domingo, 27 de noviembre de 2016

Thee Oh Sees - "A Weird Exits" (2016)


Esta semana que hoy termina me he visto sorprendido por un nuevo trabajo de la banda de San Francisco Thee Oh Sees titulado: "An Odd Entrances". Es increíble la voracidad creativa y de publicaciones del grupo que capitanea John Dwyer, pues con éste disco recién publicado son ya 14 los álbumes que bajo esta nomenclatura llevan presentados en apenas una década.
Pero hoy no me trae aquí este nuevo catálogo sino el anterior, editado hace tan solo tres meses y aún caliente, ardiendo diría yo, dedicamos unas letras a: "A Weird Exits".
Es conveniente destacar que a esta promiscuidad artística le acompaña la calidad, y que el nivel en todos y cada uno de los discos del grupo se mantiene en torno al notable alto, sin perder personalidad ni fuerza su apuesta.
Algo si es novedoso en "A Weird Exits", la utilización de dos baterías, ya habíamos visto en vivo al grupo actuar con una dupla en los parches, pero ahora lo llevan al estudio de manera estable, así el habitual éxtasis rítmico se ve acentuado y llevado a excitantes límites por parte de Ryan Moutinho y Dan Rincón acompañados del cavernoso bajo de Tim Hellman.


Para dar carnaza al sonido cumplimentan la formación con la artillería en voz, guitarras, sintetizadores y demás instrumentos imaginables de John Dwyer y Brigid Dawson también a la voz y las teclas.
El disco insiste en esa suerte de psych-garage-punk que incide en melodías y ruidos de anarquía sónica, fuzz demoledores y efectos tóxicos e incisivos, con guitarras furiosas y voces de ultratumba como en la excelente y punkarra: "Gelatinous cube", que además no esconde una cierta sensualidad aportada por Brigid, un temazo que marca la escucha en mi opinión.


Ácida y de retumbrante linea de bajo, con guitarras furibundas y ritmo machacón el tracklist comienza con "Dead man's gun".
Puede acusarse al trabajo de no aportar nada nuevo a la trayectoria del grupo, pero la intensidad está ahí, la oscuridad densa y la luz cegadora se combinan y la atmósfera oscila entre lo sedante y lo opresivo, por lo que no da la sensación de que Dwyer haya encendido el piloto automático, todo lo contrario, sigue despachando temas con intención y sin levantar el pie.
Así ocurre con la frenética "Ticklish warrior".


El instrumental: "Jammed entrance" se desliza electrónicamente sobre una linea de bajo sinuosa, y los efectos chisporrotean entre una red de percusiones, le sigue la radiante actividad de "Plastic plant" cantada por Brigid Dawson y con dosis lisérgicas mezcladas con guitarras casi glam, otro excitante momento.
"Unwap the friend Pt.2" es otro tema instrumental de metafísica sonoridad, y la despedida se acerca con la robótica atmósfera de "Crawl out from the fall out" de casi ocho minutos de cósmica esencia y la excelente: "The Axis" de decadente influjo sónico que combina la belleza con el misticismo, otra favorita personal.
Celebramos el concubinato en el que parece vivir John Dwyer con las musas, seguro que son más de una, gracias a la vida en pecado nos deja discos como éste, que si bien no son de masivo seguimiento, si que son de reconocido prestigio musical y personal iniciativa, ahora con este aún burbujeando en el cerebro nos acercaremos al reciente: "An Odd Entrances".

4 comentarios:

  1. Si no me falla la memoria, asunto del que últimamente tengo serias dudas, no había escuchado esto nunca antes.
    En principio me ha resultado un poco... ruidoso, jeje. Probaré a pasarme por aquí un poco más tarde.

    Un abrazo!

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    1. Con todos los respetos amigo, creo que estos no son para tí, creo que te conozco y como que no
      Pero nunca se sabe.
      Un abrazo.

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  2. Me ha parecido ya desde hace unos meses uno de los grandes discos del año

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    1. Me ha sorprendido es escelente si, como casi siempre en esta gente.
      Saludos.

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