viernes, 24 de febrero de 2017

Cracker vuelven a girar por España en mayo. Fechas y ciudades.


Una noticia que alegrará a muchos, entre los que me incluyo. Los señores David Lowery y Johnny Hickman vuelven a España en la gira de presentación de las canciones de su último Lp, el estupendo "Berkeley to Bakersfield".
Siete ciudades serán las afortunadas que contarán con el explosivo dúo en concierto. La suerte se alía con mi Bilbao, ya que el evento contará con la participación junto a Cracker de Marah.
Uno ha sido muy fan de los de Philadelphia, y tras unos años en los que la formación parecía abocada a la hecatombe por motivos muy variados, parece que la vuelta del hermano prudente Serge Bielanko ha devuelto al desbaratado David a la senda del criterio, y que empiezan a parecerse a la impresionante banda que fueron. Doble suerte.
Cómo nunca sobra una nueva dosis del mejor rock de variados tintes, me imagino que muchos estaréis cuadrando agendas para no perderos el show, yo asistiré sin duda.

Las fechas y lugares que visitarán:

Jueves 4 de mayo de 2017: Santiago de Compostela, Riquela Club
Viernes 5 de mayo de 2017: Donostia-San Sebastián, Intxaurondo K.E.
Sábado 6 de mayo de 2017: Bilbao, Kafe Antzokia (+ Marah)
Martes 9 de mayo de 2017: Valencia, Loco Club 
Miércoles 10 de mayo de 2017: Madrid, El Sol
Jueves 11 de mayo de 2017: Barcelona, La [2] de Apolo
Viernes 12 de mayo de 2017: Vitoria–Gasteiz, Helldorado


jueves, 23 de febrero de 2017

Caddy - "The better end" (2015)


No cabe duda de que esta reseña viene con un retraso injustificable, pues el disco del que vamos a hablar fue publicado en el verano de 2015, desde luego tiempo ha habido. Se trata del tercer disco de Caddy, un proyecto unipersonal tras el que se embosca el artista sueco: Thomas Dahl, y que en el año referido optó por amortiguar la textura de sus sonidos para el excelente Lp que hoy nos ocupa, y que se titula: "The better end".
¿Porqué llega esta reseña ahora?... Lo voy a explicar. La presencia entre nosotros de los escoceses Teenage Fanclub me ha hecho recordar este disco, que conocí gracias a mi sabio amigo: Bernardo de Andrés Herrero, responsable como todos ustedes saben del imprescindible: Mi Tocadiscos Dual.
Y es que no es difícil encontrar similitudes entre la magna banda escocesa y este sueco mucho menos conocido, pero que puede ser importante a tenor de sus canciones.
Cierto que el disco no presentó demasiada batalla mediática en su momento, pasando bastante (por no decir muy) desapercibido. Es lamentable, pues se trata de un disco de jangle pop y powerpop sobrado de buenas canciones, de rigurosas melodías dibujadas con lustrosas armonías vocales, guitarras de esencia Rickenbacker, cristalinas y amables, y la voz de juvenil color de Thomas Dahl.
Un buen ejemplo de todo esto lo podemos encontrar en la maravillosa: "Bring it back".



La presencia de Teenage Fanclub se hace notar en la fluida: "Here it comes again", de hermosa melodía y perfectas armonías vocales. También es evidente este influjo en la más rugosa pero incluso superior: "Something about Carina".
Gloriosa pira de voces y guitarras efervescentes para "Fangblenny" y en "Into the sun" nos saluda la gracia sonora de Tom Petty gracias a guitarras, base rítmica y estribillo.
El tema que da titulo al álbum viene con cierto tono psicodélico al más puro estilo Beach Boys, y "Wherever you go" es un pop de libro, brillante como un sol de primavera, disfrutable y sonriente, dotado de un estribillo radiante, un saxo sorprendente, y una percusión de palmas irresistible.



Vuelven caricias de coordenada escocesa con la excelente: "Saint-cyr-sur-mer" de gloriosas armonías vocales nuevamente.
La recta final deja de manifiesto que el presente cancionero no incorpora temas de relleno, pues tanto "Chasing clouds" de golosa liviandad; como "Beautiful strange" de mayor peso sonoro, y la bucólica: "Autumn leaves" que finiquita el Lp, eliminan esta posibilidad.
Son días de sonidos alegres como meriendas campestres, de pop gobernado por las melodías y las voces, de guitarras risueñas y fluidez sonora. Son días de Teenage Fanclub, y ¿porqué no?... también pueden serlo de Caddy.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Chuck Prophet - "Bobby Fuller died for your sins" (2017)


No ha resultado tan fácil como era de esperar, tal vez un servidor esperaba un disco del señor Prophet de nula resistencia a la empatía inmediata como en pretéritas ocasiones, pero la verdad es que en el lote de éste 2017 no ha sido así.
No es menos cierto que los que me aventajaban en escuchas me reiteraban que "Bobby Fuller died for your sins", que es como se titula el nuevo Lp del californiano Chuck Prophet, ganaba según se acumulaban los pases al mentado cancionero.
Estaban en lo cierto, en menos repeticiones de las que en un principio me temí, el álbum empieza a funcionar, y las bondades que han hecho de Prophet un elegido para la gloria rockera por muchos, empiezan a salir a flote.
No obstante, y aunque no llevan a ningún sitio las comparaciones, no consideraría justo no dejar claro que este tracklist adolece de la deseable regularidad debida ya que no todos los temas que lo conforman tienen el mismo peso. Opino sinceramente que un número inferior de canciones darían como resultado un disco más redondo y equilibrado.


Por lo demás el álbum tiene las características sónicas habituales en nuestro profeta, guitarras radiantes, teclas sutiles y necesarias, ritmo ajustado a lo que se necesita, aires ochenteros (tal vez un poco excesivos en las sonoridades de algunas baterías), toques esporádicos de aire clásico, melodías marca de la casa, coros perfectos, y el timbre y fraseo característico de Chuck, casi nada.
Como he mencionado, algunos temas no me convencen demasiado y no me parecería descabellado haberlos eliminado, pero el resto justifican para este nuevo trabajo un notable alto. Nos concentraremos en estos.
El tema de apertura, que titula al álbum, es un rítmico rock ochentero con palmas y coros que se agarran a las meninges, nos habla de la oscura muerte del interprete de la mítica "I fought the law", un gran comienzo. La continuación con "Your skin" se caracteriza por una imponente linea de bajo, las guitarras enfurecidas, los coros de la esposa de Prophet: Stephanie Finch, y una excelente melodía. También me gusta la acústica balada de tono un tanto bucólico: "Open up your heart".
"Bad year for rock and roll" es un pelotazo instantáneo, recordando uno de los años más negros de la historia del rock, aludiendo a Bowie y con un estribillo indestructible, un temazo en toda orden.
Otro momento destacado es "Jesus was a social drinker", de cierto aire setentero y una esencia glam que me recuerda a los tiempos en los que el Duque cambiaba el folk por el rock glamouroso de tendencia T-Rex.



