martes, 23 de septiembre de 2014

John Hiatt - "Terms of My Surrender", (2014).

Ya lleva unos meses entre nosotros el nuevo trabajo del gigante de Indianapolis John Hiatt titulado "Terms of my Surrender". Confieso que es un disco que ha jugado al gato y al ratón con mi sensibilidad desde su primera escucha, su comportamiento, ha sido como el de una montaña rusa, hoy estaba arriba y mañana abajo, subía en mis apreciaciones para luego bajar vertiginósamente y hundirse en las bajuras de mi incomprensión, desde allí volvía a resurgir y ocasionálmente terminaba adornándose con loopings desafiantes a toda ley de la gravedad, en esos momentos mi corazón volvía a latir con enfervorizado vigor al son de la música del maestro.


Finalmente parece que la montaña rusa ha parado, o tal vez he sido yo el que ha terminado montándose en el mismo vagón que John y he decidido hacer el viaje a su vera.
El caso es que tras muchas semanas y muchas, muchísimas escuchas (esto prueba mi respeto por este caballero y mi amor por su música), tantas que casi es incomprensible dispendir tal cantidad de pases a un disco en la actual vida auditiva absurda en la que muchos nos hemos zambullido, ahora me veo con la necesaria claridad de ideas a propósito de este disco para ofreceros una visión de la que sentirme, al menos, honesto.
Mi primer pase de este disco me pareció mas un álbum de Dylan que del Indiano, le comparé con Lee Hooker e incluso con Holcombe...finalmente me terminé dando cuenta que no, que se trata de John Hiatt que con sus 62 años a cuestas ha comprendido que a sus cuerdas vocales ya no le sientan los agudos suntuosos y limpios como antes, que la extensión ha crecido en el centro y que las alturas de la tesitura no salen ya carnosas como antes y si probáblemente demasiado tirantes para un rock soul de glamouroso decir y finura canora.
El caso es que para este catalogo de canciones ha decidido, junto con el inseparable e impagable Doug Lancio, desarrollar su aún mas que sugerente garganta dentro de tesituras mas cómodas para dicha laringe, dándole el protagonismo de un blues mas central en la escritura y relajado en el fraseo...y como era de esperar, triunfa en el envite, triunfa aunque a mi me haya costado verlo.
Doug Lancio es quien le pone una acústica sobre las rodillas y le dice: - tu canta y haz que la guitarra te siga, el resto dejamelo a mi y a tu banda de tantos años que sabemos lo que hay que hacer -. Y lo sabían, lo saben, poner el acento en cada frase sin permitir que la protagonista deje de ser la canción, rematar tal o cual arista melódica sin que se pierda la personalidad de la canción, subrayar de forma siempre discreta tal o cual segundo que esconde un jugo extra de dulzura sin que la canción se descompense...porque en "Terms of my Surrender" lo importante son las canciones, como en todos los discos de Hiatt.


Blues que circula por carreteras secundarias, resurgiendo de las nubes de polvo que levanta la brisa que viene del delta y cuyos pasos se oyen acariciando el camino arenoso durante la noche callada y espesa de las latitudes blueseras del sur.
Y con estos ingredientes se termina por cocer este disco al que tanto me ha costado encontrar el punto, y que finalmente me deleita gracias a canciones como "Long Time Comin'", acústica y desnuda, bella y aspera en su exposición vocal, Dylanita en su nacimiento íntimo.
"Marlene" es mas soulera y despreocupada, pero con una vocalidad nuevamente arrastrada por terrenos asperos y áridos, Tribal y asilvestrada suena "Wind Don't Have to Hurry", americana hasta el tuétano, poblada de cuerdas de iniciática procedencia.
Desde el delta con letanías de armónicas nos llega al cerebro la estupenda "Baby's Gonna Kick", de melodía mucho mas reconocible en el firmante como también pasa, aunque en otro escenario estilístico con la pesarosa, triste y fantástica: "Terms of my Surrender".
El blues mas enraizado y terco llega con la oscura "Nothin' I Love" y la serpenteante y maravillosa "Face of God" con incursiones en el texto de versos de Kenneth Patchen, un tema como la copa de un pino.
Alma y sentimiento en la voz del cantor para dar vida a una maravilla que parece salir del núcleo de la tierra, hablo de "Nobody Knews my Name".
La Dylaniana y tabernaria alegría triste de "Old People" que da continuidad a la pantanosa "Here To Stay" y que precede a la que nos da puerta, la mas folk y luminosa "Come Back Home" redondean un disco que tras muchos dimes y diretes con mi corazoncillo ha terminado ganando una batalla por fe ciega en las canciones, que son las que en esto del rock, ganan las batallas.
Estoy contento de firmar con este escrito los términos de mi rendición ante el nuevo disco de John Hiatt.






