viernes, 11 de mayo de 2018

David Bowie, "Welcome to the blackout" y el 'Record store day".


No se puede decir que un servidor sea un fanático de eso que se ha llamado "Record store day", siempre me ha parecido un invento para que los que compramos discos todo el año compremos ese día alguno más, si es posible más caro y si es preciso más innecesario, pero no es más que una opinión que parte de mis dedos para plasmarse en el folio de LC sin la ambición de ser compartida.
Me da la sensación de que cada año nos colocan un nuevo producto super-exclusivo y absolutamente imprescindible para todo melómano que se precie, en una -en principio- edición limitada, y a un precio por supuesto, astronómico.
Mi actitud suele ser de pasar del tema, y si compro algo, es porque lo iba a comprar de todas maneras, pero me acerco a mis tiendas favoritas y saludo a amigos, este último año, ni eso, tenía otro plan.
Pero no ha faltado un exclusivísimo lanzamiento en esta última sesión del "Record store day", uno de esos tesoros ocultos durante años en las catacumbas de las discográficas, y que ahora nos lo ofrecen en tan señalada fecha como haciéndonos un favor a los pobres adeptos sedientos de material inédito de los grandes dioses del rock and roll.
La pieza de coleccionista (dentro de cuatro días en CD en todas las tiendas), de este año ha sido el triple vinilo "Welcome to the blackout (Live London '78)" del inolvidable David Bowie.
Sinceramente desconozco el precio de salida del álbum el pasado 21 de abril, ahora mismo lo estoy viendo en las plataformas habituales a precios bastante elevados, diré que la más famosa lo tiene a unos 47 machacantes más gastos de envío, y en las dedicadas a la subasta me imagino que los precios rondarán también esa cantidad.


Pero la pregunta que yo me hago es la siguiente: ¿es tan necesario y exclusivo este directo?, yo creo sinceramente que no; intentaré explicar el porqué.
Se trata de una selección de los conciertos que ofreció David Bowie en Londres los días 30 de junio y 1 de julio de 1978 dentro de la gira "Isolar Tour II". Aunque Bowie atravesaba su etapa berlinesa oficiando de duque blanco y flaco, en el setlist encontramos temas de discos anteriores, incluidos algunos correspondientes a sus días glam y marcianos.
Le acompañaban en aquella gira los músicos siguientes: Carlos Alomar y Adrian Belew (guitarras), George Murray (bajo), Dennis Davis (batería), Roger Powell (teclados, sintetizadores), Sean Mayes (piano) y Simon House (violín eléctrico). Hasta aquí todo perfecto.
¿Porqué este escriba se plantea la necesidad de este producto?, sencillamente, porque es una selección de temas correspondientes a la misma gira, con la misma banda y el mismo concepto que ya hemos escuchado (muchas veces) en el directo "Stage" que publicase Bowie en 1978.
En aquella ocasión, las grabaciones se realizaron en los conciertos que el duque ofreció en Providence, Boston y Filadelfia durante la última semana de abril y la primera de mayo de aquél 1978, es decir, menos de dos meses antes.
Que la escucha de este nuevo disco es diferente a la de aquél me dirán algunos, es posible, pero en mi opinión -y he escuchado este "Welcome to the blackout"- las diferencias no son realmente notables, casi imperceptibles. Otra cosa es que no se trate este Bowie del que más gusta a un servidor.
En cuanto al cancionero incluido en esta nueva entrega, pues ¿qué quieren que les diga?, efectivamente hay algún tema que no figuró en "Stage", a saber: "Sound & Vision", aunque esta misma toma ya fue incluida en el recopilatorio de 1995 "RarestOneBowie", igualmente ocurre con "Be my wife" que formaba parte de aquél mismo disco de rarezas. Si escuchamos por primera vez "The Jean Genie" y "Rebel Rebel" que no figuraban en el tracklist de "Stage".


Con todo lo cual, me lanzo a la piscina, consciente de esto que me puede costar enconadas críticas, y diré que este "Welcome to the blackout" me parece un sacadineros de tomo y lomo.
Me imagino que los más fanáticos del camaleón opinarán de manera diferente, yo personalmente como fan raso de Bowie considero que el disco aporta muy poco a lo ya escuchado, mejor sonido gracias a la tecnología eso por supuesto, pero en ningún caso entiendo que sea de recibo pagar un dineral por este producto.
En resumen, que sólo pretendía hacer una reflexión sobre todo el material inédito que intentan vendernos, utilizando reclamos como el "Record store day" o estirando la pasión de los fans, y que entiendo que no siempre merece la pena el dinero que cuesta ni parece digno utilizar a los que compran discos día tras día, año tras año para hacer agostos económicos. Si eso, de "Bowie Now" y la reedición de "Let's dance" hablamos en otro momento.
Como decía aquél, sin acritud.

6 comentarios:

  1. Mejor explicado imposible Jorge. Es mejor guardar el dinero para otros menesteres.Saludos!

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    1. Desde luego, yo soy muy reacio a ciertos productos imprescindibles que nos intentan vender.
      Saludos.

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    1. Es que los que ya tenemos unos años...

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    2. Y los que no tenemos tantos pero al ser pobres elegimos bien en lo que invertir. Totalmente de acuerdo contigo, en este disco han priorizado la pasta a la necesidad real de que este material viese la luz. Un placer leerte, como siemore!

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    3. Creo que es evidente, y también que esta industria basa su actual estrategia en los melómanos, en atiborrarlos de productos revival, pero dando poca cancha a las bandas nuevas de calidad.
      Saludos y gracias.

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