martes, 31 de julio de 2018

Doe - "Heated", adelanto de su nuevo disco "Grow into it" para septiembre.


Aún habrá que esperar hasta el próximo 28 de septiembre para escuchar el nuevo disco del trío londinense Doe que llevará por título "Grow into it". Pero para amenizar la espera nos ofrecen un single y vídeo de adelanto, este "Heated" que pusieron en circulación el pasado viernes.
Quienes lo deseen podrán acceder a la pre-order a partir del próximo 9 de agosto vía Big Scary Monster (UK/EU) y Topshelf Records (USA), más información en la página web de la banda pinchando AQUÍ.
Además del vídeo clip, dirigido por Jack Barraclough, disponemos de la portada del disco y del setlist definitivo, que será el siguiente:

01. "My friends"
02. "Labour like I do"
03. "What at a time"
04. "Team spirit"
05. "But it all looks the same"
06. "Heated"
07. "Motivates me"
08. "Even fiction"
09. "Cathy"
10. "Here in the dirt"



lunes, 30 de julio de 2018

Los lunes... escenas de cine - "Amadeus"


En 1984 el realizador checo Milos Forman filmó "Amadeus", película de época que supuso un enorme éxito comercial y crítico, y que fue galardonada con ocho oscars de esos que dan los señores de la industria americana.
Basada en la obra teatral de Peter Shaffer de mismo título, presuntamente recogida de un poema de similar argumento escrito por Aleksanr Pushkin, recrea la vida de los compositores W. A. Mozart y Antonio Salieri en la Viena del emperador Joseph II.
Entre los méritos de la cinta, hay que destacar la dirección artística y la ambientación, donde se transcribe de manera insuperable los diferentes ambientes y suntuosidades del palacio, los teatros y las casas y calles, en contraste con los decorados más humildes e incluso sórdidos, que también tienen cabida. Curiosamente fue filmada en Praga en lugar de Viena.
También es estupenda la fotografía, en especial de interiores, de Miroslav Ondricek y la música claro, evidente protagonista del film. La música del genio de Salzsburgo fue adaptada por el director británico, experto en Mozart, Sir Neville Marrimer, que utiliza para la grabación de la banda sonora instrumentos de la época en que fueron compuestas las diferentes óperas, sinfonías y conciertos que aparecen en la cinta.
Por contra, el argumento de "Amadeus" ha creado en muchos una visión distorsionada y falsa de la vida de W. A. Mozart, y especialmente de Antonio Salieri, quien en ningún momento de su existencia convivió con Mozart y por tanto la historia de odio/admiración que le atormenta es incierta. Además Antonio Salieri fue un gran compositor y prestigioso profesor de música, de gran éxito en la Viena del siglo XVIII, y con un importante legado musical, incluyendo alguna ópera que aún se representa en la actualidad.
Magnífica película, muy entretenida y con la estupenda música de Mozart y Salieri, lo único malo: aguantar al Mozart cretino y absurdo que interpreta el cargante e irritante Tom Hulce.
¡Feliz semana!

domingo, 29 de julio de 2018

Los domingos photosong/2x1 - The Beatles/Paul McCartney - "For no one"


Hoy hacemos una sección doble: por un lado la habitual de los domingos con la foto dominical a un vinilo y por otro la menos habitual aunque si esporádica 2x1, con dos versiones diferentes con respecto a una canción.
El motivo es que ayer, charlando con una persona de esas imprescindibles, por algún motivo terminó apareciendo la canción "For no one" de The Beatles. Empecé a recordar cuándo y cómo la descubrí, que siempre fue y sigue siendo una de mis canciones favoritas de los Fab Four, incluida en "Revolver", uno de mis discos imprescindibles de los Beatles y de la música en general, y que me da la sensación de que no es de los temas beatlemanos que goza de mayor popularidad entre el público general, a pesar de su belleza melódica.
Ha rondado mis sueños durante toda la noche y esta mañana la he pinchado nada más levantarme, era claro cual sería la foto musical de este domingo.
Pero como un servidor descubrió "For no one" (y a los Beatles, en realidad) por medio de Paul McCartney, más concretamente mediante su disco y película de 1984 "Give my regards to Broad street", me ha asaltado la duda sobre cuál debería ser la fotografía de hoy: ¿Revolver o "Give my regards to Broad street"?.
Así que me dicho: ¡A grandes males, grandes remedios!; y aquí están los dos discos fotografiados y las dos versiones, la mítica de los de Liverpool y la del disco y película ochentera de Paul.
Juntamos hoy dos secciones y dos discos, pero una sola canción.
¡Feliz domingo!



sábado, 28 de julio de 2018

La docena de doce de mis libros veraniegos.


Desde niño, el verano es mi estación favorita para leer, bueno más favorita que el resto. Recuerdo que al llegar las vacaciones me pasaba las noches escuchando algún disco en casa de mis padres, después de cenar, luego un ratito del programa de radio de Carlos Pumares y después me ponía a leer encima de la cama, nunca cerraba el libro antes de las tres o cuatro de la madrugada.
Cuando llegaba agosto y pasabamos unos días en León la rutina nocturna no variaba, me llevaba libros desde Bilbao o los compraba en la librería Pastor de la plaza de Santo Domingo de León.
En aquellos veranos me encontré por vez primera con autores y obras que dieron un giro a mi personalidad adolescente (y no tan adolescente). Alguno de los libros que recuerdo con más cariño los descubrí en aquellas calurosas noches de julio y agosto.
Se me ha ocurrido hacer una docena de doce con algunos de los libros veraniegos que recuerdo con más cariño, de esos que al terminarlos y apagar la luz, no te dejan dormir con facilidad, pues parece que sus protagonistas se niegan a abandonarte, y sus historias te hacen pensar en sentimientos, sentidos, porqués o cómos.
Vamos a hacer nostalgia:

1. "La muerte visita al dentista" - Agatha Christie.


Las novelas de Agatha Christie marcaron el principio de mis veranos durante más de veinte años, por casualidad me tropecé con ellas en casa de mi difunto tío Matías, las amo profundamente y la mayoría de las de Poirot las he releído (el secreto es no recordar quién es el malo).


2. "Son de mar" - Manuel Vicent.


Maravillosa novela de amor, misterio y esperanza, todo bañado con salitre, si la lees enamorado y tienes veinte años, creo que no la olvidarás jamás, a mi me pasó.


3. "El señor de los anillos" - J.R.R. Tolkien.


Mi amigo Javi, lector voraz y el mayor friki del señor de los anillos que conozco me la recomendó en el verano de 1986, él ya estaba loco por el mundo de la tierra media, me la prestó, y devorar los tres tomos me llevó unas tres semanas, antes era más exclusivo ser friki de Tolkien la verdad.


4. "Autobiografía del general Franco" - Manuel Vázquez Montalbán.