Otros articulos recomendados y recomendables sobre este disco:

http://www.nikochanisland.com/2014/09/john-hiatt-terms-of-my-surrender-2014.html#.VCEQZfk_sUQ
http://straighttothell.blogspot.com.es/2014/07/john-hiatt-terms-of-my-surrender.html
http://www.elgiradiscos.com/2014/07/john-hiatt-terms-of-my-surrender.html

lunes, 22 de septiembre de 2014

Reigning Sound - "Shattered" (2014).

Hay discos que tras sus primeras escuchas y haciendo un sesudo análisis de como han llegado a ti, acabas claudicando ante la aparentemente absurda idea de que alguien en algún lugar debió dejar impreso este encuentro en la hoja de ruta de tu destino, como que necesitas adjudicarle motivos mágicos o divinos a tan milagroso encuentro. Esto intuyo que ha debido ocurrir con este "Shattered" de los norteamericanos Reigning Sound.



Una vez mas, excelsos compadres blogeros abren los obtusos oídos de este cronista con sus interesantes artículos, en este caso sobre este disco, hablo de JohnnyJesús y Rio Rojo. Estas reseñas las podréis consultar pinchando en los enlaces:

http://woody-jagger.blogspot.com/2014/09/reigning-sound-2014-shattered.html
http://www.riorojo.org/2014/08/reigning-sound-shattered-merge-records.html
http://jesusmba26.blogspot.com.es/2014/04/reigning-sound-falling-rain.html

Debo agradecer a Johnny la deferencia de hacerme llegar el disco, incapaz de encontrarlo ni virtual ni físicamente.
Y llegó la hora de pincharlo, se opero ipso-facto la milagrosa circunstancia que contaba en el primer párrafo y desde entonces no ha parado de sonar, mi desconocimiento de este proyecto era total y me lanzaba a la piscina desnudo, sin bañador y desconociendo la temperatura del agua o si alguien nadaba en ese momento bajo mi inminente zambullida.
Todo salió a pedir de boca, temperatura deliciosa, pudor olvidado al comprobar que nadie esperaba mi lanzamiento ni se vio individuo alguno perjudicado por mi salpicadura, todo perfecto, no me salgo de la piscina.