Dedicada a Alan Vega"In the mausoleaum" es otra muestra del rock de fuerte latido y oscuras guitarras.
Vuelven las esencias setenteras con golpes glam en "I was Connie Britton".
A la bonita aunque un tanto obvia balada de tono romántico; "We got up and played" le sigue, para terminar el álbum por todo lo alto el iridiscente rock and roll: "Alex Nieto", tremendo tema de ardiente espiral sónica dedicado al joven infámemente asesinado por la policía de San Francisco en el año 2014.
Como me resisto a comparar con anteriores catálogos, diré que el nuevo disco de Chuck Prophet es nuevamente un estupendo trabajo, con momentos memorables, tal vez el regusto un poco amargo que me queda es porque a mi entender hubiese ganado con algún tema menos, de todas maneras el notable alto del que hablan muchos admirados colegas está más que justificado y coincido con esa calificación.

martes, 21 de febrero de 2017

La misma piedra y el viento del oéste.


Cuando se reencontraron, ambos huérfanos de las premisas que tutelan las vidas adultas convencionales, charlaron y rieron, bebieron y bailaron, recordaron lo bueno, lo divertido. Sólo eso.
Ninguno hizo alusión a las cadenas, estas que hoy agarran sus pescuezos y los fijan al poste de la seguridad y la rutina. No quisieron recordar a aquellas bestias salvajes con vocación de indomables que fueron, o que quisieron ser. Aquellas criaturas que devoraban cualquier atadura con las fauces de su juventud voraz y contestataria.
No parecían las fiestas de un barrio de extrarradio el lugar más indicado para el reencuentro de dos cuarentones aburridos de fracasar, cautivos de sí mismos, y con sus vidas pendiendo de la fina tela de araña que es el equilibrio mental. Parecía finiquitado el ímpetu y la pasión por encontrar vivencias apasionantes. Los años decidieron por ellos y manipularon sus mentes: "Las grandes historias están en las cabezas imaginativas y suplicantes de los literatos y dramaturgos"... Tal vez por eso ambos gustaban de escribir, para no perder del todo la esperanza.
Los tiempos prescritos por los sueños como "años de felicidad y conquistas" terminarían convirtiéndose en travesías por la rutina y el sopor.

- O despertamos demasiado pronto o nunca llegamos a dormir del todo. Lo cierto es que no supimos soñar -comentó ella mientras hidrataba la memoria con cerveza fría.

Y el resto parecía historia, la última historia a pesar de que la cuarentena no puede (ó no debe) ser el final de la obra. Demasiadas decepciones, muchas cosas que juró que nunca realizaría atenazan hoy la vida de ella, que estropeó sus preciosos ojos de no dormir, siempre preocupada, por los niños, por el callejón sin salida de su matrimonio. No pocos deseos y ambiciones se atascaron en el estómago de él, que se cerró durante años en busca de una salida que no existía, pues aún no había entrado en ningún sitio.



El caso es que el viento del este, que nace donde se fabrican los sueños inocentes y quiméricos de los niños, azotó aquella noche la ciudad llevándose por delante a un par de lobos noctámbulos que lo fueron y que un día se acostaron inconscientemente, agotados de ir quedándose solos en la pista para dejar la fantasía de la juventud en manos de otros y rendirse a la verdad de sus vidas mal construidas.
Las horas pasaban vertiginosas, la noche derrapaba contra los quitamiedos impuestos por el alcohol y los rumores de fiesta. Y los años de instituto recorrieron sus espinas dorsales: las tardes de litronas en la pérgola con la gente, los primeros romances fugaces y arrebatados, las canciones a coro, los porros, los juramentos de sangre bajo las estrellas cubiertas de polución de los últimos años ochenta, las inevitables traiciones... La juventud estallaba bajo la protección engañosa de la adolescencia aún presente, el futuro era lo de menos. Allí estaban ellos para moldearlo y someterlo al dictado de su voluntad. Luego años de olvido, caminos diferentes y no previstos, "holas" y "adioses" cuando se cruzaban por el barrio.
Y aparecieron los besos, claro, obligatorios, de amigos que nunca habían compartido pasión y mucho menos lujuria, no había remembranzas sexuales entre ellos. Eran los primeros abrazos compartidos de sus vidas.




Desde entonces se dedicaron a vivir, a pensar poco y reír mucho, a criticar al resto de la cuadrilla dispersada por el barrio… "Qué calvo está fulanito, y mira que era guapo", "cómo ha engordado menganita, con lo buena que estaba", "el cabrón aquél ha terminado convirtiéndose en un pijo que mira a todo el mundo por encima del hombro", ¡cómo ha crecido el barrio!
Evitaban las tiendas de muebles, las comidas familiares y los compromisos sociales como pareja oficial. Se encontraban sin anunciarlo, no caminaban agarrados por la cintura y no solían despertarse juntos... "Quédate hoy a dormir, los niños están con su padre"... Todo valía: confidencias, sexo, cariño, comprensión, libertad para elegir compañía o soledad. Por fin eran amigos, de verdad, como proyectaron de jóvenes. Ahora sí, se querían y respetaban, pero el viento cambió... el puto viento empezó a soplar del oeste, donde se fabrican las pesadumbres realistas y aburridas que asolan las noches de los adultos. Se enamoraron, como se prohibieron hacer... Y ahora, ¿qué?

