martes, 14 de noviembre de 2017

Concierto: Chuck Prophet, Kutxa Beltza (Bilbao), 12/10/2017.

Tercera cita de un servidor con Chuck Prophet, y no se si será por la inmediatez de esta última, pero me da la sensación de que la del pasado domingo ha sido la mejor de todas.
Se presentaba el californiano en Bilbao, dentro de la gira de presentación de su último disco: "Bobby Fuller died for your sins", y había expectación, a tenor del llenazo que adornaba la sala, y el magnífico ambiente que se vivió.
Para la defensa de este, se hace acompañar de una formación clásica: The Mission Express, con guitarra, bajo, batería y teclados; que arropa perfectamente a Chuck, y se muestra engrasada y con el repertorio dominado al dedillo. Una más que solvente formación, que sonó como una apisonadora en los pasajes más rockeros, y sutil y con clase en momentos más calmos.
El profeta se mostró, como es habitual, simpático y cercano, muy bien de voz y demostrando que es un excepcional guitarrista.
A pesar de tratarse de la gira de presentación del último catálogo del artista, no suenan demasiadas coplas del mismo: el tema homónimo, que abre el set, tras una breve intro, "Bad times for rock and roll", que resultó arrolladora; la trepidante y excitante: "In the mausuleum" o la magnífica: "Jesus was a social drinker", dentro de la sección que ofrece con la acústica colgada en detrimento de su machacada telecaster blanca.
No se olvida de sus obras precedentes; así de "Night surfer" nos ofreció: "Countrified Inner-City Technological Man", "Lonely desolation" o la magnífica y contagiosa: "Wish me luck" con participación entusiasta del público junto a un esplendido y desatado Chuck Prophet.
Tampoco faltó la aportación del fantástico "Temple beautifull", del que sonaron el título homónimo -de nuevo con adición del personal a la fiesta-, y la preciosa: "Willie Mays Is Up At Bat".
También se dejaron caer algún viejo tema como: "Summertime thing" de "No other love" o "Doubter Out Of Jesus (All Over You)" del no siempre valorado "Soap and water".
Por supuesto, el final fue, como era de esperar, una fiesta rockera, con el público coreando el inminente y correoso estribillo del clásico de los Groovies, y también desde hace años del profeta: "Shake some action".
Rock and roll de alto octanaje, diversión y buen rollo, gran ambiente y todos los ingredientes necesarios para poder afirmar que la del domingo fue otra gran noche de rock and roll.

No hay comentarios:

Publicar un comentario