viernes, 27 de marzo de 2015

Nacha Pop - "Nacha Pop" (1980)


Aún echaban humo los cirios del funeral del dictador en el Valle de Los Caídos, y la gente ya estaba en la calle haciendo ímprobos esfuerzos por respirar el renovado aire que entraba en aquella España acartonada, fabricada de susurros temerosos en esquinas discretas, carnets del PCE escondidos debajo de la blanca ropa interior, lloros a escondidas por el padre rojo desaparecido, rencor sordo y abarquillado en el corazón que impide vivir con la sonrisa por bandera, desesperanzas que encallecen almas en ellos, siempre con la vista baja, mirando de soslayo a los amigos del bar creyendo que no saben quien son, desesperanzas que encallecen labios en ellas, siempre temblando cuando un número de la Guardia Civil pasa a su vera, sintiendo que el hijo ausente esta otra vez en peligro...todo por las ideas...malditas ideas, demasiadas lágrimas...


La cultura, como todo en blanco y negro, filtrada por los encallecidos ojos de los censores, sedientos de que una verdad impuesta sea capaz de mitigar tanto miedo, tanto principio jesuita, tanto complejo que no les deja vivir como "dios manda", haciendo que la tristeza que preside su paso tembloroso y acobardado por este mundo sea el considerado digno y feliz...Sé que no les funcionaba.
Es posible que para muchos ya no hubiese marcha atrás, que ese aire nuevo que se desnudaba ante narices y corazones no causase ningún efecto en orificios nasales secos, en corazones mecanizados por los nodos y los partes radiofónicos del régimen, corazones que ya no creen.
Pero los jóvenes hacían de aquel aire su principal aporte alimenticio para conciencias, éllos que desean una libertad que sus mayores no conocieron estaban decididos a aspirar con fuerza hasta que sus pulmones estén al borde del estallido libertario y sus pieles se vean abrigadas de color, no existe el blanco y negro, color, libertad, creación, vida y juventud disparatada para vivirla, para vivirla por ellos y por sus padres...y por aquellos que solo son nombres...el tío tal o el abuelo cual que mataron en la guerra.


Cerca de la tumba serrana del caudillo esos jóvenes daban la espalda a 40 años de historia gris y sucia, triste y como vivida en penumbra, a la luz de un candelabro viejo y ennegrecido de mal, y se congregaban en la universidad, en escuelas de arte, en locales donde daban rienda suelta a su creatividad, a sus ganas de hacer cosas, a su ansia de vivir, de inventar, de colorear el mundo que había dejado tras de sí cuatro décadas de dolor...y en bares, clubs y calles...creando y viviendo, cantando y follando.
Entre este bullicio de gente se encuentran cuatro tipos con inquietudes musicales: Nacho García Vega y Carlos Brooking dan comienzo a la aventura en 1977 con la banda UHU Helicopter, poco después se les une el primo de Nacho: Antonio Vega, se rebautiza la banda como Nacha Pop y posteriormente se incorpora Ñete a las baquetas...el resto es una década de discos, canciones e historia musical y cultural de este país, historia en color...(no, no va a aparecer la palabra Movida).
En los estudios que Hispavox tenía en la calle Torrelaguna de Madrid y con producción de Teddy Bautista grabaran un grupo de canciones, dando comienzo por una balada que Antonio compuso un día en la Plaza de Olavide de Madrid y de la que no voy a decir nada,,,eso si, no me resisto a que suene aquí:



Tras este trozo de historia pop y rock español se fueron fraguando semanas después los otros once temas que rubricarían "Nacha Pop", el primer disco de la formación y uno de los discos definitivos del grupo y del devenir musical español.
El disco es explosivo, optimista y desbordante de color y juventud, en sus surcos se funden las influencias del pop británico y el rock clásico de allende de los mares, nos encontramos retazos de un decadente y moribundo punk al que los madrileños colorean, ocultando su negro inicial por arco iris de color, las ganas de vivir se escapan de los textos y el ritmo clama por una juventud decidida a cambiar una realidad que empieza a ser relegada a historia.
Las guitarras muestran sus cartas con el primer corte: "Antes de Que Salga el Sol" es una forma nueva de entender el romanticismo, el amor y el sexo, amanecer con ella al lado...pero esas guitarras suenan como una declaración de intenciones, carnosas y vitalistas.
Así continuan las eléctricas en los riffs de apertura del tema de Nacho: "LLoviendo en la Ciudad" con ese dulzor funk que tanto termino caracterizando a la formación.
El rock de esencia mas ortodoxa y guitarrera salta de los surcos en la frenética: "Dejame Algo". Tras "Chica de Ayer" nos encontramos con la voz de Nacho debutando con la caribeña actividad power-popera de: "Sol del Caribe" que precede al instrumental surf: "50 Pop" que da por terminada la cara A del vinilo con ritmo playero.





