miércoles, 2 de agosto de 2017

Jason Isbell and The 400 Unit - "The Nashville sound" (2017)


Vuelve Jason Isbell dos años después de "Something more than free" con "The Nasville sound". Parece que ha establecido el ex-DBT esta secuencia bienal para ofrecer nuevos temas, cosa que es de celebrar.
Vuelve también con su antigua banda: The 400 Unit, tras prescindir de ellos en sus dos anteriores trabajos.
Desde luego, están definitivamente superados los malos tiempos, que se cebaron con el bueno de Jason tras su marcha de Drive by Truckers, y a raíz de su divorcio de la bajista de la banda de entonces: Shonna Tucker.
Su actual esposa, la violinista y cantante: Amanda Shires ha sido pieza fundamental en la recuperación del artista, y no falta su concurso en el actual disco, poniendo su voz en los coros y dejando impronta de su sensibilidad con el violín.
La producción corre a cargo de otro experto en el sonido americana: Dave Cobb, con el que tripite, y que ya ha dejado muestras de su saber hacer en trabajos de artistas como Anderson East, Chris Stapleton o Sturgill Simpson.


El nuevo trabajo de Isbell es, como cabía esperar, una colección de temas de sintonía sureña, con inspiración melódica y sobriedad sónica. No faltan elementos definitorios del género: hay guitarras, steels, secciones de cuerdas, eléctricas y miradas al crepúsculo. Pero se observa un leve distanciamiento del sur más profundo, con guiños a un rock melódico al modo de The Jayhawks o Elliott Smith en determinados momentos.
Se despega también de ciertos clichés adjudicados al sur en los textos, de clara amplitud progresista, con miradas a la igualdad y rotundo rechazo a las diferencias de clase y al racismo. Este último aspecto queda más que claro en el tema: "White man's world".
El disco muestra una mayor coherencia y equilibrio que su anterior entrega, y no se observan altibajos en su tracklist. Nos encontramos temas como la crepuscular: "Last of my kind", con letanías de steels; la preciosa balada, con Amanda Shires acompañando en la segunda voz y las cuerdas titulada: "If we were vampires"; o la preciosa pieza de orfebrería: "Chaos and clothes""Something to love" es otro tema, en esta ocasión más country, ofrecido junto a Amanda Shires que también deleita por su poso melódico, igual que la nostálgica: "Tupelo".



También hay hueco para pelotazos de esencia más rockera, como "Cumberland gab" de pegadizo estribillo, o la rugiente: "Hope the high road".
No olvidamos la excelente: "Molotov", ni mucho menos: "Anxiety", tal vez mi favorita del catálogo, una pieza de tono realista en un texto totalmente demoledor.
No suele fallar Jason Isbell, y en mi modesto entender, este año no solo no falla, sino que mejora su anterior prestación. Nos regala un disco excelente, que sin apartarse de su germen natual, busca horizontes menos trillados y oxígeno sónico.

8 comentarios:

  1. Lo mejor de Isbell es que no se estanca y con cada entrega mejora la anterior. El concepto musical es el mismo pero cada vez mejor expresado en el conjunto.

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    1. Lo cierto es que mantiene una gran regularidad. me gusta más como suena con 400 Unit no obstante. Pero no falla nunca como bien dices.
      Saludos.

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  2. YO no soy la mejor persona que conozco para opinar de Isbell... YO hace muchos años que lo tengo tatuado en mi cerebro y creo que estoy, sin ninguna duda, delante del músico que mejor plasma la esencia de la musica americana (con permiso de Lucinda Williams)... Sin discos, del primero al ultimo, son todo un derroche de virtudes. Además este ultimo trabajo lo saca de dos discos en vena intimista y renunciando a su enorme banda... demostrando su continua necesidad de caminar hacia adelante, sin mirar lo hecho. Estoy delante del MAS GRANDE.

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    1. Conozco bien tu predilección por Isbell. Yo también tenía ganas de un disco un poco más agitado, como éste. Se nos estaba poniendo un poco demasiado bucólico.
      Me alegra mucho este disco, me ha gustado mucho y celebro la vuelta de su banda.
      Un abrazo.

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  3. No tengo a Isbell entre mis músicos de cabecera, de hecho no lo tengo presente más que en las (casi siempre) buenas referencias que escucho y leo por aquí y por allá. Pienso que puede ya ser buen momento para darle una oportunidad y hacerme con algo del artista. Estoy casi seguro que no me defraudará.
    Abrazos,
    JdG

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    1. Seguro que te gusta Javier. Y te diré más, este es un buen disco para empezar, mmas movido y variado que los dos anteriores, mucho más sosegados y baladistas.
      Un abrazo.

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  4. A mi me gusta muchisimo se ponga como se ponga. No se prodiga mucho con la guitarra y a mi me encanta. Estupendo seguir compartiendo en verano, hay tiempopara todo..😎

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    1. Desde luego, estamos en verano y hay horas de luz para todo. Yo también soy fan de Isbell, ya desde sus tiempos con DBT, que notaron su marcha.
      Gracias y un saludo.

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