Nada mas pinchar el disco te penetra una sensación de retro-electricidad en el cuerpo, sensación que varía pero no muta a lo largo de la exquisita escucha del album, poblado de sonoridades garajeras de suave condición que se mezclan con pop de barroca pero no pesada orfebrería sónica y un rhythm & blues elegante y sinuoso, toques beat y mod y una capa de soul que lo purifica todo dotando al conjunto de una sedosidad sonora encantadora.
Si además las melodías son limpias y fluidas, la producción da en la diana e incluso la duración de cada corte parece regida por un Dios superior dominador de las coordenadas temporales, es obligado claudicar ante la evidencia de que nos encontramos ante uno de esos Lps que se quedan para siempre, que son recurrentes durante los restos y que marcarán la diferencia de este 2014.
Se lucen con un versionón de muchos quilates del "Baby, It's too Late" que popularizaran Shadden and The King Lears hace casi 50 años, dotando al cover de unas ácidas y grasientas guitarras garajeras que lo insuflan una fuerza que los coros atenúan y el estribillo manda de una patada a los sesenta mas retro y underground.
Pero la aventura empieza antes, nueve cortes antes con la irrupción de un órgano sesentero que recuerda al tan oportunamente utilizado por iconos mod patrios como Los Flechazos, rhythm & blues y rock garitero sixtie a la sombra de ese órgano que nos recorre el cuerpo en este inicial pelotazo titulado "North Cackalacky Girl". En esa misma onda se desarrollan otros temas como la estupenda "My Rain" de melodía fácil de asimilar y una aire mas yanky o "My my" con una guitarra que, esta si que si, me recuerdan a mis admirados Flechazos, aquellos de sus primeros y mas sesenteros discos, tema que viaja del brit pop al mod sin olvidar el garaje de forma arrebatadora.
No se desvía demasiado de estos parámetros pero con una mayor presencia soulera la impecable y arrebatadora "You Did Wrong" con un acercamiento a los sixsties Animals.
Y hablando de soul, el cierre del disco "I'm Trying (To Be the Man You Need)", es eso mismo, un bellísimo canto de negroides connotaciones que dice adiós a la ventura de chocar con este disco.
Un elaborado trabajo de cuerdas a base de violines para una preciosa y popera "Never Coming Home" que es un como un terrón de azúcar diluyéndose en la lengua, y otro terrón para derretir al son de la ortodoxia soul de melódicas poperias de la suave voz y vaporosas guitarras de "If You gotta Leave", como dice un amigo mío: Bonica del tó.






Unas acústicas dan entrada a una eléctrica soleada y californiana, selectos arreglos de cuerdas y mucho glamour elegante y desfasado que crean un ensoñador conjunto que nos mece en la escucha de la breve y bella "Once More".
El órgano vuelve ha hacer de las suyas en la genial y lírica pureza melódica de la estupenda "Starting New".
Y dejo para el final la efervescente electricidad de la guitarra que martillea el estribillo fino y sedoso de la maravillosa "In My Dreams", quizás y digo quizás mi favorita, por penetración eléctrica a través de los poros hasta el sístole y diástole del que suscribe, genial.



Como genial es el disco completo de Reigning Sound, este tremendo "Shattered" que es una argamasa de estilos combinados con sapiencia y naturalidad, pop melodioso y hermoso, alma soulera y fuego garajero y unas gotas, que yo al menos si detecto de mod, un disco de esos que sabes que se van a quedar.

domingo, 21 de septiembre de 2014

¡Hemos vuelto!, Lo bueno dura poco...


