viernes, 17 de noviembre de 2017

Salto - "Far from the echoes" (2017)


Estaba advertido, lo habían comentado todos y cada uno de los cronistas musiqueros que habían escrutado, antes que un servidor, el último trabajo de Salto. Es por eso, que cuando hace una semana, tras el concierto que nos trajo a la banda a Bilbao para su presentación, y empecé a introducirme en sus surcos, no me pilló por sorpresa la inicial - aunque fugaz- barrera que se interponía entre el cancionero y el escuchante.
Y es que este "Far from the echoes" no es "Salto" (2015); quiero decir, que la inmediatez en cuanto a la aceptación de las coplas de aquél excelente debut -puro pop sixty y powerpop de esencia Big Star- desaparece en esta segunda intentona.
El motivo no es otro que una mayor apuesta sónica que pretende, y consigue, enriquecer unas melodías, retorcer el envoltorio que decora la lírica voz de Germán, y aportar gramos de psicodelia 'made in 1968' a un disco, que en esencia sigue perteneciendo al pop y al powerpop.
Conseguido el éxito artístico, queda por demostrar la resistencia ante la impaciencia, del personal; digamos que las primeras escuchas sirven para adaptarse a un universo que no es todo lo confortable que se esperaba, a tenor del primer capítulo de la carrera de Salto. Pero tampoco hay que desesperarse, en la segunda escucha empieza a verse la luz (de cambiantes y ruidosos colores), y se empieza a aceptar la atmósfera sónica de "Far from the echoes" de forma natural.
Para conseguir este especial recubrimiento, Salto ha contado con una banda de enjundia, y con la adhesión de sitares, campana, cellos, violines, trompetas y trombones.
Justo es por tanto, resaltar la producción de Rams y Martí Perarnau.


En cuanto al tracklist, una vez dejamos arrastrarnos por el oleaje colorista y 'extraño' del sonido, nos vamos tropezando con temas de deliciosa melodía, ricos en su aparente simplicidad: "Everything", un triste canto al final de una historia, con piano, acústicas y coros; que de repente marca el camino a seguir para el resto del elepé.
Como si de un final feliz tras la hecatombe se tratase, "Home again" acarrea sol y luz, calor y esperanza, un tema que es difícil que no encandile. En cambio es imposible no recordar a Big Star cuando se recorre "Her man".
Los sitares y una mezcla de esencias orientales y africanas dan carta de naturaleza a la lisérgica: "Moving".
Los Fab Four del 67/68 se nos muestran en una reencarnación patria, que desde Madrid desparrama reflejos catadriópticos con la sensacional: "It`s all abaut you".
La cara B del vinilo da comienzo con "Such a waste of time", una preciosa balada, más accesible y 'ortodoxa', a la que sigue la maravillosa: "You were always waiting", una melancólica y nostálgica pieza en tono folk. "Mary", tal vez mi corte favorito, por su alegría prudente (que creo descubrir) y sus elegantes teclas.
Continúan las baladas, que dominan esta cara B del vinilo, con: "Hopefully", para la que Salto cuenta con la colaboración de Carolina de Juán (Morgan). Vuelven ecos de la Gran Estrella con la triste pero hermosa "Haters".



Y termina el paseo por este universo sonoro tan especial y delicado con "Song for Ollie", donde se aúna la esencia más densa y una base folk deliciosa; este es el tema más controvertido y ambicioso, con un pasaje instrumental que se cuece en un caldo de tintes lisérgicos.
"Far from the echoes" es el segundo disco de un proyecto musical osado y con evidente vocación de crecer, de evolucionar, pero sin perder pureza, lírica y personalidad; la que vislumbramos de modo claro en el primer disco, y que ahora se hace sabrosa y más suntuosa.

4 comentarios:

  1. Otra joyita de Germán en una carrera que apunta alto. Tiempo al tiempo Abrazos.

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    1. Desde luego todo indica que así será, seguiremos disfrutándolo.
      Abrazos.

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