Unos veinte años tenía el que suscribe cuando leyó esta 'autobiografía' del general Franco. No voy a enredarme más que luego sé lo que pasa, me pareció en su día, y me sigue pareciendo hoy, un libro de obligada lectura.


5. "Un mundo feliz" - Aldoux Huxley.


Tener dieciocho, ser un intenso y petulante adolescente, como era mi caso, y no leer este libro es algo imposible. Toda mi generación lo leímos, o al menos los que me rodeaban, igual salimos así de raros por estas lecturas...


6. "Rebeca" - Daphne Du Murier.


Maravillosa y victoriana novela, la leí después de ver la película y consiguió, aparte de volver a leerla dos veces más con los años, que la película no me gustase tanto como la primera vez, y eso que es exacta al libro, pero...


7. "El misterio de la cripta embrujada" - Eduardo Mendoza.


Begoña, la bibliotecaria de San Adrián, viéndome un julio de 1989 indeciso sobre que libro elegir, me recomendó que leyese a Mendoza, la hice caso y elegí éste como pude elegir cualquier otro en la estantería, nunca le estaré lo suficientemente agradecido, me lo tragué en una noche y un poco más.


8. "Misterio en Rockingdown" - Enid Blyton.


Ya había leído todos los libros de "Los cinco" cuando me encontré este libro de Enid Blyton. No salen los cinco, salen otros pedantes jovenzuelos, se meten en una casa donde hay malos y descrubren linterna en mano un misterio, me encantó, ¿qué quieren que les diga?.


9. "Dracula" - Bram Stocker.


Lo confieso, pasé miedo, sobre todo en el primer tercio de la novela, la mejor. Cierto que la cosa va decayendo poco a poco, pero ese primer tercio de Drácula es aterrador y nunca lo olvidaré, tocaba dormir con la luz encendida, eso si.


10. "Grandes esperanzas" - Charles Dickens.


En mi opinión el libro más adolescente de Dickens, una historia de amor y miseria como pocas. el amor traspasando los velos del tiempo y siendo derrotado por la amargura y el pasado, con una arquitectura narrativa a la hora de describir espacios y personas que hacen de Dickens ese genio absoluto que es.


11. "El hacha de la guerra" - Karl May.


Mi amigo Javi (el de "El señor de los anillos"), tenía que estar todo el verano en cama, recién operado de una importante lesión en la columna. Yo iba todas las tardes a su casa y la pasaba con él. Hablábamos de discos y de libros, leímos la saga entera de Winnetou de May al tiempo y comentábamos los capítulos cada tarde, empezamos por éste.


12. "El amante de lady Chatterley - D. H. Lawrence.


¿Es bueno este libro?. La curiosidad mató al gato y su lectura siempre me resultará un misterio, pero tenía que leerlo y lo hice, y bueno... estuvo bien.

viernes, 27 de julio de 2018

Gran Camino - "Gran Camino"/"GC" (2018). La vocación de las canciones.


Estaba pensando en la forma más atinada y concreta que pueda definir de manera global a Gonzalo Fuster, artista valenciano dotado con ese intangible deje mediterráneo conocido como El Ser Humano, y desde hace unos meses también como Gran Camino.
Les adelanto que no encuentro una palabra que por si sola encierre la sabiduría que describa a un artista como Gonzalo.
Si ya resultaba sorprendente en su nomenclatura primera, bajo la que ya ha facturado discos repletos de pop, originalidad, ingenio y personalidad como "Egresión" (2014), "3" (2016) o ese excelente e introvertido "El Ser Humano", triple EP del que ya hablamos AQUÍ y que apareció a principios de esta añada, más aún me lo parece este nuevo alter ego de Gonzalo.
Parece que este es el año de El Ser Humano, perdón de Gran Camino, pues en marzo se auto-denominó así para grabar un disco con nueve canciones titulado de igual manera. Y estas canciones nos las muestra tal y como nacieron, desnudas y entregadas al espacio, disparadas contra la comprensión (o todo lo contrario) de todos aquellos que las quieran escuchar, con una acústica como único acompañamiento a la voz y registradas en directo.
Lo primero que me transmiten estas canciones es la urgencia, o tal vez necesidad, o anhelo (no lo sé) que albergan de ser escuchadas, y de proclamar su mensaje, su sabiduría, su fragilidad, su verdad; pues nadie puede poner en duda que son verdades, subjetivas posiblemente si, pero como todas las verdades.

Podemos escuchar una toma alternativa, y como decimos acústica y expuesta a los rigores del instinto de "Mar", tema recogido en el triple EP al que hacíamos referencia más arriba. También despoja de su ropaje eléctrico a la estupenda "Se llaman igual" extraída de "Egresión". El resto son canciones, con una impresionante vida propia a pesar de venir tan poco ataviadas de afeites y oropeles, y con esa gaseosa y atmosférica cualidad tan propia de las canciones del valenciano.
No se pierdan la experiencia, pueden escuchar y adquirir a precio inmejorable este Gran Camino en su bandcamp: Gran Camino e incluso comprar el disco en cassette, si tienen reproductor claro.




Pero no se vayan, que todavía hay más. Pues con la llegada de los calores, Gran Camino vuelve con otro ramillete de canciones, concebidas de la misma forma que en la primera entrega, con similares intenciones artísticas y vocaciones humanas: canciones que susurran con toda su fuerza que quieren ser escuchadas como único camino para existir, escúchenlas y serán promotores de vida y sensibilidad.
Siete cortes en este segundo asalto kamikaze con el que Gran Camino se abalanza contra el mar de su propia inspiración y necesidades. Un nuevo desafío al actual mundo musical mezquino en el que navegan enredados con cantantes prefabricados y esas coartadas en que han convertido a las canciones asesores de imagen, publicistas e ingenieros de apetencias sónicas masivas, Gonzalo Fuster es la más elevada expresión de la independencia.
Sospecho que algunos de los temas que se arrinconan tras la voz y la guitarra acústica de este artista vienen de la misma fuente inspiradora que dio origen al triple "El Ser Humano", y que les ha echado a volar en estas dos excelentes y purificadoras grabaciones.
Este segundo disco, que denominaremos "GC" es, como sus precedentes, para la escucha personal e intrínseca de cada cual, así que repitan la misma operación que con el primer trabajo y accedan al bandcamp para escuchar y adquirir, al mismo e irresistible precio, esta segunda tanda de canciones de Gran Camino: GC.

miércoles, 25 de julio de 2018

José Antonio García - "Lluvia de piedras" (2018)


