lunes, 2 de julio de 2012

The Union - "Siren's Song" (2011)

En el pasado Azkena Rock Festival una de las circunstancias mas negativas con la que me he quedado en el recuerdo es el tema de los solapes, a parte de que no tengo nada claro que tengan derecho a no permitirte disfrutar de todos y cada uno de los actos organizados para el festival, para ello has pagado un bono por adelantado, antes de conocer cartél completo y horarios.
El tema es que cuando acudes a algún concierto solapado, es difícil disfrutarlo y entenderlo como quisieras, al menos a mí me ocurre, y me explico.
Llegas a un bolo ya empezado, con lo que se pierde algo que a mi me parece importante, y que es la aparición de la banda en escena, ahí ves la actitud inicial, el trueno con el que un buen bolo debe empezar, ahí se concentra gran parte de la actividad magnética de la banda, esa fuerza que hace que te ates, o no, a lo que ocurre en el escenario. Además de perderte este inicial impacto, lo cierto es que llegas un poco a la carrera, aún hablando con tu acompañante o acompañantes del bolo que acaba de terminar, debatiendo, con los ecos de los últimos temas en la cabeza, al llegar al bolo solapado tu cabeza está aun en el concierto precedente, a esto se le suma que el ambiente esta creado y tu apareces en offside, descolocado y intentando ubicarte, musical y geográficamente.
Cuando, por fin, te has metido en el concierto te has perdido varios temas y lo que es casi peor, como estas en un festival, la duración de la actuación es menor, por lo que al final ves un minibolo que en muchas ocasiones no te sabe a nada, porque no has entrado realmente en el, y porque cuando lo has hecho se estaba acabando ya.
Te queda una sensación un poco de frustración, y de mala hostia si el bolo te empezaba a interesar de verdad cuando ya estaba acabando, sin tiempo de sacar conclusiones claras y de disfrutar de la música de la banda o solista de turno, una putada de mucho cuidado.
Esto me ocurrió con algún concierto en el último ARF, en concreto me ocurrió con estos The Union, banda británica de la que no tenía referencias y que fuimos a ver en el escenario 3 por si acaso.
Llegamos, como he explicado, descolocados, desubicados y emotivamente retrasados con respecto a los que nos rodeaban, ya metidos en la vorágine del bolo. Pero lo cierto es que aquellos tíos que estaban en el escenario nos introdujeron en su "rollo" rápido, gracias a un sonido guitarrero, con momentos cercanos al Hard Rock, con ramalazos blues, con momentos melódicos atados a la mas pura tradición británica y con un sonido compacto y elegante, que en ocasiones pasaba de un cañero hard-rock-blues a una suerte de balada pop de elegante factura y glamurosa sonoridad. Me llamo la atención la extraordinaria voz del cantante, instrumento de atractivo timbre, ancha tesitura y voluminoso caudal que utilizaba sin excesos de mal gusto, con un comedimiento exquisito. También contaban con un guitarrista excepcional que atacaba los solos con una vocación blues inequívoca y siguiendo una línea fina, limpia y elegante.
Además sus temas sonaban de muerte, fluidos melódicamente, con fuerza los riffs y con tersura los arpegios y acordes, con largas líneas de bella melodía en los medios tiempos y baladas, y, de repente, se acabo el bolo...
Me quede a medio camino de todo lo que significaba a esta banda, tenía que investigar, quienes eran, discos... todo.
Y eso he hecho…
The Union es una banda formada por Luke Morley y Pete Shoulder (uno de los tres británicos en ganar el prestigioso W.C. Handy Blues Foundation Award) quienes decidieron unir sus fuerzas tras los fracasos de sus respectivas bandas: Thunder y Winterville respectivamente, en un proyecto en el que poder hacer realidad la posibilidad de recrear un sonido que partiendo de las bases del Hard-Rock con reminiscencias blues, poder, siguiendo la tradición melódica británica, desarrollar un estilo personal que pueda expandirse en derredor sin atarse extrictamente a ningun estilo determinado.
Y asi en 2010 graban su primer álbum "The Union", un disco que no he escuchado, por lo cual no haré comentario personal alguno, pues sería absurdo por mi parte, pero que gozó de reconocimiento crítico y de aceptación popular en las islas británicas.