Pero esto solo ha sido la primera parte de las vacaciones, una semanita en casa descansando del trepidante viaje a Berlín y el viernes volvemos a cerrar unos días porque me marcho otra vez, esta vez mas doméstico, a León, a mi segundo hogar...
El viaje a Berlín ha sido una experiencia muy positiva desde varios puntos de vista, la ciudad es de una riqueza cultural notable, moderna pero de un modernismo bien entendido, cultural y al alcance de la mano, nada de excesos pseudo-intelectualoides que solo sirven de propaganda turistico-ribombante que únicamente esconce vacío y una realidad disfrazada de baratillo, mimetizada ente luces de neón y ruido de proclamas resultonas de los nocivos profetas de la mediocridad...
Historia, muchas veces prostituida en rastrillos y restaurantes de franquicias envenenadoras de estómagos y paisajes, otras en cambio, sincera recreación de lo que fue y no debe volver a ser, voluntad didáctica que huye de efectismo pro-turistico y avanza en post de una actualización de la historia que permite mirar hacia adelante sin olvidar el pasado, (todo lo contrario de lo que pasa en este país en el que tipos de 20 o 24 años no tienen ni puta idea de quien era Franco y de lo que hizo).
Belleza en muchas calles y ambiente en bares y terrazas, tiempo de esparcimiento mundano y tiempo de estrujamiento de meninges que tanto nos gusta a los pedantes patrios como servidor.
Magníficos museos y hermosos teatros de impecables ofertas artísticas se mezclan con ticks turísticos de lo mas hortera y mediterraneo sin molestarse los unos a los otros, mercadillo callejero donde conviven libros, comics o vinilos mirando al otro lado de la acera al Statsoper Unter Del Linden sin sentir ni rubor los unos ni indignación el otro, como si a Superman le gustase Wagner y Plácido pasase un rato entre ensayo y ensayo a por un vinilo de Bob Dylan.
Tiendas de segunda mano y arte pop, vanguardia e historia, educación nórdica y ambiente futbolero sureño en el mismo momento...
He disfrutado de esta ciudad, he sido feliz y he aprendido del mundo y de mi mismo...corto, pero enriquecedor, estoy contento...vuelvo con ganas y además aún me quedan vacaciones...
Viva el ser humano!!!






domingo, 14 de septiembre de 2014

¡Nos vamos de vacaciones!!!


El momento ha llegado, llevaba demasiadas semanas contando los días, el cansancio se ha acumulado, lo noto, este último ha año ha sido duro, un buen año, pero duro.
Un año de cambios y re-activaciones a nivel personal, de vueltas atrás a reiniciar y a coger carrerilla para volver a saltar, y lo hemos hecho, hemos saltado sacando nuestra osamenta de una tierra que se había convertido en un lodazal de arenas movedizas que amenazaba con tragarme...nos hemos escaqueado.
Y atillo en ristre hemos reanudado camino, unos días mejor, con mas frescura en las piernas y canciones en la garganta y otros resguardandonos del frío, el ambiental y el moral, sombría la mirada y el corazón sobre llevamos el camino sin detener el andar.
Pero a día de  hoy son muchos mas los días luminosos y cantarines, son mas los días que recibimos al sueño con paz y el saber que las cosas van...razonáblemente bien.
¡Que no me puedo quejar leñe!!!


Pero es que al final solo somos personas y entre el curro, los problemas, las alegrías (que también cansan), el camino y uno mismo (no me queda otra que aguantarme todo el día), llega un momento que uno se merece descanso, desconectar y darse las de Villa Diego unos días.
Y eso voy ha hacer yo, me voy unos días y cerramos el txiringuito, pero como uno es como es, el cierre no va a ser largo me temo, así que no os descuidéis mucho que amenazo con volver pronto.

Me voy de vacas, si os queréis pasar por aquí la llave esta donde siempre...

¡Hasta pronto!!!






sábado, 13 de septiembre de 2014

The Band - "Northern Lights - Southern Cross" (1975)



La historia de The Band desde el punto de vista biográfico no difiere demasiado de la de cualquier otra banda de rock de las muchas que han pisado la piel del planeta.
Agrupación acontecida en parte por gracia del azar, sus primeros pasos vienen presididos por la unidad, la juventud con sus irresistibles ganas de vivir y jugar, y la química haciendo explotar matrices de creatividad, después la maduración, proceso individual que hace cargar con glorias o con cruces dependiendo de quien se trate, y finalmente la dispersión, en especial en lo que a sentimientos se refiere, luchas de egos y cuentas pendientes que se vuelven fuertes en corazones que se sienten dolidos por mil y un motivos seguramente mucho menos importantes de lo inicialmente percibido.
El caso es que en 1975 la formación canadiense sumaba cuatro años sin grabar temas nuevos, los últimos habían sido de trabajo acompañando la grabación del "Planet Waves" de Dylan con su posterior gira, (primera en ocho años del genio de Duluth), y la grabación del disco de versiones "Moondog Matinee".