Las ganas de vivir, en especial de noche son las que guían la voz nuevamente de Nacho en el rock de ácidas guitarras de la extraordinaria: "Nadie Puede Parar". Unas guitarras que evocan los cincuenta y Antonio dando replica a estas con un canto vintage, se trata de: "Cita con el Rock & Roll" y una letra de nuevo que explosiona en juventud y futuro, suculencias reggae en guitarras y melodía de desarrollo seguro en: "El Circo". Amor juvenil y poderoso en vertiginosa actividad instrumental en: "Eres Tan Triste".
Una de las canciones mas sobresalientes del álbum es: "Miedo al Terror", con este tema firman un modus operandi, estribillo glamouroso y de elegante linea, la pena es el lastre sónico creado por unos no siempre oportunos teclados, pero la composición y la letra de Antonio es tan enorme que nada puede borrar la delicada nostalgia del tema.




Finaliza el disco con un rock germinal y cincuentero, donde se nos ofrece la versión de Malasaña de Chuck Berry o Little Richard con la breve y bailable: "Mujer de Cristal".
No me preguntéis si este es el mejor disco de Nacha Pop, no lo sé, lo que si sé es que es el primero, el que señala el camino que seguiría la banda y otras que se pusieron a su rueda a hacer camino al cantar, al tocar, componer y al crear un nuevo orden musical y en cierto modo social en aquel Madrid y aquella España que empezaba a poner capas de color al mundo en blanco y negro que tras de sí dejaron las huestes de la dictadura, un imprescindible este "Nacha Pop" de 1980.

jueves, 26 de marzo de 2015

Lynnyrd Skynyrd - "Second Helping" (1974). Lo clásico nunca muere.


No soy persona que suela dar la espalda a las producciones actuales, es mas, los últimos años he dedicado mucho tiempo a la arqueología musical en busca de discos y bandas jóvenes que le den un aura de juventud a mi ya inapelable madurez cuarentona.
Y lo cierto es que me ha servido para convencerme de que el actual panorama no es tan apocalíptico como muchos dicen, o como otros que no terminan de aventurarse a dar oportunidades a los artistas jóvenes, creen.
Hay gente de calidad, bandas que han confeccionado buenos trabajos y que en algunos casos (los menos) han aportado unas pinceladas de novedad a las propuestas ya existentes desde hace décadas.
El talento no tiene nada que ver con el año por el que viaja el mundo, otra cosa es el margen que dentro de una disciplina artística, queda para que los que vienen tras los pioneros puedan dar un giro de tuerca que vuelva a rejuvenecer dicho estilo, cada vez es mas difícil aportar nuevos sentidos artísticos o estilísticos a un arte como el rock, que en pocos años a sufrido mil y una modificaciones y revisitaciones por parte de un auténtico ejercito de artistas jóvenes, hiper-motivados por motivos creativos, generacionales, sociales, políticos, por supuesto sentimentales, e incluso gracias a inspiraciones artificiales vía psicotrópicos.


Pero tampoco se puede negar que aquellos pioneros que fueron colocando las primeras piedras a esta catedral maravillosa que es la música rock en todas sus facetas o etiquetas, aquellos artistas desde los cincuenta hasta los mediados setenta, nos dejaron trabajos de calidad y frescura inconcebibles hoy en día, únicos y soberbios, en cierto modo gracias a que estos trabajos no tienen precedentes en los que se les pudiese colocar en situación de comparativa.
Es por ello que muchas veces me digo a mi mismo que dedico poco tiempo a repasar esos discos, mil veces diseccionados ya (eso es cierto), pero últimamente, no olvidados, pero si un poco arrinconados, si arrinconados aunque en un rincón dorado y de excepción en corazones y recuerdos vitales.
Hoy me he levantado con ganas de southern rock, puro, indomable, outlaw y visceral, repleto de crujidos de guitarras y voces heroicas y desparramantes de virilidad, de ritmos que se lanzan a tumba abierta a por los músculos que ofician de maquinaria para hacer bailar osamentas, y con ganas de escuchar historias épicas y líricas, de amores rotos y etílicas ensoñaciones frente a la resacosa amanecida...hoy tenía ganas de escuchar a Lynnyrd Skynyrd.
Primero pensé en su primer artefacto, aquel "Pronounced Leh-Nerd-Skin-Nerd" que sirvió de cañonazo de salida para una banda mítica que se adueñaría, tras la grabación del mismo. del registro: Southern Rock, desde un punto de vista vital y casi genético para los restos.