Las correcciones, no pocas, corren a cargo como siempre de mi amigo Paco Evánder.

lunes, 20 de febrero de 2017

Los lunes... escenas de cine - "La sombra de una duda"


Sigo repasando a los grandes de la historia del cine. Y entre los que aún no habían aparecido por aquí se encuentra don Alfredo, es decir, el amigo Hitchcock.
Otro que plantea dudas a propósito de elegir un film, tiene tantos, y muchos de ellos son tan buenos, incluyendo en su legado un buen ramillete de obras maestras, que no es fácil separar uno sólo.
Pero como tampoco es cuestión de echar la noche dando vueltas al tema, ni de profundizar con actividades de búsqueda en el subconsciente sobre cual es la cinta que mejor empasta con la personalidad propia, pues he decidido barajar media docena de pelis más o menos y finalmente sin pensar demasiado elegir una. Y elijo: "La sombra de una duda".
No solo me parece una de las mejores, es que además no suele aparecer entre las elegidas en las diversas listas sobre las mejores obras del gordinflon maestro del suspense.
Siempre me ha encantado la atmósfera de esta película. Esa sensación opresiva y de temor que despierta el tío Chalie, la ceguera de su sobrina que lo admira, con la que curiosamente comparte nombre. La tensión va creciendo conforme avanza el film, en un entorno rural, salteado con las encantadoras charlas del padre de la chica (Henry Traves) y un vecino sobre formas de conseguir el crimen perfecto, y la adoración de la madre, magnífica Patricia Collinge, hacia su hermano, que poco a poco va dejando vislumbrar un pasado oscuro por el cual es perseguido por la policía, motivo que le ha llevado a ese pequeño pueblo.
Grandioso Joseph Cotten con tío Charlie y encantadora como siempre Teresa Wright como la sobrina de éste, que extraña adoración siento por esta actriz.
Pasamos tensión creciente con "La sombra de una duda" de Alfred Hitchcock.
¡Feliz semana!!!

sábado, 18 de febrero de 2017

Ya no voy al cine...


Ayer reparé en una publicación, traía la lista de películas nominadas para los Oscars. Sinceramente, los Oscars, Goyas, Césars y demás estatuitas hace lustros que me la traen al fresco. El caso es que no había en la lista ni una sola película que haya visto, y lo peor de todo... ni ganas oiga.
Me da mucha pena, porque uno ha sido cinéfilo toda la vida, de peli a la semana, y ahora me cuesta un potosí acercarme al centro comercial (otros lugares que aborrezco) a ver una película que la estadística de los últimos (muchos) años me dice a las claras que no me va a entusiasmar, normálmente si es americana y filmada en Hollywood, mucho menos aún.
Todavía hasta hace poco mantenía mi fidelidad por ciertos realizadores, pero ya tampoco. Vamos a ver, claro que me gusta Scorsese, pero sintiéndolo mucho creo que hace demasiado tiempo que no ofrece una película realmente importante: a mi no venden "Infiltrados", "El aviador" o "El lobo de Wall Street" como películas a la altura de su gloria pretérita.
Tal vez Eastwood sigue manteniendo el nivel, aunque de forma mucho más irregular y sin el lustre de unos noventa que fueron gloriosos para su papel en la historia del cine, como realizador claro. Por cierto: ¿Coppola sigue haciendo pelis?.
Comentaba el otro día mi admirado Don Guzz en un hilo del caralibro en el que nos encontramos algo así como que no le interesan nada sujetos como: Shyamalan, Boyle o Nolan... desde luego a mi tampoco, no los compro ni loco.


Cierto que todavía aparecen en las salas buenas películas (con cuentagotas) y que el público ha cambiado, y que tal vez yo me haya quedado obsoleto, que se me paro el reloj el día que falleció Capra o Wilder. Pero el cine, que era la fábrica de sueños, yo ya no lo entiendo así. Yo sigo soñando con "El bazar de las sorpresas", me sigo haciendo preguntas con "Los 400 golpes", me sigo emocionando con "Casablanca", me castañetean los dientes con "El vampiro de Dusseldorf", no dejo de sonreír (que no reír, no hace falta) con "El apartamento", mantengo mi admiración por Marlowe en "El sueño eterno", sigo vibrando con "Uno de los nuestros", temblando con "Nosferatu" y flipando a colores con "El Padrino II".
El cine de Renoir, Lang, Lubitsch, GriffithKurosawa, Rossellini, Berlanga o Allen me sigue pareciendo moderno y con una vida y furia interior irrefrenable. Los films de hoy me parecen colecciones de escenas de relumbrón pero vacías, personajes absurdos carentes de carácter y sin alma, tramas que son lo de menos y un sonido ensordecedor. Es curioso como en el cine actual todo suena como un trueno, desde abrir un cajón hasta dar un puñetazo, ¿será para que no se escuche el ruido de la gente mientras come?...

Y esa es otra, yo echo de menos cuando en el cine no te dejaban meter comida, siempre me ha parecido lo normal. Hoy suelo pensar que las películas son la escusa para que la gente se gaste la pasta en el resto del centro comercial, y por supuesto en palomitas y coca-cola. Si al menos diesen cerveza.

Pero se siguen haciendo buenas películas, otra cosa es pillarlas en una sala. Pero cada año, ajenas a los desfiles de carne, que era como George C. Scott denominaba a la ceremonia de los Oscars, y proyectadas en cineclubs y filmotecas siguen existiendo buenas películas, gandes historias.
Celebro que la gente disfrute con las películas actuales, me alegro por ellos. Como digo, seguramente el desubicado soy yo.
Pero si alguien se siente un poco huérfano de películas, emplazo al que quiera hacerme caso a no perderse títulos de los últimos tiempos tan maravillosos como: "Nuestro último verano en Escocia", "El secreto de la isla de las focas", "Quiereme si te atreves", "Timbuktu" o "Historia de un beso"... entre otras muchas.
¡Ah y Maryl Streep vuelve a estar nominada!!!...¡Qué fuerte!!!

viernes, 17 de febrero de 2017

Gurf Morlix - "The Soul & The Heal" (2017)


A veces tengo la sensación de vivir en un bucle sin fin. Discos y más discos se amontonan ante mi esperando ser escuchados como merecen. Siempre hay algo que propicia que el montón vaya en aumento y hace tiempo que soy consciente de que nunca va ha desaparecer este estado de cosas.
Últimamente la situación se está volviendo un tanto dramática, pues han sido publicados varios discos que tengo ganas de escuchar y ojalá degustar, y no encuentro un momento para ellos. ¿El culpable?, el último Lp de Gurf Morlix: "The Soul & The Heal".
Y no será porque este último catálogo del de Buffalo encierre nada especial, desde luego ya habíamos tenido estas mismas sensaciones en sus anteriores siete discos. Pero es que Morlix normalmente acierta en la diana, al menos en lo que a un servidor respecta, y en esta ocasión no iba a ser menos.
"The Soul & The Heal" ha sido lanzado por el propio sello del autor: Rootball Records, y grabado en su casa estudio, donde "él es el jefe, y lo hace todo, hasta barrer".
De hecho en las grabaciones, Morlix ha compuesto, cantado y tocado todos los instrumentos a excepción de las baterías que corren a cargo de Rick Richards y alguna armónica que aporta Ray Bonneville, como en el excepcional blues: "Bad things".



