jueves, 20 de julio de 2017

Lee Bains III & The Glory Fires - "Youth detention" (2017)


Feliz y enérgica vuelta de Lee Bains III & The Glory Fire. En este 2017 la formación de Birmingham - Alabama, retorna a la actualidad con un trabajo rabioso, cabreado, amenazante, contestatario y dispuesto a la batalla.
"Youth detention" es una proclama en clave de rock insurgente y punk diluido en sutilidad musical. Nos hablan de, y protestan por, temas punzantes y dolorosos: enseñan las vergüenzas del milenio y vuelven a situarse en localizaciones incómodas.
La decadencia de occidente en órdenes culturales y sociales, la marginación de las minorías, las miserias del racismo, la desigualdad, el veneno de la tradición (o de algunas tradiciones), la intolerancia... El llamamiento a la reacción social... obsérvese el texto del magnífico tema inicial: "Breaking it down!".


"El santuario inhaló la tranquila 

intercesión de Ibrahim 

por los desplazados, detenidos y muertos de Palestina. 
A través de los jadeos de los profesores, la súplica tomó ala 
A las vigas, 
Su eco que se asienta en nuestras cabezas pequeñas encorvadas, 
    Y arqueó sobre los bloques grises ásperos 
    A la célula que sostuvo al Dr. Rey. 
    Las puertas se abrieron 
    y la campana sonó. 
        Todos los niños, rompiéndolo. 
        Vamos, niños. Descomponerlo.

Dentro de un almacén vid-comido, 

bajo las torres de óxido-agria, 

la verdad distorsionada zumbido a través de un reventado PA, 
Hijos e hijas de los banqueros y los granjeros, 
mineros y los abogados, 
los ojos cerrados y gritando, caderas toda asway 
    En sudoración esperanza, abrazados 
    igual Carne a los huesos, 
    Que podrán levantarse y caminar 
Sin tener que salir de casa. 
    Todos los niños, rompiéndolo. 
    Vamos, niños. Descomponerlo.

Coronado con una cadena de flores silvestres 

Desplumado desde el centro del campo, 

Él se encuentra entre los pilares iluminados por el sol de los mosquitos. 
Y, envuelto en el parloteo de jake-brake de I-20, 
gira su jersey alrededor de su estrecho pecho blanco, 
y tira su cabeza peluda hacia atrás. 
Y el acalorado consejo de chicos negros riendo 
Aplaude y grita: 
"¡Dulce de algodón, dulce como el oro!" 
Roda las caderas y sonríe salvajemente, 
Como el otro equipo, desde la montaña, 
Puntos y burlas y escupir y se acerca. 
    Pero, como una visión, el anfitrión lo rodea, 
    Brazos como alas, voz como trompetas, Rasheed se inclina. 
    Él dice: "Ahora estás en el otro lado, follas 
    con él, follas con nosotros". 
        Todos los niños, rompiéndolo. 
        Vamos, niños. Descomponerlo".



Nos conducen por intrincadas veredas estos diecisiete cortes, que buscan alborotar la paz y perturbar el sueño de bienpensantes culpables de desidia, y de ambiciosos destructores de igualdades, fraternidades y libertades de todo el mundo.
En cuanto a lo musical, Lee Bains nos ofrece unos temas que no esconden sus intenciones, y donde la electricidad brama en distorsiones y riffs, el ritmo se dispara en busca de un cataclismo, y las melodías acompañan con una -en ocasiones- perfección y belleza de lineas casi fuera de lugar.
Con el nihilismo por bandera en muchos de los cortes, no le hace ascos la banda a coplas más calmas, cercanas al rock propio del sur, como en la excelente: "Whitewash".


Pero el disco se arremolina sacudido por la electricidad y la suciedad sónica de temas como: "Sweet disorder", la inminente y vertiginosa: "Good old boy", la antirracista y stoniana: "Black & white boys", la arrítmica, de viscosa linea de bajo: "Underneath the sheets of white noise". la subterránea y garitera de esencia setentera: "I can change", el rugiente tema de esencia Stooges: "The city walls",...
No desciende la carga de actitud ni de buenos temas en el final del tracklist, destacando la excitante: "Had to laugh", la desatada y espídica: "Tongues of flame!"; o temas de redondez melódica y fácil paso como: "Trying to ride", "Commencemet address for the deindustrialized dispersion" ó el tema final, de tendencia nuevamente stoniana: "Save my life".
Restan algunos momentos de paz sonora -no muchos- como: "Crooked letters" ó la acústica: "The picture of a man".


Equilibrado, sólido, comprometido, rabioso, nihilista, reivindicativo, osado, corrosivo, ruidoso, emotivo... son algunos de los adjetivos aplicables a este excelente disco de rock, punk y southern rock que hace uso de la música para poner puntos sobre ies, y dar los puñetazos en la mesa, que empiezan a faltar. Más que notable.

2 comentarios:

  1. Ya le he dado varias escuchas y es mi disco de rock combativo del año sin duda, ya lo han avisado en los anteriores, en ese maravilloso y garagero-sureño que es Dereconstructed de 2014. Saludos

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    1. Un disco imflamable, afilado como el hacha del verdugo. Desde luego que avisaban pero creo que han facturado su mejor y más completo disco.
      Un abrazo Antonio.

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