Pero finalmente me he decantado por su segunda explosión, este: "Second Helping" en el que la pasión, el amor a la tierra, la devoción por las damas, el fuego que anida en los corazones jóvenes y el apego a la raíz musical del sur de América se convierten en regueros de pólvora que al contacto (auditivo) con los corazones, crean auténticos incendios en los que la sangre joven y rockera hace de gasolina que aviva esas llamas que arrasan unas vidas que vuelan hacia el ocaso de la juventud con la vista fija en vivir esa edad de oro hasta las últimas consecuencias.
Así he visto yo siempre a los Skynyrd de los dos primeros Lps, dos POM sin paliativos que nunca cansan y que difícil tienen los jóvenes a los que me refería en el primer párrafo para igualar, musical y sobre todo pasionalmente.
Hablar de los ocho temas del disco no tiene demasiado sentido, es mejor que nos quemen las entrañas los estribillos calientes y húmedos del Mississippi, que nos lleven al delirio los pianos Honky-Tonk o nos salten las lágrimas las etílicas y sangrantes perdidas amorosas contadas sobre el triste suspiro de la steel.
Todos conocemos la historia que propició el nacimiento de "Sweet Home Alabama", yo me quedo con que es una canción tan sublime que además de bailar, nos proporciona una visión de amor a la tierra que todos experimentamos con el suelo que nos vió nacer y da soporte a nuestro caminar por el mundo, una obra maestra intemporal.



"I Need You" es esa llorera viril y cargada de bourbon de quien tiene el corazón en cabestrillo por el terror de perder la posibilidad de seguir acariciando la cabellera sedosa y de dulce olor de su chica.
Mucho mas rockera y farragosa en guitarras es: "Don't Ask Me Questions", con pianos y aires Stonianos, uno de esos temas que llevan el rock & roll escarificado en el alma, vientos souleros y actitud, una canción sublime sin duda. como también lo es el terremoto eléctrico y gargantíl del comienzo de la famosa y poderosa: "Workin' for MCA", de letra reaccionaria.
Sutilidades countrys y bucólicas en la preciosa: "The Ballad of Curtis Loew", cálida y melancólica, que da paso a la vigorosa y saltarina: "Swamp Music".




Un retazo sobre la heroína de fuerte calado, recubierto del sonido de la triada de guitarras de los de Alabama, un tema que en su día prodigaron poco pero que a mi me parece grandioso: "The Needle and the Spoon" y final con la versión de un clásico del inolvidable JJ Cale: "Call Me The Breeze", auténtico rock engendrado en la arcillosa tierra del sur y que los Skynyrd se llevan a su parcela de estiércol, dotándolo de su propio aroma, y que invita a bailar en el granero al ritmo de las palmas y el piano sediento de mas birras, una versión enorme, nuevamente con vientos incluidos.



El inmenso Al Kooper a la producción, no es necesario comentario ante un trabajo sónico de esta enjundia, donde se da cita todo lo que de americanismo ha tenido la música en el siglo pasado, sin hacer distinción de colores o geografías, melodías arrebatadas al bagaje que el alma se lleva al infierno para allí seguir viviendo y fuego en corcheas y palabras, una obra maestra de esas que las luminarias de los jóvenes que atacan con sus discos en internet tienen imposible oscurecer, porque como todos sabemos: lo clásico nunca muere...hoy me ha dado por mirar atrás.

miércoles, 25 de marzo de 2015

The Cribs - "For All My Sisters" (2015).

Tras la III Kovencion Kinky de Madrid, el regreso a casa ha sido un tanto atípico, con un inmejorable sabor de boca por lo vivido y la alegría dibujada en los ojos tras volver a ver a tantos amigos que viven lejos, y conocer a otros, que ya tocaba. El domingo voló en casa de unos familiares que realmente son amigos, comida y conversación de sobremesa interrumpida por la necesidad de coger carretera, que el siguiente era día de escuela.


Tanto el lunes como el martes me he sentido un tanto indolente, (esto ha sido lo atípico), repasando en Facebook las impresiones que en los congregados en Madrid dejó la kovención, unánimemente positivas, ojeando fotos y recordando instantes, lo cierto es que no conseguí sacar ganas de escribir nada, silencio en el blog durante estos días, silencio que rompo hoy debido al cambio de mi ánimo. Cambio que ha propiciado la escucha de este último disco de los hermanos: Ryan, Gary y Ross Jarman, o lo que es lo mismo: The Cribs.
El ahora trío británico (tras la marcha de Johnny Marr en 2011), mantenía silencio desde hacía tres años y la verdad es que algunos, entre los que me incluyo, les echábamos de menos.
El momento era delicado y mi principal opción era la de dar un giro de timón a mi maltrecho ánimo con un disco que se presumiese dinámico, optimista y vitamínico. Lo intenté con el nuevo trabajo de Modest Mouse: "Strangers To Ourselves"...¡Agua!!!, decepción inicial con el nuevo trabajo de los chicos de Isaac Brock, volveremos sobre él mas adelante.


