ritmos enloquecidos de fuerte y tradicional instrumentación, gran disco que a los aficionados a estos sones, como es mi caso, les, nos hará disfrutar de lo lindo, asegurado.

Artículo originalmente escrito para su publicacion en el blog Zeppelin Rock Sabath el pasado 22/07/2014, para acceder a dicho emplazamiento es suficiente con pinchar aqui y acceder a ZRS.

miércoles, 23 de julio de 2014

2x1...¡NO!!! Mejor aún, 3x1, "Anda Suelto Satanas" - Aute/Baron Rojo/Rosendo.

Vaya por delante que la idea para este 3x1 me la ha dado en gran Paco de La Torre, investigador de reliquias y rarezas rockeras, de aceradas costumbres auditivas y generosidad dadivosa en cuanto a sus ofrecimiéntos musicales tanto en su fantástico Revolution Rock N' Roll como en nuestra Comunidad del FFVinilo.
En un amable comentario suyo en el anterior post en torno a la figura de Aute, hacia alusión al tema "Anda Suelto Satanas" en relación a sus, mejor dicho nuestros Baron Rojo y la versión que figuraba del tema de marras en "Larga Vida al Rock adn Roll" (1981), debut discográfico de los hermanos De Castro tras su salida accidentada de Coz.
Tirando de este hilo recordé que también el gran Rosendo tenía un cover de este tema, ¡hombre! no deja de ser curioso que dos de los entes musicales mas cañeros de la piel de toro se hayan puesto de acuerdo para versionar un tema de uno de los mas bohemios y líricos cantautores del país, el tema se presta a caricias rockeras por melodía, letra y ritmo pero la paradoja ahi esta.
Así que me dije, ¿porque no?, es verano, estoy de un vago para escribir que da vergüenza y el post es divertido y refrescante para los paseantes que no han cambiado blogosfera por playas o montes.
En resumen, que aquí estan las tres versiones, cada cual que se quede con la que mas le guste, a mi personálmente la original de Luis Eduardo me parece esplendida, muchas gracias a Paco por comentar y por la idea.






domingo, 20 de julio de 2014

No sólo de rock vive el hombre...Luis Eduardo Aute - "L'amour Avec Toi"


Ante ayer escribí este artículo que ahora reescribo, lo escribí y lo publiqué y aún no se porque de repente, sin yo hacer nada, que sepa, desapareció, así que ahora estoy aquí intentando escribirlo de nuevo y que el resultado sea lo mas fiel posible a lo que escribí originalmente.
Como estamos en verano, época de descanso, vacaciones y bio-ritmos relajados, con la opción de relajo en posición de "on" y el nivel de excitación en "bajo consumo" se me ha ocurrido dedicar algunas entradas a esas otras músicas que durante las épocas de batalla no aparecen en el blog.
Músicas y artistas que no se encuadran dentro de estilos musiqueros rockeros, ni tampoco souleros, blueseros o country-folkeros...otros estilos en definitiva porque No solo de rock vive el hombre
Luis Eduardo Aute me gusta y mucho, casi casi diría yo que me gusta desde niño, desde un día que un profesor del colegio me presto una cinta AGFA-90 que tenía por su cara B grabado el disco en directo que el cantautor filipino grabase en 1983 "Entre Amigos".
En la cara A se encontraba el también directo "Joaquin Sabina y Viceversa", cuya escucha era el objetivo primigenio del que suscribe, pues este disco fue el que definitívamente elevó a Sabina a la categoría de estrella de las radios y cantautor poeta de respeto, poco a poco la carrera del de Ubeda fue haciéndose mas raquítica y reiterativa, decayendo artísticamente a la par de que su valoración mediatíca como maestro fue incomprensiblemente consolidándose.
Todo lo contrario ocurre con Luis Eduardo, tras este directo que fue el disco que sorprendió a un servidor, escuchándolo finalmente mas que el elegido principálmente de Sabina, Aute edito "Cuerpo a Cuerpo" (1984) cuyo single "Una de Dos" triunfo incluso en Los Cuarenta aunque personálmente siempre me gusto mas el segundo sencillo "Cine" y "Nudo" (1985) que obtuvo buenos resultados comerciales gracias al tema "Como en Tahiti".


Pero fue en 1992 con la publicación de "Slowly" y con un sentido de arte mas maduro por parte del que suscribe que Aute se asentó definitivamente en mi corazón, conocía y amaba gracias a "Entre Amigos" temas como "Anda", "Queda la Música", "Rosas en el Mar" o "Las Cuatro y Diez" además de la popular y excelente "Al Alba", pero aquí Aute refleja todo lo que amo de su arte, todo lo que de metafísica tiene su propuesta, aquí esta todo Aute, en "Slowly" se encuentra la melancolía casi tóxica que tiñe de negro los textos de este autor, la perenne visión del mundo y del hombre, una visión de cobarde y nunca convencido optimismo que termina cediendo la victoria ante un atractivo y mortal pesimismo, la instalada y perpetua depresión del entorno de sus personajes el romanticismo lujurioso y perdedor nato que llena de melancolía sus historias amorosas, la poesía y el erotismo que hacen de sus letras poemas sugerentes y bellos.
Todo eso esta en esta canción con la que inauguro esta sección: "L'amour Avec Toi", segundo single de aquel "Slowly"; no me duelen prendas en decir que este es uno de los temas que mas me emocionan, me arrasan los ojos de emotividad, en esta canción bulle la melancolía de una historia nunca terminada pero mas finiquitada que la juventud que la vio nacer y que la hizo inolvidable a sus protagonistas y en sus frases se concentra la amargura por el tiempo pasado y mal aprovechado, se respira fracaso emocional y poca fe en el futuro, se muestra en todo su esplendor el desencanto y la batalla entregada a la rutina y al recuerdo mal entendido, en esta canción esta la melancolía vestida de domingo, enseñoreada y luciendo palmito ante su gloriosa victoria, un tema mítico para servidor.
Es el primer tema de unos cuantos que tengo pensado mostrar en esta sección nacida para el verano que pretende rendir homenaje a otros estilos y músicos que también me gustan porque No solo de rock vive el hombre.