domingo, 17 de noviembre de 2013

The Final Countdown - "Hoy medió por Recordar", 11 de marzo de 2012...Esas noches que no hay quien duerma

El hecho de trabajar habitualmente de noche tiene sus ventajas y sus inconvenientes, las ventajas son principálmente dos: la menor carga de trabajo que supone la falta de actividad propia del horario nocturno, lo que para los acomodados en la haraganería es una buena noticia jaja, y el tener a encargados, inspectores y demás figuras autoritarias en la cama, durmiendo o lo que Dios les de a entender hacer, pero en cualquier caso alejados del trabajador, que hace su cometido en paz.

Inconvenientes, pues también los tiene, el no disponer de un horario normal, en el que la noche sea la noche y se duerma, la mañana sea la mañana y se trabaje, se hagan labores de hogar y lo que normalmente se hace por las mañanas, se coma a mediodía y por la tarde se haga lo propio de la tarde, que de noche se tome uno unas cervecitas o se acuda a un espectáculo, esto es algo agradable que ocasionálmente ayuda a que la semana transcurra mas amena y rápida, estas son cosas que trabajando de noche no siempre son posibles, y es un poco coñazo claro.
Este es el motivo de que en estos casi dos años muchos de los textos que han aparecido en esta bitácora hayan sido concebidos a extrañas y poco frecuentes horas nocturnas.
El estruendoso silencio de la madrugada ha sido frecuéntemente el único sonido que ha acompañado al apaciguador traqueteo de las teclas del ordenata, y la mortecina luz de la luna la dama silenciosa que con su influjo ha inspirado a que las letras salgan de mi dura cabezota para viajar hasta el espacio blanco y virgen de la página de lcd de la pantalla.
Así ocurrió aquella madrugada de domingo que en la cama, harto de dar vueltas sin poder concebir el sueño decidiera dejar a mi ángel durmiendo y aprovechar su influjo para que haciendo equipo con el de la luna me ayudasen a escribir este texto sobre la juventud perdida, el recuerdo cariñoso y entrañable de unos años que viajan en mi memoria agarraados al guardabarros de unas canciones y la remembranza de los años de insti, uno de mis textos favoritos, (dicho humildemente) de un servidor y que hoy recuerda en este espacio.
Espero que os guste a los que no lo conozcáis y que los que lo queráis recordar que os sea grata la relectura.
Hasta el domingo que viene, que tengáis una buena semana...


9. Hoy me dio por recordar. "las Noches de Insomnio de Addison" (II).
Publicado el domingo 11 de marzo de 2012.


Algunas veces, vaya usted a saber porque, , la memoria juega con nosotros al gato y al ratón, nos manda globos sonda sobre lo que a ella le interesa que recordemos y como le interesa que sean esos recuerdos, remembranzas que muchas veces creías ya olvidadas y que afloran de algún lugar recóndito de su ser haciéndote fijar tu vista en lugares que a veces ni siquiera existen físicamente ya.
Eso es lo que esta haciendo conmigo esta madrugada de sábado a domingo, mantenerme anclado a las luces primaverales de un tiempo pasado, a los abriles y mayos de un año perdido en un viejo calendario, los ochenta, mis adolescentes ochenta, cuando todo empezaba, lo bueno y lo menos bueno... y lo malo seguramente, también.
Los recuerdos llegan orgullosos, seguros de si mismos, ligeros y silenciosos como el vuelo de un avión de papel, como un avión de papel que se queda atrapado en los recovecos de tu cerebro y del que no puedes o no quieres deshacerte, que te hace sentir bien y por momentos también mal, que hace que los minutos vuelen con tu mente detenida en el pasado, rememorando un tiempo que no debería tener ya influencia en uno porque, ¿para que darle mas vueltas?, ya no tiene remedio, ni para lo bueno ni para lo malo, eso si, si fue hermoso, ¿quien se resiste a recordar?,¿a quien le importa no dormir...?
En este país los canales de TV no son dados a los programas de entrevistas a famosos de cualquier índole, pero cuando algún programa de esta especie ha asomado a nuestras pantallas, el entrevistador antes o después termina haciendo una pregunta típica y tópica:
- ¿Te arrepientes de algo de lo que has hecho?. ¡Joder!, creo que siempre he oído la misma respuesta.
- No!!!, si volviese a nacer haría todo exactamente igual a como lo he hecho, no me arrepiento de nada.
¡Manda huevos!, que suerte, y yo que me arrepiento de un buen montoncito de cosas que he hecho... Bueno y de un montonazo de cosas que no he hecho, que he dejado sin hacer, que ojalá hubiese, al menos intentado...
En estas me encuentro esta madrugada, sometido a la dictadura de la memoria que me tiene atrapado en un recuerdo cíclico del que no consigo zafarme, que me tiene recorriendo los pasillos del instituto, si del instituto, de  aquel instituto de mi adolescencia, clavado a los sonidos, las voces y los nombres, algunos ya olvidados de quienes formaban parte de mi vida en aquellos años de no pensar demasiado en el futuro.
Si, si, mucha memoria pero... ¿como se llamaba aquella profesora de ciencias?... Imposible, no puedo recordarlo... era una hippy de mucho cuidado, no creo que tuviese mas de 30 entonces, aunque a mi me hacía gracia, por lo cachonda que era a pesar de su edad, de su edad!!!...se llevaba conmigo de cine, era una tía cojonuda...
Yo tenía una camiseta que me encantaba, era una camiseta negra con el nombre de Sting serigrafiado a la altura del pecho, hacia el lado izquierdo y con los mismos caracteres de letra que aparecían en su último álbum, que era el primero de éste en solitario, aquel "The Dream of the Blue Turtles", creo que sigue siendo lo mejor que ha hecho Sting, me encantaba el tipo, me hice fan un poco antes con la salida del "Syncronicity" de The Police... Sting, The Police, hacía años que no pasaban por la recicladora de mi cerebro... "If you Love Somebody, Set Them Free", vaya titulo...