Tenía una segunda opción y tire de ella, el esperado nuevo álbum de The Cribs: "For All My Sisters"...¡Tocado!!! y sospecho que tras algún cañonazo mas... ¡hundido!!!
Para este nuevo artefacto la banda ha contado con la producción de Ric Ocasek, legendario líder de The Cars, y hace unos meses ya anunciaron un sabor muy ochentero en los surcos del disco, lo cual hacía predecir que la elección del productor era idónea.
Y creo que lo es, tal vez se alejen un tanto de aquellos estallidos punk de generosas dádivas guitarreras y desatado derroche decibélico, pero ganan en melodía, vitaminas y buena digestión, acercándose a un Power-Pop rotundo y vertiginoso que fluye con facilidad, sin perder energía y reminiscencias punks y que levanta a un muerto, algo de culpa tendrá en ello el bueno de Ric.
Aunque se trate de su disco mas pop, con alusiones sónicas a grupos como The Replacements o Weezer, en él no faltan las guitarras penetrantes de otras citas, el bajo impenitente de Gary marcando latidos y la actitud decidida, fresca y descarada de siempre.
Así lo demuestras en "Finally Free" que comienza con un torbellino de percusiones e histriónicas guitarras y que cuenta con un arrebatador y efectista estribillo, un tema que nos marca el camino que deben seguir nuestros oídos para sumergirse en ganchos pop y zambombazos eléctricos que aderezan las construcciones de este proteínico trabajo.


Y como el que avisa no es traidor, el segundo corte: "Different Angle" comienza con un riff típico de la formación, fortaleza rítmica y estribillo demoledor, un tema que ya cambia ánimos.


"Burning for No One", ha sido el primer single, se trata de un tema bailable y mas ácido, funk en guitarras y pop en coros, sin duda un corte que funciona.
Mas traqueteante y grasienta que las precedentes es: "Mr Wrong".
"An Ivory Hand" es el tema que se puede descargar gratuitamente y que canta el bajista Gary, se trata de una canción mas amable, popera y llena de destellos de catadrióptica psicodelia, digerible y melosa, pero no cargante. Se nota la mano de Ocasek.



Mas acústica y lírica, con la motivada voz de Ryan: "Simple Story" da paso al violento riff con que comienza: "City Storms", un tema mas Crib.
Uno de mis cortes favoritos es: "Pacific Time", una bonita melodía, intensa en sonoridades guitarreras y lenta de desarrollo, esta cantada con intención por el bajista Gary, que colorea vocalmente la bohemia formación melódica que se ve respalda por un espectacular muro de sonido.
Los ochenta, y nuevamente la vena popera que firma Ocasek desde los controles, la encontramos en: "Summer of Chances". En cambio "Diamond girl" me resulta un tanto atascada e irregular a pesar de un estribillo resultón y redondo.


Unas acústicas engañan al oyente que se ve sorprendido por un estallido decibélico y una melodía carnosa que se desarrolla atravesada por una puntiaguda guitarra en: "Spring on Broadway" que nos conduce a la extensa y llena de elementos pop: "Pink Snow", tema de varias caras sónicas y  melódicas que remata un disco que tiene pop suficiente para encandilar, power mas que de sobra para encender y canciones que encierran las vitaminas suficientes para levantar a un muerto, o como mínimo para animar a un servidor, si os levantáis un tanto flojos tirar de The Cribs.

viernes, 20 de marzo de 2015

Modest Mouse - "Good News For People Who Love Bad News" (2004).


El otro día trasteando por la red me sorprendió esta noticia: Modest Mouse publicaban nuevo disco: "Strangers to Ourselves", la verdad es que les daba por disueltos, pues hacía años que no sabía de nada nuevo de la formación liderada por Isaac Brock, y no es de extrañar, pues no grababan material inédito desde hacía casi ocho años, cuando en 2007 grabasen el irregular: "We Were Dead Before The Ship Even Sank".
Cierto que no fue aquel mi álbum favorito de los de Washington, aunque contó con un generoso afecto por parte del público, y este último trabajo aún no lo he catado, cosa que haré a no mucho tardar, pero la noticia me ha animado a recordar otro disco de la banda, mi favorito, el divertido y variopinto: "Good News For People Who Love Bad News" publicado en 2004 y que mucho sonó en su día en mi casa, ya el título indica que nos encontramos ante algo, cuando menos, alejado de lo ortodoxo.
Nunca han tenido apego a la convencionalidad estos chicos, practicantes de un rock del llamado indie, su propuesta toca varios palos, eso si, de una forma que siendo personal, peca (¿intencionadamente?) de anarquía en muchos momentos desde el punto de vista sónico, melódico y estructural.


Pero en este trabajo hacen de esa anarquía una seña de identidad característica y divertida, guitarras desbocadas que no molestan, ácido en intenciones rítmicas que recuerdan a los RHCP o Talking Heads mas inspirados y coloristas, percusiones jamaicanas y voracidad interpretativa, temas locos en los que el rock se funde con funk, disco, punk...difícil quedar indiferente ante cortes como: "Float On", ácida, melódica y arrebatadora en la excesiva vocalidad de Isaac, fue un éxito en USA, y me parece mas que comprensible.


