martes, 11 de marzo de 2014

Gracias a todos los camellos del rock...Dan Baird, Warner E. Hodges...The Bluefields.



Después de varios años enrollado al tronco del árbol del rock como si de una serpiente se tratase, aquí el que suscribe ya no sabe lo que es no sentir la rugosidad de la corteza arañando la tripa y los muslos, provocando ese picor doloroso y aliviador a la vez, molesto pero necesario, tanto es así que en algún punto del cuerpo me da la sensación de que se ha establecido algún tipo de comunicación orgánica entre árbol y hombre que ha creado un vinculo de necesidad vital que ya no tiene vuelta atrás.


Y algo de esto, o posiblemente en mayor dimensión aún,  es lo que les debe ocurrir a tipos como Dan Baird (Georgia Satellites, Dan Baird & Homemade Sin...) y Warner E. Hodges (Jason & The Scorchers). No se me ocurre otra explicación para que año tras año suelten como si de sudor u otro fluido se tratase generosas cantidades de rock, blues, hard o lo que sus organismos sientan necesario expulsar al mundo como sobrante de unos cuerpo que no pueden con tanto veneno circulando en su interior.
Estos dos enfermos de la distorsión crearon hace ya unos añitos una de las llamadas superbandas junto a Brad Perbenton (Batería) y Joe Blanton (guitarras), la llamaron The Bluefields y no tardaron en grabar su primer disco: "Pure", publicado en mayo de 2012...y como todo fue bien y los tíos no me cabe duda de que gozaban como marrano en lodazal, pues a por mas, y en marzo de 2013 aparece el segundo trabajo de la formación: "Ramshackle"...y como segun parece siguen disfrutando cuando coinciden...pues ¡allá cojones!, y en febrero de este 2014 que empieza a coger velocidad nos golpean la sesea con el tercero: "Under High Cotton" y claro, cada disco con su correspondiente gira, y gira garitera además, nada de glamoures en arenas, ni hoteles multiestrellados con rueda de prensa en salón con overbooking de canapés...no, este no es el rollo de estos chalados, estos son de furgoneta, siesta en la misma mientras el loro atrona algo que tenga guitarras y percusión, comida rápida regada con cerveza, mucho café y ensayo, dosis de rock en vivo con quien quiera escucharles, mas cerveza, unas horitas de cama en hotel aseado pero sencillo y otra vez a la furgo, entre bolo y bolo van sudando o eyaculando, depende, canciones, letras riffs...rock.
Eso no quita para que el amigo Dan Baird se haya desmarcado los pasados meses de septiembre y noviembre con sendos trabajitos con sus Dan Baird & Homemade Sin titulados respectívamente: "Dr. Dixie's Rollin' Bones" y "Circus Life"...por hacer algo en los ratos libres...


Esta vitalidad solo puede significar que el rock, la música, hace años que dejó de ser algo opcional, algo para disfrutar este rato de tiempo que nos han dado de respiración, no, como creo a veces que me pasa a mi, el rock, la música, se ha convertido en algo necesario para mantener esa respiración que en principio era gratis y que a golpe de vicio guitarrero inyectado de forma directa en el organismo, el vinculo con el árbol al que vivo aferrado que comentaba antes en mi caso, y sin el cual no merecería la pena el esfuerzo que mover los pulmones para mantener una respiración supone, ¿Una respiración que no se acompase al bajo y la batería?, ¿Un movimiento cardíaco que no ajuste sus latidos a los riffs que dejan rastro de grasa en las paredes de las venas de todos nosotros? , enganchados a nuestra dosis diaria de cuerdas de nylon vibrando, de cuerdas vocales sangrando rabia rockera y llorando soledades y abandonos al alba...No, la gente como Dan Baird o Warner E. Hodges ya no tiene elección, el rock, la música, es su adicción y su medicina, el vinculo que mantiene la suela de sus botas adheridas a la tierra, el combustible que rellena el depósito que hace que sus corazones sigan latiendo y bombeando...bombeando sangre, veneno y ácido que expulsar en forma de rock, de blues de hard.






¿Y sabéis que?...pues que me temo que a mi me pasa igual, o al menos muy parecido, por eso tengo la obligación moral de dar las gracias a todos estos esclavos del ritmo, a todos estos feligreses de la fiebre rockera, a todos los temerosos de la oscuridad blusera que viene del averno...tengo la obligación moral de agradecer a tipos como Dan Baird o Warner E. Hodges que me suministren mi dosis, la que comparto con mi árbol, y que así ambos nos sigamos alimentando mutuamente, para que el respirar siga siendo la gloriosa experiencia que es cada vez que las baquetas golpean entre si y alguien cuenta - "One, two, one, two, three, four..."

6 comentarios:

  1. Me apunto a esa plegaria y salmo por Dan y Cia

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    1. Al final montamos una secta rockera con Dan como mesias jajaja
      saludos.

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  2. Canela fina por aquí, veo a Dan Baird, a Jason & The Scorchers, hay tela. Abrazo.

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    1. Ya sabes amigo, alguno de esos elementos sospechosos de los que nos gusta rodearnos,
      Un abrazo.

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  3. ¿Puede existir el overbooking de canapes? ¿Es contagioso? y, ¿Se puede aplicar a otras facetas de la vida? Porque si es eso, yo tengo overbooking de minutos maravillosos con mi chica, De textos cojonudos como el tuyo, de horas, que aún están por pasar en compañia de dos yayos, un colega, vino del bueno y whole lotta love que dirian los guiris...Y, por supuesto de este monstruo llamado Dan Baird y ese mago conocido por Werner E. Hodges..
    Un abrazo tamaño yo, querido amigo.

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    1. Hay overbooking dde todo lo que deseemos amigo mio, tu lo sabes, solo hace falta estar con los cinco sentidos enchufados a la vida y al amor a nuestra gente.
      Devueltos abrazos tamaño tu.

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