miércoles, 11 de enero de 2017

And libros by Addison de Witt...- "Quiero pasar la noche conmigo" - May T

Un reproche frecuente que me hago es la falta de espacio que dedico en esta bitácora a la literatura. Y sinceramente, no lo entiendo. Si exceptuamos los discos, creo que no existe artilugio en este mundo que me guste más que los libros.
Siempre he sido un lector de fondo. Quiero decir que desde crío he sentido prioridad por las novelas, sin importarme en absoluto el número de páginas.
En cambio los relatos cortos o los comics, no conseguían llamar mi atención de jovenzuelo (a excepción de Capitán Trueno y Jabato). Tal vez por temor o complejo ante el vértigo narrativo que intuía.
Entendía la lectura como un ejercicio de amplios desarrollos, ampulosas descripciones y minuciosas disecciones psicológicas de los personajes, lo cual no parece empastar demasiado con la idiosincrasia del relato corto.
Esta tendencia mantenida durante años cambia cuando a raíz del premio Novel concedido en 2013 a la canadiense Alice Munro, de la que hoy me considero devoto fan, decido probar su literatura de relatos gracias a una suculenta oferta que de alguna de sus obras ofreció mi librería bilbaína favorita. Me hice con cuatro ejemplares y sucumbí  a un tiempo a la Munro, y a los relatos.
Por eso cuando en la red tropecé con un libro escrito por uno de esos contactos con los que de manera espontánea parece que simpatizas, a pesar de tratarse de alguien a quien no conoces realmente de nada, no dude en adquirirlo.

El libro es: "Quiero pasar la noche conmigo" (Círculo Rojo Editorial). Precioso título elegido por la escritora May T, apelativo bajo el que se esconde Mayte Tortosa, la debutante autora de este recopilatorio de relatos cortos que he devorado casi de una sentada.
Cada relato esta íntimamente ligado a una forma de sentir, de expresar latidos y emociones. ¿Y cómo se llega a la transmisión de sentimientos por medio de las letras?. Esa es la pregunta que nos hacemos todos los que hemos sentido el aleteo de los párpados en momentos de intriga o suspense intenso e impreso. Los que hemos aplastado los dientes contra el labio cuando la tensión o el dolor se amontonan en hileras de palabras que se deslizan como patinadores intrépidos sobre el papel. Los que no somos capaces de oficiar esa magia. Los que sólo lo intentamos.
May T lo consigue, y a tenor de lo leído y vivido, sin aparente esfuerzo y mediante la utilización de las palabras adecuadas, y al tiempo más efectivas extraídas de la baraja del lenguaje castellano.
Por sus relatos: originales, exóticos, cotidianos, románticos, dramáticos, tristes, amargos, intrigantes, vetustos, musicales...Además de los sentimientos que cada cual sienta desligarse de su ser para empastar con lo escrito, desfilan personajes de todo tipo. Mayte se recubre con la piel de hombres y mujeres. Jóvenes y guapos. Mayores y solitarios. De aquí y de allá. Los rodea de otros seres que complementan en sólo unas lineas un momento, resumen en ocasiones de unos minutos, unas horas, unos días o unos años transcurridos. ¿Cómo es posible tamaña hazaña con tan pocas palabras?...Menos es más.
Alusiones a estrellas musicales desaparecidas (me consta la patología melómana de Mayte), escenarios del más allá de aquí y de acullá. Las emociones se desparraman en lugares tan dispares como un apartamento despiezado por la soledad y el abandono,  una isla ¿idílica?, en las dependencias del averno, en una librería donde la esperanza es buscada y no encontrada, o confundida, ó incluso en la delirante madrugada de Alcalá de Henares durante el siglo de oro.
Literatura que no resbala, que se filtra. Historias que burbujean y dejan rastro cálido y cosquilleante a su paso. Sentimientos, que en ocasiones cercanos, parecen coronar a los personajes con un aura mágica, sólo visible y entendible por medio de la lectura. Y diversión. Porque leer "Quiero pasar la noche conmigo" es divertido, pero íntimo, que uno puede divertirse mucho consigo mismo. Y es que parece que esta escrito de manera que cada cual pueda hacer lectura subjetiva de cada relato sin que pierda verdad, pureza.
Cuando el arte no tiene pretensión de impresionar sino de contar algo vivo, aunque esa vida sea sencilla y paisana, la obra resultante es grande e inmortal, y para todos. Porque compartir es la auténtica prerrogativa del arte.
No se permitan dejar de pasar una noche con ustedes mismos.
Enlace de la editorial Círculo Rojo donde poder conocer más y adquirir "Quiero pasar la noche conmigo" (Pinchar).

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada