viernes, 13 de noviembre de 2015

Chuck Prophet - "Balinese Dancer" (1993)


No me pregunten porque, no les podré contestar, no tengo respuesta...pero el caso es que hoy me ha dado por pinchar un disco que hacía tiempo (mucho), que no pinchaba, le guardaba un grato recuerdo, le tenía por un muy buen disco - como casi todo lo que ha firmado el autor del mismo -, pero no lo hacía girar hace años.
Tal vez los portentosos últimos lanzamientos de Chuck Prophet, autor al que nos estamos refiriendo, haya dejado en un segundo lugar alguno de sus primeros trabajos tras la finalización de su etapa con Green on Red, pero lo cierto es que hacía demasiado que no recordaba discos pretéritos del californiano, el pinchar, escuchar y admirar hoy su segunda entrega en solitario me ha hecho lamentar el tiempo perdido, pues este "Balinese Dancer" que fue publicado en el lejano 1993 es un álbum francamente excepcional.
Lo es en primer lugar por la perfección melódica de todos y cada uno de los temas compuestos por Prophet, por lo depurado, que no encorsetado, del sonido conseguido para cada composición, y por la perfecta adaptación estilística a la personalidad de cada corte; todo esto se consigue gracias a una excelente producción a cargo de Jim Scott y el propio Chuck Prophet.
El firmante del catálogo además se luce como instrumentista, poniendo voz a diversos instrumentos como la guitarra, el dobro, el bajo, el melotrón o  la steel guitar, además de cantar claro. Por si esto fuera poco pasean sus artes por los surcos de este "Balinese Dancer": Al Kooper al hammond, David Kemper a la batería, su actual esposa Stephanie Finch a la acordeón y el wurlitzer además de poner su voz a algunos temas, o Roly Salley al bajo y a la voz en la preciosa: "110 in the shade" que componen juntos.


Un cancionero caracterizado por la orfebrería en cuanto a construcciones melódicas, de aire nostálgico y en el que al rock intrínseco en Chuck le acompañan bellos entornos sónicos folks y countries que le dan al disco un ambiente crepuscular y lírico que empasta de forma sensacional con cada tema.
Dan el pistoletazo de salida las cristalinas guitarras que abren "Baton Rouge" que pronto se convierte en un folk de rica y enraizada orquestación rural, "Savannah" es un bailable corte de golosa melodía y toques de hammond y guitarras que acercan el corte al funky.
Riqueza instrumental de gran voluptuosidad en la extraordinaria: "Balinese Dancer" con un toque pantanoso, muy Nueva Orleans.


Las acústicas se enredan con eléctricas y acogen el seco color vocal elegido por un Prophet que se hace acompañar de Stephanie en el estribillo de la preciosa y oscura balada: "Star crossed Misbegotten love", con mucho Dylan en sus costuras.
"One last dance" es más Prophet de pura cepa, y "Who am I foolin" es otro giro al folk acústico declamado con una voz limpia con la adición de violines y acordeones, en similares tesituras estilísticas pero con aires más fronterizos debido al uso de steels y guitarras forajidas se mueve "Heart breaks like the dawn".


Esencias rockeras, con acordeones y aún así de cierto tono Stoniano en la estupenda: "Angel"; y fin de recorrido con la maravillosa balada rica en teclas, guitarras, y porciones repartidas de blues, soul y country, con la voz de Stephanie sumándose a la despedida en la preciosa: "Somewhere down the road".
Una suerte de impulso el que me ha empujado a revisitar este segundo disco en solitario del gran Chuck Prophet, que tenía en una nebulosa en mi memoria y que sospecho va a pasar a ocupar un lugar prioritario en mis predilecciones en lo que al profeta se refiere.

2 comentarios:

  1. para mi su mejor lp y eso que los tiene buenos la verdad: me gusta desde la portada hasta las letras

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    1. Desde luego pasa a englosar su top-3 en mi lista, hacia mucho que no lo pinchaba y me ha sorprendido para bien, excelente y como dices con buenas letras y portada.
      Saludos.

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