martes, 16 de julio de 2013

"Te doy una canción" ... Cantaba Silvio.

Hará tranquilamente 30 años de aquel día que un profesor  mio de ciencias se me acerca y me suelta. "tu aprecias la buena música, escuche esta cinta, haber que te parece".
El tío me da una AGFA de 90" que contiene un doble disco grabado en directo por un tío al que, si bien tenia oído en radios y teles, era su época de mayor popularidad creo yo, aunque nunca fue lo que se denomina una estrella ni un superventas, a pesar de esto, decía, nunca le hice demasiado caso, hasta ese momento.
El artista era, es, Luis Eduardo Aute y el disco era, es "Entre Amigos", repasaba en directo las canciones que jalonaron la parte mas incisiva, lucida e inspirada de su carrera hasta aquel momento, no ha vuelto a acercarse a la grandeza que demostró este gran artista polifacético y culto hasta la pedantería mas molesta y envidiable en el resto de su brillante carrera. Cada cara empezaba (4 pues era un disco doble) daba comienzo interpretando una canción de uno de sus invitados y  la interpretaba con ellos, la cara A del primer vinillo la daba comienzo con Silvio Rodriguez y..."Te doy una cancion"



No me preguntéis porque pero esta canción me transmite tristeza, melancolía y soledad, me trtansmite a un hombre solo, tan solo que solo tiene canciones y con ellas quiere reconquistar a golpe de generosa dádiva la vida que seguramente algún día tubo y ya no...

-"Como gasto papeles recordándote
  Como me haces habar en el silencio,
  Como no te me quitas de las ganas.
  Y como pasa el tiempo, que de pronto
  son años, sin pasar tu por mi...detenida"

Es para mi irresistible que esta sea la tonada que mis vísceras deciden entonar, deciden que arrastre su piel de lija por por mis arterias, por mi esófago, por mi garganta... haciendo sangrar mi interior...convirtiendo mi ser interno en una argamasa de agua, sangre y bilis, un coctel muy poco indicado para las celebraciones festivas y carnavaleras.
Hoy debería ser un día de fiesta, de contento, de al menos, leves sonrisas en el semblante, aunque fueran de dibujo al carboncillo únicamente y cualquier racha de viento o aire acondicionado de estos que nos trituran el cerebro en verano, se llevase la sonrisa volando a esa tierra de nadie que es el aire.
Hoy me he levantado recordando a Aute y a Silvio, me he pinchado el disco y he peregrinado hasta este templo de dolor concentrado y en ebullición que es "Te doy una Canción". Y tres veces ha sonado consecutivamente, y mis ojos han vuelto  a perder consciencia de cual es su verdadera labor, la de ver, no otras que según que motivaciones y que líquidos pueden resultar gloriosas o malditas...malditas lágrimas madrugadoras, malditas lágrimas justicieras que saben que en el poder de la razón, poder en el que vienen albardadas de sal gorda, para doler mas en su salida al aire libre, nada las detendrá, pues no existe en las inmediaciones voluntad capaz de hacer que se detengan y dejen paso a la contagiosa sonoridad de la risa, de la risa de buena gana, esa si que todo lo puede, pero hoy...¿Donde esta hoy?...
Hoy os quiero dar una canción, pero no esta canción de Silvio, ni tampoco ninguna canción de Aute, hoy quisiera daros una canción de esperanza, de alegría y de ganas de abrir las compuertas a esa risa de buena gana para que ilumine nuestro espíritu y asuste a los creadores que llevamos en el hígado contrullendo la sal gorda de las lágrimas justicieras.
Hoy os quiero regalar una canción porque no tengo otra cosa, me apetece y tengo, supongo, algo que celebrar.

3 comentarios:

  1. Es lo que tiene contar los días (o descontarlos según se mire) a veces parece condena y otras premio.
    Esta vez parece que te tocó el premio porque debe ser tu cumpleaños.
    Felicidades.

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  2. Josanpedro: electivamente, mi cumple y lo he pasado genial, gracias.

    Chals: Hombre por aqui a la mañana ha llovido, pero luego todo ha ido a mejor y mejor y no podia haber acabado mejor... y no hablo solo del tiempo.
    Un abrazo amigo y gracias.

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