El que nos ocupa aquí es su segundo Lp, una colección de temas que crean un disco de diversidad estilística y sónica que responde al título de "Siren's Song" y que salió a la venta en el mes de octubre de 2011, y que ha supuesto la confirmacion del grupo entre púlico y crítica en U.K. con mas que favorables, y merecidas, en mi opinión, críticas.
El disco da comienzo con "Siren's Song" que nos recibe con un arpegio con acústicas de sonoridad folk que no tardan en rebelarse y dar paso a unas electricas de fuerte impacto y comedida distorsión que nos ofrecen un estribillo brillante y pegadizo, un tema que te mete en arina rápidamente. "Blame it on Tupelo" continua el disco con unos acordes de guitarra suaves que dan entrada a un poderoso riff de blusera distorsión, la extraordinaria voz de Morley hace que el tema transcurra por los cauces que interesan, de justa intensidad en el estribillo, con suavidad comienza también el siguiente corte "Orion", unas bonitas voces jugando por encima de una acústica desnuda en un hermoso tema vocal de arquitectura pop, ensoñación que pasa a mejor vida con los primeros acordes distorsionados de "Obsesion", tema que arrastra su melodía hasta llegar a un estribillo en el que destaca una furiosa actividad vocal.







"Make Up Your Mind" es un medio tiempo acústico con interactuación vocal de los dos cabezas pensantes de la formación, un buen tema de fluido trancurrir melódico, que culmina con lucimiento vocal de Morley entre unos coros souleros femeninos que recuerdan, y mucho, a aquellos con que los Crowes nos sorprendieron en su "Southern Armony and Musical Companion", Riffs de poderosa sonoridad, vocalidad arenosa y aire southern para "The Remedy", extraordinario Blues-Rock de aire sureño e indómita base rítmica uno de los mejores cortes del álbum sin duda y que sirve para que Pete Shoulder demuestre el exquisito y bluesero dominio de las seis cuerdas que justifica tan importante galardón. "Cut The Line" es una preciosa balada que se nos ofrece con una deliciosa guitarra y la preciosa voz de Luke Morley deslizándose a lo largo y ancho de un melodía francamente deliciosa, destaca un emotivo punteo de Pete Shoulder. En contraposición con la anterior, esta "Burning Daylight" rompe con una guitarra hard-rockera que nos hace temer lo peor, pero que luego se relaja al entrar la voz para volver a la carga en el estribillo chirriando furiosa, un tema de evidente carga eléctrica donde vuelven a aparecer esos coros femeninos y con ellos el recuerdo a los hermanos Robinson.
Seguimos recordando a los Robinson en una de las joyas del disco, "Black Gold", tema rockero que recuerda a los de Atlanta de forma, quizás, demasiado evidente, pero que es una gran canción, con coros femeninos claro. El disco se despide con dos baladas, "Time", es un tema de base acústica y melodía de fácil digestión treméndamente cantada, de verdad, extraordinaria la voz de Luke Morley, que tiene como achacable en lo negativo un aire un poco comercial que no la hace ser redonda, pero que posee un estribillo precioso. "If I Could Make You Mine" es un romántico corte con base de piano, melodía de cercanía jazz y aire crooner, con un breve solo de guitarra, una forma plácida y dulce de despedir un disco cuando menos, prometedor, y sumamente recomendable.












Por cierto, el disco en su totalidad se puede escuchar gratuitamente en su página Web a la que podéis acceder pinchando aquí, y de paso echar una ojeada a estos tíos.



2 comentarios:

  1. Me ha encantado esta música que, por cierto, no conocía de nada.
    Conseguiré este disco en cuanto pueda.

    Un abrazo, amigo!

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  2. Evánder: Me ha encantado el disco, y me dieron muy buena impresion en directo, ya te digo en la web lo puedes escuchar entero gratis, así te puedes hacer una idea.
    Un abrazo.

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