En 1975 se trasladan a Malibú y allí graban en los recién inaugurados estudios del paraíso californiano: Sangri-La su séptimo álbum de estudio, este "Northern Lights - Southern Cross", de incuestionables excelencias artísticas pero de amargo poso sentimental por significar desde su nacimiento el claro principio del fin de una de las formaciones mas sublimes y perfectas de la historia de la música americana.
Y es que al entrar en los estudios apenas queda grupo, apenas queda nada de The Band, por primera vez la composición recae en exclusiva sobre los hombros de un único componente: Robbie Robertson, el resto de miembros no aportan apenas nada, y esto se nota en el sonido, o en la falta del terciopelo típico de las composiciones amargas y melancólicas de Richard Manuel, en la ausencia de enraizamiento que usualmente aportaba el inolvidable Levon Helm a la actitud del conjunto, que parece oficiar aquí únicamente como batería y voz; y tampoco se encuentra el tono country de fuertes colores crepusculares que aportase en otras empresas Rick Danko...lo dicho, el espíritu del disco, lo que se oye, o no se oye detrás de los instrumentos es lo que de triste tiene este disco, el silencio oculto en la música, fabulosa eso si, que podemos escuchar a lo largo y ancho del vinilo.
Otra evidencia de lo comentado es el papel creciente en importancia y empeño que desarrolla el académico Garth Hudson, músico de docta formación que hasta la fecha había sublimado a propios y extraños con su inapelable virtuosismo con tantos instrumentos como pusiesen a su alcance, oficiando incluso de profesor del resto de los componentes del grupo, pero su implicación en asuntos creativos nunca había sido excesiva.
En este disco en cambio la utilización por parte de Hudson de sintetizadores y el empleo para la creación del sonido de un magnetofono de veinticuatro pistas son determinantes para que los temas de este trabajo tengan ese sonido neutro pero profundo, rockero pero clásico, sin rastro de hermanamiento pasional con ningún estilo, un sonido como definió Colin Larkin: exhuberante y panorámico.
En cuanto al tracklist, poco que decir, una colección de temas de perfecta construcción melódica, con un aire de evidente nostalgia y una perfección y redondez en el resultado final como la banda no conseguía desde los tiempos de sus tres primeras masterpieces.
Si el sonido resulta sinuoso y con una especie de remembranza de efectos psicodélicos ya caducados unidos a un cierto sabor soulero y jazzistico de tradición americana, las letras se muestran maduras y elaboradas, intelectuales unas, como en "Jupiter Hollow" de temática mitológica griega y sin el uso de ninguna guitarra en el planteamiento sonico de la misma, o con acontecimientos históricos presentes en los textos de la fantástica "Acadian Driftwood" levantada sónicamente sobre una base de acordeones o incluso reflexiones autobiográficas del propio Robertson en cortes como "Rags and Bones".
Son por supuesto temas muy destacables la hermosa y melodramática "Hobo Jungle" exquisítamente cantada por Manuel, el Dixieland Nueva Orleanesco de la grandiosa "Ophelia" o el soul bailable y ácido, casi funky (y sin casi) de "Ring Your Bell".
Extensas y definitivas resultan la apertura del LP con la psicodélica y mas ortodoxa a lo genuino e intrínseco de la banda: "Forbidden Fruit" y la maravillósamente envolvente y emotiva "It Makes no Difference" autentica favorita de un servidor.







Disco agridulce para el que suscribe, hasta la preciosa portada me arrastra a pensar en una despedida aún no decidida pero si intuida y conocida por todos los miembros del grupo que junto a la hoguera parecen dejar volar sus pensamientos a miles de km. de allí, de este disco grandioso y de The Band, "Northern Lights-Southern Cross" es, a pesar del falso "Islands" el último disco de los gloriosos The Band y lo considero una de las joyitas de mi colección.



