martes, 2 de julio de 2013

Azkena Rock Festival - 29/06/2013 - Vitoria, segunda jornada


Suena el móvil, móvil que desde hace años, que fuese retirado de sus anteriores funciones telefónicas, por otro mas moderno y complicado y que además se quedaba antes sin batería, viene haciendo de despertador. Y lo hace demasiado pronto, el descanso se agradece y mucho y el día va a ser largo, pero el reparador sueño se ha visto interrumpido demasiado pronto, pero hay muchas cosas, todas lúdicas y festivas que hacer, así que el despertador cumple de forma temblorosa con su labor, con ese temblor que va asociado a la voz de quien en el fondo sabe que adopta una actitud traidora y desleal, pero que tiene que hacerla, pobre móvil, no le gustó despertarnos tan pronto, me consta.
En especial mi hermano apuro el tiempo de cama y mientras yo me duchaba el dormitaba un rato mas, desayuno en un bar "curioso" por lo menos, donde un chino, me temo que recién aterrizado por aquí y sin dominar del todo los rudimentos básicos pero imprescindibles de la hostelería, nos dio de desayunar de forma lenta pero segura, torpe pero voluntariosa y termino consiguiendo un muy buen resultado, buen zumo de naranja y buen café, el tema pintxo/bollo nos costó mas, pues hubo que explicarle la diferencia entre los diferentes elementos de bollería en cuanto a su nomenclatura, de todas formas desayunamos muy bien.
Repuestas fuerzas, teníamos reservada visita a la catedral de santa María y allí nos dirigimos, entretenida y didáctica visita guiada por una señorita llamada Ainhoa que resulto agradable, amena y simpática, haciendo de la visita, (larga, hora y cuarto) un rato agradable, que paso rápido, muy interesante y recomendable esta visita que cuesta 10€, (la cultura en este país y mas ahora es cara, una pena y una vergüenza), pero merece la pena, si sois culturetas y pasáis por Gazteiz no os la perdáis, información de todo lo relacionado con la catedral, murallas, torre etc.. pinchando aquí.


Vitoria vista desde la torre de la catedral de santa María.

Tras la gratificante y relajante visita catedralicia, a tomar unas cervecitas, temperatura perfecta, día soleado, cosa que agradeció nuestro espíritu, nuestro humor y nuestra piel, y que beneficio a la aparición de nuestra sed, aunque esto era menos urgente, pues en presencia del dorado elemento espumoso la sed es alguien que siempre termina  haciendo acto de presencia y adueñándose de la situación.
Comida, muy bien como siempre, en el Otxandiano, riquísima la ensaladilla rusa de Arthur y fantástico mi estofado, rico y reparador. Un ratito de relajo tumbados en la cama del hotel y a eso de las 18:15 otra vez a Mendizabala, se abría ante nosotros un nuevo día lleno de posibilidades.
Decidimos sacrificar a Heaven's Basement y Troubled Horse y descansar ese ratito en el hotel, no se si acertádamente o no, de todo he leído sobre estos dos bolos, aunque he de decir que nada de lo leído a sido rotundamente malo, con lo cual supongo que no fueron malos bolos.
Llegamos para ver a Los Zigarros, chicos de "Last Tour" que les esta paseando por todos los festivales que organizan y haciéndoles una promoción que encierra una evidente esperanza por parte de la empresa vasca de tener entre manos un producto musical de empaque y futuro lleno de objetivos onerosos, y espero, ojalá así sea, artísticos también.
Frescos y con ganas, como corresponde a su edad, se les vio darlo todo con unos temas jóvenes, recién salidos del horno, y con vocación de cambiar el mundo, aunque en el fondo son unos cortes que recuerdan a Tequila y a un servidor incluso mas aún a Los Rodriguez, pero con cierta capa de esmalte marca de la fabrica de estos dos hermanos, me cayeron bien y me entretuvieron un rato, la palabra rock and roll no se apeaba de su garganta y eso me gusta, no evidenciaba su música una gran vocación trascendental pero con estas edades no toca, y además no mola.
Terminaron con una versión, muy criticada, de "Bailare sobre tu tumba", que a mi me agrado, la disfrute y baile con ganas, (hombre yo soy fan de Siniestro y quizás eso influyó), pero insisto, la versión por lo general no fue del agrado del personal, en fin, lo de los colores, ya sabéis...
Y paseo hasta el escenario que homenajea a Kevin Ayers para presenciar otro de los bolos que con mas ganas esperaba, JJ Grey and Mofro, este sujeto, yanky hasta el hartazgo, de Jacksonville nada menos, era para mi un total desconocido hasta hace apenas tres semanas, pero lo descubrí y empecé a admirar rápido, apenas escuche un par de temas suyos, el sábado era uno de los puntos marcados en rojo en el programa, y no me decepciono en absoluto.