Pero lo que ha propiciado que lleve varios días atascado en este disco es el conjunto, las 10 coplas que jalonan el álbum. Melodías perfectas, interpretadas con el típico fraseo de Morlix y con con su voz seca y oscura. No falta la lírica arrastrada y pesarosa que caracteriza al artista. Sonidos que arrancan de sus raíces countries y que no dejan palo de la baraja estilística americana sin tocar, siempre sobrado de clase, intención y esencia.
Abre el tracklist un tema marca de la casa: "Deeper down", arenoso y compacto. A partir del segundo corte se empieza a abrir el abanico: "Love remains unbroken" es un precioso corte de romántica textura. En cambio "Cold here too" se muestra más pesarosa y melancólica. "Right now" es un extraño reggae de enraizada esencia, y "Move someone" una maravillosa balada crepuscular.


Arenosa y de impagable desarrollo vocal, entre lo fronterizo y lo poético se desarrolla: "I'm bruised, I'm bleeding".
Country-rock de motel de carretera: "Quicksilver kiss", y con mucha luz y linaje sónico: "My chainsaw".
Se cierra el disco con la balada acústica: "The best we can", enraizado corte de delicada atmósfera donde casi se siente el silencio triste de la pradera.
Otro precioso disco de Gurf Morlix, pasará como siempre bastante desapercibido, pero para los que fuimos aguijoneados por sus coplas y su lírica, un motivo de celebración y disfrute, y en ello estamos.

jueves, 16 de febrero de 2017

El crepúsculo propone y el destino dispone.


Sobre la orgía de rojos y amarillos del crepúsculo se recortaba a lo lejos la figura de un hombre o de una mujer. Desde la cuneta en la que me había detenido a fumar daba la sensación de que únicamente tenía que estirar el brazo para poder coger con mis manos la figura que milagrosamente había apartado mi pensamiento del motivo que me había llevado a aquella carretera abandonada a aquella hora incierta del mundo.
Agradecí su presencia como si del consuelo de un viejo amigo se tratase. Parecía que la providencia había puesto allí a aquella silueta para que me ayudase a sobrellevar el dolor. Desde que cumplí cierta edad, no sabría decir con exactitud una cifra, me da la sensación de que los tragos amargos se soportan en soledad, por omisión de compañía, que no por madurez o entereza. No sé en qué momento los amigos dejan de serlo, para lo bueno y para lo malo, para centrarse en acompañantes propiciatorios de experimentos que sólo tengan que ver con el ocio y la diversión: "Yo es que no soy amigo de dar consejos"; "me pillas liadísimo, mañana te llamo""¡cómo no me habías dicho nada!"... Al wasap sólo llegan chistes malos y vulgaridades varias, casi siempre con una señorita como protagonista.
Encendí otro cigarro. La figura empezaba a fusionarse con la noche incipiente. Se había movido unos metros. Entonces me di cuenta de que se apoyaba en el capó de un coche que me había pasado inadvertido. No cabía duda de que en aquel desierto solitario y abandonado de consuelo alguien se encontraba en mi misma situación, en una cuneta, en una carretera cercana y lejana a la vez, sumergido en una espiral de soledad y pensamientos dolorosos y trompeteantes.



Estaba claro que el enigmático compañero de amarguras también había reparado en mí. ¡Qué me aspen si no me está observando en este momento, haciéndose las mismas preguntas que yo!, pensé.
En el asiento de atrás de mi viejo Fiat, la bolsa con parte de mi ropa, arrugada, y aún desperezándose de la siesta interrumpida que había sufrido hacía unas horas, callaba y por tanto otorgaba. 
Una camisa rosa que me regaló ella me miraba con semblante triste, anudada hasta arriba. Los botones de los cuellos liberados de su horca, haciendo de ojos de dolida caída, me preguntaban por ella, me interrogaban y clamaban por no perder el contacto de sus manos, abrochando los botones uno a uno, frente a mí, colocando la corbata azul marino de anclas alrededor de mi cuello, acariciando las zonas erógenas de mi camisa favorita, sonriéndonos a ambos, ¿A quién rendiremos pleitesía ahora?, preguntaban.
La culpa era mía... ¡pero no! Tampoco es justo responsabilizarme yo sólo de algo que hemos ido erosionando los dos hasta hacerlo tan débil, tan fino y testimonial que ya no resistía ni una embestida más de egoísmo, de partidismo, de subjetividad.
No me importaba cargar con la culpa. Necesitaba a Julia más de lo que nunca imaginé. 
Elevé la mirada hacia la figura que apenas era ya visible. como rezando a un ídolo de madera de esos en los que nunca creí. La llegada de la noche era un hecho y enseguida la disolución de compañía y noche me dejaría en la más obsesiva oscuridad.
Aún pude observar un movimiento de mi acompañante desconocido, un gesto con los brazos, una leve maniobra de la cabeza y las manos tapando el rostro en un llanto desconsolado. Casi podía escuchar los gemidos.


Como un click que destensó los músculos que soportan mi soberbia, abrí la puerta trasera del Fiat y le hice a la cremallera de la vieja bolsa de deporte desandar lo andado por la tarde. Extraje la camisa rosa y me la puse. A pesar del frío que empezaba a imponer su dictado en la noche, no la abotoné.
Arranqué el coche y encendí las luces de cruce. No me fijaba en las señales de velocidad, no era momento de pensar en multas. Realmente seguía a mi instinto, o tal vez a mi desesperación. Volvía a sentirme humano y aventurero después de tantos años de edad adulta y responsable. 
Antes o después tenía que haber un desvío hacia algún lugar, algún pueblo desde el cual se pudiera acceder a aquella carretera paralela y de trayectoria posiblemente olvidada en los mapas modernos y los GPS. 
Sumergí en la oscuridad de una curva cerrada el Fiat. Conducía a un pueblo fantasma, como mi alma desde hacía demasiadas semanas; un pueblo fantasma que, a diferencia del que ahora atravesaba a demasiada velocidad, ni siquiera contaba con la única farola que iluminaba a aquél. Mi alma llevaba demasiado tiempo a oscuras.
Tras las últimas casas me tropecé con el cementerio, viejo y abandonado. Casi parecía el lugar con más vida de la aldea. Lo superé, rebasándolo por su izquierda, y a unos cien metros la segunda farola del lugar, parpadeante, amarilla y moribunda, hacía visible un cruce que carecía de carteles informativos. Desde luego estaba en un punto pixelado por el mundo, sin nombre ni futuro. 
Giré a la derecha, por intuición. Abrí la ventanilla. El frío de la noche golpeaba contra mi pecho, alborotaba mis cabellos y hacía aletear la ropa que melancólicamente asomaba por la puerta abierta de mi bolsa de deporte en el asiento de atrás. Sólo pensaba en ella, en sus manos sobre mi cuello. ¿Quién iba a anudarme la puta corbata?, ¿quién iba a abrazarme por la espalda y besarme la columna?.



