jueves, 19 de julio de 2018

The Kinks - "Preservation" (1973-74) - Parte I


Según el crítico y musicólogo Peter Doggett la ópera rock ideada por Ray Davies para sus Kinks en los años 1973 y 1974, "Preservation (I - II)", se trata del 'proyecto más ambicioso que ningún músico de rock hubiese acometido hasta aquél entonces'.
Ray Davies conjugó dos factores principales a la hora de abordar esta empresa. Por un lado, sentía que había agotado una paleta estilística tan amplia desde los primeros temas del grupo hasta el disco "Muswell hillbillies", que creía no tener nada más que decir o aportar a este respecto; por otra parte siempre fue un gran aficionado a los musicales de Broadway, y no es de extrañar, pues ya había dado muestras de cierto apego al género conceptual o narrativo en discos sesenteros como "Village green preservation society" (1968) o "Arthur" (1969), con fuerte carga irónica, satírica y crítica en esta segunda entrega.
Por lo tanto no parece que deba extrañar demasiado que un talento como el de Davies: original, reflexivo, punzante e inquieto fusionase ambos discos formando un ambicioso proyecto de ópera rock donde conviviesen localizaciones espacio-temporales y personalidades concretas, pero esta vez dentro de una historia más amplia y con una solución de continuidad que tenga como objetivo un fin narrativo concreto. Era el momento, en principio, oportuno y Ray Davies se lanzó a su consecución de manera obsesiva, cosa que explicó él mismo con estas palabras: "Éste es el proyecto que me ha ocupado a lo largo de toda mi vida, al que constantemente me descubro retornando, como Rembrandt con su autorretrato”.
Así nace "Preservation" desde el punto de vista conceptual, para hacer realidad y una obra musical de este concepto, Ray emplea un lenguaje estilístico que abarca prácticamente todos los palos de su producción hasta la fecha, escuchamos los acontecimientos que se narran recubiertos de sones rock, pop, soul, opereta, música de vodevil, funk, music hall, folk... además nos tropezamos en éste viaje con alguna de las canciones más asombrosas y demoledoras que atesora la banda londinense (aunque ciertamente mucho menos conocidas que otras).



La primera intención de Davies era presentar la obra completa en una única entrega, pero la negativa en este punto de la discográfica, que quería un nuevo disco enseguida, para la campaña navideña de 1973 -la mala recepción por parte del público de su precedente "Everybody's in show-biz" (1972), tubo mucho que ver en esta decisión de RCA-, obligó a Ray a fracturarlo en dos actos, así en noviembre de 1973 aparece en las tiendas "Preservation Act-I".
En esta primera entrega nos son presentados los personajes de la trama, la ubicación no es otra que la ideal y bucólica sociedad en que nos sumergió años atrás en "Village green preservation society"; los primeros cortes del disco nos ponen en situación y nos hablan del día a día de las gentes que allí viven: "Preservation", la ambiental "Morning song" o la cotidianidad que se desprende de la campestre "Day light", en la que empiezan a escucharse las deliciosas y pastorales secciones de viento.



Aparecen los protagonistas de la historia: The Tramp (El vagabundo) es tal vez la cara oculta de Davies, su alter ego, es quien observa y narra los acontecimientos provocados por Flash, el avaro y mezquino ultra-capitalista, cuyo único afán es derruir las modestas viviendas de la población, sus tiendas y negocios para especular, con la siempre ruin excusa de la modernidad. En su contra se posiciona Black, la otra cara de la moneda, el izquierdista que contraataca con sus políticas sociales, sus sindicatos y la redistribución de la riqueza, ¡como la vida misma!.
Mientras todo esto ocurre, The Kinks nos deleitan con canciones en todo punto idílicas y sublimes que nos llevan de un escenario dramático a otro de forma sutil y melodiosa: "Sweet lady Genevieve" una maravilla incomprendida, "There's a change in the weather" musical puro y duro, "Where are they now" maravillosa y narrativa, el rock "One of the survivors", la coral y decisiva "Money & corruption", la rugiente presentación humana de Flash en "Here come Flash" u otra delicia melódica en la voz del vagabundo en "Sitting in the Midday".



Hasta aquí el primer acto de "Preservation", una obra de un calado musical y textual de enorme excepción a propósito del cual The Kinks se destacan como un grupo que va un paso por delante de otras inmensas formaciones de la época en virtud de una originalidad, ingenio, osadía, sentido irónico de la realidad social de su tiempo, riqueza en cuanto a inspiraciones y capacidad compositiva que otras, aún con más discos vendidos, no demostraron. Dentro de poco, el segundo acto.

* Este post ha sido motivado por un hilo que abrí en el caralibro y que desencadenó un interesante debate. Aquí mi opinión al respecto de esta obra de The Kinks.
* Me ha sido de mucha utilidad y he recabado ciertos datos del artículo "Preservation (1973-1973), El proyecto más ambicioso de The Kinks" escrito por Javier de Diego Romero para Efe-Eme y que podéis consultar pinchando aquí. También el libro "The Kinks, atardecer en Waterloo" escrito por Iñaki García y Manuel Recio me ha servido de ayuda.


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