Articulo aparecido el viernes 12/09/2014 en La Comunidad del FFVinilo, publicacion en la que tengo el privilegio de aportar opiniones sobre mis vinilos y compartir (opiniones y un poco también vinilos con todo el que se quiera pasar por allí), para consultar desde la comunidad pinchar aqui.

viernes, 12 de septiembre de 2014

The Orwells - "Disgraceland" (2014).

LLevaba varias semanas esperando turno este disco, espera que ahora, tras comprobar el contenido del mismo, se le antoja excesiva e injusta a este escribiente, quien dejando relegado a la espera el artilugio de estos chavales para dar prioridad a discos de artistas mucho mas rimbombantes que terminaron decepcionando al que suscribe, lamenta no haber sido mas atento con un trabajo que era de esperar que escondiese en sus surcos el excelente resultado que ya estoy en disposición de confirmar.


Y es que tras las buenas crónicas que en torno al mismo había leído en reseñas firmadas por mas que solventes comentaristas, (pinchar como ejemplo esta excelente entrada de mi amigo Johnny en su estupendo Espacio WoodyJaggeriano) lo cierto es que el margen de error se antojaba mínimo.
Pero no nos lamentemos y celebremos que el momento ha llegado y que ha colmado de gozo y diversión a quien esto escribe, que ha descubierto en la banda de Mario Cuomo un torrente de vitaminas traducidas en bases rítmicas que se lanzan a tumba abierta sin reparar en complejos un explosivo y urbanita espíritu, desbordante de color y desparpajo reflejado en desenfadadas guitarras que riffean sin miedo y arpegian con vigor y juventud, una forma de cantar que evoca hedonismo y desvergüenza y unas melodías directas, que no se andan por las ramas y que buscan de forma afilada su objetivo que no es otro que la penetración osada y descarada en el cerebro y músculos del oyente que nada puede (ni quiere) hacer para resistir la emoción y el vértigo que el rock de The Orwells va a ofertarle sin pedir nada a cambio.


Rock si, y punk en dosis generosas pero sin agresividad, y espíritu garajero de pandilla de gran ciudad, solidez de cemento y textura de cristal en su sonido, lo que en otro tiempo se llamo indie rock y que poco a poco fue degenerando en etiqueta vende-discos y que estos jovenzuelos de Illinois devuelven a su original significado.
Y el disco: "Disgraceland", segundo larga duración, cuarto si contamos los dos EPs editados en 2013... y las once cancionacas que albergan sus canales de vinilo, sus pelotazos rebosantes de anarquía sónica y de desprecio por la ortodoxia estilística, pero repletos de actitud e instinto.
Goma dos haciendo de las suyas es el primer single, la contundente y deshumanizada actividad sísmica de "The Righteous One" que tiene continuidad en la nerviosa carrera contra-reloj que parece librar la excitante "Dirty Sheets".





"Let it Burn" es un tema de textura contaminada y estribillo punkarra que mola lo que nadie sabe y algo parecido ocurre con el corte que lleva por título "Norman", indigesto y adictivo.
Otro tema de temática sónica underground abre el LP: "Southern Confort" repleto de luz y ritmo, como el metro a la hora en que nace el día en la urbe.
Una suerte de Power pop se asoma a las resonantes guitarras y a los roncos sones de distorsión  rítmica de la formidable y melódica "Bathroom Tile Blues", uno de los cortes que mas me ponen junto a le sigue, la sonora y sugerente "Gotta Get Down".
Descarada y anarca suena la provocativa "Who Needs You" y garajera en su impenitente distorsión "Blood Bubbles" que da paso al rockero y acelerado fin de fiesta que significa "North Ave" que atenúa con la voz un ritmo nato de fatales consecuencias creando un tema que goza de una celestial bi-polaridad.
No hay motivos interesados para dejar para el final la grasienta y poderosa "Always N' Forever", mola tanto como las demás pero con alguna hay que acabar.







