sábado, 10 de enero de 2015

Jack Bruce - "Silver Rails" (2014)



Confieso que tras la separación de Cream, superbanda donde las haya y que a un servidor costo Dios y ayuda entender que era precisamente nuestro protagonista, y no otro, su verdadero motor, apenas he seguido la trayectoria artística de Jack Bruce.
Su sorpresivo y triste fallecimiento del pasado 25 de octubre fue el detonante que propicio que me acercase un poco mas a su obra, con la sospecha mezclada con sonrojo, de haberme perdido una buena porción de música de alta calidad dividida en sus trece álbunes en solitario, sus numerosos registros en directo y no pocas colaboraciones.
Fue en el año 2003 cuando Bruce nos regaló su penúltimo disco de estudio: "More Jack Than God", son por tanto once los años que el escocés permaneció en silencio de novedades antes de la grabación de este "Silver Rails" que vio la luz en el pasado año, unos meses antes de su desaparición.
Y precisamente en este Lp decide alejarse del jazz, genero a la sombra del cual fueron gestados muchos de sus anteriores trabajos y que mimó con evidente amor y al que supo combinar, dándole siempre una posición protagonista en la amalgama sónica de sus creaciones.


No tardé en hacer real aquel dicho bíblico de Los últimos serán los primeros, y dí prioridad a este último álbum para empezar la retrospectiva a la carrera del mítico bajista.
La sospecha se hace cruda realidad al comprobar tras las primeras tomas de contacto con el disco, que efectivamente me había perdido una buena porción de música de alta calidad, el sonrojo se vuelve rabia por el descuido y pena por la certeza de saber perdida para siempre la posibilidad de tropezar con discos de esta tremenda enjundia firmados por tamaño artista.
Porque "Siver Rails" es un disco excepcional de principio a fin, un auténtico y delicioso crisol de estilos que encajan entre si de forma natural, y esto es así gracias a el dominio estilístico de Mr. Bruce en cualquier palo que decida atacar y a la indiscutible clase de los descomunales músicos que le acompañan, entre los que citaremos a la gran baterista Cindy Blackman, los indiscutibles guitarristas Phil Manzaneda (Roxy Music) y Robin Trower (Procol Harum) o el afamado teclista John Medeski, además de los aromas indiscutibles de la Big Blues Band que ya acompañase a Bruce en anteriores citas.
También la producción de Rob Cass es merecedora de elogio al resultar idónea, permitiendo que el conjunto, a pesar de su coherencia resulte adecuado a las características del firmante del trabajo, que es también quien compone los temas en colaboración de Pete Brow, salvo en la inicial "Candlelight", delicado medio tiempo que parece mecido por una suave y cálida brisa tropical que dulcifica el sonido y acompaña a una bella melodía y que es creada junto a Margrit Seffer, y la aspereza rítmica y seca de la sugerente y progresiva "Hidden Ctities" que cuenta con la participación en tareas compositivas del músico de jazz Hanrahan.



El resto del tracklist, hasta diez temas, se compone de baladas al piano con fuerte interacción rítmica de bajo y aires jazzisticos en la hermosa: "Reach For The Night" coronada por un evocador solo de saxo, la voz de Bruce suena quebradiza pero plena de intención, fraseo único y timbre aún consistente.
"Fields of Forever" es un tema que retrotrae al oyente a los sesenta mas mod, guitarras ásperas y piano aportando latidos junto a la base rítmica, un tema excelente.
Piano y bajo en concubinato, aire de club nocturno, caricias nocturnas en la voz del maestro que se desliza como un reptil para desenvolver la maravilla jazzisitica de "Don't Look Now" que da paso a la enérgica y bluesera: "Rusty Lady", tema con golpes psicodélicos que habla de Margaret Thatcher, personaje sobre el que no haré mas comentarios, quedémonos con el formidable solo de guitarra a cargo de Robin Trower.




Las teclas de Medeski nos vuelven a dar la bienvenida con tristes notas para que la voz en falsete, emocionante y quejicosa de Bruce se acune sobre una hamaca de acústicas mientras va entregando a sorbos cortos la deliciosa "Industrial Child".
Reclamas políticas, bajo distorsionado, sonidos bélicos de aviación y psicodelia en "Drone", inequívoca relación con Cream y única composición en solitario de Jack Bruce.
El blues de incontestable aire británico llega con la excelente "Keep it Down", orgía de hammonds y guitarras a lo Clapton, bajo en huida rítmica en compañía de la batería y tiranteces en el solo guitarrero, gran tema para lanzar la apoteosis rockera de estadio que cierra el disco y que lleva por título: "No Surrender", tema de rock que se asoma al Hard-Rock y que electrifica la despedida de este sensacional disco.




Vuelve a ocurrir, los viejos rockeros siempre parecen guardar un as en la manga, es por ello que ante la amenaza de nuevo material de cualquiera de estos legendarios músicos (cada vez menos en numero por desgracia) se despierte una expectación que en no pocas ocasiones consiguen justificar gracias a discos tan memorables como este "Silver Rails" que desgraciadamente será el último que nos regale esa leyenda que fue y es Jack Bruce.
Esta es una deuda que he empezado a saldar, pero me alegra comprobar que me queda mucho por pagar, pues es extensa la herencia que nos deja el gran bajista escocés.

6 comentarios:

  1. Es un disco que si bien deja de lado un poco la fase Jazz, sí ahonda, un poco más en el rock y pop convencional. A decir verdad, su último trabajo me gustó mucho: Bruce es un tío completo, ácido e inteligente musicalmente. Te aconsejo que escuches el proyecto que montaron Gary Moore, Ginger Baker y él. ¡Mola!

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    1. Descuida que te hare caso y contaré.
      Gracias y un abrazo.

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  2. Yo tampoco lo he seguido en soitario. Creo que ya va siendo hora de hacerle un hueco.

    Un abrazo!

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    1. Y es que no damos a todo amigo, poco a poco.
      Abrazo.

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  3. Siento discrepar, amigo, pero este disco a mi me decepcionó, cuando lo escuché, poco antes de la muerte de Bruce. Creo que ha habido momento brillantes en la trayectoria musical de Jack Bruce, y éste Silver Rails -su álbum postumo- no es uno de los más inspirados...

    Un abrazo.

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    1. Desconozco la mayoría de su discografía por lo que no me atrevo a opinar, pero este último disco si que me ha gustado y mucho.
      Feliz semana, abrazos.

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