Desde que 091 se disolvió en 1996, su cantante, José Antonio García, ha intentado encontrar un lugar propio en el mundillo musical acometiendo diversos proyectos. Por unas cosas o por otras no conseguía que sus esfuerzos se vieran recompensados, pasaban los años y José Antonio García seguía siendo para la mayoría el vocalista de los Cero, siempre poniendo su excelente voz al servicio de las creaciones de Lapido.
Tal vez la maniobra de resurrección que nos devolvió para el directo a la mítica formación granadina en 2016, y en la que pudimos ver a un José Antonio pletórico, con su perfilada voz tronando como en los mejores tiempos (o mejor) y en un envidiable estado de forma, ha servido para que el cantante diese con el hilo del que tirar para terminar cuajando un disco como "Lluvia de piedras", primer larga duración firmado con su propio nombre y cuya acogida no parece que tenga nada que ver con la que obtuvo con proyectos pretéritos como Sin Perdón o intentonas -ya en la última década- junto a El Hombre Garabato, que acompañan como banda a José Antonio en este disco.
Y es que en "Lluvia de piedras" García encuentra el lugar idóneo para su voz, su broncíneo color vocal encaja a la perfección en las melodías que Nicolás Hernández y Oscar Gallardo (El Hombre Garabato) han compuesto para él. Se luce en arranques gracias a su golpe de glotis, estira el torrente en el agudo acometiendo estribillos con carácter de himno y moldéa con clase y suntuosidad las lineas melódicas más pausadas. Y todo esto bajo un mantra de sonoridades garaje-rock en el que las guitarras rugen en riffs que funcionan de vicio, punteos indómitos, órganos que soplan furiosos y bases rítmicas frenéticas, elementos perfectamente enlazados y cohesionados gracias a la producción de Pablo Sánchez.
Arranca el frenesí con un rock muy al estilo patrio sureño: "Lo llaman suerte" que incorpora un ardiente solo de armónica, el tema más cero en mi opinión.
Pero las desgarradas guitarras y los cañonazos vocales del tremendo corte garajero "Todo puede ser peor", con aura sesentera, estribillo endemoniado y coros ácidos me parece el momento cumbre del disco, un terremoto sónico en toda regla.



Pueden creerme si les digo que el elepé engancha, y el condenado lo hace desde la primera escucha. Así que la intensidad continúa en temas inflamables como "Se puede ver el final", con un órgano que da empaque a la voz que derrapa por los recovecos de este garitero tema. También la sugerente y viscosa espiral sónica de "Angel de mis demonios" da relieve a la tórrida letra que nos habla de mordiscos en la piel y miradas llameantes.
"Situación límite" es un urgente tema punk-pop de la banda jienense Conservantes Adulterados que aquí se versiona con más brillo y pulcritud sónica. Melancolía eléctrica en la bonita balada "Cuando yo no esté", el otro momento Cero. Borboteante el bajo y chillonas las guitarras en la aguerrida "Di que si" que precede al single elegido para lanzar el álbum: "El viento sopla a mi favor", más comedida vocalmente.



El final se acerca y lo hace al ritmo del rock and roll de la factoría Rebeles con "Fuego" y  la más cálida y ochentera "Tiempo perdido".
José Antonio García se ha marcado un disco irresistible, adictivo y atiborrado de estribillos, guitarras, actitud y garaje garitero, es decir una auténtica gozada que puede sonar, y sonará sin descanso una vez activada la glándula rockera del oyente tras el primer pase. Sin duda, una de las mayores alegrías del año, y encima en la lengua de Cervantes.

martes, 24 de julio de 2018

Cuando había música en TV - Violent Femmes - La edad de oro.


Volvemos a la sección 'Cuando había música en TV' con un nuevo documento de ésos que nos hacen añorar los viejos tiempos y reafirmarnos en la idea de lo poco (realmente nada) que interesa la música a los canales televisivos patrios en la actualidad.
Una vez más echamos mano a un tesoro escondido y recuperado gracias a internet correspondiente al mítico programa de Paloma Chamorro "La edad de oro".
La banda de culto Violent Femmes se presentó ante el respetable ofreciendo un concierto de casi hora y media un dos de abril de 1985 (última emisión de La edad de oro) haciendo historia y sorprendiendo a una audiencia que alucinó con el terceto natural de Milwaukee. Además concedieron una interesante entrevista a Paloma Chamorro que también está incluida en el vídeo adjunto, que podréis ver a partir del minuto 10:30.
Durante la actuación, los llamados creadores del folk-punk dieron un completo repaso a sus dos primeros y excepcionales discos de estudio: "Violent Femmes" (1983) y "Hallowed ground" (1984), además de presentar algún tema inédito que finalmente tendría sitio en su siguiente trabajo de 1986 "The blind leaded the naked", más concretamente las canciones "Old mother Reagan" y "Faith".
El histórico audiovisual de televisión española es absolutamente magistral. Es una pena que en la actualidad la mediocridad y la utilización política del espacio de emisión sea lo único que interesa a los sumisos directores del ente público que se han ido sucediendo en las últimas décadas.
Menos mal que existe internet para poder recoger de la red registros tan extraordinarios como este magnífico concierto (y entrevista) que ofrecieron Violent Femmes cuando había música en TV.


lunes, 23 de julio de 2018

Los lunes... escenas de cine - "Los santos inocentes"


Aclamada por la crítica, "Los santos inocentes" es una sobrecogedora cinta sobre la vida de una familia de campesinos que ofician de esclavos en el cortijo de una familia de terratenientes en Extremadura. Allí soportan todo tipo de humillaciones, penurias y abusos por parte de los señoritos, auténticos detritus humanos que durante siglos gobernaron (siguen haciéndolo), en la sombra, el país con la ayuda de los habituales políticos patrios y la omnipresente iglesia católica.
El matrimonio formado por Paco (Alfredo Landa) y Régula (Terele Pávez) tiene, además de dos hijos, una niña impedida a la que quieren con la locura propia de la buena gente, aunque la pobre es poco más que un vegetal, y ahora se incorpora a la casa el hermano de ella Azarías (Paco Rabal), un deficiente que ha sido despedido del cortijo en el que trabajaba y que dificultará más aún el día a día de la familia.
Basada en una novela publicada en 1981 por el genial Miguel Delibes, la película cuenta con interpretaciones inolvidables del gran Juan Diego en el papel del despreciable señorito o Agustín González como administrador del cortijo, además de los soberbios Rabal y Landa que consiguieron con en sus papeles el premio a la mejor interpretación masculina en el festival de Cannes.
Cruda y descarnada visión de una época terrible de España magníficamente dirigida por Mario Camus. La pobreza asumida como normalidad y callejón sin salida en la que vivieron muchos hombres y mujeres en el entorno rural donde fueron utilizados como esclavos por la execrable casta terrateniente y aristocrática Española.
Nos quedamos con el recuerdo de la grandiosa película "Los santos inocentes".

domingo, 22 de julio de 2018

Los domingos photosong - Luis Auserón - "En alas de la mentira"


