lunes, 9 de enero de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Tempestad sobre Washington"


Con los primeros días de enero llegan los propósitos para el año entrante. Yo suelo proponerme a mi mismo alguno, aunque intento que sean iniciativas realistas. Nada de dejar cosas que sé que no voy a dejar ni de iniciar otras que estoy seguro de que tampoco.
Una que si me gustaría conseguir y además me interesa es la de poner cierta distancia con la política y la opinión al respecto. Siempre he mantenido una actividad política activa, tanto en cuanto a opinión como a pie de calle. He defendido posturas y luchado por lo que he creído justo.
Desde estudiante he formado parte de asambleas, plataformas y grupos ideológicos. He soñado con poner mi granito de arena en mejorar las cosas, en preparar un horizonte limpio y libre para nuestros descendientes.
Hoy en día tengo que decir que he fracasado. Estrepitosamente. España, no tengo porqué hablar de otros sitios y repetir la retahíla de que en todas partes ocurre lo mismo (no es cierto), en este país la suerte está echada desde el siglo de oro, y creo que va siendo hora de que un servidor se baje del burro y se concentre en otros horizontes.


Los políticos patrios siguen en sus trece. Política aritmética, sumas y mas sumas de votos. Aritmética que provoca actuaciones, acusaciones, enfrentamientos, mentiras, promociones periodistas infames...Todo con tal de conseguir que en la urna la aritmética sea afín a sus siglas, a sus puestos, a sus influencias, a sus sillones, a sus comisiones (legales ó no), a sus privilegios.
Incluso dentro de sus propias formaciones éstos individuos (no voy a soltar lo de individuas) no dudan en aniquilarse entre si, dejando a un lado ideologías, prioridades sociales, programas, promesas, personas...Congresos sin candidatos, con ganadores elegidos a dedo. Golpes de estado internos para garantizar privilegios, posiciones personales y de grupo preferentes, viejas costumbres que ni cambian ni van a cambiar (seguirán los aforados por décadas, por poner un ejemplo), vieja política, vieja izquierda mansa y pija que ya sólo tiene un discurso que apuñala por la espalda a las siglas que lo enmascara desde hace décadas. Sólo defendida su veracidad por medios de comunicación teledirigidos que hacen propaganda más que periodismo, promueven opinión más que dan información. Malos tiempos para el periodismo honesto y libre.
Jovencitos que llegaron al escaño desde la acampada y el puño en alto y que ahora se distribuyen en grupos locales, regionales y finalmente nacionales buscando un cetro de mando. Una esperanza para el pueblo que ve horrorizado como ha estallado en cuestión de meses, los pocos que han pasado en los que el ujier les da los buenos días al llegar al congreso. De pueblo ya no se habla, ni de necesidades, ni de justicia, ni de futuro...¿Y de lo mío que???.  Se habla de personas, de enfrentamientos, de bandos haciendo aritmética interna de cara a un congreso en el que finalmente llegarán ambos contendientes desgastados, sin credibilidad, solo con un sueño roto entre las manos, conservaran ambas cuadrillas los pocos añicos que hayan podido salvar. El resto quedó en el campo de batalla, pudriéndose al sol junto a las esperanzas de muchos, pasto de las aves carroñeras.
De los de naranja ni hablo, creo que han sido un espejismo diseñado por los arquitectos de la realidad colectiva programada.


A día de hoy me da la sensación de que la suerte esta echada, todo es mentira. No creo que nadie pague por los casos de corrupción ni política, ni judicialmente (salvo cuatro gilipollas elegidos como cabeza de turco), nadie se va a preocupar de que esto no vuelva a ocurrir, siguen sin poner obstáculos en el camino de constructores desaprensivos (siguen haciendo campos de fútbol), banca, monarquía y aristocracia, élites, multinacionales...Seguirán manteniendo a la sociedad narcotizada con fútbol y motos, Belenes Esteban y Paquirrines, dificultando el interés de los jóvenes por la cultura y la educación más allá de las aulas, la autodidacta y realmente libre. Torpedeandolos con basura pseudocultural de todo tipo, que amanse las furias juveniles con cantantes fabricantes de gorgoritos y series de mal gusto rellenas de tics "graciosos" para repetir hasta la saciedad durante los fines de semana. Con liviandades "trending topic". Provocando hilaridad y simpatía colectiva en el ladrón, en el pícaro...como en el siglo de oro. Otro día hablamos de nosotros, de una sociedad pusilánime y superficial, apalancada y mediocre.
Así que como pretendo (no prometo nada) que esta sea mi última reclama de carácter político o ideológico o filosófico ó como quieran llamarla, me decanto por una película que relata de forma cruel y directa, sin artificios las luchas personales por el poder, y en ocasiones (igual más peligrosas aún), por la razón.
Decoramos el blog con una POM de Otto Preminger titulada: "Tempestad sobre Washington".
¡Feliz semana!!!

5 comentarios:

  1. Maravilloso texto y maravillosa película, Addi. Qué grande fue Otto Preminger, cuántas películas sobresalientes tiene en su haber, qué manera tan soberbia de poner en escena los guiones que nutrían sus imágenes. Yo seguiré luchando con mi pluma, mi boca y mis hechos por un mundo justo y contra el capitalismo. Y de España sí que no digo nada, llevo años odiándola y no me apetece hacer mala sangre.

    Abrazos.

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    1. Yo sólo digo: "Del dicho al hecho...". Pero estoy quemado.
      La película buenísima, una pasada que relata una realidad asquerosa sin concesiones.
      Ánimo!!!
      Un abrazo.

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    2. Joder, es que la práctica arruina la teoría tantas veces…

      Abrazo.

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  2. Tienes mas razón que un santo, magnifico texto. Estamos idiotizados con tantas cosas....

    Salud socio

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    1. Una sociedad sin interés por la cultura es dificil que llegue al status colectivo de librepensadora, y claro, los listos aprovechan cuando el personal mira hacia otro lado.
      Abrazos

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