jueves, 21 de enero de 2016

The Ravines - "Everythig's Fine" (2015)


El comienzo del año se me esta haciendo cuesta arriba, no ha empezado el 2016 como me hubiera gustado, no es que haya nada grave que me angustie, pero si es cierto que siento una suerte de zozobra que no me deja estar todo lo tranquilo que venía estando desde hace unos meses.
Noticias y novedades que no termino de asumir y que me esta costando asimilar crean en mi una especie de incertidumbre, desgana y mal humor que no es el estado deseable, probablemente haya mucho de cosas mías y finalmente todo se irá poniendo en su sitio y volverá la normalidad, pero de momento me esta afectando.
También tiene efecto este estado a la hora de escuchar música, osea casi todo el día, a pesar de tener no pocos discos en lista de espera, he decidido tirar por cosas con un relativo menor peso específico, no me he querido acercar a oscuridades ni densidades sónicas, tampoco a escenarios sonoros demasiado nostálgicos o melancólicos (con lo que me gustan), he pasado de blueses de fuerte carga emotiva o soules de fina y elegante sensibilidad lírica...nada de eso que tanto me gusta en estado normal me apetece estos días.


Así que he decidido tirar por el pop de toda la vida, el de calidad, el que se dio a llamar pop-rock, el que practican The Ravines, la formación que lidera Chris Corney, ex-componente de Quireboys.
Pero que nadie piense que la procedencia de Corney marca el carácter o sonido de The Ravines, lo cierto es que lo que practican estos chicos poco tiene que ver con el rock de pub canalla y hedonista, de fuerte contenido high energy de los de Spike, esto es pop, de guitarras rasgadas y frescas, de armonías vocales y estribillos pegadizos, de baterías y bajos tintinenates y luz, mucha luz y pocas tinieblas.
Evidentemente estas características son las que más bien pueden hacer a mi actual estado de pesadumbre, así que no me lo pensé dos veces y lo pinché, debo dar las gracias a Bernardo de Andrés Herrero que me facilitase el disco.
Nada más empezar el disco se abren claros en la penumbra, guitarras y melodías que brillan como soles y que soplan bienvenidas metafísicas, con cierto deje ochentero en voces y muy buen rollo...muchos dirán que el álbum mantiene un tono menor, no lo se, tal vez, pero me esta sentado de maravilla ese tono menor.
Todo comienza con el tema que coincide en título con el Lp, un pelotazo pop de enervante ritmo y juventud en la actividad vocal, armonías y coros que se desenvuelven en estribillos perfectos y que formarán parte de la idiosincrasia del disco nos saludan en este primer corte.
Más de lo mismo pero en medio tiempo y con una aura romántica, coros excelente y guitarras abiertas, un estribillo tonal pegadizo...todo pop, todo en la excelente "Blue eyes".
Riffs y vientos en un powerpop de libro, tema de esencia ochentera y positividad titulado "Tambareen".



Teclas que nos llevan a los años del pop de The Cars, repiqueteo de guitarras y ritmo vivo, un tema urgente y bailable que activa corazones: "Daydream", y que encuentra lírica continuación en "Dead letters" que no pierde la cara al pop de esencia brit, de aquellos años de la new wave, bonito medio tiempo.
"Indigo" es un tema lento que juega con las guitarras, en esta ocasión más relajadas y atmosféricas, estribillo fácilmente ubicable nuevamente, y con "Working class girl" vuelven los espacios abiertos en el apartado sónico y melódico, estribillo y coros nuevamente pegadizos.
Vuelven teclas de décadas pasadas y ritmos bailables, dulzor sónico y voz juvenil de nuevo, pop de cierto tono retro (como en todo el cancionero) en "Right man wrong time".
"It's only love" es un tema adictivo y urgente, de esencia teenager y estribillo tópico pero que funciona, se baila y se sonríe, y final con la apuesta mas folk y acústica de la entrega, una bonita y sedosa balada titulada "Queen bee" y que cierra con una nota nostálgica el disco.



The Ravines renuncian a cualquier asomo pretencioso en su música, extienden sobre el tapete sus cartas, usadas y en cierto modo ya vistas, pero sin marcar, sin trampas.
A muchos tal vez no guste esta apuesta, a algunos es posible que empalague o deje con hambre, a mi me esta haciendo pasármelo bien y comprender que la música muchas veces tiene su esencia y valor en la sencillez y las cosas engañosamente fáciles, me esta gustando mucho "Everything's fine" de los británicos The Ravines, presiento que pronto se difumiran los nubarrones (a golpe de riff).

2 comentarios:

  1. gran disco , gran trabajo, muy divertido . Nada nuevo pero lo que hacen suena excelente.de lo mejor de la cosecha pasada y si a falta de algo nuevo bueno pues mejor lo pasado

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    1. Este lo he conocido en 2016, aún no me he metido con nada de este año, tiempo habrá.
      Este me esta gustando mucho.
      Saludos.

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