lunes, 29 de julio de 2013

David Luning - "Just Drop On By" (2013), Donde estén las bonitas canciones...


Muchas veces escuchamos discos casi como un ejercicio de atletismo pseudointelectual, intentando ver mas allá, encontrar el Santo Grial sonoro que nos eleve del suelo y nos haga sentir, con su mágica conjunción de elementos sónicos y musicales, en una suerte de mantra que tenga la musica y el sonido como elemento orgasmador del sentido del oído, e incluso del tacto.
Claro, que esto ocurra en estado de total normalidad etílica y lisergica no es fácil, y quizás por ello a veces nuestras escuchas discográficas acaban siendo experiencias frustrantes y decepcionantes, al no ver cumplidos nuestros anhelos por tal o cual artista que en otro tiempo si dio con la convinación de nuestro éxtasis sensitivomusical, (a lo mejor simplemente es que eramos mas jóvenes, predispuestos y viciosos...).
También es cierto que si el disco es bueno, terminamos sabiendo leer en el y terminamos disfrutándolo dentro de las coordenadas que el trabajo precisa para ser recibido sensoriálmente.
Esto, en cambio no puede ocurrir con discos como este "Just Drop On By" del norteamericano David Luning, el motivo, que es lo que es, y no pretende ser otra cosa, ¿y que es? un conjunto de preciosas canciones, de bellas composiciones, hermósamente orquestadas por unas acústicas, algún fiddle y alguna steel guitar que recortan con la dulce cuchilla del folk la bella linea sonora de alguna crepuscular balada concebida en esas horas de la noche en que el amor es lo mas inspirador y doloroso que existe, produciendo heridas agridulces que sangran hermosas tonadas convertidas en sentidas y emotivas canciones como las que llenan los surcos del vinillo del señor Lunning.
Y es que este trabajo es una auténtica competición de once preciosos cortes peleando por el cetro a la hermosura, a la paz melódica, al mantra lírico del rock, del country, del folk...
Con una linea regular desde el inicio con la animada "Just Drop on By", emborrachada por tragos de folk y caladas de country que crean un tema ágil y dinámico de sereno y ligero estribillo, pasando por el country de clásico porte de "Buddies Till The End" y la Springsteeniana "You and Me and The Devil in Between" que recuerda los tiempos de "Nebraska" o "The River", una preciosa canción, romántica y evocadora.
Un comienza arrasador, a pesar de ser el ritmo pausado y la melodía tierna la que domina estos cortes, de un disco que a estas alturas ya te tiene enganchado.
para terminar de arreglarlo "Whiskey Bottle" da un giro inesperado y te lleva al lado oscuro y chirriante del universo lírico de Luning , haciéndonos bailar un rato para desentumecer los músculos, los del corazón también, Una Steel guitar nos da la bienvenida acompañando en una travesía de soledad sonora a una acústica que lleva en volandas la bonita voz de David Luning  a orcajadas de un típico pero bonito arpegio que acaba descabalgando en un estribillo de nostálgicos acentos con una voz femenina dulcificando la estampa... una puta delicia amigos, una delicia llamada "A Little Bit Bad".
"Northern California" es un folk de una belleza irreal, suena esa melodía difuminada, con la voz de Luning serena y doliente, aspera a veces, arropada por una acústica y un fiddle que llevan la intensidad de la música a esos estados de embriaguez melódica que tanto practican los Jayhawks, que bien podrían haber firmado este tema, otra puta delicia.
Mas animada y metálica suena "Bed of Roses", tranquilo paseo después de comer por el bosque, con la esperanza en un soleado atardecer sonando la harmónica de fondo, ¿la toca el mismísimo sol???. Neil Young firmaría orgulloso el inspirado folk de desérticos acentos áridos y secos de la bonita "Ode to the Poorest Man On Earth".
Otro clásico corte country-folk de acústicas sonoridades y plácidas estrofas largas como la linea del horizonte en las llanuras del sur, es la fenomenal "Always Gonna Be That Way", típica y deliciosa, igual que la mas country y menos folk "Waiting Room", sedienta de pasión y estomagada de nostalgia, con la steel subrayando lo que el cantante narra en plañidero fraseo, muy musical y sentido, eso si.
Y el sueño de verano acaba con la juguetona "My Baby Blues On Wheels", viaje en carretera hacia el otoño de los sentidos, después de un disco cálido como este viene bien este carnaval de disfrute y frivolidad para poder enfrentar las lluvias y anochecidas del húmedo y triste otoño, que sus bondades tiene también como en otros discos podremos comprobar.
Precioso disco, compuesto de preciosas canciones, bellas letras, evocadores sonidos y simples estructuras sonicas que demuestran que muchas veces, lo mejor es alejarse de la busqueda del mantra sensorial y reconocer que "Donde esten las bonitas canciones".





3 comentarios:

  1. Este es otro disco más en el que coincidimos Addi, ultimamente estamos pletóricos amigo!!!
    Pedazo post que te has currao tío, un placer leerte.
    Besazo!!!

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  2. Muy uen disco me gusta más la parte acústica que la eléctrica (muy a NRA de los 80) pero un gran LP desde luego

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  3. Carol: Este es un disco precioso, puramente melódico y lírico, somos una especie de hermanos receptores de sonidos o algo asi...
    Gracias, es que tu me oyes con buenos oidos...
    Besos.

    bernardo: Es muy buen disco si, estoy de acuerdo, mejor la parte acustica, que además es mayoritaria.
    Gracias por comentar, un saludo.

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