viernes, 10 de noviembre de 2017

Concierto: Salto - Kutxa Beltza, (Bilbao) 09/11/2017


Llega esta crónica del concierto de Salto en Bilbao, con motivo de la presentación de "Far from the echoes", último disco de la formación, cronológicamente al revés de lo habitual, me explico:
Digamos que lo ortodoxo es acudir a un concierto en el que se presenta el disco de una banda a la que admiras, con el nuevo material un tanto asimilado; es decir: primero el disco y luego el concierto.
En esta ocasión primero he llegado al concierto y después lo haré con el disco, ya que aproveché la ocasión para comprarle el vinilo directamente a la banda.
Un pase y medio a los nuevos temas era todo mi bagaje de escuchas (y es que un servidor no se adapta al dichoso spotify).


A tenor de los resultados, es justo decir que quedó probado que el orden de los factores, al menos en la presente ocasión, no ha alterado el producto.
Salto es una formación que suena como un tiro, con una base rítmica que soporta todo el sonido de la banda con una solidez tremenda, gracias al buen hacer de Juan Utan (bajo) y Gabi Planas.
Los dos guitarristas que flanquean a Germán en escena se complementan, dentro de sus diferenciaciones, de manera intuitiva y creando una suerte de riqueza sónica muy favorable para el conjunto.
Las teclas, fundamentales, y las voces, que se expanden sin dificultad, arropan la voz lírica de Germán que se cuelga la acústica, y redondea un circulo sonoro de carácter y suntuosidad. Desde el comienzo, con temas de este segundo catálogo, hasta el final, que culmina como empezó, nos encontramos con momentos Big Star, Beatles, Beach Boys... y algún pildorazo lisérgico que nos hacía pensar en los mismísimos Dead, por la profusión e intensidad del sonido. Amén de intercalar en el set mi corte favorito de mi solista favorito del mundo mundial: el imponente "Down by the river" de Neil Young.


Por supuesto los temas del disco del gallo están más que asimilados, por culpa de los cientos de escuchas que ha sufrido el vinilo, y las recibí con alegría primero y satisfacción una vez escuchados los resultados, pero las coplas de "Far from the echoes" me sonaron familiares y no causaron turba ni confusión, a pesar de no haberlas escuchado apenas; ¡vamos! que las recibí de manera natural.
Excepcional concierto, excelente comportamiento de la sala en cuanto a acústica -cada vez me gusta más esta ubicación, prefiriéndola incluso a la sala inferior, la grande- y también del público, que disfruto y dejó disfrutar.
Ahora le toca al disco, que ya está girando, y probablemente en breve, lo pasearemos por esta bitácora.
Otra gran noche de rock and roll.

2 comentarios:

  1. A mí me gusta escuchar el disco antes, como a ti; pero, como ya he comentado en ocasiones, mi opinióm sobre los músicos no se termina de formar hasta que los veo en vivo.

    Un abrazo!

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    1. El directo es la prueba definitiva, eso sin duda. Procuro escuchar el disco antes, pero este ha sido un caso un tanto excepcional.
      Un abrazo.

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