También apareció como single la mas calmada y de pinchazos disco y raperos: "Ocean Breathes Salty".
"Bury Me With It" es un funk que suena a California, cemento, sudor y los mas ardientes Pixies, una de mis favoritas. El funk se mezcla con un infeccioso juego de sintetizadores en la mas inferior: "The View".



Un punk ruidoso, anárquico y desquiciado: "Dance Hall", que introduce unos teclados de apocalíptica sonoridad discotequera, grandiosa.
"Bukowski", dedicada al gran escritor americano, es un tema mucho mas amable, sutil y de elegante orquestación casi cinematográfica, con profusión de instrumentos como banjos y una acordeón.
Aroma folk y canto relajado y tostado en: "Blame It On The Tetons", con un sensible piano, muy Neil Young, un bonito tema. Suave empieza, también con el piano de protagonista: "Black Cadillacs" hasta que unas histéricas guitarras hacen su aparición para desgarrar silencios y aporrear conciencias tranquilas con su grasienta esencia, otro tema que me enloquece un poco...(o un mucho).  Y en "The Good Times Are Killing Me", nos hablan en relajado y acústico tono de sus relaciones con las drogas para cerrar el disco.


Otros temas son la Nueva Orleanesca: "This Devil Workday" de enfermizas trompetas y banjo, "Satin in a Coffin" o "One Chance".
Mención aparte merece la excelente pieza que abre el disco tras la insulsa obertura, un precioso y armonioso pop que embelesa y engancha con su juguetón textura y su casi infantil melodía, me engancha: "The World At Large".


Me encanta este disco, es por ello que no quiero perderme el nuevo Lp de Modest Mouse, no me perdonaría perderme otro trallazo como éste, en el que nos chocamos aunque sea de refilón con RHCP, Talking Heads, Pixies, The Damned o Depeche Mode a ritmo de anarquía y actitud de escupitajo, ojalá me vuelvan a sorprender.
Este articulo ha aparecido en el blog ZRS el pasado miercoles 18/03/2015, se puede acceder al mismo aquí.

jueves, 19 de marzo de 2015

Danny & The Champions of The World - "Stay True" (2013)

Últimamente me esta ocurriendo algo que empieza a ser ritual, me entero de que algún artista o banda tiene un proyecto nuevo a punto de ser publicado y me entra el mono de pinchar al susodicho, con lo cual me veo de nuevo enganchado a alguno de los trabajos pretéritos del interfecto, no me quejo, es más me esta agradando recordar algún disco que en su día disfruté y que hace tiempo que no pincho por falta de tiempo y saturación de discos en la recámara, que no por olvido o desinterés.


Esto me ocurre con este disco pero solo en parte, es cierto que la noticia del próximo lanzamiento de ese: "What Kind of Love" previsto para los primeros días del verano y que ya hace que se relama mi oído interno y palpite mi corazón con solo pensar en mas canciones nuevas de Danny George Wilson y sus campeones del mundo, han hecho que su anterior artefacto de estudio, este "Stay True" vuelva a rendir visita a mi equipo, pero también es cierto que en los últimos 18 meses apenas ha dejado de hacerlo con regularidad...¡Que ha este no le ha afectado la falta de tiempo ni la saturación de escuchas!!!, este siempre tiene la puerta de mi corazón abierta.


Lo que si ha propiciado en mi a sido una reflexión, bueno dos: ¿Porqué en su día no acabo mas arriba en mi lista anual de discos?, hoy hubiese quedado algún puesto por encima del ocho que entonces ocupó, y ¿Porqué no escribí en su día nada a propósito del disco en esta huida a la bohemia que es muchas veces para mi este espacio?, la primera cuestión la dejo sin respuesta porque no la tiene, la segunda sí, la tiene, y recuerdo que fue la mucha letra vertida por colegas y amigos, mucho mas hábiles y eruditos que un servidor, alabando este disco en aquel 2013, reseñas que me inspiraron a aprender en lugar de intentar aportar.
Ha pasado año y pico, y tras visionarle en vivo y reiterarle a mis oídos el disco una auténtica infinidad de veces, las de estos días me han resultado especialmente placenteras, por lo cual me lanzo a la arena a decir lo que pienso de este excepcional trabajo.
El soul es una música gloriosa, de esencia negra, y estos son los que lo interpretan de forma gloriosa, con esa dulzura sin amaneramientos en unos casos y con esa bravía feminidad en ellas y varonil porte en ellos, en otras ocasiones, pero siempre con el sentimiento haciendo glup-glup en la caldera del alma.
Los blancos se han lanzado a esa caldera, han desinfectado en ella las heridas de sus corazones y luego, cicatrizadas estas, se han sumergido en su propia dulzura, mas dura, mas ecléctica y en una feminidad mas distante ellas y un sentimiento varonil mas atenuado ellos, mas cobardes del enfrentamiento sensorial con sus penas.
Pero este soul blanco es ocasionalmente representado con elegancia de fraseos, colores vocales mas metálicos y menos carnosos, chorros mas estrechos y tirantes, no tan robustos pero con una sutilidad que cuando aparece mezclada con otros estilos mas blancos como el folk, puede desplegar una gama de sonoridades musicales y sentimientos a flor de piel de auténtica excepción.