En un fin de semana un tanto anómalo, finalmente me pude desplazar a Algorta para ver en el Txiringo de Ereaga a Guttercats en un buen concierto que se desarrolló en un ambiente un tanto extraño. Después asistimos al recital que dentro del festival Getxo&Blues ofreció el californiano Coco Montoya, que demostró su tremenda clase a las seis cuerdas.
Así que para una jornada dominical extraña como esta, había que preparar algo para no faltar a la cita con la unión de música y fotos de cada domingo.
Y me he decantado por un disco de Luis Auserón, el último hasta la fecha, el excelente (como todos los trabajos que firma este autor) "Lógica y proporción".
Ilustrado con una bonita y muy característica obra plástica del inolvidable "El Hortelano" (creo que una de sus últimas creaciones), y repleto de extraordinarias canciones.
De entre todas me voy a quedar con "En alas de la mentira". Cierto que es una revisitación del tema de Radio Futura que compuso el siempre añorado Quique Sierra para mi disco favorito de la banda: "De un país en llamas", pero Luis le da una dimensión en el disco de corte acústico y muy sentida.
Os dejo con esta toma en vivo de la excelente "En alas de la mentira".
¡Feliz domingo!



sábado, 21 de julio de 2018

Brent Cowles - "How to be okay alone" (2018)


En estos tiempos convulsos para la música, donde todo se crea de manera industrial, con una enfermiza tendencia a elaborar productos de mercado basados en clonar recetas sónicas que la experiencia previa ha demostrado que funcionan como artículos de consumo, lo que provoca que en unas pocas referencias sónicas se manejen la mayor parte de las bandas a las que el público tiene fácil acceso, poder traer a este humilde espacio a un artista como Brent Cowles, con la esperanza de que si alguien que se asome a esta reseña y aún no conozca al interfecto, pueda si así lo desea, hacerlo sonar en su hogar y (con toda seguridad) deleitarse con su música, es algo que hace que este modesto escriba se sienta francamente bien.
Porque este músico oriundo del profundo estado americano de Colorado, hijo de un pastor y educado bajo una fuerte disciplina religiosa; hace tiempo que viene avisando que tiene algo, especial y delicado, que ofrecer en forma de canciones.
Hace ya unos años que abandonó el proyecto You Me and Apollo, dejando excelsa muestra de lo que era capaz de hacer, especialmente en aquél disco de imborrable recuerdo y que crece exponencialmente según se suceden las escuchas con el que se despidió el grupo y que llevaba por título "Sweet honey" (2014).
Tres años sobreviviendo en el ingrato mundo de la música en los que intercala el EP del pasado año: "Cold times" que sirve de avanzadilla a lo que estaba por llegar.


Y lo que estaba por llegar era "How to be okay alone", una absorbente y admirable colección de canciones que nacieron bajo esta pregunta existencial que se hizo el bueno de Brent durante este tiempo, y que a buen seguro no podrá dejar a ningún melómano sino boquiabierto y obnubilado.
El trabajo rezuma reflexión, serena y fundamentada en base a una lúcida actitud de contemplación. Se desprende del núcleo sónico y argumental del disco una sensata espiritualidad muy asociada a la naturaleza humana en su entronque estilístico con palos como el rythm & blues, el soul, el folk o el pop de armonías y primaveras de cielos anaranjados.
Se abre la caja de las ilusiones con "The fold", una alhaja de rock edulcorado con armonías, guitarras encorajinadas y aires souleros, para quedar sumiso a lo que el resto del álbum quiera depararnos.
"Tequila train" tiene un aire arcilloso, heroico y fronterizo, con coros que acompañan el sedoso instrumento de Cowles y una épica que se expande en derredor.
El single de lanzamiento fue "Keep moving" un bello corte que mira al pop de altos vuelos de Jayhawks pero sin postrarse ante la copia simple y ramplona.



Siguen las delicias en la tonada suntuosa y mecida por la brisa "Gina Joon", a la que sigue un tema que se balancea sobre la acústica y deja impronta de paz: "Skylight".
Sin dejar las esencias campestres de frontera y andén ferroviario, recibimos las notas de un piano en "Fly on", con ese acompañamiento femenino en las voces que marca una diferencia de dulzura penetrante en todo el trabajo; crepuscular y acariciadora con eléctricas que tiemblan en "Velvet soul", exquisita y con un pop de cierta esencia africana en "Wire walker"; folk oscuro que muta a joya engarzada en apoteosis sónica en "Places" y reflexión desnuda en texto y sonido, el de la voz estirada en el agudo de Cowles y el de la acústica acompañante en el colofón "How to be okay alone".
Brent Cowles ha facturado un disco profundamente emocionante, hermoso, bucólico y también áspero, arcilloso por momentos. Canciones que se incrustan en el oyente por su fisonomía y por la intencionalidad dramática con que son interpretadas; un disco que pone de manera definitiva (si hubiese alguna duda) a su autor como una de las grandes realidades de la música actual de raíz y que coloca a "How to be okay alone" como uno de los discos más importantes del presente curso.

jueves, 19 de julio de 2018

The Kinks - "Preservation" (1973-74) - Parte I


Según el crítico y musicólogo Peter Doggett la ópera rock ideada por Ray Davies para sus Kinks en los años 1973 y 1974, "Preservation (I - II)", se trata del 'proyecto más ambicioso que ningún músico de rock hubiese acometido hasta aquél entonces'.
Ray Davies conjugó dos factores principales a la hora de abordar esta empresa. Por un lado, sentía que había agotado una paleta estilística tan amplia desde los primeros temas del grupo hasta el disco "Muswell hillbillies", que creía no tener nada más que decir o aportar a este respecto; por otra parte siempre fue un gran aficionado a los musicales de Broadway, y no es de extrañar, pues ya había dado muestras de cierto apego al género conceptual o narrativo en discos sesenteros como "Village green preservation society" (1968) o "Arthur" (1969), con fuerte carga irónica, satírica y crítica en esta segunda entrega.
Por lo tanto no parece que deba extrañar demasiado que un talento como el de Davies: original, reflexivo, punzante e inquieto fusionase ambos discos formando un ambicioso proyecto de ópera rock donde conviviesen localizaciones espacio-temporales y personalidades concretas, pero esta vez dentro de una historia más amplia y con una solución de continuidad que tenga como objetivo un fin narrativo concreto. Era el momento, en principio, oportuno y Ray Davies se lanzó a su consecución de manera obsesiva, cosa que explicó él mismo con estas palabras: "Éste es el proyecto que me ha ocupado a lo largo de toda mi vida, al que constantemente me descubro retornando, como Rembrandt con su autorretrato”.
Así nace "Preservation" desde el punto de vista conceptual. Para hacer realidad, y una obra musical de este concepto, Ray emplea un lenguaje estilístico que abarca prácticamente todos los palos de su producción hasta la fecha: escuchamos los acontecimientos que se narran recubiertos de sones rock, pop, soul, opereta, música de vodevil, funk, music hall, folk... además nos tropezamos en este viaje con alguna de las canciones más asombrosas y demoledoras que atesora la banda londinense (aunque ciertamente mucho menos conocidas que otras).



