martes, 27 de mayo de 2014

Jim Suhler - "Panther Burn", 2014. La esencia de la tradición.

Empiezo a perder la esperanza de que mis oídos vivan la experiencia, imagino que poderosa, de asombrarse con sonidos tan nuevos y aperturistas que apenas resulte creíble su realidad sonora, imagino que algo así vivieron los tímpanos de nuestros mayores cuando fueron sorprendidos por todos los sonidos novedosos y nunca antes escuchados, ni siquiera sospechados, con que les herían de muerte los pioneros...


¿Como sería para aquellos jóvenes descubrir, con ojos abiertos y oídos llorando emoción, las imposibilidades sónicas de los efectos asociados a la música psicodelica?, ¿Y aquellos primeros riffs de guitarra que penetraban en los aparatos locomotrices y los arrastraban a primitivos movimientos de caderas y cabezas culminadas en melenas?, ¿Y a las diversas fusiones entre estilos que sin ser anteriormente sospechado por puristas pretéritos y conservadores, después unos locos descubrían que habían nacido para el concubinato entre ellos?...
Todo era nuevo, el campo era un solar y había espacio de sobra para plantar y esperar a que la cosecha diera frutos, imaginación tampoco faltaba y estímulos personales, culturales, ideológicos y químicos tampoco.
Pero poco a poco el solar virgen empezaba a presentar poco terreno fértil en el que cavar, y quedaban pocas semillas de nuevas ideas que introducir en el surco...mucho habían vivido y soñado los pioneros durante mas de veinte años, muchos de esos sueños los hicieron realidades sonoras y poco dejaron para los que detrás vinieron, poco que inventar, pues les dejaron un legado inmenso y maravilloso, les dejaron el Rock and Roll, aplicarle el nombre que deseéis, soul, country, hard-rock...ya me entendéis.


De este legado han vivido y viven muchos músicos sin proponerse nada que sumar a lo ya existente, recreados y felices en la tradición sonora del rock and roll, practicando y gozando con su efecto adictivo y emocional, sin plantearse nada que no sea ensalzarlo con sus voces, sus guitarras, sus bajos, sus baterías o sus pianos u órganos, intentando hacerle justicia y aportar nuevos temas que no cambien nada pero que no ensucien nada, que sumen y no resten aunque no enriquezcan, artistas que son felices actuando cada noche de forma ilusionante y feliz en el disfrute y respeto de la tradición musiquera contemporanea.

En este apartado de artistas se puede y debe encuadrar a Jim Suhler, un guitarrista y cantante texano que dignifica el rock y el blues con su virtuosismo y su actitud cada noche en los locales del entorno de los pueblos vaqueros y outlawders de su Texas natal, y de todo el país del Tio Sam.
Pero ojo, no estamos hablando de un don nadie, Jim Suhler tiene un importante currículum como músico, guitarrista mas exactamente, a sus 54 años puede decir que ha tocado con gente de la importancia de Johnny Winter, AC/DC, Billy Gibbons, Joe Bonamassa, Buddy Guy o Elvin Bishop y desde 1999 es el guitarrista rítmico de los Destroyers de George Thorogood, que no esta nada mal el historial del caballero.
Además también tiene su carrera como músico personal liderando la banda Jim Shuler and Monkey Beat con quienes graba en 1993 "Radio Mojo", un muy buen disco de esencia blues igual que el también notable "Shake" dos años mas tarde, varios discos en directo y numerosas giras, todavía hoy en día siguen girando por todo Estados Unidos y Europa, donde se han agregado un buen grupo de seguidores en algunos países norteños del viejo continente.
Continua en los últimos años su participación con artistas como Willie Nelson, Steve Miller o The Fabolus Thunderbirds y recientemente un nuevo disco firmado únicamente por el, "Panther Burn".


