jueves, 26 de junio de 2014

Rory Kelly - "Kings Never Sleep", 2014.


El Agente Cooper es un caballero que acostumbra a honrar a mi otra casa: Rock and More By Addison de Witt con sus visitas y sus siempre oportunos y valiosos comentarios, es además el chofer de esa lustrosa y glamourosa maquina de soul, rock y funky, de jazz y rhythm & blues de elegancia en el decir y lujo en el proponer que responde al evidente e irresistible nombre de: Long Black Limousine y que si no conocéis, pinchando sobre el titulo descubriréis, quedando atrapado para siempre en sus bielas.
El otro día en uno de sus comentarios me proponía la escucha del último disco de un grasiento bluesman llamado Rory Kelly, confieso que no conocía al tipo, ni siquiera de oídas y eso que me tengo por bluesero, pero como acostumbro a hacer caso de los que de esto, como de otras artes, saben, me hice con el disco y lo pinche al momento.


Y hoy viene aquí porque lo que se esconde tras el titulo "Kings Never Sleep" es una descarga decibélica y distorsionada de blues construido a base de kilowatios y amplis a punto de acabar en llamas.
Sin complejos este artista nos pone sobre la pista de su propuesta desde el primer segundo de su magnífico trabajo, con un fibroso y vigoroso riff que no deja lugar a la piedad da comienzo "Lay To Waste", blues rock con aire de ZZ-Top y toque de rock de carretera, armado con un estribillo que suda amperios y que te enciende, dejándote conectado al álbum hasta que este acaba.
En similares coordenadas se mueve el segundo bombazo del disco: "Kings Never Sleep" es mas arenosa y oscura que la anterior, su estribillo es mas crudo, mas polvoriento, pero la tormenta sonora continua castigando tímpanos con solos de febril y despiadada acidez eléctrica, temazo total.
Con "Black Widow" nos damos un pequeño respiro, canto mas susurrante y menos irritado y acústicas en un inicio calmo y cristalino, un tema bonito y apasionado.



Sones hardrockeros para el corte siguiente, "Walking Wounded" desfila ante el mundo desafiándolo armado con una robusta y musculada estructura guitarrera de distorsión convencida y tozuda, ritmo machacón y guitarras rompiendo cual rayos láser el muro sónico de descarnada disposición.
Mas sones que miran al hard rock mas que al blues en "Menace to Society", temazo granítico y típico que no tópico que castiga a golpe de riff e insistencia rítmica, estribillo puro hard rock, tema para disfrutarlo dentro de su carácter, gran solo de guitarra como en todos los temas.
Y es que se destaca como un virtuoso, sucio y poco dado a la pose este Rory Kelly, transmite mas que asombra y eso es bueno, en especial en una propuesta como la suya.
El blues del delta también tiene cabida en este discarraco, acústicas que se arrastran como serpientes motivadas sus cuerdas por el metal recubriendo el anular izquierdo y canto al borde del abismo emocional en un tema maldito y bendito titulado "Wouldn't Listen" que visita a los Stones y a Robert Johnson de una sola tacada.
Tema como fuera de onda, "Stood Your Ground", hasta que las guitarras ponen de relieve la realidad de este trabajo, poder, electricidad y falta total de miramientos produccionales, sangre en las cuerdas en este tema al que le sobran tantos argumentos sonoros como le faltan melódicos, pero funciona gracias a una actitud de grasienta visión rockera.
"Hittin' The Botton" vuelve a la carga con una especie de blues-rock con guiños al boogie desesperado de ZZ-Top dentro de los parámetros sónicos habituales, a mover el pescuezo amigos.
Tema tribal y de oscuro sentimiento, la sensacional "16 Tons" se exhibe febril y calenturienta, aguijoneada por navajazos guitarreros de efectiva lujuria sónica.



Y termina este musculado recorrido por los senderos de la anarquía hardrockbluesera mas coherente que se pueda escuchar en la actualidad con la mas embaucadora: "Hasta la Muerte", instrumental envolvente y de vaporosa base rítmica que cuenta con la guitarra entregada y poderosa, dramática y segura de un artista: Rory Kelly que ha pasado de total desconocido para quien subscribe a candidato ha hacerse con un lugar fijo en las predilecciones hardblueseras de este que tanto disfruta con los sonidos grasientos de este genero maldito, si recomendaba hace unas semanas a Lincoln Durham, no puedo hacer otra cosa que lo propio con este brillante disco de Rory Kelly.
Gracias Coop por esta sabia recomendación.
Esta entrada ha sido publicada originalmente en el blog Zeppelin Rock Sabath el pasado 25/06/2014.

4 comentarios:

  1. Gracias por esas palabras, Addi. Simplemente con saber que mi recomendación no ha caído en saco roto me haces feliz (en realidad, estaba seguro que acertaba recomendandotelo sí o sí... aunque nunca se sabe je je je). Es una propuesta honesta -"fuera de onda", como dices- de un tipo honesto (su banda anterior, Crank County Daredevils, puramente hardrockera, y 'sleazy' en la mejor acepción del término, también lo era) del que estoy seguro que haría música aunque solo actuase para 8 personas todos los días.

    Un abrazo.

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    1. Si es verdad que se le intuye de ese palo, de los que tocan por necesidad casi física, gran descubrimiento Coop, gracias.
      Abrazo.

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  2. El primer es un pelotazo de la leche. Suena bien esta gente. Buen descubrimiento.
    Un abrazo!

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    1. El caso Evánder es que se encuentra poco material de este tipo por ahi, pero el disco tiene incluso mejores temas que este, te lo aseguro.
      Un poco de caña apetece...
      Un abrazo.

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