miércoles, 2 de julio de 2014

Seth Walker - "Sky Still Blue", 2014


Algunas veces ocurre, llega a tus oídos lo recomendable que es el trabajo de alguien que no tienes ni idea de quien es y por probar mas que otra cosa te haces con una copia del disco, lo pinchas, sin demasiadas espectativas con respecto a él y en tan solo unos cuantos temas te das cuenta de que estas ante uno de esos discos que llegan a tu vida para quedarse, y a lo mejor para traer otros compañeros facturados del mismo autor hasta formar una pequeña familia disquera en la estantería.
Algo de eso es lo que me ha ocurrido recientemente con este "Sky Still Blue" del norteamericano Seth Walker, ultimo de sus siete largas duración grabados hasta la fecha y tercero de su andadura en solitario.
Y no es que se trate de un neófito en la materia, pues en su país ya sabe lo que es disfrutar de cierta notoriedad crítica e incluso de aceptación popular gracias a su trabajo de 2009 "Leap Of Faith" que alcanzaría el nº 2 de las listas billboard en la categoría de blues.
Porque este guitarrista, cantante y compositor de cuarenta abriles y que desde muy niño fue mordido por el vampiro que inocula la infección musiquera en las venas de sus afortunadas víctimas, hace años que llevo sus miradas artísticas a una suerte de sonido genuino americano pero con una incidencia estilística claramente bluesera, que no elimina otros palos pero que en contadas ocasiones dejan al genero del delta en segundo plano.
Y entiendo que su concepto del blues esta basado en una gloriosa economía de medios en lo que a instrumentación se refiere, una base rítmica de susurrante latido, a base de bajos vaporosos y baterías de débil contacto físico con proliferación de escobillas, una guitarra, su guitarra, que huye de las distorsiones y estridencias propias de otros bluesmen que han pasado por aquí últimamente y que se define a si misma como heredera de la sonoridad propia de la Lucille de B.B o de las elegntes guitarras de otro King, Albert lógicamente, y solo queda para completar el puzzle una voz pastosa y algo nasal que no se eleva, que entona mas que exclama, que fluye mas que desborda; enriquecedores pero discretos detalles de coros y teclas que aportan redondez, calidez, no falta algún efluvio soulero y jazzistico a su propuesta, y ciertos arranques que meten al funky en el conjunto completando las connotaciones sónicas de su propuesta.


El resultado es un disco que transmite una visión vetusta del sonido americana, una sensación de antiguo que no desfasado invade al oyente que no tiene problemas en dejarse envolver por la ola de tradición y rural exposición musical que empapa las notas de los temas mas lentos y hermosos del disco, los mas notables en mi opinión, llegados diréctamente de los lodazales que rodean el delta, resulta irresistible a la emoción la preciosa "Grab Ahold" y la menos lastimera pero igualmente emotiva "High Wire" con un órgano como protagonista de su formación sonora y una acústica que llora en silencio. Mas soulera se muestra la ceremoniosa y de ascendente nuevaorleanesco "For a Moment There", dotada de un oscuro palpito, tribal y elaborado sonido jazzistico, no desmerece "Either Way I Lose" como tampoco lo hace la letanía gospel de dolientes y afiladas guitarras que susurran su ruego en "Jesus (Make My Bed)".
Dentro del terreno de la balada, cierra el disco el soul-pop de fluido recorrido y sutil caricia de guitarras de la estupenda "Way Too Far".



También funcionan como las calderas de los vapores que surcan el Mississippi los temas mas ortodoxos, fundidos en la tradición de la celebre desembocadura, extraordinaria es la apertura con la garitera y polvorienta: "Easy Come, Easy Go", como también lo es la oscura y explicita "Trouble (Don't Want No"), donde Walker demuestra sus artes, realmente notables en el manejo de la guitarra la cual evoca bajo sus dedos sentimientos de bella letanía blues.





Saltarinas y bailables, de sedimento alegre en su textura sonica se disfrutan: "Another Day", la tabernaria y jazzistica, dulce y seca "Tomorrow" y el cítrico aliento del funky que rememora al gran Stevie Wonder de la deshinibida "All That I'm Asking" y que a ritmo de ácidos vientos da por terminado este repaso al tracklist de este disco que desde hace unos días que no dejo de pinchar.
Me ha atrapado y la verdad es que en un año como este donde la irregularidad se entrelaza con la medianía evitando que abunden demasiados discos de total enjundia, creo que este puede sorprender a los mas bohemios de la blogosfera gracias a un sonido silvestre, húmedo y seco al tiempo, del delta y del garito desprovisto de aire acondicionado donde se suda el bourbon bajo el influjo de los sonidos propios del sur y se lloran las perdidas de amor entre el humo de los cigarros y los quejidos de los pianos, un consejo...probar con este "Sky Still Blue" del norteamericano Seth Walker, sinceramente creo que os puede gustar.

4 comentarios:

  1. No lo habia oido pero responde a mis necesidades actuales musicales. excelente

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    1. Entonces estoy seguro de que cumplirá tus expectativas. Saludos

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  2. Pues me tendré que poner al día. Ignoraba que todavía existiesen músicos que quisieran hacer blues; del género, sólo conozco lo antiguo. Ya sabes, Buddy Guy, Leadbelly, B.B King. Te recomiendo que profundices en James Cotton, Addison. Un abrazo.

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    1. Claro que hay gente interesada en hacer blues, no como los antiguos maestros del generao, pero si trasladado a los tiempos actuales, con incorporaciones estilisticas de otros palos, pero en casos como este el blues es el que domina la mayor parte de la tarta estilistica, te recomientod igualmente a artistas como Robben Ford, Michael Katon o Lincoln Durham...
      Y por supuesto le daré un repaso a James Cotton, creo que algo he escuchado alguna vez pero no lo tengo dominado, te contaré.
      Saludos y gracias por la visita.

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