miércoles, 10 de diciembre de 2014

Elliott Brood - "Work & Love" (2014).

Con la que está cayendo, no seré yo el que ponga en tela de juicio el infortunio que puede suponer para cualquiera el perder el trabajo, y no quiero decir nada de la desgracia que diréctamente es el carecer de él desde hace meses o como mucha gente, años, sin tener ya esperanzas de encontrar nada con lo que ganarse el sustento.


Es por ello que debo sentirme en cierto modo y por vergüenza para gobernantes y empresarios, afortunado por no protagonizar tamaña catástrofe vital en mis propias carnes y vísceras al disponer de un currelo que me facilite el avío. 
Pero la verdad es que las peculiaridades en cuanto a horarios de mi empleo junto con la casualidad han hecho que los últimos meses haya faltado a unos cuantos conciertos que me apetecían y mucho. 
The Handsome Family, The Mastersons o Graham Parker son alguno de los que más he sentido… y Elliott Brood, este trío canadiense formado por Mark Sasso, Casey Laforet y Stephen Pitkin son de lo que más se adapta a mis actuales inquietudes musicales, y además de los que mejor lo rubrican en directo…y en disco. 



Así lo demuestra su última entrega, este “Work & Love” que ahora lamento haber tardado tanto en abrir, retraso debido sin duda a la imposibilidad de verlo presentar en vivo hace algo más de un mes, y que tras la decepción, he ido dejando olvidado para mitigar dolores y frustraciones. 
Pero lo que es inevitable que llegue, llega, y la escucha de estos nueve temas era algo escrito en mi destino, y este es insobornable…y me alegra que así sea. 
La apuesta de Elliott Brood es clara, folk, polvoriento y de camino reseco por el sol y la brisa, fresco y luminoso como la pradera al alba otoñal y silvestre como la maleza que duerme en el pajar, humilde y orgulloso en su sencillez, engrandecido por su concubinato con el rock, vicio adquirido tras las escuchas que amenizaban los viajes por las infinitas carreteras del sur, escuchas de rock clásico y sin secretos. 
Con steels y cuerdas campesinas nos da la bienvenida este trabajo, repleto de guiños al country y amabilidad melódica, se trata del tema de apertura y primer sencillo: “Little Ones”, toman relevo los banjos en la racial y evidente “Nothing Left”




Mas eléctrica y rockera se presenta “Tired”, con excelentes momentos corales al llegar el pegadizo estribillo. Folk de viejo cuño para el inicio de “Taken” que se engorda en el estribillo con bocados de rock y country. 
Michael Louis Johnson se hace protagonista de “Mision Bell” entonando su trompeta de acentos chicanos, hasta que la electricidad de las seis cuerdas le roban una hegemonía que terminan compartiendo en la fenomenal secuencia instrumental final. 
Pegadiza y optimista, fresca y disfrutable con palmas, y cuerdas campestres y folkies que invitan al baile, se trata de: “Jigsaw Heart”. Rock combinando tímidas distorsiones con banjos en la elegía de caminos titulada: “Each Other’s Kids”. 



“Better Times” nos muestra a un Sasso rompiendo su voz para que se recorte sobre una orquestación densa y rica en colores que dan paso a la encargada de finiquitar el álbum, la balada dulce y acariciadora: “End of The Day”, cantada con seda en la garganta y escoltada por guitarras que susurran y coros que suspiran, bonito final. 



Un disco que no pude disfrutar en vivo y que me imagino que no defraudaría a nadie, la calidad de los temas y la clase de los intérpretes no creo que permitiesen sorpresas desagradables. Esperaremos a la siguiente, que seguro que habrá, pues el estado de forma e inspiración de este terceto parece incuestionable y esperemos también duradero.

4 comentarios:

  1. Me encanta esas pedal steel con los arreglos acústicos, había oído hablar sobre este disco pero no había escuchado nada todavía... A lo que tendré que poner remedio inmediato...

    Lo de tener el curro es, visto el estado de las cosas como tú mismo díces, una suerte para los que nos podemos levantar cada mañana a sabiendas de que podemos satisfaccer nuestras necesidades... En cuanto a lo de perderse un bolo, consuelate porque otros los perdemos por otras cuestiones aunque tengamos un horario laboral más acomodado.

    Un abrazo.

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    1. Dale a este disco esta realmente bien y las pedal son las protagonistas del disco en mi opinión claramente.
      Tienes razón en lo que dices de perderse bolos, pero da coraje tenerlos al lado de casa y no poder ir porque te han puesto un turno cabrón...
      Cosas de la vida.
      Un abrazo Aurelio.

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  2. Pues no tenía ni idea de este señor, para variar. Investigaré porque suena genial.

    Un abrazo!

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    1. Suenan genial y estan en el momento clave, merece la pena.
      Abrazos.

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