lunes, 28 de septiembre de 2015

Neil Young - "Tonight's the Night" (1975)


Hacía mucho tiempo que no pinchaba "Tonight's the Night", hace tiempo que decidí que ya no era mi disco favorito de Neil, que ya no me podía permitir ese dispendio y que era más inteligente virar hacia obras más amables y menos angustiosas...hace tiempo que prefiero "Harvest" y sus aromas a campo, "Zuma" y su glorioso despertar a la luz, "Everybody knows this is nowhere" y su apabullante actitud rockera y juvenil, "After the gold rush" y su genialidad impoluta de académico nihilismo, "Rust never sleeps" y ese punk que marcará el camino a los adolescentes inconformistas de Seattle que lo absorverian cutáneamente en el crepúsculo de los setenta, "Harvest Moon", "Raged Glory", "Silver and Gold", "Prairie Wind", "Come's a time"...cualquiera menos "Tonight's the night".
¿Dejó de atraerme su demencia?, ¿O lo que me asustaban eran los susurros agoreros y amenazantes que se filtran por la pegajosa tela de araña que es esa oscuridad opresiva y pesada que inunda cada nota y palabra del disco?, o tal vez esos susurros no existen y solo yo los oía, igual los susurros estaban dentro de mi, y en el fondo necesitaba de ruido para no entender lo que decían, mimetizadas esas palabras por las guitarras desquiciadas de un casi imberbe Nils Lofgren y la irascible voz cargada de tequila de Neil Young, los fantasmagóricos ritmos del dúo Molina/Talbot y la carga de angustia, muerte, sangre y rendición que aguantan unos temas salidos de un dolor narcotizado por el sufrimiento ante la perdida de juveniles amigos, Whitten al que aún escuchamos en la toma en vivo de "Come on baby, let's go downtown"Berry su amigo y road manager al que se hace referencia directa en la inmortal "Tonight's the night" que no es sino la rendición a la oscuridad de la noche escogida para que el destino decida.





El caso es que este disco nacido de la agonía ante la imposibilidad de evitar lo inevitable, ante la cobardía de asumir lo insobornable del destino, esta obra maestra nacida de la derrota de la juventud triunfadora que no sabe ni puede vivir ubicada en la consciencia de la cordura, este disco es una fenomenal guarida para que la pereza de vivir, la desgana de resistir, el pánico a reaccionar se sumerjan en un trance de autodestrucción y decadencia que haga de la necesidad de ponerse el buzo de vivir algo pueril y que puede esperar a mañana, a otro mañana oscuro y domesticado por el miedo.
Así lo expresan casi todos los relatos tóxicos y enfermizos del álbum, en ellos cobije mis miedos y mi falta de fuerza, mi soberbia ante el crudo valor que exige la sumisión a la verdad y la aceptación de los errores, de los dolores y daños colaterales, todo aquello que acabó hace tiempo y que de modo simbólico cerré con llave cuando precinté con celo el plástico que encierra este vinilo y lo enterré en la balda para no volver a ver la luz hasta hoy.
Tenía que volver a pincharlo, tenía que volver a girar y esta vez escuchar y no amontonar en el cerebro sonidos distorsionadores de conciencias, volver a las canciones como me entregue a ellas cuando lo conocí hace lustros, antes de la oscuridad.
Y ha sido un deleite volver a escuchar estos temas con los oídos limpios de miedo y el corazón fuerte de ganas de seguir adelante, reconocer el dolor del artista que creó en pleno estado de sumisión ante la vida, una colección de alaridos de auxilio absolutamente gloriosos.
Obras sublimes con la presencia de la droga que lleva irremediablemente a la muerte en: "World on a string", la soledad como específico curativo se muestra en distintos escenarios en: "Speaking out" o en la sublime: "Albuquerque"...


Temas con el baboso dulzor de la sangre reptando a borbotones, buscando coagulación, implorando salidas en los lugares equivocados..."Mellow my mind", "Lookout Joe", o la dolorida y corrosiva con sabor a rendición vestida de blues de: "Tired eyes".
La tristeza se acumula en la acústica que conduce la dolorosa "New mama" y en el piano de la llorada "Borrowed tune"...
Incluso hay un lugar para el country, para una suerte de luz en el final del tunel, una luz tenue, como la que sale de una bombilla sucia y pegajosa, pero algo es algo: "Roll another number (for the road)".




Un auténtico ejercicio de resistencia ante el presente y de confrontación con el futuro el que sin duda practicó en su día el tío Neil, una prueba de fe y disposición ante el mundo el que pensaba que me plantearía la escucha de este disco...me equivocaba, hoy solo es un disco de Neil Young, un disco muy especial por las circunstancias que todos sabemos y porque es una obra maestra total y absoluta, pero para mi, un disco más, una POM más de Neil Young que ha vuelto a sonar en mi casa, y eso es genial, ya puedo volver a apagar la luz.

12 comentarios:

  1. En cuanto a Young.....lo tengo muy desperdigado . He oido algunos discos,,,pero todo muy salteado en el tiempo. Este no lo he oido..Y deberia...pues a todo kiski le gusta.
    Un saludo

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    1. De los setenta me parece todo sobresaliente, algun disco es obra maestra, este es una de ellas. Intentalo.
      Saludos.

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  2. Mi disco favorito de Neil. no es facil no tiene hits es oscuro y lugubre pero sigue siendo mi favorito

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    1. Ha sido mi favorito de siempre, pero últimamente me he decantado más por otros, considerando este una obra maestra total claro,y uno de mis favoritos.
      Un saludo.

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  3. No sé lo que deparará el paso del tiempo pero yo sigo teniéndolo/sintiéndolo como mi favorito...
    http://longblacklimousine.blogspot.com.es/2011/03/mis-10-de.html

    Abrazos.

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    1. En tu lista no falta uno jajaja, cualquiera de ellos es una POM.
      Un abrazo.

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  4. Mi favorito junto a After The Gold Rush. Este es todo angustia y dolor. Cuando lo escuché por primera vez y percibí cómo se le entrecortaba la voz a Neil me quedé petrificado...

    ¡Abrazos!

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    1. El disco tiene momentos sobrecojedores, mucha angustia y desesperanza, es muy atmosférico.
      Un abrazo.

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  5. No me considero un experto en Neil Young así que no me atrevo a entrar en disquisiciones sobre su mejor disco. Sí que es cierto que éste es un disco oscuro, tétrico...

    Un gran texto, brother.
    Un abrazo!

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    1. Yo no creo en eso de el mejor, pero si creo que este es especial, tiene algo que no se repite en ningun otro disco de neil.
      Gracias Evánder.
      Un abrazo.

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  6. Neil Young en su vena más melancólica y depresiva. Crudo, oscuro y dolor a raudales eman todas sus canciones. Sin duda una de sus grandes obras a la altura de "Harvest" o "Zuma".
    El genio en su máxima expresión.

    Saludos.

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    1. En que en los setenta la facturación musical de Neil es impresionante, no graba disco que baje del sobresaliente, este es de los mejores junto a los que mencionas y alguno más.
      Un saludo.

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