miércoles, 18 de noviembre de 2015

091 - "Doce Canciones Sin Piedad" (1989) - Discos en la lengua de Cervantes

Era una de las noticias que muchos esperábamos, la vuelta de los Cero, empezaron hace unos meses los rumores, comentarios que indicaban que podía ser, que no era imposible que los Cero pisasen tablas de nuevo en 2016, y finalmente lo confirmó la propia banda, y lo hizo en mi casa, en Bilbao.
Ahora solo es cuestión de esperar que se confirmen fechas, y desde luego este 2016 será año 091, porque así debe ser, porque ellos y nosotros nos lo merecemos.


Tiempo de recuperar por enésima vez sus álbumes, días para volver a hablar de ellos, volver a cantarlos y vibrar con sus canciones, repasar los surcos porque seguro que algún detalle se nos había pasado en los cientos de escuchas previas...es lo que ocurre con los grandes discos.
Y los Cero tienen grandes discos, todos, incluso los tres primeros - no siempre valorados como deben - me parecen soberbios, incluido ese en ocasiones vapuleado: "Debajo de las Piedras" (1988) al que muchos tildan de blando y fallido en cuanto a producción y que a mi me gusta por la perfección melódica y porque suena a un pop fresco que hace de fino envoltorio de unos textos excelentes (como siempre).


Pero hoy me he decantado por hablar aquí del cuarto, del extraordinario: "Doce Canciones Sin Piedad" que la banda grabase y publicase en 1989, cuando la década miraba como se apagaban las luces fosforescentes de la movida con la llegada de las nuevas generaciones, mucho menos afines a los colores chillones y los peinados de peluquería, y que tenían como referente a formaciones como los granadinos, que siempre tuvieron el rock y la esencia de las guitarras, bajos y baterías como soporte de melodías geométricas y textos trabajados y sutiles.
Todo ello alcanza con este disco la madurez que desde los primeros pasos del grupo buscaba José Ignacio Lapido, melodías redondas, sonido cohesionado gracias a una banda en un estado de forma impecable - todavía con el bajo Antonio Arias en sus filas, antes de iniciar su aventura con Lagartija Nick - y la voz excelente de José Antonio García que canta como nunca, y unos textos poéticos y de carácter derrotista que emanan una lírica filosofía como solo el maestro sabe transmitir con palabras guardadas entre sonidos eléctricos.


Andreas Prittwitz acierta de pleno con la producción, y si a esto se suma un tracklist impoluto, el resultado solo podía ser el que fue...el que es...un disco extraordinario y de referencia dentro del rock hispano de aquella década y de todas las demás.
Con José Ignacio Lapido como letrista de todos los cortes y compositor principal de casi todos, Antonio Alonso corre con la construcción melódica de: "En tus ojos",bonito tema de carácter pop y glorioso estribillo, "Al borde del abismo" es un bonito corte acústico de texto fatalista y aire folk con destacado uso del piano, y la rabiosa y sórdida "Carne cruda", que cierra de forma brillante el disco.



El resto del cancionero fabricado por Lapido se desarrolla sin mácula, desde el comienzo con el juguetón bamboleo melódico de la magnífica: "Cartas en la manga" absoluto botón de muestra de lo que es una canción del poeta eléctrico.
"Confusión" cabalga sobre una base rítmica contundente y unas guitarras afiladas, y no se queda atrás: "El deseo y el fuego" de melodía más dulce, "En el laberinto" es un corte de sublime estribillo, guitarras sugerentes y letra de tono filosófico con alusiones bíblicas, y se detecta cierta esencia pop/mod en la cadenciosa: "Nada es real".



A la voluptuosidad sónica de guitarras con uñas largas de "El trago más amargo" hay que sumar la acústica y melancólica ingravidez de "Nadie encuentra lo que busca", y la única luz de esperanza de la no menos excelente: "Esta noche".
No me olvido de "Qué fue del siglo XX", el tema más popular de la banda y auténtica obra magna sobre el paso del tiempo, la perdida de trascendencia de la historia en el día a día y ejemplo de nostalgia dentro de un entorno rockero/punk, un tema histórico y grandioso.



No tengo mucho más que decir sobre este plástico, una de las colecciones de canciones más definitiva del rock español (no la única firmada por los Cero)...Ahora solo queda esperar a que la carretera les traiga por escenarios a los que nos podamos asomar y vivir y llorar las míticas canciones de 091, como las doce desesperadas que recopilaron en este magnífico disco.

8 comentarios:

  1. Discarro esencial, aunque mis favoritos sean los discos noventeros, pero aquí está En tus ojos que es uno de mis temas preferidos. Gran despedida de Antonio Arias de la formación, sin duda.

    Abrazos.

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    1. Desde este hasta el final esta lo mejor de su discografía, sus directos son impagables también.
      Abrazos.

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  2. Enorme discografía, en cuanto a calidad. Creo que la obra más completa fue su último disco de estudio "Todo lo que vendrá..." . Aunque yo me sigo quedando con su primer disco, crudo y marciano, así como con sus primeros singles. El "Más de cien lobos" tiene unos temas que pueden hasta con su pésima producción. El resto, todo igualmente imprescindible, y si podeis haceros con los directos en Montilla y Camas, mejor.

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    1. Desde luego es una de las grandes discografías del rock patrio, me apunto ese directo de Montilla, si que tengo el de Camas. Gracias.
      Un saludo.

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  3. sin duda el disco imprescindible de la discografioa de 091 y uno de los 20 mejores del pop rock en español de todos los tiempos

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    1. A mi de los cero me gustan hasta los andares, pero con este alcanzan la grandeza.
      Saludos.

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  4. Con este disco comenzaron a crecer brutalmente los Cero. Qué recuerdos y qué ganas de volverlos a ver en directo. Abrazo.

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    1. Si aquí los motores se ponen a tope, lo que resta es tremendo, nunca los ví en vivo, asi que no pasa día sin que consulte los conciertos esperando ver Bilbao. Bueno tengo claro que les veré en 2016...por fin.
      Un abrazo fuerte.

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