La primera intención de Davies era presentar la obra completa en una única entrega, pero la negativa en este punto de la discográfica, que quería un nuevo disco enseguida, para la campaña navideña de 1973 (la mala recepción por parte del público de su precedente "Everybody's in show-biz" (1972), tuvo mucho que ver en esta decisión de RCA), obligó a Ray a fracturarlo en dos actos, así en noviembre de 1973 aparece en las tiendas "Preservation Act-I".
En esta primera entrega nos son presentados los personajes de la trama, la ubicación no es otra que la ideal y bucólica sociedad en que nos sumergió años atrás en "Village green preservation society"; los primeros cortes del disco nos ponen en situación y nos hablan del día a día de las gentes que allí viven: "Preservation", la ambiental "Morning song" o la cotidianidad que se desprende de la campestre "Day light", en la que empiezan a escucharse las deliciosas y pastorales secciones de viento.



Aparecen los protagonistas de la historia: The Tramp (El vagabundo) es tal vez la cara oculta de Davies, su alter ego, es quien observa y narra los acontecimientos provocados por Flash, el avaro y mezquino ultra-capitalista, cuyo único afán es derruir las modestas viviendas de la población, sus tiendas y negocios para especular, con la siempre ruin excusa de la modernidad. En su contra se posiciona Black, la otra cara de la moneda, el izquierdista que contraataca con sus políticas sociales, sus sindicatos y la redistribución de la riqueza, ¡como la vida misma!.
Mientras todo esto ocurre, The Kinks nos deleitan con canciones en todo punto idílicas y sublimes que nos llevan de un escenario dramático a otro de forma sutil y melodiosa: "Sweet lady Genevieve" una absoluta maravilla incomprendida, "There's a change in the weather" musical puro y duro, "Where are they now" maravillosa y narrativa, el rock "One of the survivors", la coral y decisiva "Money & corruption", la rugiente presentación humana de Flash en "Here come Flash" u otra delicia melódica en la voz del vagabundo en "Sitting in the Midday".



Hasta aquí el primer acto de "Preservation", una obra de un calado musical y textual de enorme excepción a propósito del cual The Kinks se destacan como un grupo que va un paso por delante de otras inmensas formaciones de la época en virtud de una originalidad, ingenio, osadía, sentido irónico de la realidad social de su tiempo, riqueza en cuanto a inspiraciones y capacidad compositiva que otras, aún con más discos vendidos, no demostraron. Dentro de poco, el segundo acto.

* Este post ha sido motivado por un hilo que abrí en el caralibro y que desencadenó un interesante debate. Aquí mi opinión al respecto de esta obra de The Kinks.
* Me ha sido de mucha utilidad y he recabado ciertos datos del artículo "Preservation (1973-1973), El proyecto más ambicioso de The Kinks" escrito por Javier de Diego Romero para Efe-Eme y que podéis consultar pinchando aquí

miércoles, 18 de julio de 2018

Nuevo disco en septiembre de Mike Farris y primer adelanto: "Golden wings". Gira española en octubre.


Será el próximo siete de septiembre cuando vea la luz el nuevo disco de Mike Farris que llevará por título "Silver and stone". Pero el ex de Screamin' Cheetah Wheelies nos ofrece un tema de adelanto para hacer más amena y musical la espera.
Esta avanzadilla, presentada ayer por Rock and Roll Army, lleva por título "Golden wings" y viene presentada con su correspondiente vídeo clip. Se trata de una bonita canción, un medio tiempo de arranque soulero y cierta esencia pop.



Se avanza así mismo la presentación en vivo del álbum en España, para lo cual Farris estará acompañado de una nueva banda: The Fortunate Few.
Las fechas, localidades y salas que tendrán la suerte de recibir a Mike Farris será la siguiente:

05 de octubre de 2018 - Madrid - Changó
06 de octubre de 2018 - A Coruña - Inn Club
07 de octubre de 2018 - Gijón - Teatro de la laboral ciudad de la cultura
08 de octubre de 2018 - Valencia - 16 Toneladas
10 de octubre de 2018 - Murcia - Teatro Circo
12 de octubre de 2018 - Bilbao - Kafe Antzokia
13 de octubre de 2018 - Calella - Fábrica Llobet

martes, 17 de julio de 2018

Sarah Shook & The Disarmers - "Years" (2018)


Poco country o country-rock estoy escuchando este año, y no son las chicas las que más están sonando en mi equipo. Alguna decepción por parte de alguna fémina de la que esperaba más, y un ramillete de discos que no se apean de mis escuchas más frecuentes están propiciando que los discos nuevos de esta añada caigan con cuentagotas, también porqué son pocos los que me convencen plenamente.
Y en estas llega Sarah Shook & The Disarmers con su segundo trabajo: "Years", y quiebra de un golpe la situación comentada, posicionándose como reina de mis escuchas estivales, y su elepé como un favorito en el palo del country-rock.
Ya me gustó su ópera prima de hace tres años: "Sidelong", pero con este catálogo consigue cuajar todo su universo sónico y lírico en un apetecible y adictivo brebaje que se consume con placer y que deja ganas de más tras ser devorado.
Repertorio habitual de dolorosos desamores, encuentros en las barras de las tabernas al son del country y el rock, carreteras infinitas y crepúsculos nostálgicos cantandos con la voz manchada de whisky.


Me gusta en especial la voz de Sarah, con acero pero sin perder terciopelo en su timbre y de fraseo sabio, que sabe en qué coordenadas musicales y estilísticas se mueve.
Guitarras acústicas, eléctricas, de doce cuerdas, steels y ajustadas melodías provistas de adherentes estribillos para excitantes temas como: "Good as gold", la tabernaria "New ways to fail", la estupenda "Parting words", las esencias fronterizas de "What it takes", los ecos más enraizados de "Damned if I do, damned if I don't" o la esencia cristalina y radiante de "Years" que cierra el disco.
No faltan momentos más recogidos como la magnífica "Over you", la pesarosa y amarga "The bottle never lets me down" o la rockera "Lesson".
Terminamos con la balada "Heartache in hell", dolor bajo el anaranjado cielo de la anochecida, canción tan típica como inmortal (y necesaria).
Sarah Shook es una joven que tiene claro su camino y lo recorre imprimiendo ritmo y poderío, clavando sus botas en la tierra y defendiendo al tiempo los derechos civiles.
Uno de los discos del verano y una adicción incuestionable, música que suena a gloria en campo abierto, dejando estela en las carreteras mientras se escapa por la ventanilla del coche, una gozada os lo aseguro.

lunes, 16 de julio de 2018

Los lunes... escenas de cine - "¿Telefono rojo?, volamos hacia Moscú"


