sábado, 3 de marzo de 2018

Ben Arnold - "Sunday morning meltdown" (2018)


Recientemente, la superbanda de perfil bajo US Rails, ha pasado por España, plagando de conciertos y buenas sensaciones la piel de toro. Así lo dejamos claro en la reseña a propósito de su bolo de Bilbao, y en similares términos se refirieron colegas de rockerío que los disfrutaron en otras ciudades del estado.
Si bien es notorio que el cuarteto gringo practica un estimulante y muy ortodoxo sonido americana, no es menos cierto que en algunas coplas desprenden letanías mucho más pantanosas, souleras y tiernas. Esto es debido principalmente, a la aportación del teclista, vocalista y compositor (uno de ellos, los cuatro participan en estos lides): Ben Arnold.
Precisamente, la misma mañana del día del concierto me enteré que el bueno de Ben Arnold tenía nuevo disco en la calle, aún calentito pues había sido publicado en las primeras fechas de 2018, no me lo pensé y aproveché el concierto para comprarlo al final del mismo.
La adquisición la motivó lo mucho que me gustó su anterior álbum "Lost keys", publicado en 2016 y del que ya hablamos aquí.


Muy amablemente me lo firmó Ben Arnold y en un breve parrafito que mantuvimos me dijo: "Este es mejor que "Lost keys", estoy muy contento con él, ¡y no hay canciones de amor!".
El disco, titulado "Sunday morning meltdown" es nuevamente un excelente trabajo, repleto de soul y gospeld, de melodías diáfanas que se dejan querer y una producción, a cargo de Matt Muir, baterista de US Rails, que también se sienta en la banqueta frente a los parches en el disco y el propio Arnold, que aporta ortodoxia, ciertas letanías de ceremonia evangélica propia de Nueva Orleans y la serenidad que precisan unos textos como los que ha elaborado Arnold en esta ocasión.
Pronto constaté que como me comentó el propio autor, no hay canciones de amor en el elepé, pues sus textos son una sucesión de cantos de fuerte espiritualidad, de tono religioso en algunos casos y reflexivo o de pensamiento en otros, y acometidas de corte político.
Si bien es cierto que al primer contacto el nuevo cancionero adolece de la inmediatez del precedente, no es menos evidente que las sucesivas escuchas le sientan de maravilla y que tras unas cuantas, los temas, y en especial el conjunto van ganando terreno para asentarse y resultar más sabroso y con una brillante pátina de permanencia, por lo que finalmente resulta superior a "Lost keys".
Formado en su totalidad por temas de medio ritmo, y esto cuando más acelerado se muestra el amigo Ben, salvo en algún arrebato soul-festivo como el corte que cierra el disco: "I'll see you there" o la ardorosa: "Hellfire". Estos tiempos empastan a la perfección con la cualidad tímbrica de Arnold, poseedor de una arenosa pero bonita voz.
Además, el caldo se adereza con unos estupendos coros, hammonds, pianos, sección completa de viento, armónicas, congas, acústicas, eléctricas...
Un compendio de canciones en busca de un mantra positivo, sanador y que clama por la paz y la reivindicación a partes iguales.
Trackslist equilibrado, sin fisuras y momentos álgidos como las preciosas: "Driving to find Jesus" y "The bridge".
En resumen, un muy buen disco de este entregado artista oriundo de Philadelfia, que sintió la inspiración tras visitar el coro del reverendo Al Green y que provoca estados de bienestar e invita a la reflexión, cosas que pueden resultar beneficiosas en estos tiempos que corren.



2 comentarios:

  1. Pues si es mejor que Lost keys, que era un discarro del copón, me pongo a buscarlo.
    Salud socio

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    1. Menos inmediato, pero con más recorrido en mi opinión. De todas maneras son muy similares. Te gustará.
      Salud.

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