miércoles, 2 de abril de 2014

Dr. Dog - "B-Room", 2013.

Debo reconocer que mi perfil como melómano ha sido siempre de marcado carácter conservador, me atrevía a acometer nuevos retos musicales en contadas ocasiones y me aferraba avariciósamente a mis seguros de vida, osea Beatles, Stones, Springsteen, Dylan...ya sabéis.


Debe ser que uno gusta de ir al revés que el común de los mortales y en el momento de esa especie de principio del fin que es para muchos la llegada de la madurez, la cual viene acompañada de su inseparable amante: el conservadurismo y el hijo bastardo de ambos, ese nocivo néctar para el corazón llamado: sentido de conservación, el aquí firmante le da por desmelenarse y empezar ha hacer lo que el buen criterio y la costumbre apunta que es decoroso hacer en edad juvenil, cuando los miedos son elementos ajenos de los que solo hablan los viejos fracasados y el futuro es aquello que decía no sé que rockero que no existe.
Joven a partir de los cuarenta pues y el coco que hace click, y empiezo a creer en otra modalidad de vicio musical diferente, en el riesgo como parte del amor melómano, en la búsqueda de sensaciones nuevas que inyecten algo desconocido a un corazón que sin dejar de amar lo de siempre, empieza a necesitar ponerlo en barbecho para que en el terreno fértil como la tierra prometida, coja fuerza y resurja del núcleo del subsuelo ardiendo y con renovadas prestaciones, esos frutos que empezaban a tener un sabor demasiado familiar y acomodado en unos oídos que, vagos ellos, empezaban a dejar de sentir para solo oír.
Y aprovechando las nuevas técnicas y exprimiendo los conocimientos de los que son mas sabios que yo, empiezo a tirar de nombres de bandas sugerentes, a dar la alternativa a aquellos nombres que he escuchado comentar y nunca me he planteado abrirles el coso y escuchar a que sonaban, y a dar oportunidades a unos y otros que dice alguien que no se quien le ha dicho que son muy buenos...y el tema empieza a funcionar, y empiezo a reconocer que muchos de los que yo llamaba listillos tienen razón y hay algo mas que Beatles, Stones, Springsteen, Dylan...ya sabéis.
Y digo hoy con orgullo que me he sabido reciclar, hoy soy otro, disfruto de mas catalogo de bandas, mas géneros y además lo hago con menos prejuicios, encima, cada vez que me acerco a recoger el fruto que lleva macerando en el barbecho de mi memoria musical, recargándose de jugo, que el viejo ya me lo había bebido hace años, descubro que aquellos discos que escuche cien mil veces ahora son discos nuevos, bandas que me traen otros sabores y distintos matices, diferentes o extras a los que ya conocía, porque claro, yo soy mas sabio, los que pensaba que no tenían nada que aportar me han enseñado la intemerata, que buena idea fue convertirme en arqueologo de canciones, en buscador de tesoros escondidos en el desierto de mi propia soberbia pseudointelecutal, en mi hoy vejada, juvenil y antinatural sentido de conservación.


Y uno de los últimos tesoros que han aparecido debajo de una duna de ese desierto inmenso que es la oferta musical mundial es esta banda de Pennsylvania que responde al nombre de Dr. Dog y que llegaron a mi pilotando este disco, su último lanzamiento que se llama "B-Room" y que es bastante significativo de lo que ellos ofrecen..
Capitaneados por el binomio formado por Toby Leaman (voz, bajo y guitarra) y Scott McMicken (voz, guitarra solista, bajo, teclados, piano y banjo) su oferta me resulta muy difícil por no decir imposible de catalogar, ni falta que hace creo yo. En las fibras de su sonido es posible encontrar retazos de mil músicos que, como vagabundos de fugaz pero impertérrito paso, dejaron como abandonado, un trocito de duende en los corazones de estos jóvenes que ya ocupa un lugar no prominente, pero si propio e indispensable en su música.