Si hay algo en esta vida que me ha traído encendidas conversaciones cinéfilas ha sido mi escaso interés y aprecio por las cintas de Stanley Kubrick; lo siento en el alma pero nunca he entendido la fama que ensalza a este realizador como uno de los mejores de la historia.
Eso no quiere decir que no me guste ninguna de sus películas, pues "Senderos de Gloria" es una POM, "Barry Lyndon" es espléndida y la que hoy traemos aquí, más de lo mismo.
A pesar de no ser el señor Kubrick un dechado de sentido del humor, "¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú" es un film hilarante, gracias en parte a un pletórico Peter Sellers que aparece en la piel de tres personajes, llevando a la cinta a cotas de auténtico delirio cómico.
Tomando como excusa la amenaza nuclear que sobrevolaba el planeta en los años de la guerra fría, Kubrick plantea un sátira política que hace del absurdo de las situaciones y los personajes un paralelismo irónico y acerado con la realidad de la política internacional de la época. Rusos, americanos y nazis se enredan en una precipitada y vertiginosa historia que desborda creatividad y talento plano tras plano, con el doctor Strangelove y la amenaza de la máquina del juicio final estirando su sombra sobre occidente.
¡Feliz semana!

domingo, 15 de julio de 2018

Los domingos photosong - Jimi Hendrix Experience - "Voodoo child"


"Electric Ladyland" es uno de esos discos que son una referencia incuestionable e inasequible al paso del tiempo, una obra magna en si misma a la que los años no hacen sino bendecirla.
El tercer proyectil de Jimi Hendrix Experience resulta tan demoledor como sus magistrales precedentes, pero encima más largo.
Pues a pesar de las lindezas que les cuento, debo confesar que no tenía esta catedralicia obra en el formato rey, hasta ayer.
Por esas benditas casualidades del destino, pude encontrar a inmejorable precio, dentro de una oferta de esas de lleve tres y pague dos el "Electric Ladyland" en su remasterización de 2010, con plástico de 180 gr.
Como comprenderán volví a casa más contento que un chiquillo con móvil nuevo, y claro, hoy no podía ser otro el vinilo elegido para el tradicional domingo fotográfico.
¿La canción a elegir?, pues eso es un poco lo de menos, son todas sublimes. Pero como tiene que ser una la que suene al pie del post, pues se me ocurre elegir "Voodoo child", pues sólo por una barbaridad como ésta ya merece la pena un disco.
¡Feliz domingo!

viernes, 13 de julio de 2018

And libros by Addison de Witt - "Gene Clark, Vuela hacia el sol" - Álvaro Alonso.


Los que me conocen saben de mi devoción por la figura y la obra de Gene Clark. Es por ello que siempre me ha producido una honda tristeza la total ausencia de publicaciones serias y extensas a propósito del gran músico y cantante de Lipton en la lengua de Cervantes.
Gracias a Álvaro Alonso y a Lenoir Ediciones, esta situación cobra una nueva y feliz realidad tras la publicación hace unas pocas semanas de "Gene Clark, Vuela hacia el sol", primer e imprescindible documento en castellano que acomete la vida y legado artístico del gran aunque eternamente maltratado e infravalorado Gene Clark.
Álvaro Alonso es un escritor, doctor en filosofía y periodista que acumula una dilatada trayectoria en medios como ABC o Radio 3, donde ha dejado constancia (y sigue dejando) de su erudición y sapiencia en lo que al universo musical se refiere, atesora asimismo un importante currículo dentro del ámbito cultural y también como docente.
Precisamente durante una prolongada estancia en Estados Unidos, donde impartió unas clases en la Dallas ISD, se gestó el libro que hoy comentamos.
"Gene Clark, Vuela hacia el sol" es una obra concienzudamente documentada por el autor, que al final de cada capítulo la detalla convenientemente. Recoge los datos que se relatan en las más de doscientas páginas de la obra, de publicaciones biográficas sobre la figura de Clark, entrevistas concedidas por Clark o por otras personas que convivieron con él en el pasado, a diversos medios; y conversaciones que el propio autor ha mantenido con allegados al protagonista, tanto del ámbito musical como personal o familiar.
Esta escrupulosa documentación y mimo en el detalle bibliográfico derrama sobre el lector una aplastante sensación de veracidad, que al menos en tipos como el firmante de esta reseña, se agradece, pues no son pocas las ocasiones en las que el amarillismo o la simple y falaz chinchorrería embadurnan no pocas biografías de personas notables (o no tan notables).
La narración se desarrolla de forma cronológica y abarcando situaciones musicales y también vitales y familiares. Dividida esta cronología en capítulos, cada uno de los cuales está encabezado por una estrofa de algunas de las canciones más emblemáticas del protagonista, que sirve de avanzadilla a lo que el lector ha de encontrar en cada episodio, la lectura se hace amena y enriquecedora (si, ambos aspectos son perfectamente compatibles), ya que según vamos avanzando en la vida de Clark, que empieza con una breve incursión en su adolescencia y sus primeras escuchas a los viejos dioses del rock and roll y continúa con la salida del hogar paterno para buscar la gloria en el mundo de la música, nos vamos tropezando con que esa gloria es alcanzada con prontitud, haciendo de él un joven adinerado (demasiado adinerado posiblemente), la deserción de The Byrds, la expedición fantástica junto a Doug Dillard, las carreras en su ferrari junto a Steve McQueen, las juergas, los días de paz junto a su mujer y sus hijos en Mendocino, los encuentros y desencuentros, el lado feo y grotesco del rock and roll way of life, las adicciones, las resurrecciones y las recaídas, la brillantez de un tipo capaz de escribir varias canciones al mismo tiempo o la mediocridad de quien pierde el control volviéndose vulgar y odioso.
También se nos narra de manera meticulosa, en boca de quienes con él estuvieron, las grabaciones de sus grandes discos y canciones, también asistimos a la remembranza de sus mejores noches sobre el escenario, así como de los shows más esperpénticos que protagonizó.
Desfilan por las páginas de este libro personajes claves de la historia del rock, de cuando se compusieron las canciones más bellas de la historia: Bob Dylan, The Band, Jim Dickson, Joe Cocker, Ry Cooder, Nicky Hopkins, Al Perkins, Sid Griffin, David Geffen, Emmylou Harris, Gran Parsons...
Además Álvaro Alonso adjunta, a modo de apéndice, una nutrida relación de las canciones de Gene Clark en su pase por diversas publicaciones, así como la discografía completa, desde los álbumes con New Christy Minstrells (anteriores a The Byrds), sin olvidar los imprescindibles discos de 'rarezas', gracias a los cuales se han recuperado muchas de las canciones perdidas a lo largo de la azarosa vida de Gene Clark, un catálogo con todas las canciones del protagonista y una exhaustiva bibliografía, gracias a la cual ha sido posible, junto al excelente trabajo de Álvaro Alonso, que podamos tener hoy entre nuestras manos este excepcional, y diría que imprescindible documento en castellano sobre uno de los músicos, poetas y cantantes más maltratados por la industria, y más minusvalorados por los aficionados.
Recomiendo efusivamente "Gene Clark, Vuela hacia el sol" a todos los fans (en continuo aumento, me consta) de Clark, pero también a todos los que aman el rock, conocerán y se interesarán (los que aún no hayan profundizado en este gran músico) por una figura impagable de la historia de la música contemporánea, y disfrutarán de un libro estupendamente escrito que no deja lugar al sopor ni al aburrimiento. No se lo pierdan.

