lunes, 10 de marzo de 2014

Ramoncin - "Como El Fuego", 1985.

Mientras escribo esto me da la sensación de caminar sobre el filo de un cuchillo afilado y, además, chorreando de ponzoñoso veneno, oxidado con ese oxido que no tiene nada que ver con el que nos enorgullece lucir en el corazón por su procedencia de los surcos de los vinilos de Crazy Horse y su jinete canadiense.


En resumen, que me siento raro escribiendo para elogiar un disco de Ramoncín...y es que yo soy el primero que tiene muchas, pero muchas discrepancias con el vallecano, su trayectoria durante las últimas décadas han echo de él una figura incomoda y en cierto modo vergonzante para muchos que entendieron como propios los conceptos urbanos y las proclamas vitales que el juvenil rey del pollo frito abanderaba en aquellos años de desarraigo cultural entre la juventud española mas apegada a los ritmos llegados de la música anglosajona, en especial las mas radicales iniciativas punk traídas por los vientos continentales a la nueva democracia española.
Pero pretendo hablar de música, de rock,  y de discos...y de eso José Ramón Julio Márquez algo sabe, algo hizo y algo dejo para la posteridad... y ese algo no es nada mediocre ni digno de entregar al olvido ni mucho menos menospreciar...creo que seria un error dejar que el desapego que han (perdón hemos) sentido los hijos del rock con Ramoncin aboque al olvido un grupo de extraordinarios discos que el madrileño dejo como legado de cuando era el rebelde chico de barrio que escribía poesía, poesía nacida en el asfalto hirviente de la ciudad en pleno aprendizaje democrático y cantada con acento barriobajero y en un agresivo slang cheli.

Tras los primeros LPs mas reivindicativos de los últimos años setenta y primeros ochenta, la segunda parte de esta década nos presentaba a un Ramoncín mas calmado, maduro y relajado dentro de un entorno social que poco a poco iba centrándose y combinándose con la normalidad europea del momento y una juventud que empezaba a otear el horizonte en la ignorancia de un pasado que siendo reciente para la sociedad mas veterana, para la juventud empezaba a resultar antediluviano, en definitiva, que el poeta de Vallecas podía empezar a desglosar otros temas menos rabiosos y mas líricos, sensuales y creativos...eso es lo que hace mejor que en ningún otro trabajo en este "Como el Fuego".
El sexto disco de Ramoncin fue editado en 1985 y grabado en Surrey bajo producción del propio artista, cuenta con un sonido mas atenuado en cuanto a guitarras y menos agresivo en cuanto a textos, con una textura menos luminosa y mucho mas embolvente se trata en mi opinión del mas sensual e incluso sexual disco de Ramoncin.
Aquí la voz del cantante madrileño no suena tan entregada, deja su voluntariedad un poco de lado dando mas relieve a la adecuación en el uso del color, oscuro y sugerente y a un fraseo mucho mas sugestivo.
Diez canciones, muchas de ellas de sobrádamente conocidas jalonan el disco, temas mas melódicos y cuidadosos con la producción, mas cercana al pop, pero sin perder la esencia del carácter latino y urbano que caracterizaba sus anteriores entregas. Un recorrido que comienza con la conocida "Estamos Desesperados", tema que obtuvo inmediato éxito y acerco el disco a un publico mas extenso del habitual en Ramoncín, llegó a las listas de éxitos de las radio-formulas y trepo a los mas altos puestos de las mismas, caracterizada por una armónica y una letra sugerente y de personal y rockero en esencia, romanticismo, lírica callejera en clave de rock.


Seguida por la extraña letra que rellena una densa instrumentación a base de  las chillonas guitarras de Antonio Molina y Julio Strombaker y el juguetón y cimbreante bajo de Basilio Montes, con un estribillo que aporta unos, hoy por hoy, no demasiado favorecedores ecos, un tema menor que no esta mal este "En El Espejo". Inmediato impacto causa la melodía directa y de violenta descripción de la fémina de turno en la estupenda "Ella Es Perversa" que no se ve lastrada por algún aporte inoportuno de teclados.
"Polvo Blanco" es un tema de acción trepidante en base rítmica y melodía que cabalga como el caballo del que habla el texto, como un bólido huyendo tras un atraco por las arterias, tema de estribillo estridente y extremo, un gran corte que además, ¡que coño! me trae un montón de recuerdos.
Nocturna, erótica y dolorosa letra en "Amor Español", la voz de Ramoncín suena sensual y deprimida, el piano de Cristóbal Delgado lleva el tempo y acompaña una bonita y ambigua melodía, solo sobra en este excelente corte unos molestos e innecesarios efectos de castañuelas, fin de la cara A.
La cara B se abre con la juvenil y desbocada "La Cita", tema de quedada dominguera, cuando estos se hacían para bailar (¿De que me suena esto?), romántica al modo cheli, juvenil y eterna, se ha vuelto inmortal para el rock patrio y divina para mi memoria, un tema imprescindible.
Este disco coje nombre del siguiente corte, un rock muy a lo Ramoncín, quizás con la temática mas clásica y reconocible del autor y un fenomenal trabajo a las teclas y las guitarras, fenomenal la batería de Miguel Angel Zarrazin, otro muy buen tema. Vuelve el erotismo en el frenético corte "No Te Detengas", tema que recuerda los rocks de aquellos Burning contemporáneos a Ramoncín, vuelve la armónica, que es lo mejor de la canción, un tema menor dentro de tanta calidad. El disco empieza a diluírse en algún tema de relleno como esta típica del de Vallecas, floja en cuanto a melodía, urbana y tópica, se titula "Tormenta en la Carretera".





Y esto se acaba con la balada "Sin Aire", un tema de desencanto, de pesimista visión en torno a la vida futura en las ciudades, piano llorando una melodía densa y torpe que deja que la letra hable por ella.
Me doy cuenta que Ramoncín es una figura controvertida, yo he querido hablar de el rockero y no del personaje televisivo y mucho menos del funcionario de SGAE, entiendo que tenemos una deuda con su discografía, importante para el rock de este país, en especial durante una época en la que había que empezar por alguna parte, los mas intrépidos lo hicieron, uno de ellos fue Ramoncín, aquel Ramoncín...el resto de la historia ya la conocéis.

6 comentarios:

  1. Lo tengo firmado por el mismísimo Ramón...

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  2. Hasta el directo (incluido), una discografía y carrera que muchos quisieran. El resto es otra historia

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    1. Claro, es que me circunscribo al disco y al artista dentro de una epoca determinada...el resto casi mejor que paso.

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  3. Jamás he escuchado ningún disco de él. No me gusta nada su forma de cantar, Me guardo la opinión al respecto.
    Un abrazo!

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    1. Si no gusta no gusta, ahi no hay que darle mas vueltas.
      Un abrazo.

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