sábado, 30 de enero de 2016

El Muro de John Lennon en Praga, pensando en John estos días extraños...


En el mes de octubre me di una vuelta por Praga, hacía años que tenía deseos de conocer la ciudad checa, tantas veces había oído hablar de la belleza de sus calles, de lo bohemio de su ambiente artístico - no en vano es la capital de la región de Bohemia -, de la vida intensa y abierta de la música en cada uno de sus rincones, de la vetusta y geométrica sobriedad de su barrio judío, de la pasión fría pero intensa de sus construcciones religiosas, capitaneadas por la catedral de San Vito, de las huellas que dejaron en sus calles Kafka, Smenata, Janaceck, Jean Neruda...o incluso Mozart ...muchos eran los atenuantes que hacían difícil que mi visita a la ciudad de las 100 torres se saldase con un fracaso o decepción, no fue así, volví con la pena en el corazón, esa pena que siempre siento cada vez que pongo tierra de por medio con la belleza, la de verdad, la que esta y permanece esculpida en el suelo y que se funde en las retinas como un negativo fotográfico sobre el papel, normalmente va acompañada de un ambiente que empasta con lo visual, creando entre el respirar y el observar (admirar) un conjunto coherente que proporciona paz y una suerte de felicidad fugaz y, probablemente, destinada únicamente al viajero.
Eso mismo me ocurrió tras abandonar Sevilla, Salamanca, Chester o Frías..."Lo bueno si breve, dos veces bueno" nunca he sabido a que tonto a las tres se le ocurrió esta mamarrachada.



Pero volviendo a Praga, allí también encontré un rincón, que si bien no es de lo más imprescindible de la ciudad, si que es cita obligada para los musiqueros impenitentes como un servidor, y para las personas que creen en el hombre claro, El muro de John Lennon.
Ubicado en el maravilloso y muy bohemio barrio de Mala Strana, de casas bajas y acompañadas por el imparable paseo húmedo e inspirador del rió Moldava, el muro esta como escondido de la corriente de siglos que hace de la capital un museo en si misma, y parece brindar al visitante interesado un juego de escondite, pues al menos en mi caso, me costó dar con él, parece hallarse escondido, como haciéndose el remolón ante viajeros indeseables...es que hay que ver como era John!!!
Desconocía yo que en el centro de Europa, John era venerado por los pacifistas de un modo especial, cuando murió en 1980 en las circunstancias conocidas por todos, alguien dibujo un grafiti con el rostro del artista en un muro propiedad de Los Caballeros de la Cruz de Malta, que siguen siendo los propietarios del muro que da entrada a un inmueble de estos mismos señores.
En una época en la que el comunismo (el de entonces, el falso y malo, el que se contagió por la codicia) imperante en Checoslovaquia, ni siquiera permitía la divulgación de las canciones de Lennon, consideradas subversivas, evidentemente las autoridades borraron aquel rostro que hoy es símbolo de paz para muchos.
Tras un primer borrado del retrato las pintadas reaparecieron, y ya no solo rostros, también frases, muchas de ellas desafiantes al régimen podrido que dictaba en el país. Cada borrado era continuado con una creciente oleada de pintadas en las que el genio de Liverpool era el protagonista, espoleando a la gente a visitar y dibujar, escribir o cantar alguna de las inmortales coplas de John...con los años se ha convertido en lugar de peregrinación.
Yo no podía faltar y allí me planté, ante el muro, ante John, durante unos minutos observé las pintadas, no escribí nada, John y la historia lo han dicho ya todo, pero escuché a un tipo con una guitarra cantando canciones de los Beatles, no de John al principio curiosamente: "Here comes the sun", "Lovely Rita"...finalmente tocó "Ticket to ride"...