Enlace donde adquirir este estupendo libro pinchando AQUÍ.

jueves, 12 de julio de 2018

La docena de doce de ... 1978 (discos).


Seguimos dando caña a las listas de la docena de doce que tan típicas son en esta casa durante la temporada estival. En esta ocasión, y aprovechando que hace cuarenta años era 1978, nos vamos a dar el largo de elegir una docena de favoritos de aquella añada en formato largo, osea los doce elepés de 1978 favoritos de Addi.
Como siempre digo, la selección es aproximada y los puestos de la misma son perfectamente intercambiables, pues si bien no es el mejor curso de los setenta, no estuvo nada mal.
Vamos a ello.

1. The Rolling Stones - "Some girls"



La última obra maestra de sus satánicas majestades, su disco más sucio y underground, el que respira mayores cotas de marginalidad y corrosión. El último estertor de la juventud antes de caer en las garras de Peter Pan y su famoso síndrome.


2. Bruce Springsteen - "Darkness on the edge of town"


Mi favorito de Bruce, el que concentra de manera más absoluta su mundo, el que está más a flor de piel de muchos de los que fuimos moldeados por el universo rock ciudadano, la carretera, las habitaciones vacías y la amargura, la madrugada de insomnio y la mirada a un futuro incierto.


3. Lou Reed - "Street hassle"



El underground huyendo de los escenarios más grotescos para ocultarse en ecos de Ramones e incluso de glam, pero crudo y barriobajero, nocturno y arrebatado. Un favorito que pasó -y pasa- demasiado desapercibido.


4. Big Star - "Third-sister/lovers"


Último episodio del periplo de Big Star por la perpetuación de su obra como Santo Grial del pop y el powerpop de armonías y melodías, el último vértice del triángulo que encierra las más rotundas influencias de la historia de la artesanía musical.


5. Albert Collins - "Ice picking"


Uno de mis artefactos de blues favoritos del mundo mundial. La telecaster de Collins suena como un elemento de pecado y lujuria, misterio y solemnidad, un disco muy adictivo.


6. Cheap Trick - "Heaven tonight"


El tercer larga duración de la cuadrilla liderada por el loco Rick Nielsen es mi favorito. Con el típico eclecticismo de los Cheap Trick que aborda influencias del pop de la invasión británica, el rock primigenio e incluso el hard rock. El resultado: frenético powerpop.


7. The Only Ones - "S/T"


Disco perfecto del entonces lozano Peter Perrett, pelotazo en la línea de flotación de los sellos que se empeñan en etiquetar la música. Aquí la mezcolanza es tal que los tiros estilístico son un auténtico fuego cruzado, un disco indescriptible e inmortal.


8. The Saints - "Eternally yours"


Sumergidos en plena eclosión de sonidos punk, desde Australia llega la nota de distinción dentro del caos sónico imperante. Segundo elepé de The Saints con reminiscencias sónicas que van más allá del sonido de Satán y de los pubs poblados de pulgas. Imprescindible.


9. Tom Waits - "Blue Valantine"


Nocturno y reptante, poético y maldito; subyugante y frágil; así se muestra Waits en su quinto disco de estudio, como un ente en plena búsqueda de si mismo, entre efluvios malignos y esperanzas bondadosas.


10. Johnny Thunders - "So alone"


Primer y rotundo alarido de Johnny Thunders, maldito y bohemio, lírico y furioso, romántico y provocador. Fusión de rock, blues, punk... y mucha actitud y ganas de ir por libre, de hacer poesía pasando de los poetas.


11. Ramones - "Road to ruin"


Himno tras himno, impulso y reacción, eran tiempos de prevaricar con la existencia propia y los neoyorquinos lo supieron hacer y contar mejor que nadie, a golpe de rock, punk, pop y surf. Uno de sus discos más inflamables.


12. Burning - "Madrid"


No se puede ser más fiel a las premisas del rock and roll suburbial y asfáltico que aquí, en La elipa, el barrio de Burning. Cantan a su mundo y a sus personajes, marginales y macarras, pero enamorados y perdedores. Chorizos en fuga y corazones rotos y pegados con alcohol y besos de chonis... Burning.

miércoles, 11 de julio de 2018

Parquet Courts - "Wide awake!" (2018)


Admito que no me gustó enterarme de que el productor del nuevo disco de Parquet Courts sería Danger Mouse. Sus 'rupturistas' producciones no siempre han terminado en trabajos que me hayan encandilado precisamente.
No obstante no dudé a la hora de acometer la escucha de "Wide awake!", que es como se titula el último disco de la banda neoyorquina, esperando un sonido que alejara a Andrew Savage y compañía de eso que ahora se llama su zona de confort.
Pero lo cierto es que con ciertas novedades sónicas que comentaremos a continuación, tampoco es un cambio dramático, y se hacen perfectamente identificables como Parquet Courts.
En primer lugar es necesario dejar claro que continúan con sus textos de siempre: inteligentes, cultos, atinados y muy valientes, poniendo a la vista de todos los trapos sucios de su país.
En cuanto a la vestimenta de estas letras se aprecia un apaciguamiento (que no deserción) de su típico sonido rock-punk-garage, para cubrir sus soflamas con prendas más sintéticas, acentos funk y psico-soul sorpresivamente.
No diré yo que le siente mal al grupo estos sonidos ácidos e incluso raperos que le acercan a formaciones como Beasty Boys, ya que no se desprenden de sus guitarras y sonoridades Lo-Fi que les siguen caracterizando.
Abren con un tema que es una gamberrada en toda regla, bajos y riffs extraídos en la linea temporal de los mediados años setenta y un estribillo contundente y descarado: "Total football".
En la estupenda "Violence" llega el primer latigazo funk, con asociaciones al hip-hop, no obstante el tema funciona como un tiro. Cuando menos, sorprende el corte "Before the water gets too high", sujeto por un sintetizador y un bajo.