Circulaba por una carretera comarcal, sin señales ni marcas viales, con unas cunetas verdes de césped pisoteado por los tractores. A ambos lados se extendía la nada. Al fondo se distinguía un coche y se escuchaba una canción. Reconocí la canción, ¿cómo no iba a distinguir aquella canción?
Detuve el coche. El morro del Fiat besó la boca metálica del Seat que estaba allí aparcado y que hacía las veces de dormitorio y radio. Tras el Seat, una figura se deslizaba silenciosa, aún alejada del camino de luz que abrían de mis luces de cruce. Atravesé aquel haz polvoriento y artificial y me dirigí a mi acompañante nocturno y salvador, seguro y casi con las lágrimas a punto de dispararse contra los vidrios de mis gafas. 

- Julia, mi amor, necesito que me abotones la camisa. 
- Claro. Qué desastre eres. Está arrugada, cariño.
Las lágrimas y la noche hicieron el resto.



Correcciones y adecentado a cargo de mi amigo Paco Evánder.

martes, 14 de febrero de 2017

¿Un regalo de San Valentín?...El nuevo EP de The New Trocaderos: "New Trox"


Uno de los grupos más explosivos del powerpop tiene un nuevo EP disponible para descarga en su bandcamp. Se trata de The New Trocaderos. El supergrupo capitaneado por Brad Marino, Geoff Palmer y el omnipresente Kurt Baker ha puesto en circulación tres temas rebosantes de ritmo, melodías pegadizas y juveniles, estribillos accesibles y actitud powerpopera.
De título "New Trox", éste EP se puede adquirir desde hoy mismo y nos lo ofrecen como un musical regalo de San Valentín.
Se me antoja un muy buen complemento a modo de regalo para rociar con gotas de ímpetu y buen rollo rockero una noche especial (vale, artificial y capitalista también) con la persona amada.
Para quien pueda interesar dejamos enlace con el bandcamp de The New Trocaderos donde adquirir "New Trox".

Adjuntamos tracklist de "New Trox".

1. "You broke my heart"
2. "Come on girl"
3. "The air"


lunes, 13 de febrero de 2017

Los lunes... escenas de cine - "El Tesoro de Sierra Madre"

Turno para el gran John Huston. No era fácil elegir un film como representante de la impresionante filmografía de Huston, pero tras barajar algunos títulos, los habituales, me decanto por esa sobrecogedora y áspera obra maestra que es "El tesoro de Sierra Madre".
Al apoteósico trabajo del maestro como director y guionista de la cinta, se suma las interpretaciones geniales y ajustadas de Walter Huston, Humphrey Bogart y Tim Holt. En unos tiempos como los actuales, en los que muchos actores acostumbran a la exageración para delimitar personajes muchas veces no tan complejos, es hasta hermoso ver como la economía de medios puede dar una credibilidad intuitiva a unos personajes que, estos si, son enórmemente complejos.
Además de un cierto efecto de peli de aventuras, el film es un viscoso y desagradable retrato de elementos que van indeleblemente unidos al hombre: ambición, codicia, deslealtad, egoísmo, violencia, temor, miseria, mezquindad...
Consigue Huston crear un ambiente claustrofóbico, agobiante e incómodo. Casi duele contemplar el terrible espectáculo que ofrecen esos tres hombres que se desmoronan según van viendo como su ambición se cumple. La traición a es tanto hacia afuera como hacia adentro, y el individuo termina convirtiéndose en un esclavo de si mismo, de unos miedos y paranoias que no existían antes del comienzo de la aventura.
Portentosa creación la de Walter Huston en un papel absolutamente grandioso, la conciencia de la experiencia, el observador cabal de lo que por desgracia ha ocurrido miles de veces. Insisto, desagradable retrato del género humano, obra maestra imprescindible.
Ponemos el rostro de ciertas debilidades mezquinas en la cabecera del blog, con los tres protagonistas de "El tesoro de Sierra Madre".
¡Feliz semana!

domingo, 12 de febrero de 2017

Los domingos photosong - Elliott Murphy - "You never know what you're in for"


Hace poco, como cada año, Elliott Murphy ha visitado Bilbao. Tanto se alarga esta periodicidad, que la presencia de Elliott en el botxo es tildada ya de tradición. Creo que tras varios lustros contando la ciudad con los conciertos del neoyorquino, nadie entendería el calendario musical local sin su visita
Cierto que llevo un par de años sin acudir a la cita. tal vez la rutina me ha asustado y tras tantos conciertos me he dado un descanso, pero siempre recibo con alegría la noticia de que Elliott vuelve a Bilbao.
Se le ve tan a gusto entre nosotros que es como un bilbaíno más. Tengo una amiga que no se pierde la cita. Éste año también ha estado en la sala BBK viéndole, acompañado de Olivier Durand, haciendo lo que ellos saben hacer tan bien.
Así que he desempolvado un vinilo para pincharlo este domingo antes de ir al basket. Se trata de mi disco favorito de Murphy. Esa maravilla de 1976 titulada: "Night Lights". Y me decanto por el maravilloso tema: "You never know what you're in for", dedicado a mi amiga Jane.
¡Feliz domingo!!!



viernes, 10 de febrero de 2017

Cinco canciones de mis madrugadas en el mítico Umore Ona


Hubo un tiempo en el que el "Rock and Roll way of life" era algo más que una forma de vida aplicable a las rock stars. En ese tiempo, en Bilbao había un garito (nada de local ni cosas de por el estilo) donde no existía la linea divisoria entre el día y la noche, el reloj estaba al servicio de la parroquia y siempre marcaba la misma hora: "La hora del rock and roll".
En el Umore Ona la oscuridad no importaba, todos íbamos iluminados, y seguíamos absorbiendo luz conforme la decadencia de la madrugada escupía hedonismo, lujuria, cultura underground y toneladas infectadas de rock and roll. Se encontraba esa luz por doquier: en los vasos, en el baño (intercambiable entre ellos y ellas), en los rincones manchados de polvo, en la esquina del fondo, donde las manos de ellos y ellas también se intercambiaban en la misma coordenada espacio-temporal, en el huracán que escapaba furibundo y a tumba abierta de los amplis del equipo de Xuxo, dueño y alma de aquella Meca, en el humo contaminado de sueños y quitapenas, en la compañía... Eran las noches del Umore Ona.
Las noches en las que el mundo podía acabar afuera, en la calle, que no importaba. El lugar donde los cantantes callaban, los poetas empezaban a llorar porque no se acordaban de los versos que habían imaginado y el rock and roll había decidido pasar la noche con los más degenerados portadores de su gloria, con los desertores del batallón de lo correcto.