Esto ocurre con las canciones que hacen de relleno de este glorioso pastel que es: "Stay True", un soul que viaja a lomos de unas construcciones sónicas que nos hacen mirar al folk e incluso al country o al R&B, pero aunque hay acústicas, steels guitars y crepúsculo, en el disco no faltan coros que elevan espíritus, vientos y metales que no dejan lugar a la duda de su provenir soulero...y todo ello para engrandecer con perfecta producción unas melodías que no tienen un solo segundo de bajón, así por los surcos de este vinilo se pasean a sus anchas, disfrutando de las corcheas que les son regaladas a sus oídos tipos como: Dylan, Petty, Louris, Murphy e incluso Bruce...
Casi no me merece la pena diseccionar, o intentar hacerlo, temas tan apasionados, tan inspirados, tan sutilmente entregados al corazón como estos que aquí se nos regalan, pero no puedo omitir un repaso a bellezas como: "(Never Stop Building) That Old Space Rocket" que alimenta corazones heridos y los cura con su melodía balsámica y sanadora, portadora de rayos de sol y de vitaminas.
Steels y ritmos de mecedora y trago de bourbon se ven insuflados por los vientos para crear una maravilla sonora titulada: "Cold cold World" que nos deposita en el centro de la pasión y fuego que encierra "Stop Thief!", preciosa, blues, soul...




Primaveral e irresistible, Dylanniana en lo vocal, paradisiaca orquestación y goce a mas no poder con "Darlin' Won't You Comin From the Cold", en cambio sin perder esa esencia vocal "Breaking Out" se pierde en parajes mucho mas arcillosos y silvestres, banjos y caricias de agua fresca en la orilla del río, otro corte sublime mas.
El tema que titula el disco mezcla al Bruce de los buenos tiempos y la temperatura que los genes que dejaron libres tras su huida al cielo Otis o Sam, mucho sentimiento y actitud encendida y pasional.
Los sonidos de la pradera nos devuelven añoranzas a juventudes con Jayhawks sonando en la radio del garaje en: "Been There Before", y en "Takin' About the Weather" los que suenan en el viejo reproductor son aquellos cuasi olvidados: Dillard & Clark.
Otis se manifiesta en la voz de Danny, en la dulce nata de los coros y en las cuerdas y vientos de sus secuaces para hacernos llorar, encarnado en él, en la bellísima: "Let's Grab This With both Hands".
Country-soul empapado de R&B, con un saxo de ensueño para la perfecta y Elliott Murphiana: "Time Again", exquisita es poco.





Tras una tercera escucha consecutiva solo puedo sentir paz ante la llegada del puente, amor por la vida y deseos incontrolables de que vea la luz ese: "What Kind of Love".
Felicidades a todos los-as Joses y a todos los aitas, si os enchufáis este "Stay True" el día será perfecto, os lo garantizo.

miércoles, 18 de marzo de 2015

The Kinks - "Muswell Hillbillies" (1971)


Muswell Hill es el barrio de los hermanos Davies, allí pasaron su infancia, se tomaron las primeras pintas, rasgaron cuerdas por primera vez, se enamoraron (del rock también) y decidieron formar una banda que termino llamándose: The Kinks.
Justo es que volviesen al hogar, como el sabio que siempre vuelve a la acción de su aldea, asqueado de que en la gran urbe nunca pase nada interesante a sus ojos.
En el caso de Ray Davies esta vuelta, (si es que alguna vez hubo un abandono del barrio) tiene además de un componente emotivo, un aspecto contemplativo de sus vecinos, de esa clase trabajadora, de sus circunstancias económicas y sociales, así como critico con las maniobras gubernamentales en cuanto a su agrupación gethal (del pueblo), y su urgencia en censar personas por etiquetas sociales, económicas y de influencia.
Es en cierto modo una continuación en cuanto a actitud crítica y mirada satírica de los dos discos precedentes, más si cabe al ya comentado ayer: "Arthur".
No es en cambio tan continuista en lo que al sonido se refiere, mas sucio que estos, menos líquido y mas solido, menos onírico y mas realista...igual de excelente y definitivo.


