jueves, 6 de marzo de 2014

Temples - "Sun Structures", 2014. De paseo por Psicodelia Avenue...


Lo que hoy traigo aquí es un producto de esos que descubres trasteando por la red. Un día llega a ti un tema que te llama la atención... por bueno, malo, contundente, familiar o vanguardista...o como en este caso, por psicodélico, pero psicodélico en el mas amplio y evidente sentido de la palabra, lisérgicocaleidoscópico, como pasear por una calle de mermelada extraída de los deformados dibujos de George Dunning en la animada y más que apropiada "Yellow submarine", una calle en la que los edificios se contoneen al ritmo de las hipocondríacas baterías y bajos de Sam Toms y Thomas Edison Warmsley, que se vienen encima de unos psicotizados paseantes impregnados por el narcotizante embrujo de las guitarras y la sedante carencia de la voz de James Edward Bagsaw y adoctrinada su voluntad del venenoso efluvio tóxico de los febriles teclados de Adam Smith, caminantes embutidos en coloridos uniformes de fibra sintética que  mueven sus miembros al anfetamínico ritmo del pop, que suena en el denso aire, arrastrado de una anterior dimensión temporal, una dimensión vivida hace mas de 45 años, y que hoy da sonido y personalidad a esta avenida por la que bailamos y caminamos dominados nuestros sentidos con la escucha de este trabajo, una calle que bien podría, para no ser demasiado sesudo y actuar a juego con la obviedad que domina este disco y a esta banda, "Psicodelia Avenue"... 



El caso es que estos chicos de Kettering hacen música psicodélica, así, sin mas, y no le demos mas vueltas, rebozan sus melodías de un catadrióptico color sónico como aquel que alumbró los nebulosos meses de 1967 o 1968, que dotan a sus instrumentos de ese velo de artificial y enfermiza irrealidad de plástico barato y colorean sus voces haciéndolas pasar por un paranoico filtro de celofán.
¿Y que tal lo hacen?...pues en mi opinión bien, consiguen lo que consiguieron los legendarios y pioneros del género, crear una atmósfera, de divertido posicionamiento ante su escucha por la evidente desubicación temporal de lo recibido, pero es la atmósfera oportuna y pretendida.
Consiguen que transitemos por esa avenida psicodelia y disfrutemos del extraño y metafísico paseo, y para ello se sirven de 12 temas de machacona insistencia sónica, con todos y cada uno de los efectos que hicieron el genero célebre en el último tercio de los locos sesenta, sin pretender aportar nada al mismo, y sin salirse de los límites que definieron The Beatles, Jefferson Airplane, Pink Floyd o Grateful Dead en su día.


Encontramos de todo y en una justa dosis, sin abusar demasiado de nada pero siempre teniendo claro que este sonido supone un abuso de todo, pero hay sitares, melotrones, efectos fuzz o wah-wah y ecos...de todo.
Entre los temas destacan todos por algo, a pesar de que la coherencia y evidencia en cuanto al sonido es la tónica general, comienza el paseo con la divertida y exitosa en UK "Shelter Song", viva, activa y vigorosa, como si The Beatles se hubiesen escapado de la piel sonora de Magical Mystery Tour y se dieran una vuelta por los subconscientes de estos jóvenes tomando posesión de sus almas y voluntades durante los tres minutos diez segundos que tiene el tema de vida.
Coros y guitarras de enfermiza sonoridad distorsionada en la claroscura "Sun Structures", un corte típico y rutinario que hace de tus pies esclavos de su ritmo, fantástica.
Campestre y de empecinada guitarra y ritmo se nos muestra "Keep in The Dark", órganos y coros de febril actividad en un evasivo estribillo, otro de los temas destacados de este álbum/experimento. Buen arpegio de inefable guitarra que recuerda a The Byrds y canto a media voz en la elegante y subrealista "Colours To Life", teclados densos y grandilocuentes y dominio coral en el estribillo que fluye libre y ligero como un sueño lisérgico, hermosa y cautivadora melodía y objetivo cumplido en este gran tema.
Absolutamente arrasadora da comienzo "Mesmerise", teclados alucinógenos para luego tranquilizarse y concentrarse en su propia autocomplacencia sónica, estribillo de bellas líneas y mas sonidos de anfetamínico órgano, teatral densidad en un muro de sonido efectivo y efectista.




Miradas a la lisergia mas calmada y justificada de The Beach Boys en la bonita "Move With The Season", con un osado uso de la sección de cuerda.
Mas primitiva y primeriza por caracteres sónicos: "The Golden Throne". Mas rebuscada e interiorizada melódicamente la extraña "A Question Isn't Answered".
Bonita melódica con ínfulas mod la pausada y caramelizada "The Guesser" y liturgia sesentera de la mas ambiciosa disposición de febríl acometida paranoica en la Revolveriana "Test of Time" y obviedad en la bonita y adictiva "Sand Dance".




Un breve epílogo que no pierde combo estilístico con la acústica mirada a Love en "Fragment's Light".
Y punto final, se acabó el paseo, ha sido divertido y extraño, como provarse la ropa que hacía años que no sacabas del armario y que ahora debajo de las bolas de naftalina no reconoces como tuya, pero que una vez colocada, mirandote al espejo la recuerdas y aprecias, pero eso si, antes te sentaba mejor...algo así ocurre con este curioso disco titulado "Sun Structures".

4 comentarios:

  1. Desde hace meses ese producto anda por mis auriculares. No es nada nuevo pero si es adictivo, `por un misterio aparece sin cesar

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    1. Es una pasada, la verdad es que de puro viejo es hasta refrescante, me gusta.

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  2. Gran recreación de sonidos sesenteros. Recuerdos al Deface to Music de los Utopia.
    Visiones llenas de LSD y un buen remake sonoro. Les prestaré la atención que merecen. Buena y naftalinosa recomendación.

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    1. A mi me gusta un montón este disco, te lo recomiendo amigo.
      Salud y buen fin de semana.

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