JJ Grey & Mofro
Mofro no solo es una banda de acompañamiento, no, tiene protagonismo claro y estricto tanto en el show como en la comprensión de cada tema, virtuosos, todos ellos tienen momentos de gloria musical y oportunidad de demostrar que su instrumento tiene un porque básico e irrechazable dentro de la formación fibrosa de los temas de Grey, todos ellos fantásticos, temas los de Grey que nacen de la tierra americana mas racial, que germinan esa savia que la naturaleza reserva a los auténticos, a los herederos de la tradición, a los que saben que jamas traicionaran la memoria musical de esa propia naturaleza americana asentada en la brisa, en la lluvia y el calor del sol, esa naturaleza que mas en Estados Unidos que en ningún otro sitio tiene que ver con la esencia misma de la música.
De esta manera los cortes de este extraordinario artista llevan por sus venas el veneno que estos elementos naturales destilan, elementos como soul, rithm and blues, blues o incluso funky, todo ello honrado con una voz de ensueño, no solo de potencia y extensión sorprendentes, sino además de fino color caoba y delicada musicalidad, que redondeaba un sonido intencionado que podía con la falta de adaptabilidad a las evidencias perfilisticas del ARF, pero que, como ocurre siempre con artistas de calidad, evidencias que se rinden ante la música con mayúsculas, y de esta es de la que hace JJ Grey and Mofro, quienes nos obsequiaron con un bolo excepcional y además lleno de buen rollo, e incluso cierto toque místico, vamos que me encantó.
Todavía con la ensoñación del bolo de Grey and Mofro en los oídos, costaba trabajo adaptarse a los potentes y sonoros riffs de Uncle Acid and The Deadbeats, quienes sin ningún tipo de complejo desplegaron sobre el respetable que llenaba la carpa del escenario dos su directa y descarada propuesta sónica, melodías digeribles desarrolladas a base de un Doom enérgico, repleto de riffs fibrosos y punteos musculados que llenaban los oídos de sensaciones llenas de energía; un grupo que me agrado de verdad, directos y peligrosos en las distancias cortas, cercanos y evidentes, aprovecharon su tiempo y agradaron de lo lindo al respetable en ese momento en que la tarde empieza a convertirse en noche.
Y llegaban Los Enemigos, no soy fan, nunca lo fui de los chicos de Josele, quien me cae bien, y al que creo dotado de un enorme talento para la transmisión de seres y estares pero que me parece falto de fibra rockera y resolución dramática, aún así me gustaron, buen repertorio y bastante mejor sonido que en nuestro último encuentro en septiembre en La Casilla en el WOP en Bilbao, donde un sonido bastante malo dio al traste con el concierto como en su día comente en la siguiente crónica que os invito a recordar si os apetece.
La noche cae sobre Mendizabala, momento que aprovechan los mas oscuros para hacer acto de aparición sin que nadie les vea, así aparecieron los chicos de la mula en el escenario, bajo un cielo que empezaba a dejar caer sus moléculas de frescor estival sobre los presentes que empezábamos a ponernos las sudaderas, jerseys y chaquetas que llevaban todo el día esperando este momento que en Gazteiz siempre termina por llegar, sea la época del año que sea. Y eso que Warren Haines y sus esbirros hicieron lo posible por calentar el ambiente a golpe de música y de jam, no esta el talento del gran Warren en la elección del repertorio mas adecuado a su concurrencia y creo que no acertó ni de lejos el sábado, mas bien todo lo contrario y no detecte una gran comunión entre artistas y publico pero lo que aconteció en el escenario, oportuno o no, fue de una calidad indiscutible, a pesar de algún problema con el sonido, y de que Haines no estuvo muy fino de voz en algunos momentos, como el principio del bolo.

 
Fue calentando poco a poco y pronto empezó a dejar momentos de absoluta lujuria guitarrera, este hombre cuando se pone a acariciar el mástil, a agredir las cuerdas de nylon de su Les Paul dificilmente tiene elemento de comparación salvo unos pocos elegidos, desarrolló un concierto básico, basado en temas tranquilos y sureños, un concierto ortodoxo, sin nada que sorprenda salvo una incursión al final del "Love me Do" de The Beatles que sirvió para que el respetable corease el famoso estribillo y algunos despertasen del letargo.
Insisto, no me pareció que esta vez conectasen demasiado los Gov't Mule con la gente, pero si conmigo que disfruté como un niño de la enorme calidad de estos músicos tan dotados para la buena música, aún así debo decir que no superaron su anterior presencia en ARF que databa de 2010.
Gaslight Anthem tomaban el relevo, rápido y sin tiempo de pensárselo demasiado, un paseo a los baños y sin solución de continuidad empezaban a atronar las guitarras, Springstinianas muchas de ellas, de Brian Fallon y compañía.

