miércoles, 24 de enero de 2018

Tom Heyman - "Show business, baby" (2017).


Tom Heyman es uno de esos artistas que pasan desapercibidos para la mayoría. Por supuesto en esa mayoría se encuentra también un servidor, ya que hasta hace unas semanas, también vivía en el desconocimiento sobre quién es Tom Heyman.
Llego a contactar con él gracias a Bernardo de Andrés Herrero, responsable del inimitable MTD, una vez más mi compadre me pone sobre la pista de un más que interesante artista.
Tom Heyman es un cantante, compositor y multi-instrumentista natural de San Francisco. Durante su carrera ha participado en discos y giras de innumerables referencias del rock americano como Chuck Prophet o John Doe. También ha formado parte de la banda de rock alternativo californiana: The Court & Sparks.
Graba en 2008 su primer disco, un single titulado "Selling sand". Tras éste vendrán un total de cuatro elepés. Nos vamos a detener precisamente en el último, publicado en octubre del pasado año y titulado: "Show business, baby".
Se trata de un conjunto de canciones de esencia pub-rock, con base guitarrera y presencia alternativa de encendidos teclados, y una base rítmica que invita al esparcimiento.
Se deja arrastrar por ecos de sus referentes: Nick Lowe, Alejandro Escovedo o Gordon Lightfoot. Se escapan de los surcos evidencias swing e incluso rockabilly; siendo su temática: los coches, los pubs y una cierta espiral juerguista y desenfadada.
El disco se escucha con gusto, es muy divertido y no faltan temas disfrutables, de los que apetece repetir varias veces, especialmente en días de pesadumbre o zozobra, tal vez por ello está sonando mucho los últimos días.
Destacan, entre otras, la inicial y de cierto tono garitero: "Baby, let me in", es seguida de la vivificante: "Etch a sketch", de intensa melodía y efervescente actitud.



Sigue el ambiente de pub con otro corte excitante, entre el garaje y el pop sesentero: "Out west"; sigue este mantra en "Show business". El piano honky-tonk burbujea entre el machacón ritmo de "Slow it down" y la sordidez se hace con la urbana tonada titulada: "Whiskey wolf". Breve pero urgente: "Handshake deal"; rockera y se acento pionero: "All ears"; incluso queda espacio para un country tabernario como: "Little killers".
Es posible que la balada "What in the world" se me atragante un poco, no así el bonito medio tiempo: "Come back home".
También destaca la excelente versión de "Baby, my heart", el estupendo rock sesentero de Boby Fuller Four; tampoco le va a la zaga el otro cover del disco, el encendido: "Dady rolling (in your arms)" que lanzó Dion DiMuzzi en 1968.
Interesante y recomendable disco del poco conocido Tom Heyman. Pub-rock, rockabilly, country, swing, folk eléctrico... todo mezclado con comedimento, y haciendo que triunfe la diversión y el ritmo, el desparpajo y la actitud.

2 comentarios:

  1. mejor contadas las delicias de ste disco imposible y si para ir a tomar unas cañitas es una buena banda sonora

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    1. Es un disco que me ha hecho mejorar las perspectivas de unos días lánguidos y sombríos. Es muy divertido.
      Gracias por el descubrimiento.
      Saludos.

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