sábado, 14 de noviembre de 2015

The Godfathers - "Birth, School, Work, Death" (1988)


El segundo disco de un grupo puede resultar el lógico devenir de los acontecimientos artísticos de una banda, o bien la respuesta a lo que desde un punto de vista comercial, el entorno del grupo entiende que quiere escuchar el público teniendo el cuenta el resultado de la primera entrega.
Es por todo ello muy habitual que este segundo álbum indique ante qué y quién nos encontramos, desde el punto de vista artístico y en cuanto a actitud y personalidad...no siempre los segundos discos son satisfactorios, y por regla general cuando falla una de estas premisas suele fallar la otra.
El segundo Lp de los padrinos sale victorioso en ambos apartados, no solo es un trabajo de evolución y pulimento del mensaje y actitud de su vibrante debut, sino que deja clara la personalidad y motivaciones de un grupo de chicos que confeccionaban un disco que presentaba un contenido antagónico a lo que el mercado británico reclamaba en aquellos años ochenta que empezaban a mirar a los noventa,


Es este segundo comentario lo que propició que "Birth, School, Work, Death" pasase bastante desapercibido en su día.
Este catalogo pule superficies sónicas y dibuja con trazo más fino perfiles melódicos, añade detalles que modernizan el sonido y redondean el conjunto, pero no pierden lo esencial, en esta segunda entrega continúan las actitudes nihilistas y el tono seco y desafiante que emana de muchas canciones.
Siguen las guitarras rugiendo, las bases rítmicas latiendo frenéticas y la voz proyectándose gruesa y húmeda...todo un reclamo punk-rockero dentro de una espiral de oscuridad y opacidad que contrastaba con las luces y colores que mandaban en el establishment musical del momento.


Pero si bien el gran público ignoró el trabajo de los Coyne y su demoledora compañía, embelesados por el veneno catódico y el encantamiento radioformulero, los más apegados al lado salvaje disfrutaron in situ de un álbum que casi treinta años después sigue provocando andanadas de pasión y actitud entre los que lo pinchamos ávidamente, especialmente cuando el cerebro pide un desagüe por el que vaciar los restos del naufragio habidos tras la batalla contra la incomprensión y la frustración,,,o como hoy, contra el terror gratuito y sin sentido.
Todo en el disco tiene vida, una vida que no se circunscribe a una fachada concreta y que sí apuesta por la libertad de expresión vital y creativa, así lo demuestra la incisiva melodía pop con incursiones de teclas del pegadizo corte que finiquita el álbum: "Love is dead", de funesto título.
Pero antes de este final feliz, se nos han venido encima cortes de demoledores estribillos como: "Cause I said so", "Obsession" o "Tell me why" de connotaciones psicodélicas.
Geniales medios tiempos como la Velvetiana: "It's so hard" o la Bowieana "Just like you".
Se asoman al rock pionero cincuentero en "S,T,B," y al sonido industrial más ácido en "The Stranger boy".
Oscura y sugerente es "When am I coming down", rockera e hiperactiva; "Birth, school, work, death" y bailable e hipnótica: "If I only jad time".





Prueba superada por The Godfathers en su segunda entrega, un álbum estratosférico que consolidó su propuesta que crece con respecto a su precedente artefacto, y que lo hace gracias a un conjunto de excelentes composiciones, una actitud firme y sincera, una banda de cohesión y fe y una producción magistral a cargo de Vic Maile.

8 comentarios:

  1. Otra vez has acertado de pleno con uno de los discos que más me marcaron en la juventud. La producción de Vic Maile fue excelente, uno de los discos de punk-rock más brillante dle la historia, se dice pronto. Abrazo.

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    1. Es que los cuatro primeros Lps de esta gente son nitroglicerina, el trabajo de Vic Maile fue impresionante, una lastima su desaparición, de todas formas es mi favorito de los padrinos, un disco mítico Johnny.
      Un abrazo.

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  2. ¡Ostras! ¡Qué recuerdos me trae este disco! Hace muchísimos años que no lo escucho, pero es sin duda todo un señor discazo de los 80's. Pura dinamita con unos temas para cantar a pleno pulmón. Recuedo que pasaban a menudo sus video-clips en los programas de aquellos años...¡qué tiempos!

    Saludos.

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    1. Si recuerdo lo de los vídeos, yo he recordado los discos de The Godfathers ultimamente ante la inminencia de su concierto y siguen funcionando a las mil maravillas.
      Un saludo.

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  3. Si me tuviera que hacer con un disco de la banda sin duda me haría con éste. Recuerdo que lo compró mi hermano pequeño cuando se publicó y me gustó mucho. Le seguí la pista del momento durante cierto tiempo y poco más. Dados mis antecedentes tan pobres con la banda aun pienso que este "BSWD" fue de lo mejor que se publicó en las postrimerías de los 80.
    Abrazos,
    JdG

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    1. Uno de los mejores discos de aquella época claro que si, también es mi favorito del grupo y sigue sonando a gloria.
      Un abrazo Javier.

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  4. Leches! Qué bien suenan! No despertaron mi curiosidad los tenía en el cajón desastre.
    Da gusto pasearse por sitios como este.
    Felicitaciones, tomo nota.
    Saludos

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    1. Querido Nostromo, un conocedor de los ochenta como tu no puede dejar pasar a este gran grupo, seguro que te gustan en cuanto los conozcas un poco más, sus tres primeros discos son incontestables.
      Un saludo.

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