Los setenta están instalados y The Kinks siguen a lo suyo, ignoran un tanto todo el fenómeno progresivo que se esta imponiendo en las islas británicas y facturan un disco que suena a pub, a refrescante pinta tras el curro, a humedad en los musculosos brazos desnudos apoyados en la barra, a barrio...
La banda suena con una enjundia no escuchada hasta entonces, cruda y con garra, las guitarras de Dave empiezan a ser decisivas y dramáticas, la base rítmica es mas ósea, mas firmemente anclada a la carnosa melodía que preside los temas, y las voces no pretenden volar por las imaginaciones sino increpar conciencias a golpe de fraseo directo y punzante.
Así que queda lo mas fácil para genios como Ray, hacer canciones de calidad, construcciones melódicas irresistibles y textos agudos e incisivos.
Esto lo repiten en 12 ocasiones en el presente álbum.
Se aprecian nuevos giros estilísticos en el grupo, miradas al music hall o al vodevil en dos temas excelentes como: "Alcohol" o "Have a Cuppa Tea" muy de pub a la hora del almuerzo un sábado de otoño.
Las acústicas adoptan un importante y bendito protagonismo en temas como la inefable: "20th Century Man", seca como el desierto pero bien regada por los londinenses, un temazo para abrir disco. En concubinato de ésta con el piano para el precioso pop de cabaretero poso de la sublime: "Hollyday", y acompañando a la lasciva slide en: "Complicated Live" stoniana y perfecta.



También rugen acústicas en el folk-country de incisiva proclama proletaria: "Here Come the People in Grey", otro temazo de mucho cuidado.
Reconozco que "Holloway Jail" puede conmigo, primero con suntuosidad en la voz y pesar en el fraseo, guitarras que adormecen penas y luego virando a un rock grasiento para acabar con un pastel de sonoridades: pianos, coros, slides, una percusión encendida...más de lo mismo, una consecución de temazos inapelable.
El piano resuena desnudo entre tubas, trompetas y cuerdas electrificadas para redondear un blues que justifica la fama de la formación como grandes de veras, hablamos de: "Acute Schizophrenia Paranoia Blues"; y mas pianos en la bonita balada de reminiscencias yanky-irlandesas: "Oklahoma U.S.A.".
También suena irlandesa, casi un espiritual de parroquia la maravillosa: "Uncle Son" que precede al impetuoso y genial fin de sesión con "Muswell Hillbilly" que resume la madera de la que esta echo el trabajo, un tema excelente.
Y por supuesto que no me olvido de la eléctrica y fibrosa actividad riffera de ese rock callejero que es: "Skin and Bone".




Otro discazo de mucho cuidado, de los mejores de la banda aunque tal vez no de los mas comentados y alabados, marca lo que pretendían The Kinks en la recién estrenada década, mas rock, pop, country o blues de genialidad intrínseca a sus composiciones.
Último cartucho que quemo en el pre-calentamiento para el sábado estar con los engranajes bien lubricados y prestos a responder como la ocasión lo merece, por supuesto la konvención pasará y los de Muswell Hill volverán a estas páginas, de eso podéis estar seguros todos-as.

martes, 17 de marzo de 2015

The Kinks - "Arthur, (Or The Decline and Fall of The British Empire)" (1969) - Seguimos contando los días...

Estos últimos días a consecuencia de la inminente celebración de la III Konvencion Kinks que tendrá lugar en Madrid recientemente y a la que asistiré si nada se tuerce, no puedo evitar recordar como poco a poco le fuí cojiendo el punto a esta banda, hoy capital para mi, pero en un tiempo considerada por servidor como una Serie-B, lustrosa, bien hecha y mejor presentada, con un halo de elegancia y un toque de obra de culto pero una Serie-B.
En principio tenía un CD con sus exitos sesenteros que solía escuchar de vez en cuando, dando su justa replica bailona a "You Really Got Me" y canturreando "Lola", poco mas, hasta que un día me convencí de que era el momento de darle la oportunidad a un disco de estudio, a conocer los entresijos de su estilo, recibir su ididosincracia y escuchar su proclama en letras y sonidos.
Y lo cierto es que entré con un par de discos, y rápidamente me engancharon, aquellos discos me parecieron mejores de lo que yo me esperaba y descubrí una riqueza estilística con la que no contaba, unos álbunes con una interesante colección de canciones de diferentes palos estilísticos, que abarcaban desde el pop mas melódico y lírico a temas comandados por poderosos riffs que podían sin complejos enfrentarse a las descargas guitarreras de The Who o incluso a los primeros riffs firmados por Richards.
Además tampoco faltaba en su obra inspiración literaria gracias a los eclécticos textos de Ray Davies, tremendo creador e inspirado letrista que constituye hoy por hoy para quien firma esta crónica un descomunal artista de innegable talento y osada genialidad a la hora de utilizar su fina y a veces afilada ironía en favor de unos textos incisivos que en ocasiones no dudaban en atacar realidades costumbristas intocables hasta entonces en las islas británicas.


