sábado, 15 de febrero de 2014

The Gravel Project - "The Gravel Project", 2014.

Bilbao, una de estas últimas noches...
Esta noche la ciudad esta siendo atravesada por un temporal, un vendaval de viento, de viento del de estos días, del que esta siendo protagonista de este invierno con el que ha comenzado un 2014 caracterizado por la climatología.


Un viento que esta haciendo estragos en la mar y que a su paso por las ciudades hace estremecerse a los edificios, provocando en estos un tembleque de vidrios y aluminios en puertas y ventanas, esta tiritona crea una inquietante banda sonora nocturna que dificulta el sueño de muchos.
Este es el caso de Addison de Witt, quien ya demasiado tendente al insomnio, cuando están a punto de aparecer las primeras luces que pugnaran con el temporal por dominar la mañana, decide incorporarse, harto del duermevela, y sentarse a navegar por internet...Navegar, esta palabra me parece curiosa...plástica, amable e incluso generosa, porque lo que en demasiadas ocasiones se hace no es navegar...no, lo que se hace es vagar por internet, vagar con el insólito y a la vez involuntario propósito de permanecer lo mas ajeno posible al paso del tiempo, vagabundear por la red inconscientes de que el tiempo pasa sin parar el tic-tac del reloj que marca la cuenta atrás...No se si es algo inteligente pero es lo que hacemos, buscar la distracción en eso que llamamos tiempo libre que muchas veces es tiempo de espera...
Pero en esas horas de deambular por la vida virtual, ocasionálmente nos tropezamos con algo que detiene nuestra distracción convirtiéndola en concentración, hace que ese "pasar el tiempo" se transforme en un "vivir el momento", nos encontramos algo diferente...
Y eso es precisamente lo que le ocurrió a Addison esta reciente madrugada de viento en los cielos y traqueteo en los esqueletos de la ciudad.
¿Qué se encontró nuestro amigo?...efectívamente: ¡Un disco!, con su correspondiente banda claro, un disco de esos que a la primera escucha, incluso antes de quedar esta completada, te das cuenta de que es algo distinto, que no es como los demás, que es un lugar que ha buen seguro se va a convertir en plaza de peregrinación en busca de paz, no de pasar el tiempo, de vivirlo, de vibrar al ritmo de ese tic-tac, de disfrutar.


"The Gravel Project", es el álbum de una banda de mismo nombre, que ilumino el sombrío rostro sin afeitar de nuestro Addi. La banda, formada por Andrew Gravel, un cantante, compositor y guitarrista, (excepcional guitarrista) oriundo de Boston y que junto a sus compañeros Brad Barrett (bajo) y Dave Fox, (batería), forman un terceto que ha cimentado una sólida reputación en la costa este norteña del país tocando en tabernas y salas de conciertos de todo el cuadrante noreste de USA.
Tras un primer EP: "More Ways Than One" (2010),  en el cual ya dejan claras en los siete temas que lo componen sus intenciones musicales, llega este segundo trabajo, en esta ocasión larga duración, que confirma los buenos augurios que la escucha del primero presagiaban.


La personalidad de esta formación es clara, un conglomerado de varios estilos sabiamente combinados, blues de moderno trazo, soul de eclécticos metales y vientos, funky de ácida carga guitarrera y rock de clásica presentación, todo ello administrado en un virtuosismo y elegancia de rompe y rasga que viste cuerpos melódicos de imponentes formas, no exuberantes pero si finas, sutiles y armoniosas.
Este primer y sorprendente disco multidisciplinar esta compuesto por doce cañonazos, en los que la electricidad de las guitarras juega con vientos y metales que salpican funky de directo empaque sónico y en menor medida pinceladas soul, el blues esta presente en indómitos solos guitarreros de los que excitan la epidermis con sus ascensos al paraíso sonico de tirantes y épicos agudos, todo ello sin olvidar las buenas composiciones, en las que la modernidad y el clasicismo hacen buenas migas formando un conjunto perféctamente coherente gracias a una producción, del propio Andrew Gravel, lógica y desprovista de pretensiones o egocentrismos.

