miércoles, 3 de febrero de 2016

Laura Cantrell - "Not the Tremblin' Kind" (2000) - Artistas de los que nunca había hablado.


Uno de los momentos mágicos del pasado año fue el presenciar dos veces en tres días en directo a la dama Laura Cantrell, la primera indescriptible, en Bilbao, en la Sala BBK, la segunda en el Huercasa Country Festival, en Riaza, (pinchar).
Sugiero a los que como yo son ateos, hagan de esta condición bandera o no, imiten mis incipientes dudas ante tal posicionamiento, pues desconozco la veracidad definitiva de las escrituras, pero tras contemplar a la señorita Cantrell sobre un escenario, y sobre todo escucharla, debo decir que se cumplen las sospechas que ya me asaltaban cada vez que pinchaba alguno de sus discos y certifico que al menos los ángeles existen, o por lo menos un ángel, Laura Cantrell.
Pero como ya dimos testamento de aquella cita y dejamos para quien quiera recordarlo el correspondiente enlace más arriba, me concentraré en alguno de sus discos, pues como reza la sección, Laura Cantrell es una artista de la que nunca había hablado (discográficamente se entiende), y eso no podía ser.


Laura estudió derecho en New York, allí llego desde su Nasville natal (que raro), trabajó como DJ primero en la emisora de la universidad y después en la WFMU donde presentó con gran éxito el programa sobre country: The Radio Thrift Shop, desde allí se lanzó como cantante y en el año 2000 grabó su primer disco, el que hoy he decidido traer aquí, el maravilloso: "Not the Tremblin' Kind".
Este debut de Laura Cantrell se caracteriza por la belleza que destilan todos, absolutamente todos los cortes que conforman el cancionero, combinando temas de composición propia con otros escritos por algunos de los grandes orfebres del género de la actualidad, eso si, antes de que les llegase la gloria y el reconocimiento, hablamos de músicos como George Usher que escribe la maravillosa copla que da título al trabajo, Dan Prater que firma la saltarina y sonriente pieza "Do you thinking of me", tema verbenero que eleva espíritus y provoca alivios en el alma, o el miembro de Volebeats: Robet McCreedy que pone al servicio de la dama una POM como "Two Seconds" para que el ángel del country haga de ella algo indescriptible en cuanto a belleza, sensibilidad y emoción.



La Cantrell no se queda atrás y nos deja de su puño y letra algún momento que compite en belleza y precisión orfebre con cualquiera de los suspiros ya comentados, temas como las enraizadas y silvestres: "Queen of the coast" y "Churches off the interstate" son buena prueba de lo que digo.
Pero independientemente de quien construya las melodías, Laura Cantrell las hace obras propias, con su voz de inigualable color, hermosa, femenina y sensible pero en absoluto ñoña o amanerada, el lírico discurrir de su fraseo, elegante, entregado a la pasión que despiertan textos y corcheas, aristocrático pero nada envarado, y su encanto, su simpatía y cercanía que consigue transmitir por medio de su canto, cualidades poco habituales en un artista, o al menos poco habitual que se concentren todas en un mismo corazón, en el de Laura, y en su garganta por supuesto, se dan cita todas estas bondades.
Y como no hay tema menor en todo el tracklist, y no deseo aburrir a nadie, recomiendo la escucha del disco entero tantas veces como lo aconseje el espíritu de cada cual, yo no se en cuantas ocasiones me he visto arrastrado a la escucha de este cancionero para bien de mi alma, pero creo que aún son pocas.
Eso si, no me resisto a despedir esta crónica sin dejaros con la crepuscular y tremendamente bella, dolida y melancólica tonada escrita por Amy Allison y titulada: "The whiskey makes you sweeter", (nunca olvidaré este momento en Riaza, cuando el mundo se detuvo).



2 comentarios:

  1. Suerte del directo si la cantrel es maravillosa en toda su obra este disco es una gozada en su integridad para mi lo mejor de ella y uno de los trabajo capitales de lo q se llamaba americana. Gran recuerdo

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    1. A mi este disco me parece un clásico instantáneo, convertido desde su nacimiento en un imprescindible del género, y la Cantrell es tan maravillosa que no enamorarse de ella es jodido, porque además dejo constancia en el pueblo de simpatía, cercanía y amabilidad.
      Un saludo.

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