Todas estas características entiendo que se dan mas que en ningún otro disco de la banda en este que cierra la década dorada: "Arthur (Or The Decline and Fall of The British Empire)".
El disco es una obra conceptual en la que se materializa la visión cínica e irónica que de Gran Bretaña tiene Ray Davis, plasmando esta visión en la personalidad de un personaje llamado Arthur, instalador de alfombras, que encarna al ciudadano medio británico y que es el vehículo argumental de todas las canciones. Esta original idea nació como un abortado proyecto televisivo de la productora Granada TV, consistente en elaborar una serie televisiva que tuviera como banda sonora las canciones de The Kinks y que además formasen todas juntas un nuevo disco de material inédito de la banda. Finalmente se publico el disco, con una fría acogida, pero la serie nunca llego a grabarse.
El disco comienza a grabarse el 1 de mayo de 1969 bajo la producción del propio Ray Davies, y lo hace en momentos poco dulces para la formación, ya que el abandono del bajista de la banda Pete Quaife y el lanzamiento del primer disco en solitario de Dave Davies, hermano de Ray y guitarrista del grupo, unido al escaso éxito de su anterior disco, el imprescindible "The Kinks are The Village Green Preservation Society", no suponían el mejor caldo de cultivo para trabajar en equipo en las nuevas composiciones que formarían el Lp.
Después de variadas dificultades el álbum vio la luz en octubre de ese mítico 1969, con un Ray Davies frustrado tras perder bajista y abortarse a última hora el proyecto televisivo por falta de presupuesto, en el lado positivo el disco supuso la vuelta a los escenarios americanos de The Kinks, escenarios que tenían betados desde hacia varios años.
El disco es, en lo musical una auténtica exibición de inspiración melódica y supone un tremendo esfuerzo de ironía y osadía por parte de Ray que rellena sus extraordinarias composiciones con unos punzantes y brillantes textoss en lps que refleja las características mas obvias de su patria de forma divertida y en ocasiones lapidaria.
"Victoria" abre el disco, un luminoso tema, con un pegadizo estribillo, de primorosos arreglos y perfecta melodía con la exacta guitarra de Dave Davies, mas pausada e irónica resulta "Yes Sir, No Sir", nuevamente con unos extraordinarios arreglos orquestales en el estribillo y una guitarra que subraya cada frase que canta Davies, que además cuenta con una parte tonal de tremenda expresividad. Tras la deliciosa melodía de "Some Mother's Son" con una interpretación vocal llena de matices nos encontramos con la irresistible y juguetona "Driving" que fue el primer single del disco y que paso desapercibida, a pesar de tratarse de un tema magnífico.
"Brainwashed" es un tema de The Kinks que juega a ser un tema de The Who, presidido por unas guitarras de poderosa sonoridad. Cambio de tercio con "Australia" canción victoriana con producción ambiciosa y elaborada, cargada de matices y voces que se entremezclan dotando al tema de una compleja red vocal de perfecta simbiosis, con teclados de deliciosa cadencia sónica, un gran tema un tanto pretencioso pero que puede permitirse el dispendio de serlo.


"Shangri La" es una canción de una belleza abrumadora, sobre unos cimientos construidos con una guitarra acústica, el tema va evolucionando, introduciendo voces, instrumentos de viento, metal y estallando en un estribillo de animoso efecto coral, una POM"Mr. Churchills Says" es otra inspirada melodía, esta mucho mas Beatlemana en su estructura, se trata de un saltarín tema de transito hacia la lírica y preciosista "She's Brought A Hat Like Princess Maria", delicada balada nuevamente con inspiración de los de Liverpool, pero con el sello de Ray Davies en varios puntos de la canción como en el cabaretero final, con estrépito de turutas y percusión. Quizás el siguiente corte sea el que menos convence a quien redacta esta crónica "Young And Innocent Days", un rutinario tema de bella factura vocal en el que destaca el trabajo de un dulce sonido de teclado. Continúan los teclados, aquí es un piano entero y verdadero el que nos da la bienvenida al pasaje melódico de la fantástica y "americana" "Mothing To Say. El disco se cierra de forma brillante con el tema que da titulo al disco "Arthur" canción que coquetea desde una melodía puramente british con elementos americanos de inspiración country introduciendo sonidos de guitarras y banjos.



Tremebundo disco, que avala la grandeza de una banda que injústamente vive su historia a la sombra de otros combos ingleses de la época y que en nada desmerecen a estos celebres compañeros de generación, completo disco, perféctamente producido, elegantemente arreglado, en el que la clase predomina en todos y cada uno de sus rincones sonoros, la audacia en cada una de sus frases y la tremenda inspiración compositiva en sus redondeados perfiles melódicos, un disco sublime, que merece la pena pinchar para recordar quien lo conozca y descubrir quien no se lo haya echado a las orejas.

Este artículo ha sido re-escrito para su aparición en el blog: La Comunidad del #FFVinilo del 13/03/2015 y es una revisión y actualización del anteriormente aparecido en Rock and More By Addison de Witt y que se puede consultar pinchando aqui.