La cosa, que me lío, es que a la tía, la maestra de ciencias digo, también le gustaba el rock, y se acercaba a mi, y me hablaba de The Police... ¿Y Bruce?.. A mi aún no me había conquistado Bruce, y eso que sonaba "Dancing in the Dark" en todas las emisoras de radio, y aquel vídeo...



Me hablaba de Joe Cocker... No recuerdo si el borrachín estaba ya en la cresta de su fama con aquel "You can leave your hat on" del terrible film "9 Semanas y 1/2".



A mi me gustan los Beatles, le decía yo, y es que si, los Beatles ya habían abordado mi corazón y habían clavado su bandera en él, esa bandera pirata que en lugar de una calavera y dos tibias tenia una manzana, una manzana como la que Eva diese a Adan, como cantaba entonces Sabina... "Todo empezó cuando aquella serpiente, me trajo una manzana y dijo prueba... yo me llamaba Adan, seguramente tu te llamaras Eva..."



Y es que en aquella adolescencia mía, también me gustaba Sabina, entonces Sabina era otro Sabina, el rock cabalgaba por sus venas, mas rockero y menos poeta, o lo que sea hoy Sabina, lo que está claro es que hace años que el rock no cabalga por sus venas... por las venas de Miguel Ríos cabalgaba el rock and roll tempranero de este país, el rock and roll y otros caballos, como aquel que se llamaba muerte...



El parque de Doña Casilda de Bilbao estaba en obras, estaban haciendo la pérgola del mismo y los viernes quedábamos para ir allí, litronas en ristre, compradas en el super de Pozas, Por cierto cuando devolvías los cascos te llegaba para pillar una o dos mas...Había un chico mayor, nos parecía maduro y vivido, siempre hay un chico de estos, lo cierto es que tenía un par de años mas que el resto y eso era un mundo, era hippy...bueno unos meses después era rockabilly, y después fue...pero entonces era hippy, se quedaba hablando, sin soltar la litrona ni un momento, hablando de Joan Baez y de Bob Dylan, hablaba de un disco: "Desire", y de una canción:"Sara", gracias a él conocí a Dylan... ¿Que habrá sido de él?, creo que no acabó demasiado bien, ¿que habrá sido de él?...



Terminábamos siempre igual, sentados en un banco cantando, bueno eso o intentando ligar con alguna de las chicas... alguna vez lo conseguimos de hecho, bueno y ellas lo mismo claro, que eso es cosa de dos, pero normalmente cantando, y que trascendentales nos poníamos cuando cantábamos aquella, que aún hoy me pone los pelos de punta...



Al final termino en el mismo puerto de siempre... La música... Estoy marcado... abro la persiana y veo que la luz ya proyecta una nueva esperanza sobre el mundo, ¡joder si son ya las siete y media!... ¿Cuanto tiempo llevo aquí escribiendo, recordando?. Ha pasado rapidísimo... las primeras luces de la mañana han actuado con mis recuerdos como el sol con los vampiros, han hecho que huyan aterrados, claro, un nuevo día es lo que menos necesitan los recuerdos para perdurar... habrán ido a esconderse en su escondrijo, ese que seguro que tienen en algún lugar de mi alma, o de mi corazón, o yo que se donde...
Al final ha molado recordar, esta noche dormiré mejor, seguro.
Bueno, empieza un nuevo día, algo pasará, seguro, en cualquier caso y como dice mi amigo Freaky Boy Hood será como mínimo: "Just... A Day in the Life", que no es poco.
Feliz domingo...


4 comentarios:

  1. Que descanses y el sueño sea reparador... sea de día o de noche.

    Un abrazo.

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  3. Me ha encantado el post, amigo. Sigo flipando con tus escritos, sobre todo con aquellos que no leí en su día.
    Un abrazo!

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  4. Aurelio: Lo de dormir lo llevo bien pero desordenado jajajaja, rarito que es uno, eso y el gusto por los recuerdos...
    Un abrazo master.

    Evánder: Pues a recordar escritos, para alguien que le gustan jajajaja, es que somos amigos tío, y entre aigos nos queremos y admiramos, yo no puedo pasar sin darme un garbeo por el desván, por cierto, porr ahi he estado antes oyendo a Eric Woolfson.
    Un fuerte abrazo...

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