viernes, 11 de septiembre de 2015

The Delta Saints - "Bones" (2015)


Hay discos que se acomodan en tus orejas desde la primera toma de contacto con su contenido, sus melodías, su sonido y sus textos no oponen ninguna resistencia y todo fluye de manera sencilla y rápida.
Unas veces, estos trabajos tras el estallido inicial pierden fuelle, otras veces por el contrario no dejan de brillar y deleitar al oyente, son álbumes inmediatos y afilados, todos tenemos unos cuantos en la sesera.
Otros en cambio se hacen de rogar, las canciones no fluyen, parece que se arrastran y salen a borbotones en lugar de a chorro libre, son necesarios varios pases para conseguir algo con ellos.
En estos casos suelen ocurrir dos cosas, una es que tras un número indefinido de escuchas terminas tirando la toalla ante lo que amenaza con convertirse en una perdida de tiempo irreparable; la otra es que poco a poco el contenido del disco empiece a tomar forma, las piezas diseminadas y sin orden aparente, empiezan a encajar, y el puzzle va cogiendo forma y tomando sentido, hasta que termina formando un mosaico de hermosa contemplación que puede seguir creciendo indefinidamente, no será el primer álbum  que hoy ocupa plaza destacada en mis preferencias que empezó con este lento y abrupto comienzo.


El segundo disco de la banda de Nashville: The Delta Saints titulado: "Bones", (cuarto contando dos EPs anteriores) es de los de esta segunda especie, claro que aún es pronto para saber hasta donde llegará su crecimiento y a que nivel de excelencia terminará escalando, pero de momento el perseverar ha tenido su recompensa -no siempre es así-  de lo cual me alegro, pues su anterior Lp: "Death Letter Jubilee" fue uno de mis trabajos favoritos del año 2013.
Aquel debut en larga duración lo han estado defendiendo bajo los focos durante muchos meses, llevando su sudoroso y pantanoso sonido por escenarios de medio mundo y consiguiendo convencer a todos de su poder y raza también en estas lides.
Era el momento de su segunda acometida en estudio, y llegó durante este verano, el disco hacía suponer otra ración de rock sureño aderezado con blues del delta (como no), riffs que miran al hard-rock y suspiros country y folk administrados cuidadosamente.


Y eso es lo que nos encontramos entre estos surcos, pero también hay algo más, algo que servidor no esperaba, una capa extra de barniz, un deje funk y un toque psicodélico que me pilló de sorpresa y que dota al sonido de una exuberancia que no puso fácil la asimilación del trabajo para mis oídos, confiados en encontrar algo más ortodoxo.
En los textos se vislumbra que la mayor parte de las canciones han sido escritas en la carretera, y en el título elegido, la vocación enraizada y de linaje de la propuesta sónica.
El núcleo del sonido que busca el disco se encuentra en mi opinión en "Dust", tema de agoreras guitarras y ambiente pantanoso que parece nadar en arenas movedizas, percusión siniestra y canto reptante que suena desesperado y que atrae sobe sí toda la pasión sureña y del delta de la formación.


En el tema de lanzamiento del disco: "Heavy hammer" se advierte ese ritmo funk en tambores y bajos que junto con la ácida guitarra crean un soporte sobre el que se eleva un rock de sensaciones southern con sorprendentes detalles en teclas honky-tonk.
Pero el disco se abre antes, con "Sometimes I worry" que ya marca diferencias en cuanto a pretensiones sónicas mas complejas que en el precedente de 2013, pretensiones que se reafirman en "Bones", tema con un cierto aire africano en percusiones y teclas que sorprende por su estructura sonora.
"Zydeco" es otro corte poco ortodoxo, con un piano de carácter jazzistico y unos coros de tenue efecto, el toque psicodélico se extiende en arreglos produccionales.
En cambio "Butte La Rose" es un southern rock con toda la actitud calenturienta propia del género aunque le instigan pinceladas lisergicas, una de mis favoritas sin duda.



La cita con el folk y los tempos líricos de las atardecidas llega con "My Love", y con la rotunda: "Into the morning" nos asaltan con el rock más stoniano, cuando los de Mick se dejan llevar por el funk.
"Solf spoken" da el ingrediente soul a la mezcla que vira pronto con percusiones que recuerdan al continente negro de nuevo y ataques distorsionados, teclas y estribillos extremos para un tema que tarda en clavar su bandera.
Y termina este osado trabajo con la chispeante actividad folk de un tema extraño en instrumentación y liturgia continental llamado: "Berlin".
El nuevo disco de The Delta Saints no apuesta por lo seguro, arriesga y se muestra celoso de su propia idiosincrasia sónica, no se entrega a la primera y se hace el estrecho, pero consigue convencer, hasta donde llegará lo dirá el tiempo, de momento se ha hecho un hueco entre los discos southern que más me están convenciendo en el presente curso.

8 comentarios:

  1. Yo lo acogí con ciertas reticencias...Me acojonan los giros en las carreras musicales de los grupos que me gustan. ES puro egoismo, pero tengo una vena conservadora para los sonidos de los grupos y miedos para los cambios. Me imagino que fruto de la perdida de Radiohead o U2, etc etc. A veces de ese giro no se vuelve. Pero han pasado unos dias desde su estreno y el disco va ganando puntos en mi cerebro. Ya lo he procesado y me gusta esa salsa psicodelica que le han añadido a su blues. Lo reposaré y espero que la aventura acabe aqui, no vaya a ser que lo siguente sean los loops...Un abrazo

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    1. Hombre espero que no se les vaya la olla, este disco es denso y no lo pone facil pero finalmente sale la luz y tiene momentos muy interesantes, creo que en directo puede dar mucho juego.
      Un abrazo.

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  2. Me ha sorprendido bastante y todavia no se si para bien o para mal. Le estoy dando oportunidad por lo que es buena cosa ya que no suelo dar muchas vualtas a las cosas

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    1. Es que el disco descoloca y no tienes claro que hacer, si dejarlo o seguir, yo seguí y fue una buena noticia.
      Saludos.

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  3. El anterior me gusto bastante...Por lo que he oido con estos videos que has colgado..la cosa pinta bien tambien
    un saludo

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    1. El disco insiste en lo mismo que el anterior pero ampliando el sonido, es más denso y menos luminoso, pero si te gustó el "Dead Letter Jubilee" seguro que este también te terminará entrando.
      Saludos.

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  4. Pues a mí lo de los giros me pone, no como ese viraje al punk pop de Backyard Babies, je,je pero sí como ese riesgo que toman muchas bandas para no estancarse en un fórmula y sentirse libres para crear, te puede salir bien o mal pero, al menos con Delta Saints creo que lo necesitaban tras esos dos E.P's y el "death letter jubilee" con un sonido e intenciones similares.

    Voy a ser paciente porque creo que me va a gustar.

    Descriptiva reseña, como siempre haces visualizar muy bien al lector lo que se va a encontrar.

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    1. A mi me pasa como a ti, me ponen los cambios, es un riesgo y a veces la banda se pega un tortazo de miedo pero...
      Gracias por tus palabras, es un disco que necesita tiempo y paciencia y eso no siempre se tiene la verdad.
      Un abrazo.

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