martes, 12 de julio de 2016

The Del Lords - "Frontier Days" (1984)


Tras una semana como la pasada, de resaca festivalera valsera, días de recuerdos y melancolías, y un fin de semana de esos que te hacen creerte un tipo guapo y con suerte, confieso que lo que me apetecía era un poco de música para mover osamentas y disfrutar del rock and roll de toda la vida, el que no tiene prejuicios ni busca una vuelta de tuerca al género en pos de una etiqueta propia y paradigmática, es decir, que me apetecía gozar de mi música favorita tal y como la entienden los corazones de todos los rockeros del mundo cuando cerramos la puerta del cuarto y sabemos que nadie nos ve, como la entendíamos de teenagers.
Así que me he enchufado un disco que aunque lo he debido escuchar varios millones de veces, hacía mucho que no pinchaba, nada más y nada menos que el debut de los norteamericanos The Del Lords, el mítico "Frontier Days".
El grupo del guitarrista de Dictators Scott Kempner se dedica a ejecutar canciones de rock and roll pionero, de esencia pub, con elementos garajeros y un suave pero apreciable tono country.
Por lo dicho es evidente que nos encontramos ante una propuesta divertida, energética y un tanto juerguista que no puede fallar, salvo en aquellos dotados de corazones cargados de horchata o en el peor de los casos silicona.


Con producción de Lou Whitney y la propia banda, estos cuatro tipos despachan una decena de canciones en las que no se aprecia asomo de paja, y si sobredosis de melodías, actitud y sonido que engancha y hace amar el rock and roll aún más durante su escucha y desparrame consiguiente.
Si me permiten empezaré por el cuarto corte; "Double Life", por fresca, porque su estribillo es una proclama a la juventud, a la frenética, a la de pasillo de instituto en busca de tu chica de la clase del fondo, la de huida furtiva con ella, con las mochilas al hombro en busca del sol primaveral del parque, en busca de aquellos besos que son los mejores, mi tema del disco.



Pero en este catálogo nos encontramos la magnífica versión del tema de Alfred Reed"How can a poor an stand such times and live" que abre el Lp.
Y pelotazos como "Get tough" de encendida acción guitarrera y tono gamberro, la enraizada y de pegada rockabilly "I play de drums" imposible no disfrutarla, como muy difícil es aburrirse con la adictiva "Burnin' in the flame of love" con ecos surfs.
El country se deja querer por el rock e incluso el pop en "Pledge of love", y "Shame on you" es un encendido rock juvenil.
"Mercenay" es otro tema de épica cincuentera, y las acústicas aparecen en el medio tiempo "Feel like going home" con el que culmina el disco. No olvidamos el rock arisco y rocoso: "Livin' in love".
Es interesante el ejercicio de retrotraer el esqueleto y los biorritmos a los tiempos en los que la vida no tenía coordenadas espaciotemporales y todo empezaba ahora y parecía que no acabaría nunca, os recomiendo el experimento, recordar: The Del Lords y su "Frontier Days".



6 comentarios:

  1. Recuerdos de mi epoca estudiantil donde el nra estuvo muy presente con rem del fuegos o del lords por ejemplo. Grupo este de soberbia trahectoria con lastima por no haber sido tan constantes. Gran recuperacion con uno de sus discos q tb menos pongo sin saber decir porque

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    1. Es un disco genial cuando se tiene una cierta edad, yo lo conocí unos años después del instituto, una pena.
      Saludos.

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  2. Esas guitarras fueron las últimas que sonaron auténticas en esa década. Un imprescindible y de obligada recuperación. Saludos

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    1. Los ochenta es recordada por otros sonidos, pero en aquella década también se hizor rock and roll como atestigua este discazo.
      Saludos.

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  3. Solo tengo su segundo "Johnny Comes Marching Home" y confieso que fue uno de mis favoritos durante la eclosión del NRA. Me encantó, y lo sigue haciendo, su chulería neoyorquina, su apuesta musical a pie de calle, contando historias entendibles para todo aquel que quisiera acercarse a su propuesta. El típico grupo del que merece mucho la pena completar su discografía. Intentaré ponerme a ello.
    Abrazos,
    JdG

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    1. El segundo es más duro y malote, este es más inofensivo, más de Hight School, los dos son excelentes sin duda, son pocos discos y suelen verse bien de precio.
      Un abrazo.

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