En el Umore Ona estaba Xuxo, sin él no hubiera existido. El Keith Richards del botxo hacía girar el mundo de su local con el terremoto de sus caderas tras la barra. Su garito tenía su propio ritmo de rotación y translación. Cómo dijo Galileo, y se notaba más y más a cada trago, a cada giro al ritmo de los Zepp, a cada beso desconocido que sabía a cuero y Telecaster y encerraba un ambiguo amor urgente, a cada canción crápula... uno terminaba irremisiblemente claudicando al: "Y sin embargo se mueve".
Todos iban al Umore, cuando terminaban los conciertos en las salas de la ciudad, el rock empezaba allí. El rock desprovisto de neón y parafernalia, el rock demócrata y visceral. El Umore era el último recodo en el camino por el que circulan juntos y revueltos los músicos y los fans, los buenos y los malos, los que tienen canciones prendidas del corazón que se desprenden a cada nuevo abandono, a cada fracaso; los que olvidaron abrir el desagüe de la pena y dejan que ésta se pudra a remojo de alcohol y fluidos atascados; los que aman sobre todas las cosas, los que sólo follan, los que no pueden amar por miedo a perder y los que pierden incluso antes de amar; los poetas cautivos de tres acordes que no saben administrar; los guitarristas mancos a los que les sobran poesías en el alma, los hijos, nietos y bastardos del rock and roll... Todos íbamos a visitar a Xuxo cuando la realidad cerraba sus puertas a una noche en la que los sueños se alquilaban en los video-clubs.
Xuxo era el rock and roll. Hizo de su tugurio un lugar legendario. La burocracia y los horarios acabaron con el Umore, no con Xuxo. Las restricciones a los sentimientos no controlados por el lector de almas susceptibles de convertirse en cachorros de la sumisión, fueron demoledoras. Cercenaron la materia con que está fabricada la noche. Pusieron hora de retirada al rock, al vicio, a la poesía, a la épica, a la lírica y al desahogo carnal.
Hoy, no sé porqué, he recordado aquellas noches. Lo que allí ocurrió, lo que allí se vivió, casi se diría que con prisa, antes de que acabase el ansia de desgastarse. Y he recordado a Xuxo, su actitud, su magisterio callado y etílico, su labor impagable por el rock and roll. Y las canciones.
Hubo un tiempo en que el corazón de la noche palpitaba al ritmo de las canciones que sonaban en el Umore Ona.
Hoy he recordado algunas canciones que me llevan diréctamente a las madrugadas de mi vida, os dedico cinco. "Recuerdos del pelo largo..."

1. Parálisis Permanente - "Autosuficiencia".
De vez en cuando Xuxo nos proponía una noche en castellano, de aquellas noches, especiales y mis favoritas, el tema que se tornaba eje central del desparrame era esta POM de Parálisis.




2. The Rolling Stones - "Luxury".
No creo que haya existido un Stoniano mayor que Xuxo, La banda más grande no faltaba a su cita cada noche, cada madrugada. Le solíamos pedir un tema: "Hey Xuxo tío, ponme el "Luxury" de los Stones". Siempre, en las docenas de veces que se la pedí, contestaba lo mismo: "Te la voy a poner por rara colega".




3. Led Zeppelin - "Black dog".
Otra banda que se coló en mi piel por culpa de Xuxo y su garito de luminosa perdición fueron los Zep. Sonaban sus himnos más rotundos en aquellas noches. Recuerdo hacer cosas malas al ritmo de ésta.




4. Janis Joplin - "Piece of my heart".
Cuando la noche llegaba a ese punto de ebullición en el que la ceguera es la mejor opción, sonaba la reina. Era el momento para sacar a las miradas a pasear, al final, el mundo entero podía encerrarse en un baño con la bombilla fundida, en cualquier artería de la ciudad... Sólo arriesgabas un trozo de corazón.




5. Leño - "La noche que te conté".
En aquellas noches en la lengua de Cervantes, el rockerío patrio se vestía de prima donna de los bajos fondos y ponía sus mejores latigazos al servicio de los feligreses vampiros que hacíamos nuestras ceremonias en el Umore. Leño eran parte imprescindible de aquella pira.




Un nuevo ejercicio de nostalgia nos ha llevado a los noventa, al Umore Ona, a los tiempos en los que lo incierto del mañana era un motivo para no perder el tiempo hoy.

miércoles, 8 de febrero de 2017

The Proper Ornaments - "Foxhole" (2017)


The Proper Ornaments es el proyecto que comparten James Horae (Ultimate Painting, Veronica Falls) y Max Oscarnold (Toy, Pink Flames). Son la prueba palpable de aquello tan manido pero al parecer real de que la vida te da sorpresas... Se conocieron cuando Max, recién llegado al Reino Unido, trataba de despistar a James en su calidad de empleado de una tienda de artículos de segunda mano, para que la novia del primero pudiese afanar unos zapatos. El plan no funcionó, pero fue el principio de una amistad que mutó a grupo musical: The Proper Ornaments, que en el pasado mes de enero publicó su tercer disco: "Foxhole", motivo por el cual hoy los traemos aquí. Lo dicho: la vida te da sorpresas...
"Foxhole" es un disco atmosférico, mas suave que anteriores empeños y desde luego mucho más suntuoso y melancólico. En los surcos de este Lp se elevan hacia el oyente caricias de pop beatlemano, de aquél del final de la década de oro, cuando la psicodelia hacía de las suyas. Aunque aquí la lisergia esta perfectamente dosificada.
También están presente en las cualidades sónicas y estilísticas del álbum notas de Velvet Underground o incluso los primeros Pink Floyd.
La melancolía es la tónica habitual en la cadencia sensitiva de casi todos los cortes, y el ritmo lento y baladístico el paso predominante.


El resto es artesanía: canora por medio de gaseosas armonías vocales; instrumental gracias al diálogo que se establece entre las guitarras, a las que se les une en ocasiones un sutil piano; melódica por la redondez y delicado trazo de las composiciones.
Da comienzo el tracklist con "Badkpages", uno de los temas más incisivos rítmicamente. En "Cremated (Blown away)" nos tropezamos con un momento de cierto calado Velvetiano, con un texto entre sórdido y romántico. Llegan los Beatles más en la onda de John con la preciosa: "Memories", y la belleza del precedente se hace extensible a la lírica: "Just a dream", una favorita personal.
En "1969" vuelven los Fab-Four de la psicodelia, la paz y el amor, interesante uso de las teclas. Pianos y guitarras dan cobertura a la nostálgica: "The Frozen Stare", colores sónicos de madera, y muro de sonido prudente para "Jeremy's song", y más nostalgia para el pop con tropezones folk de "When we were young" que nos retrotrae a momentos muy disfrutados recientemente con Dropkick.