Parece que la CCR nos visita nada mas empezar el disco, pero unas guitarras rasgan el fondo de una melodía que tan pronto viaja al rock de la costa oeste como se sumerge en sonoridades funkys, es "When I Get Back Home" un gran tema de pausada melodía y buen rollo para empezar con buen pie.
"Blues For L.A." es una de las favoritos del grupo de fans que ya escolta al grupo, un blues clásico, californiano, que recuerda los cálidos sones bluseros de Coco Montolla, una guitarra emocionante en los solos, y una melodía digestiva y llana, un gran tema sin duda.
Guitarrera, con evocaciones al southern mas calmo de los Crowes o ABB y con rutinario ritmo sincopado con guitarras que riffean de forma ordenada y solos de acento sureño en la esplendida "Jam Today", y continuan las guitarras tronando, en comandita con un órgano de ácidas señas sónicas "Lost" es un tema mucho mas atrevido y elaborado sonicamente, con una melodía que no busca el lucimiento sino el apoyo a una instrumentación guitarrera de acción trepidante, rock y funk contaminándose mutuamente.
Bailable comienzo con palmas y riff guitarrero para la divertida y lisérgica "Dollar Bill", un funky bailable de libro a lo Kool & The Gang, muy ochentera y excitante, por cierto, estos chicos son blancos....
Primeros sones acústicos del disco en la balada de bella melodía y emotiva prestación vocal que es "In The Moonlight", un tema de aires folk con slides oesterizando el corte, estribillo de hermoso poso racial, el favorito del, en el fondo, romántico Addison.





Poco dura la calma en este disco, y tras las evocaciones románticas vuelve el funky y las guitarras, los riffs y los vientos, la diversión y la sensualidad en la vocalidad mas soulera en el alma y funky en el corazón de "Close To Me", versión del tema ochentero de The Cure, que en opinión de quien suscribe, supera y con mucho la original de los británicos.
Riffs y rock and roll sin mas en la directa, rocosa y de pétrea construcción sonica de "Not The One", armada con un hammond que dulcifica un rockero corte que pasa como un suspiro.
"Soul Now" es la mas lisérgica y contaminada de todas las tomas, vientos de ácido tono y guitarras excesivas en su erótica toxicidad y melodía de funky extremo, vientos y teclados de cálido tono en un tema excesivo, demasiado funky para servidor.
Acústicas y ritmos latinos en un extraño inicio para un tema que suena a son cubano llamado "Your Song", curiosa y relajante a pesar de contar con un ritmo vivo y disfrutable, para mover las caderas, pero suavecito.
Y el disco se va apagando al ritmo del clásico boogie que en 1970 firmaran los Grateful Dead, guitarras blueseras y orquestación de fuertes connotaciones rockeras en un boogie de manual, cantado con intención y elegante linea, gran tema al que la joven formación hace justicia, hablamos del clásico: "New Speedway Boogie".
Y con este poderoso y célebre título despedimos un disco de esos que dan la sensación de que son especiales, que van mas allá, que son algo mas que unos minutos de rock, o de blues, o de funky...que son discos a los que recurrir cuando los sentidos tienen antojos, cuando necesita el espíritu algo mas, creo que estamos ante uno de los discos del año, así, al menos, me lo ha hecho saber Addi.

2 comentarios:

  1. Bonita, acogedora, limpia y recogida ciudad Bilbao, o al menos su casco histórico, como comprobé en mi última visita después de muchos años sin volver. En cuanto a Internet, lo de conectarse, es para mi una 'máquina del tiempo', bueno, mejor dicho, muchas veces máquina de perder el tiempo... En fin buena propuesta la que nos presentas...

    Un abrazo.

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    1. Celebro que te guste Bilbao, hoy por hoy nos sentimos muy orgullosos de nuestro botxo, el disco muy recomendable, en serio.
      Abrazo.

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