miércoles, 4 de abril de 2018

Car Seat Headrest - "Twin Fantasy" (2018)


Como a muchos, el joven Will Toledo, o lo que es lo mismo, su proyecto Car Seat Headrest, me encandiló en 2016 gracias a su disco de titulado "Teens of denial". Tras aquél, que protagonizó buena parte de mis escuchas durante el año referido, y que ha seguido sonado hasta la actualidad, me introduje en su precedente de 2015: "Teens of style", nuevamente con asombroso resultados.
"How to leave town" (2014) o "Monomania" (2012) me han indicado la trayectoria de este geniecillo como en un viaje al pasado en retrospectiva, pero sumamente clarificador.
En cambio no había pasado de ahí, la falta de tiempo exige unas restricciones y dosificaciones, que a pesar de todo se tornan necesarias si de la correcta comprensión de un trabajo discográfico se trata.
Cuando me enteré de que este jovenzuelo tenía nuevo disco, y descubrí que se trataba de una nueva grabación de su trabajo, ignoto aún para mi, de 2011 "Twin Fantasy", me asaltó la duda: ¿escuchar antes esta nueva lectura de aquellos diez temas, o acudir primero a 2011 y después valorar ambos tras la escucha posterior de esta nueva exégesis?.
Finalmente me decidí por la primera opción, y de hecho, en el momento de escribir estas lineas, aún no he prestado oídos al disco de 2011, por lo cual me arriesgo a valorar este como si de un disco nuevo, en toda la extensión de palabra, se tratase (no es descartable que tras la escucha del proyecto primigénio, me decante por hablar de aquél y hacer las puntualizaciones que me puedan parecer interesantes, ya con el conocimiento de ambas versiones).


Una vez puestas las cosas claras, a tenor de los antecedentes, vamos con el análisis de este nuevo disco del amigo Toledo. La genialidad artística se suele notar en la personalidad de la obra del genio en cuestión. Acostumbran los grandes de verdad a impregnar de una esencia inequívoca sus creaciones, una esencia de difícil descripción y que las diferencia del resto para bien, dotando a estas de un halo de capacidades para emocionar, sublimar, sorprender y sentar cátedra como producto al margen de revivals, moderneces, modas o redundancias.
Esto es exactamente lo que emanan las creaciones de Will Toledo, una esencia que ha ido ganando en seguridad y profusión con los años, despertando todo su poderío en el mentado catálogo de 2016.
Desde mi punto de vista, de oyente novel con respecto a estas tonadas, en "Twins Fantasy" se observa una continuidad, una constatación, ya flagrante, de que la esencia de Toledo no pierde intensidad y que la palabra genio empieza a sentar muy bien a su obra (bastante nutrida a pesar de la juventud del firmante).
Desde el comienzo con "My boy (Twin fantasy)", ya deja claras las lineas rojas en las que se encierra su propuesta y que exige que sea el oyente el que las cruce si quiere enterarse de lo que hay dentro del círculo.
Una vez dentro, es necesario deshacerse de pudores estilísticos y emancipaciones intelectuales para acometer la escucha de "Beach life-in-death", una historia musical y extra-sensorial de más de trece minutos, ruidosa y hermosa, emotiva y rupturista, inquieta y adictiva, perfumada con esa esencia de la que hablábamos más arriba.



Tras esta demostración de osadía, el tracklist va desfilando con momentos más acústicos como "Stop smoking (we love you)" de poco más de un minuto, la calma aparente de "Sober to death" se convierte en una desasosegada espiral de anárquico sentido musical.
Sonido industrial con teclas y ruidos para "Nervous young inhumans" y electrónica y programaciones para la hedonista "Bodys".
"Cute thing" es una montaña rusa musical de enorme adherencia y "High to death" es una controvertida pieza que desemboca en los dieciséis minutos de la reflexiva, versátil, flotante e incierta "Famous prophets (stars)".
Termina este extraño recorrido por el interior de las lineas rojas que marca Will Toledo con una especie de fin de ceremonia titulada: "Twin fantasy (those boys)".
No parece de recibo seguir hablando de una promesa o proyecto, el chico de las gafas tiene crédito de sobra para confiar en que la comunión de arte y obra se hará efectiva en la esencia que derrama durante algunas décadas, la rueda no para de girar.

2 comentarios:

  1. Como bien sabes este chaval me parece lo más estupendo a nivel juvenil que hay en el planeta musical. Y el lavado de cara de estas canciones es una gozada. Abrazos.

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    1. Coincidimos plenamente, me tengo que empapar de como sonaban las antiguas, pero tal y como suenan ahora son una barbaridad.
      Abrazos.

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