Teclados que recuerdan la psicodélia mas elegante y terapéutica, como los sugeridos en la extraña y fabulosa "Minding The Usher" o los que envenenan los oídos en la lisérgica y febril "Twilight".
El pop alcanza términos de clasicismo mezclado con vanguardia en un entorno sesentero que da comienzo mirando al funky mas comercialoide y termina recordando las bohemias guitarras de The Shadows, todo ello rubricado por una melodía mágica y fluida en la grandiosa "Love".


El soul se respira en el corte que abre este disco, "The Truth" es un digestivo y sedoso aire que nos lleva a lomos de un melotron y unos acariciadores coros a un entorno de soul-pop elegante y agradable que también encontramos en la superior aún "Long Way Down", con una mayor carga de ácido lisergico en su ADN.
Recuerdos al Bowie mas extremo en su locura soul y funky en la ecléctica y bailable "Broken Heart".
Sesentera y saltarina "Distant Light" es imposible no disfrutarla, con una vocalidad que me trae a la memoria al mismísimo Reed, el rock and roll esta presente en cortes de roncas gargantas como "Rock and Roll" y "Cuckoo", los cálidos aires a lo Beach Boys en la fabulosa y sugestiva psicodelia de "Humble Passenger".



Incluso con acentos sureños: folk y country, se atreven estos irresponsables, y consiguiendo además buenos resultados en la elegante y terrenal "Phenomenon", baladas de plañidero tono vocal y acústica de letanías sureñas en la claraoscuridad sónica de "Too Weak To Ramble" y en la mas envolvente y luminosa "Nellie", ejercicios corales en la breve, menos de dos minutos "Mt Slippery".
Extraordinaria y cautivadora melódicamente, dotada de un piano beatlemano y un estribillo brit-pop la intuitiva y genial "Can't Remember".


No se que decir para describir con una palabra la música de este joven sexteto americano que se aleja mucho de lo mas en boga hoy, y sin embargo comparte latidos y sentir con ello, una mirada a la música mas popular del entorno del rock, pero una mirada de soslayo, con unas gafas coloridas y mágicas para distorsionar esa realidad ya conocida, pero sin dejar de ser reconocida...lo mejor es que lo escuchéis ¡leñe!.

8 comentarios:

  1. Sabes que adoro a este grupazo. Su disco fue mi favorito del año pasado, este disco, este "B-ROOM" (que se te van las manos en el teclado con las "puertas" B-Door, ja ja ja..., te puede la pasión por escribir!). Lo tengo todo todito de este grupo. Me encantan, me apasionan. Todos sus discos son acojonanates pero yo me enamoré de ellos con "Fate". Abrazos Addi!!!

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    1. Esto es lo que pasa por escribir de madrugada medio sobado jajajaja...gracias, ahora lo rectifico, si recordaba que a ti te gustaron de echo les segui la pista a partir de ahi, los sabios de los que hablaba.
      Un abrazo.

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  2. Grandisimo grupo donde casi todo lo que han realizado es oro puro. originales y únicos

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    1. Sorprendente propuesta, divertida y arriesgada, pero de gran calidad, un grupo mas que interesante.
      Saludos.

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  3. Los descubrí con su "EasyBeat" del 2009 y ya me gustaron. Este "B-Room" lo tengo en la cartuchera esperando (a que la cartera esté algo llena). Después de tus comentarios, y los vídeos, estoy mucho más que convencido.
    Saludos,
    JdG

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    1. No lo dejes en el olvido Javier, es el que mas me gusta, me parece realmente fantástico.
      Saludos.

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  4. Pues yo tengo que confesar mi ignorancia sobre esta gente. Así que, ya tengo faena. Luego te cuento.
    Un abrazo!

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    1. Seguro que te gustan, sorprendentes y arriesgados, dales un toque y a los Magic Eight Ball lo mismo.
      Abrazo.

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