jueves, 26 de enero de 2017

Surfin' Bichos - "Hermanos Carnales" (1992)


Leía ayer sobre la vuelta de Surfin' Bichos a los escenarios. No conozco demasiados detalles sobre este retorno, pero parece que el 25 aniversario de su mítico: "Hermanos Carnales" ha sido el detonante, o la escusa, no sé.
De cualquier forma la noticia es francamente excelente. Parece que sólo el concierto que ofrecerán en el FIB esta confirmado, pero es de esperar que haya más. Estaremos atentos.
Pero la nueva es buena porque ha motivado que desempolve "Hermanos Carnales" y que vuelva a girar. Hacía años que no lo hacía, y desde luego la rotación sobre su núcleo y la profanación de la aguja sobre su piel de vinilo continua siendo una experiencia lírica, introvertida y poéticamente oscura.
Tras la marcha "técnica" de José Manuel Ponce, primo de Fernando Alfaro y la salida por problemas de salud del manager de la banda de siempre, los Surfin' se encerraron en el estudio para depositar lo mejor de ellos mismos.


Con material para grabar un disco doble que RCA imposibilitó por los sabidos motivos comerciales, finalmente los albaceteños facturaron un disco con 15 canciones. Alfaro compuso el material a raíz del visionado de "Inseparables" (1988),  film de David Cronemberg que narra la historia de dos hermanos gemelos, los hermanos a los que se refiere el título de este tercer Lp de Surfin' Bichos.
Sonido más claro y refinado, gracias en parte a la extraordinaria producción de Steve Gwynn. Alcanza el grupo una lucidez y fuerza en textos que si bien ya empezaba en precedentes trabajos, aquí alcanza cotas de gloria. Fernando sigue sumergiendo al oyente en sus coordenadas habituales: el incesto, la religión y la lectura alternativa de la Biblia, o las drogas son temas que dominan el leitmotive literario del disco.
Entre quince canciones, bien se puede suponer que algún corte no estará a la altura, no es así. Ya con la inicial "Mi hermano carnal", tremendo corte con comienzo protagonizado por una agobiante linea de bajo y una lírica de incesto, drogas y agonía, se comprende que estamos ante algo gordo.
"Viaje de redención" es una poesía musicalizada en la que se masca el engrudo religioso, filosófico y maldito, un tema inconmensurable.
No es de recibo dejar en el tintero "Humo azul" y su fragilidad oscura regada por un sutil teclado; la inquieta y luminosa: "Efervescente"; o "Hey, Lázaro" con unas guitarras que se retuercen y las comentadas alusiones bíblicas.
Imprescindibles cortes, que hacen de "Hermanos Carnales" uno de los discos más importantes que en castellano se grabaron en la década de los noventa, son la inquietante: "Ángel transparente", la sobrecogedora y brutal confesión de "Mis huesos son para ti".



La pegadiza "Fuerte" consiguió cierto protagonismo en los medios, incluso consiguió llegar a oídos de adolescentes empapados de radioformulismo y chicle melódico...fue algo fugaz y anecdótico.
Más de lo mismo, e igualmente bueno, en el resto del cancionero: "San José experience" vuelve con imágenes religiosas, "Abrazo en un terremoto" es una bossanova de sugerente romanticismo; nostalgia en "En otoño", esencias pop en la breve: "Ella y yo" o la extensa: "La estación de las lluvias" repleta de recuerdo, con preciosa sección de cuerdas y el silbido grabado por el ayudante de Gwynn: Matt Kemp.
Estaremos atentos a esa vuelta a los escenarios de los de Albacete. De momento la buena nueva nos ha vuelto a llevar a los intestinos de ese 'ente' misterioso, melódico y subyugantee que es "Hermanos Carnales".

4 comentarios:

  1. Me alegro mucho de que vuelvan de mis paisanos, amigos personales míos, por cierto. Con Joaquín Pascual compartí grupo hace más de 30 años.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jejeje...me acordaba de ti cuando escribía la reseña. Siempre me han gustado mucho, un grupazo. No sabía de tu amistad con ellos.
      Ya me contarás.
      Abrazos.

      Eliminar
  2. Maravilloso. Un disco que me marcó muchísimo en su época.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si hace 25 años fue un disco diferente y rompedor. Me ocurrió igual.
      Abrazos.

      Eliminar