Agradable el tema: "Bridge by a tunnel" de cualidad más accesible y "I know you know" insiste con ritmos sedosos a lo Teenage Fanclub. Termina este hermoso y envolvente disco con "The devils", canción marcada por las armonías vocales y un piano claramente reconocible, The Kinks, The Hollies y toda la tradición pop británica se reunen en este bonito corte para despedir este excelente disco.
El pop, indie-pop...ó llámenlo como quieran esta en un buen momento, y lo demostraron no pocas formaciones en 2016, parece que 2017 sigue la tendencia, y algunos lo celebramos.
Se adjunta Bandcamp de The Proper Ornaments donde escuchar y adquirir: "Foxhole".

martes, 7 de febrero de 2017

Dan Baird - "SoLow" (2017)


No creo que a nadie pille de nuevas, a estas alturas del partido, lo que se puede uno esperar del contenido de un disco que lleve la mano y el carácter del caballero Dan Baird en su interior...pues eso...
Lo digo porque el californiano tiene nuevo disco en la calle, y esta vez firmado con su propio nombre. Sin acompañamiento de ninguna de las ruidosas y rockeras cuadrillas que suele acompañarle en sus correrías. Cierto que parece no descartable, que antes de que acabe este 2017 podamos tener nuevo material del fiera éste con The Homemade Sin. Si es que el que tiene vicio y afición...
No negaré que cuando leí en algún sitio que el disco estaba confeccionado (al menos en parte), con temas descartados de las sesiones del anterior artefacto con Homemade Sin: "Get loud!", la noticia me alarmó. Eso de los descartes nunca me gustó demasiado.
Pero tras las primeras escuchas, uno se da cuenta de que la sangre no llegará al rió, pues "SoLow" es nuevamente un disco repleto de todo lo que nos gusta de Baird: rock luminoso americano de tono ochentero, country de esencia sucia, eso que alguno llamó cow-punk, blues, boogie, southern rock...¿qué les voy a contar?.


Con ese acento gamberro y canalla propio de los extraviados por las carreteras que atraviesan los desiertos en los que mejor suena el rock and roll. Con las guitarras de siempre, retorciéndose las unas sobre las otras, el ritmo que invita al baile y al despropósito, las melodías asimilables y algunos estribillos certeros y afilados. Además riffs de amable y cristalina distorsión, y solos heroicos, textos rebosantes de actitud y rock, y mucha, mucha diversión. Y no menos corazón, 'corazón de Dan Baird', 'corazón de rock and roll'.
No será - no es - el mejor catálogo de su discografía, pero todo lo apuntado nos lleva a un nuevo lote de temas para disfrutar de nuestra música, para recordar que fue lo que de adolescentes nos envenenó, haciéndonos para siempre cautivos de estas canciones, de estos sonidos, de esta forma de entender la música y el mundo.
Grabado en la de casa de Dan en Nashville y en The Threehouse, los estudios del ex de los Georgia Satellites: Brendan O'Brien.
Disfrutaremos de la infecciosa melodía y del estribillo iridiscente y contagioso de "Cementery train" que recordará tiempos pasados y nunca prescritos para Dan Baird.
Y esencias tabernarias en "Showtime" y "Get out and go", la steel y las cuerdas del banjo nos depositarán en los brazos del country de "Naughty Marie".




Inspiración stoniana en "Get watcha get", momentos para recogimientos amorosos en "She's with me"...
Resumiendo, que Dan ha vuelto, como siempre, dando el callo, recordando que el rock sigue latiendo en los corazones de no pocos, y que el veneno sigue alimentando las vidas de muchos, y que él está aquí para que no lo olvidemos,
P.D.: Este año además nos visitará para presentarnos estas nuevas canciones.

lunes, 6 de febrero de 2017

Los lunes... escenas de cine - "Nos habíamos amado tanto"


Si hay una cinta que en buena lógica debe gustar a un tipo de mi calaña, esta es: "Nos habíamos amado tanto" (1974). Emblemático título del gran cineasta Ettore Scola en el que manda la nostalgia, el ácido tono humorístico, y un muy mediterrráneo romanticismo.
Tres camaradas se encuentran en diversos momentos de sus vidas. Cada uno representa un sector social y educacional; y se describe con ritmo "italiano" la evolución de cada carácter. Las coordenadas espacio-temporales abarcan desde los días de la segunda guerra hasta los últimos años sesenta. Es notable la representación, que Scola consigue hacer latente, de los cambios producidos en Italia en esos años. Tanto Vittorio Gassman como Nino Manfredi están inmensos en sus cometidos.
La hermosa Luciana (Stefania Sandrelli) es la cuarta pata de la banqueta, el nexo que se interpone entre los camaradas definiendo en parte a cada uno de ellos. Ella simboliza el amor y la vida.
Nostalgia, humor, ironía, historia y drama se mezclan en este clásico que no me canso de ver una vez tras otra para disfrutar del cine, y de paso enamorarme una vez más de la maravillosa Luciana.
Por supuesto la cabecera no me resisto a dedicársela a la bellísima y dulce Luciana de Stefania Sandrelli.
¡Feliz semana!!!

domingo, 5 de febrero de 2017

Los domingos photosong - Frank - "I'm feeling"


Comentaba ayer la experiencia de Frías con un amigo y era como volver a vivirla. Es increíble el tremendo calado que ha dejado en un servidor aquél fin de semana. Además alguno de los grupos que estuvieron allí están encerrados en el estudio registrando nuevas canciones.
Hace un par de semanas estuve viendo como Copernicus Dream daban forma a sus nuevos temas en un disco que promete mucho y que pronto será una realidad.
También los chicos de Walnut y Cisco Fran están metidos en faena con trabajos discográficos. En resumen, que el vals sigue presente en las vidas de los que allí estuvimos.
Así que me apetecía recordarlo este domingo lluvioso y ventoso de febrero, El Vals, tan lejano, tan cercano...
Rebusco y me encuentro con un vinilo que adquirí precisamente en Frías, el Lp de Frank: "The Mud and the Thirst", e inmediatamente me doy cuenta de que es perfecto.
Intentamos poner buena cara al mal tiempo con "I'm feeling" de Frank.
¡Feliz domingo!!!



sábado, 4 de febrero de 2017

"You Don't Love Me", Adelanto al nuevo disco de The Godfathers: "A Big Bad Beautifull Noise"


Esta semana, más en concreto el viernes día 10 se pondrá a la venta el nuevo Lp de The Godfathers que llevará por título: "The big bad beautiful noise".
El disco se podrá adquirir ó ejercer una precompra por medio de Metropolis Records en USA, Canada y Sudamérica; y en Europa y el resto del mundo por medio de Cargo Records, en el siguiente enlace:
https://cargorecordsdirect.co.uk/products/the-godfathers-a-big-bad-beautiful-noise


Pero para hacer la espera más soportable, los padrinos, capitaneados como siempre por el gran jefe Peter Coyne, nos deja un nuevo video-clip dirigido por Luke Baker, con el adelanto del disco, el tema: "You don't love me".