Me gustó aquella visita, fue bonito y agradable ver a la gente feliz, recordando a John, fotografiándose y tarareando sus canciones, era como visitar su casa, como ocurrió el día antes cuando visité la casa de Kafka en el callejón del oro, aunque él nunca estuvo allí, aunque esto empezó a vivir cuando él se fue.
Estos días asistimos a un espectáculo humano horripilante, degradante y despiadado, a la podredumbre del hombre, a la negación de los instintos de bondad, paz y amor que John Lennon trató de inculcar a los hombres y mujeres del mundo...¿sabéis que creo?, que los que le escuchamos, los que le seguimos escuchando somos los justos, los que no partíamos como destinatarios de sus intentos desesperados por humanizar...creo amigo John que solo te escuchamos los puros, creo que solo los que no necesitábamos de tus proclamas fuimos los que te seguimos en ellas, los que ya partíamos con los sentimientos sanos y poco onerosos del amor y la paz, la igualdad y la belleza como estandartes de nuestro pasear por el mundo.
Estos días en los que la televisión nos pasa, como una película, las maldades y vergüenzas de los hombres, haciendo negocio y especulación de ello, estos días he vuelto a pensar en ti, reflexionaba mi amigo Johnny Jota el otro día en facebook en torno a que pensarías de todo esto, creo que se lo que sentirías...que me llamen loco pero creo que lo escuché en el corazón aquella húmeda mañana de octubre en tu muro, mientras un desconocido cantaba "Ticket to ride", mientras algunos turistas hacían la visita recomendada por las guías y otros, bastantes, sonreíamos con las pupilas en tu presencia, ante tu rostro en aquel muro...se que hoy, como nos ocurre a tantos, te hastiarías de esta chusma de gentuza que sacude el país y el planeta, pero no nos cansaremos te lo aseguro, seguirá peregrinando gente hasta el muro de Mala Strana a escuchar tus palabras..."Give Peace a Chance".





13 comentarios:

  1. curioso sitio, en Praga no te puedes quedar en el puente San Carlos, está claro. Eso sí, nada comparable al auditorio John Lennon de Getafe, el del festival sonisphere...¡todo un descampado a la memoria del Beatle!

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    1. En Praga hay mil sitios, el muro tiene una significación especial para cierto tipo de público, los musiqueros es normal que nos acerquemos.
      No conozco el auditorio, pero hay mil lugares emblematicos a la memoria de john.
      Saludos.

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  2. Siempre son gratas tus palabras esperanzadas, Addi, pero sin la acción política adecuada se quedan en eso, esperanzas. No olvidemos que Lennon era un artista, nada más, aunque comprendo que la población utilizara su imagen y sus palabras para luchar.

    Un abrazo.

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    1. Pero es que al final el personal actua alimentado por estímulos, y vengan de donde vengan, pero la esperanza tiene que ser regada por algo, la imagen de Lennon llega a más que otras.
      Si hay esperanzas en la gente hay esperanza, sino chungo amigo mio.
      De todas formas el lugar mola.
      Un abrazo.

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  3. Alguien dijo que Lennon fue una especie de juglar mágico en vida, y un adalid de la paz después de morir.
    Debería haber un rincón como ese en cada lugar del planeta.
    Entrañable post, amigo. Felicidades.
    Un abrazo!

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    1. No conocía esa descripción, es bonita y en cierto modo real. La verdad es que tiene un buen número de rincones en el mundo, por algo será.
      Un abrazo.

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  4. Solo entiendo en parte la idealización que se hace de Lennon, lógicamente como muchos, mi admiración se centra en el músico, creo que es la única realidad que podemos conocer de el, al margen de ello tenía sus propios demonios como todo mortal.
    Muxus.

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    1. Si más que nada es lo que despierta en la gente, yo siempre he creido en sus palabras porque era John Lennon, no tenía nada que ganar metiendose en lios.
      A nivel humano tenía demonios y muchos sin duda.
      Muxus.

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  5. hermoso... soy fan de Lennon así que me da una ilsuión enorme que haya este tipo de lugares... te envidio de todo corazón por haber visitado Praga (que lugarrrrr) y por ver este muro...

    si algún día lo logro desde este sur profundo, te lo haré saber... salu2!

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    1. Praga es una ciudad hermosa, muy hermosa y bohemia, francamente el muro es una especie de extra a tanta historia de piedra y leyenda.
      Nunca se sabe, yo tengo ganas de pasar por ahí abajo algún día, no hay pocos lugares que me apetecen visitar.
      Saludos.

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  6. Me encantaría visitar ese muro. Gran abrazo, mysuperfriend.

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    1. Toda la ciudad es mágica, y desde luego este muro un sitio muy especial, sobre todo para tipos como nosotros.
      Además yo siempre he creido en John, y no solo como músico.
      Un abrazo.

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