jueves, 26 de octubre de 2017

Chris Hillman - "Bidin' my time" (2017)


En 1976 Chris Hillman publica su primer disco en solitario, tras ocupar una secundaria pero definitiva segunda línea, en formaciones como The Flying Burrito Brothers, o The Byrds.
También aquel 1976 debutaba Tom Petty, que firmaba un disco con evidentes similitudes sónicas con el primer proyecto en el que Hilman participó, es decir, los míticos Byrds.
Y curiosamente, algo más de cuarenta años después de aquél debut, ambos músicos coinciden en un estudio para grabar el, hasta la fecha, último disco del primero (por fecha de nacimiento): Chris Hillman.
Y es que el rubio de Florida se puso tras la mesa de grabación para producir: "Bidin' my time", el nuevo disco de Chris Hilman, que destila un inevitable jugo, propio de la más subyugante y melódica forma de hacer de Petty.
Puede por tanto, servir este disco como último discurso musical que nos dejé Tom, pues su esencia y espíritu está presente, y se respira, escapando de entre los entretejidos paños sónicos que visten las doce coplas que alimentan los surcos de "Bidin' my time".


Y no digo esto por contener, a modo de colofón, una estupenda versión de "Wildflowers", tema bandera del disco de mismo título que facturó Tom Petty -sin sus habituales The Heartbreakers- en 1994, y que para muchos supuso la cumbre artística del rubiales de Florida.
Pero lo cierto, es que es el Tom Petty de "Wildflowers" el que, tal vez, mejor se adapte a los temas que tenía preparados Hillman para este disco, por lo cual todo encaja: espíritu, melodías, producción y talento. El resultado es un disco precioso, que suena a Petty, a Hillman, a country, a folk, a rock and roll y a América... a eternidad.
Se trata de un recorrido plácido y delicioso por los modus operandi de la música americana de tono acústico y sabor campestre, con gemas melódicas de diversas influencias.
¡Que me aspen! si el cover del tema de Sonny Curtis"Walk right back", no me recuerda a pasajes de "Harvest" o "Prairie wind", ambas como todos saben del Neil Young de pradera y crepúsculo.
"Surch is the world that we live in" es un country precioso, reflexivo y adornado con fiddles y equipo de cuerdas desenchufadas, y la sabia voz paisana de Chris.
El tema inicial, original de Pete Seger: "Bells of the Rhymney" es un espiritual, una porción de paz y de fe. Los temas donde más se nos viene encima el, en estos días, doloroso recuerdo de Tom, son en mi opinión: el tema homónimo, con steels gitars aullando a su alrededor: "Given all I can see", que perfectamente podría incluirse en el referido "Wildflowers", o en la segunda entrega del pasado año de Mudcrutch; "Here she comes again" y "She don't care about time" (original de mi adorado Gene Clark) , hacen recordar al Petty más Byrdiano, con lo cual funden unos temas redondos y nostálgicos.
Además, recupera en versión country y un tanto cajun, el tema de Byrds: "Old John Robertson", que firmó el propio Hillman junto a McGuinn para el excelente: "The notorius byrd brothers".
Redondean el tracklist preciosas canciones, de esencia crepuscular, con influjo acústico y hermoso pase melódico: "Diferent rivers", "When I get a little money" (Nathan G. Barrow) y "Restless".



No me quiero dejar llevar por la nostalgia, por el encanto de la grandeza de los protagonistas del elepé, ni por el dolor que ha dejado Tom Petty en el corazón de los melómanos; el disco no ofrece grandes novedades, todo lo hemos oído, pero como es eterno, sigue funcionando, y como los oficiantes son de los grandes, la delicia sonora está garantizada y no exige de novedades extras.
En el disco colaboran, además de las dos referidas leyendas, los ex Byrds: David Crosby y Roger McGuinn: además de algún Rompecorazones.
Un disco para escuchar, dejarse mecer por él, sin esforzarse en nada más que no sea reflexionar bajo su influjo, observar una foto querida, o si es posible, dejar que las pupilas se adapten a la oscuridad que deja el sol tras su huida por el horizonte.

2 comentarios:

  1. Discos como estos seguirán existiendo gracias a ese santo legado que comentas. Casi seguro que no pasara desapercibido este ultimo trabajo del Byrd ,saludos mister .

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    1. Efectivamente, por suerte, siempre tendremos discos bonitos y eternos como este.
      Gracias master.
      Abrazos.

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