Es preciso tener claro lo que nos traemos entre manos al pinchar este discarraco...rock, punk y grasa garajera, esencia underground y coctel descarao de hedonismo y juventud con vocación de permanecer así...además entre tanto trago largo de rudeza sonora se brinda con algún chupito de power pop... para entendernos, con este dispositivo explosivo nos enfrentemos a la juventud de actitud y anarquía propia de los chicos locos por vivir, nos encontramos ante un dossier sobre la vida, el rock y la actitud punk-rockera.

Este articulo apareció originalmente el miercoles 10/09/2014 publicado en la página ZRS, a ella se puede acceder pinchando aqui y asi conocer y disfrutar el blog para el que tan orgulloso participo cada miercoles.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Donde el corazón te lleve...Canciones sobre el músculo de las emociones y de la vida.


"Mi corazón, mi corazón,
es un músculo sano,
pero necesita acción"

Así cantaban Los Rodriguez en aquel ya lejano (no me puedo creer que hayan pasado 20 años) 1994.
No diré yo que no tenga Ariel Rot razón en su razonamiento, pues como todo músculo para que se muestre presto al funcionamiento perfecto y a toda máquina es necesario que este debidamente en forma, y para ello el ejercicio es imprescindible.
Ahora bien, el ejercicio bien entendido, aquel que le hace bien a la bomba de succión que nos late en el pecho, que el trabajo es ejercicio y no siempre es lo mas idóneo para cuerpo y alma, mucho mejor y mas saludable resulta para musculatura y osamenta un relajado paseo, un baño sin prisas ni avaricias competitivas en cuanto a carreras o cronómetros o un poco de sexo sano (y seamos antiguos y anti-rockeros, si es con amor mejor).
Todos estos acondicionadores de fibras y huesos sientan fenomenal también al cerebro, otro músculo que si se tercia, otro día saldrá a colación en alguna entrada similar a esta que ahora ocupa mis dedos.
Y para el corazón también vienen genial, porque no todo puede ser sentir, latir de forma frenética por penas, ni por alegrías, o entregarse a la generosidad no material utilizando al receptáculo de los dos hemisferios de vida para hacerlo desinteresadamente, hay que tener cuidado de que rock, soul o blues no hagan presa de nuestro aparatito y exigan demasiado de él, pues tiene también sus funciones orgánicas y estas son prioritarias para el y en consecuencia para nosotros...
En resumen: que hay que cuidar el corazón, que como las amatxus solo tenemos uno y lo necesitamos, y el a nosotros también, así que hoy quiero dedicarle al corazón, a los corazones de la gente que es popular y amada por la concurrencia, amada por la infinita calidad, valor y sensibilidad de su corazón...para que le den unas pocas vacaciones, como le damos a la espalda, a las piernas e incluso a la cabeza relajando nuestros cuerpos en vacaciones dedicadas a sublimarnos y descansar, la patata se merece este descanso para que luego vuelva, como nosotros al curro, con pilas cargadas y en perfecto estado para seguir viviendo y haciendo vivir, sintiendo y ganando batallas de humanidad, unas pocas canciones que tienen al corazón, (al mío, y sobre todo al de la gente que quiero y me quiere) como protagonista.
Aquí va mi particular homenaje a este músculo, para que siga necesitando y dando acción durante muchos años.

(Dedicado especialmente a mi querido Joserra Rodrigo, un auténtico "Heart of Gold").


- Willy DeVille - "Demasiado Corazón":




- Marc Broussard - "Hurricane Heart":



- Van Morrison - "Steal My Heart Away":



- Otis Redding - "Pain in my Heart":



- The Jayhawks - "Two Hearts":



- Los Rebeldes - "Corazón de Rock and Roll":



- David Bowie - "Fill Your Heart":



- Warren Zevon - "Keep Me in Your Heart":



- The Yardbirds - "Heart full of Soul":



- Neil Young - "Heart of Gold" (Como no):