¿Y que nos podemos encontrar en este "Panther Burn?...Blues, rock, un poco de country y alguna letanía de folk sucio y crepuscular...todo empachado de tragos de tradición, de riffs como marcan los cánones y punteos de clásico virtuosismo; pianos Honky-Tonk y vientos que no dicen una palabra mas alta que otra pero que suenan como les dijeron que tenían que sonar, a soul y gospel haciendo sedosas coberturas a salvajes animales rockeros o blueseros.
Melodías robustas, de perfecta geometría, estructuras que ensalzan las edificaciones musicales mas ortodoxas que en su día fueron vanguardistas y hoy son catedralicias en su monumental clasicismo. Órganos hammond y ritmos de baterías secas y bajos insistentes en su intención febril, sudoroso sonido y romanticismo seco y lloroso, en resumen, Rock and Roll empapado de la esencia de la tradición.
Destacan por sus guitarras fibrosas y veteranas "I Declare", un blues aspero y arrastrado por una armónica incendiaria, "Across The Brazos", un country-blues mas cercano al Delta que al desierto de Texas, sucio y oscuro; "Between Midnight and Day", un rock vertiginoso y de ritmo prehistórico y enérgico; "Dinosaur Wine" es un boogie de ritmo nervioso y piano honky-tonk que vibra con rabia y desespero y guitarras sangrantes, "Jump Up, Sister" es un blues del delta con una vocalidad contaminada de polvo, fabulosa.
Los acordes acústicos se nos ofrecen en countries no demasiado luminosos y de obvio discurrir estilístico en cortes como: "I See You" o "Texassippi".




Y el sonido de mas negro sentir en un blues clásico como "Leave My Blues Behind" y los de temática casi gospel "Amen Corner" o "All Gods Children".
Countries-rock como la que da titulo al disco, baladas con base de piano y cuerdas oscuras en la instrumental "Remember Mama" y temas de cítrico sonido como "Sky Full of Crow" dan como resultado un disfrutable disco, que se recrea en la emulación de todos y cada uno de los recursos estilísticos, sonicos y líricos del rock, el blues y el country de toda la vida, un disco tradicional facturado con mimo y oficio por un experimentado y excelente músico que no ha nacido para asombrar al mundo pero si para aportar su granito de arena con su vena rockera innata y su respeto místico a eso que tanto amamos que se llama rock and roll, se merece una escucha poco ambiciosa, pero que tendra recompensa.

6 comentarios:

  1. Pues si amigo Addison, la palabra clave la has dicho, CONCUBINATO, todo esto es en gran medida cuestión de roce, de restregarse contra el otr@ y de abrir las puertas de la exploración interna, aquella que nos lleva a ser mucho con unos y uno con todos. Y el ROCK es una de las llaves más poderosas para conseguirlo. Este Jim Suhler suena a armarios viejos, a heno mojado por la lluvia y rememora el primer sorbito de whiskey, garrapatas bajando por el esófago y primera lumbre del cerebro.
    Saludos,
    JdG

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    1. Pues efectivamente, esa es una de las palabras clave del rock y del arte en general, este Jim Suhler sabe y huele a todo eso, significa eso que tan bien has esplicado.
      Gran aporte como siempre.
      Saludos.

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  2. Pedazo de hallazgo, amigo. Con ese curriculum no me extraña nada que suene así de bien.
    Un abrazo!

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    1. clasico y hasta rutinario por momentos pero auténtico y de verdad, a veces es lo que mas apetece...
      Abrazo.

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  3. ¡PINTAZA! Me lo apunto sin dudarlo.
    Tuve la oportunidad de charlar un poquito con él antes del bolo de George Thorogood el año pasado y es un tío majísimo. Todo lo contrario a su "jefe", que ni se digno a pararse a los cuatro que estábamos.

    Saludos!

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    1. Tiene pinta de majete si...el disco seguro que te gusta, pisa un poco todos los palos y si bien no se sale de brillante y galmouroso si que transmite verzcidad y actitud que muchas veces es tan importante o mas, te gustara.
      Saludos.

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