"Mardi Gras beads" tiene un toque noventero (¿Pavement?) y se escucha con gusto, aunque un servidor prefiere el torrencial guitarrero de la transgresora "Almost had to start a fight/in and out of patience". Vuelta a momento más calmos con "Freebird II" para volver a la desatada acción punkrockera de "Normalization" en lo que parece una montaña rusa musical.
En esta onda de rugidos se cuentan algunas piezas más en el elepé: la fugaz "NYC Observation" o la de frenético pulso "Extinction", ambas vuelan en menos de dos minutos.
No me conquista del todo el funk setentero y catadrióptico "Wide awake". Un pop acariciador y atmosférico como "Back to earth" me descoloca un poco, aunque termina ganandome el oído. "Death will bring change" es un tema de textura casi brit-pop con coros infantiles hablando de los cambios de la muerte, un tema que se ha ido convirtiendo en un favorito, igual que el que cierra este catálogo: "Tenderness", más cálido y que me suena como una especie de funk underground y que también ha ido ganando enteros con sucesivas escuchas.
Me costó un poco al principio, pues estaba un tanto sorprendido por algún tema de este "Wide awake!", pero lo cierto es que poco a poco este disco de Parquet Courts termina convenciendo. Aunque me quedo como momentos preferidos aquellos que recuerdan a los Parquet Courts previos a Danger Mouse, este último disco del cuarteto bien merece un notable.

lunes, 9 de julio de 2018

Los lunes... escenas de cine - "Jules y Jim"


En 1962 el imprescindible Fraçois Truffaut filma "Jules et Jim", si me lo permiten una película por la cual siento una desatada pasión.
Sólo pasión se puede sentir ante una historia tan simple, sencilla e incluso redundante como esta, pasión y algo menos inofensivo por Jeanne Moreau (Catherine), inolvidable vestida de ladronzuelo y con un bigote pintado en el rostro corriendo por un puente con sus dos amantes tras ella.
Los amantes Jules y Jim, amigos íntimos y ambos enamorados de ella, Jules es alemán y es quién inicia una relación con Catherine, Jim es francés y no se resigna; y entonces llega la primera guerra mundial y se deshace el triángulo.
No diré más, creo que el film merece huir de los famosos spoilers, y que los que no hayan visto la película se recreen en ella, en la frondosidad de sentimientos y jugos emocionales de esta gran historia.
Sólo la carrera por el puente de los tres protagonistas puede ser la escena elegida para que nos acompañe esta semana.
¡Feliz semana!

domingo, 8 de julio de 2018

Los domingos photosong - John Hiatt - "Thing called love"


Posiblemente mi decisión de no ir al Huercasa Country Festival este año haya sido una equivocación. El caso es que la fecha y ciertas apreturas en el trabajo me hacían ciertamente difícil acercarme a Riaza.
Durante el fin de semana he visto en las redes sociales a muchos amigos y conocidos que se han acercado por allí y han compartido vídeos y fotografías de los diversos conciertos.
Pinta genial lo que allí se debió vivir: Jaime Wyatt, The Cadillac Three o The Band of Heathens son conciertos que me hubiese gustado ver; pero lo que más siento es haberme perdido el bolo de John Hiatt pues éste último si que es un favorito personal y atesoro en la memoria algún concierto realmente maravilloso del de Indiana.
Pero como la cosa ya no tiene remedio, intentaremos curar las heridas poniendo música de Hiatt esta mañana dominical.
Como no tengo en vinilo "Slow turning" y la foto no es con CDs, pues toca otra de sus obras magnas, el imprescindible "Bring the family".
Y de este álbum extraemos un tema favorito como "Thing called love", en la versión en vivo de 1990 en la que a Hiatt le acompaña Bonnie Raitt.
¡Feliz domingo!



viernes, 6 de julio de 2018

The Rock *A* Teens - "Sixth house" (2018)


Nos centramos una vez más en una banda noventera que regresa con canciones nuevas este año. En esta ocasión se trata de The Rock *A* Teens, la banda de Chris Lopez que no nos ofrecía material nuevo desde la publicación de "Sweet bird of youth", exceptuando el EP de escaso interés "Moon under the trees" (2001).
Aunque lo cierto es que Lopez reformó el grupo hace unos años, más concretamente en 2014, para ofrecer algunas actuaciones en directo. No debió ir mal la cosa cuando ahora nos sorprende con un nuevo disco titulado "Sixth house".
Acometo la escucha de este álbum con las comprensibles reticencias, aunque pronto me deshago de ellas a tenor de las buenas sensaciones que recibo tras las primeras escuchas. Tal vez el sonido se muestre más apaciguado que en los viejos tiempos, más matizado y ordenado, pero la voz y el fraseo de Chris Lopez se mantienen y son, como ocurría antaño, el auténtico sello diferenciador de esta maltratada banda, que no consiguió allende sus fronteras el éxito que merecían discos tan sobresalientes como "Golden time" (1999).
Es por lo tanto absurdo mirar atrás y hacer comparaciones con otros tiempos, pues este "Sixth house" merece una reseña exclusiva para valorar lo que se oculta en sus tripas, que son diez canciones que tras cada escucha se fortalecen y crecen, convirtiéndose alguna, ciertamente en momentos favoritos personales de este año.
Y como tal considero la excelente "Closest to heaven", de indómitas guitarras, refinadas y sonoras aunque no carentes de garra, y la épica forma de cantar de Lopez, un gran tema.



Pero los de Atlanta abren fuego con una acústica que parlotea para ser tapada por la electricidad en la excelente "Billy Really". Continua el recorrido por este "Sixh house" con la reactiva "Lady Macbeth", tras el desorden de ésta le sigue la luz de "Turn and smile".
No bajan el pistón con cortes como "Go tell everybody" o "Count in odd numbers", pues ambas avanzan con paso firme a cada escucha.
Una zambullida en un histriónico muro de sonido hace que "Lost in sound" sea un título muy apropiado para otro de mis favoritos; como también lo es la flotante "Crystal skies".
"Listen Sony boy" es más resuelta y juvenil y "Baby is on to me" más densa, pero al tiempo radiante, me parece otro gran lugar del disco.
El retorno de The Rock *A* Teens es una gran noticia, pues supone la vuelta con las ideas reformadas y perfectamente claras de un grupo que no ha gozado de la suerte que si han tenido otros, a pesar de merecerlo como el que más. Creo que a muchos puede sorprender este elepé, y por eso lo recomiendo sin reservas.

jueves, 5 de julio de 2018

Vuelven Guttercats - Iberian tour 2018 part II


Se conoce que la banda gala Guttercats se quedó con ganas de más tras su última visita de la pasada primavera por España. El caso es que este verano vuelven en lo que han bautizado: Iberian tour 2018 Part II.
De este modo es posible que aquellos que se perdieron alguno de sus bolos el pasado mes de abril, rectifiquen el entuerto y puedan ver en esta secuela de la gira a los parisinos defender en vivo su excepcional "Follow your instinct", último álbum hasta la fecha de la banda publicado a principios del año en curso.
Otros en cambio estamos dispuestos a repetir, pues el directo de estos tipos no es cosa baladí, por lo cual en esta casa recomendamos pasar una noche de rock and roll con Guttercats.

Fechas, salas y localidades que conformarán esta Iberian tour 2018 Part II:

18 de julio de 2018 - Maliaño (Cantabria) - La Tribu
19 de julio de 2018 - Sopela (Bizkaia) - La Triangu
20 de julio de 2018 - Logroño - Stereo
21 de julio de 2018 - Getxo (Bizkaia) - Txiringuito de Ereaga
22 de julio de 2018 - Barakaldo (Bizkaia) - El Tubo (Sesión vermut 13 horas)
22 de julio de 2018 - Vitoria - Urban rock concept