The Gaslight Anthem en pleno ataque rockero al personal

No dejan lugar a dudas de cual es su oferta sonora, música propia de la bahia de Jersey, interpretada a campo abierto, a saco, sin reparar en decibelios y dando efecto de bloque, y francamente, creo que aciertan de plano con esta proposición, le va bien a sus temas, sus construcciones son marmóreas, no dadas a virtuosismos, su composición es solida y no sutil, pero llena de fuerza y dramatismo, y con esta forma de actuar en escena consiguen transmitir eso, la esencia, el germen de su música, y creo que de eso se trata, si además interactúan bien con el público, ¿que mas se puede pedir?, me gustaron mucho en directo, en disco ya me parecían de lo mejor que hoy por hoy hay en el planeta, y esta mi primera experiencia ante ellos en vivo me ha convencido de que en directo siguen parecidos derroteros, el sábado estaba siendo de autentico lujo.
La 01:00 de la noche, el cansancio empieza a hacer mella en mi ya no tan joven esqueleto, pero quería ver a Walking Papers, su disco descargado hace poco me gusta y creía que podía ser un buen bolo, así que aunque cansados no quisimos irnos sin darles la oportunidad.
¡Y que bien hicimos!, desde el primer corte pusieron al personal en su sitio, a base de solidos argumentos sónicos nos dijeron que si nos ibamos nos perderíamos algo gordo, y dieron de echo un conciertazo, pleno de fuerza, de sutileza, musicalmente rico, sonoramente completo, una base rítmica mas que respetable, riffs anchos y carnosos, punteos afilados y vocalidad llena de intencionalidad dramática, no desprovistos de sutilidad musical y recreando los temas de forma convincente y firme supusieron una sorpresa de órdago, en tres temas tenían al público en el bolsillo, y al final, nadie quería irse, esperando que hubiese un bis que parecía un milagro que llegase y claro... no llegó.
Banda a seguir muy de cerca, nos encantó a todos los presentes que marchamos tristes y con sensación de poco (como ocurrió la anterior jornada con The Sheepdogs), y con ganas de mas, gran bolo.
Y ya de perdidos al río, un katxi mas para matar la noche o el estómago, estaba por ver, y darle el change a los tan repetidos durante todo el festival Rocket From the Cript... francamente me parecieron mas un grupo bervenero que otra cosa, les aguantamos un rato (demasiado rato, fuimos generosos), y como no nos gustaron demasiado y además me da mucha pereza describirlos, pues nada, que nos fuimos para casa porque esta gente no nos gustaba nada, fiesteros y simpáticos, sonaban fatal y para monólogos prefiero a Leo Harlem.
Gran jornada, de las mejores que recuerdo del ARF, bajón tremendo de gente con respecto a otros años y claramente menos gente que el viernes, tengo pensado escribir algo a este respecto en un post en el que contare con mas exactitud mi parecer sobre este particular.
Tristeza al abandonar Vitoria y un servidor que echo de menos el tercer día y los bolos de La virgen blanca, espero que este formato haya sido como consecuencia de las exigencias que la crisis hace sobre todo lo que toca y que lo antes posible el festival recupere ciertas cosas perdidas en esta edición, edición que en lo musical, contra todo pronóstico para muchos, (no para mi) ha resultado expectacular, y realmente satisfactoria, el año que viene mas y espero MEJOR.



5 comentarios:

  1. Me quedo con JJ Grey and Mofro...Buenisimos.Gov'T Mule estuvo bien , pero muy corto, una banda coo esta apenas habia calentado motores.Los Enemigos un toston de mucho cuidado y una banda fuera de contexto..El resto bastante malo.
    A+

    ResponderEliminar
  2. TSI: A mi me encanto JJ Grey, me gusto mucho mucho, de acuerdo con lo de la mula y en cuanto al resto solo te diré ¿Vistes a Walking Papers?, no te gustaron, me parecieron una sorpresa auténtica...
    Un abrazo maestro.

    ResponderEliminar
  3. Walking Paper estuvo bien...Pero no llegaron a gustarme completamente.
    A+

    ResponderEliminar
  4. Ya sabes que esperaba mucho de los Mofro, y no me decepcionaron. Bolazo. Y como decías en la crónica de ayer, pena no haber vuelto a vernos. Por experiencia sé que en el Azkena es fácil encontrarse, pero casi imposible reencontrarse.Y por allí estuvimos todo el rato.
    Nos resarciremos en Frías

    ResponderEliminar
  5. TSI: A mi me encantaron, y eso que ya apretaba el cansancio.
    Un abrazo.

    Red River: Tienes razón en eso, me paso con mas gente, la encontre enseguida y luego nada, como dices en Frias comentamos...
    Hasta mañana.

    ResponderEliminar