Este single, cuya cara B contendrá un tema que no aparecerá en el Lp titulado: "Some reaction" también se pude adquirir en vinilo de 7" en este enlace:
https://cargorecordsdirect.co.uk/products/the-godfathers-you-dont-love-me

Adjuntamos el tracklist de "A big bad beautiful noise":

1. A big bad beautiful noise
2. Till my heart stops beating
3. You don't love me
4. Poor boy's son
5. One good reason
6. Miss America
7. Desfibrillator
8. She's mine
9. Freedbacking
10. Let¡s get higher
11. You and me against the word

viernes, 3 de febrero de 2017

Cuando había música en TV - The Smiths - La Edad de Oro


Esta semana la hemos empezado con la noticia triste del fallecimiento de Paloma Chamorro. A pesar de que la emisión de su mítico: La Edad de Oro no me fue contemporánea, por supuesto conocía el programa. Creo que todos lo conocíamos y teníamos constancia de la importancia del mismo.
Yo era demasiado niño cuando se emitía, nunca vi ningún programa en directo, posiblemente no sabía ni siquiera de su existencia. Pero con los años, y gracias a YouTube, o a la televisión a la carta del canal público he revisitado y disfrutado de muchos programas y momentos ya legendarios de La Edad de Oro.


Es de una tristeza infinita entender que algo como aquello hoy es imposible. Un programa donde Paloma daba cabida a artistas jóvenes, que miraban al futuro apostando por la modernidad, por romper moldes o al menos intentarlo.
Entrevistas donde la presentadora incidía en cuestiones culturales y artísticas, y los artistas respondían con libertad. Pasó por allí la plana mayor de los grupos que apostaban por cambiar la historia musical del país (lo hicieron), artistas plásticos que hoy son reconocidos creadores en prácticamente todo el mundo.
Se promocionó la producción de cortometrajes y se permitió la visión en vivo (siempre en vivo, nada de play-back) de todo tipo de espectáculos musicales y performance. Finalmente los de siempre, los que están en el mundo para destruir, los que no viven y no dejan vivir, la escoria ultra-conservadora, meapilas, manipuladora e hipócrita terminó saliéndose con la suya y terminaron con el programa, y posteriormente con cualquier asomo de modernidad, librepensamiento, transgresión cultural o apoyo vanguardista en los medios, tan culpables como la propia escoria referida.


Hoy rindo homenaje a aquella edad, La Edad de Oro, y en especial a su cabeza visible: Paloma Chamorro, a la cultura y a los artistas asentados en cualquier disciplina que luchan por no hundirse en el embravecido y hostil mar de la cultura libre y sincera. Para que sigan luchando por el hombre, el pensamiento y la libertad. Porque el arte y el hombre en mayúsculas siempre vence.
Queda este documento, el concierto que tuvo lugar en Madrid el día 18 de mayo, en plenas fiestas de San Isidro de 1985 de The Smiths. Un momento icónico de la época que ocurrió gracias en buena parte a La Edad de Oro y a Paloma Chamorro. Veremos el concierto, y una breve entrevista que concedieron Morrisey y Marr a Paloma.
Gracias por todo Paloma.





jueves, 2 de febrero de 2017

Sound Machina - "Grace" (2016)


Con la pretensión de continuar dando cancha a bandas jóvenes, como hemos venido haciendo hasta ahora, nos acercamos hoy al debut del quinteto bilbaíno Sound Machina.
Fue uno de los componentes del grupo: Álvaro Soto el que se acercó a mi para presentarme banda y disco, pues lo cierto es que la existencia de esta formación se me había escapado a pesar de ser de mi ciudad.
Y finalmente hemos matado el mes de enero sin que llegase a plasmar en lienzo lumínico una sola palabra sobre "Grace", título de éste debut al que hacía referencia. El tiempo, o mejor dicho la falta del mismo, y el empecinamiento personal en escuchar un buen número de veces un disco antes de hacer valoración del mismo han sido los factores que han retrasado este post, que empezó a tener verosimilitud hace varias semanas, entre las luces navideñas.


Lo que esconde "Grace" puede no sorprender demasiado, siempre digo que no son tiempos para sorpresas estilísticas. Un sonido de guitarras y base rítmica afilada, canciones de corte clásico que tienen esencia: años noventa, y el poso irreductible del grunche en su ADN. Se caracterizan eso si, por una cuidada linea melódica y una sensación de mimo con las distorsiones que envuelven la voz de Jose, cantante del grupo, que sobresale por su fraseo y timbre.
Nacen en 2013 sin pretensiones, poco a poco componen y graban las canciones de éste "Grace" en apenas 14 horas en los estudios Pan-Pot, en Las Arenas (Bizkaia). A lo largo de estos años han ido alimentando estos temas en conciertos, allí donde les han dejado tocar y haciendo del público su único aliado y crítico espontáneo.
Ha llegado la hora de examinar a este grupo y su primer Lp, un trabajo con margen de crecimiento, que no exactamente de mejora (aunque siempre existe éste margen para los ambiciosos).
El disco ofrece un sonido que no pierde el embrujo de la maqueta, aspecto que sienta de maravilla a las canciones que lo forman.



Equilibrio, guitarras, base rítmica y buenas melodías hemos dicho que son las claves. Con la vista puesta en mitos como Pearl Jam o Alice in Chains. Y así se demuestra en temas como la incisiva "Love is strong", o "Now" en la que sobrevuela el espíritu de Eddie Vedder.
Proliferan medios tiempos, tal vez un tema más rompedor se hubiese agradecido, aunque suenan con fuerza: "Away" y con mucha luz: "Layne".
También son capaces de crear atmósferas en cortes más tenues como: "Continue to live" o "After the world". Destaca para mi gusto el tema: "Pure" de lírico poso melódico y tono underground. "Grace" es un primer paso que hinca el talón en la tierra, inicia camino con seguridad y claridad de ideas y puede marcar una base sólida sobre la que edificar futuros Lps.
Quedan ganas ahora de ver como se desarrollan estas canciones en directo, la cercanía geográfica confío que no hará demasiado difícil la tarea, sometemos a marcaje a Sound Machina.

Adjuntamos enlace con el bandcamp donde podréis encontrar a inmejorable precio "Grace"